01.FEB25 | PostaPorteña 2456

Réquiem para una felatio- (primera parte)

Por Tato López

 

 “Retoños de bambú en las rocas; lengua afilada, tallo hueco y raíz superficial.”

                                                                                                         Proverbio Chino

Estamos ante un tiempo miserable, Mario Benedetti en el País de la Cola de Paja, retrataba la nostalgiosa sociedad que “nunca fuimos, pero creímos que éramos”

Ante la vergüenza de ese ejercicio fatuo y endémico de la “autocritica”, lugar común que busca la redención individual, mediante el cliché habitual del “somos responsables” que pretende diluir la abdicación personal, ante nuestra conciencia, elidiendo el de “soy responsable” refería Benedetti, cuando aún era un excelente cronista ciudadano:           “En el país de la cola de paja, el hombre con escrúpulos morales no daba ni recibía coimas, solo el inmoral las aceptaba. En esta segunda etapa que vivimos, el hombre con escrúpulos morales sigue resistiéndose a recibir coima, pero en cambio se siente empujado a darla […] al solo efecto de no verse infinitamente postergado (“la soberbia mentira, la victoriosa errata de Maracaná”), una apelación a la valentía ante la que dan cuenta de una crisis moral generalizada,

A pesar de esto, en el país de la cola de paja, se preservaban aun, un conjunto de valores codificados, expuestos a un doble rasero de indisimulada hipocresía que nos hacía concurrir a un velorio de algún vecino que detestábamos, pero tocándole de manera untuosa, la mano a la viuda, le expresábamos “le acompaño el sentimiento”, no se carnereaba en una huelga, pero si se ponía difícil, no faltaba quien expresara “no voy a ser el primero, pero tampoco el último"

Aquella codificación de valores donde la "picardía criolla” era un sucedáneo ante la impotencia y frustración de aquella sociedad cansina, algunas veces se conmocionaba, mostrando sus positividades (y lo hizo por más de una década contra los abusos del poder), honrando esos valores, por encima de esa falta endémica, convertía a   “La hipocresía en el homenaje que el vicio le rinde a la virtud" (1)

Benedetti, tampoco fue mezquino en juzgar las falencias de su época:  “Además de los casos aislados que sin duda invaden la memoria del lector, hay toda una generación que puede darse por aludida cada vez que alguien se refiere a quienes ejercen en este país la crítica prescindente. Quizá podría ser denominada la generación de Marcha. Mi generación, después de todo. No se me escapa que estoy acusándome a mí mismo; que paso a rescatar (no a justificar) mi porción de culpa. (1966:91)”

¿Que quedara entonces para los actuales amanuenses rentados de esta tercera época…? con la pereza intelectual que dispensa la manipulación algorítmica que señala las riberas por las cuales deben de navegar para servir con adulancia sin límites al poder, arrastrando la crítica literaria, a una existencia agonística que parece condenarla a su fin, reduciéndola a una lista mutante de "Best Seller”, verbigracia de grandes editoriales como Planeta, que funcionan como “consejeros de consumo”. Si la hipocresía pretérita era portadora de cierto pudor, y era acotada por limites morales, esta época que transitamos, se caracteriza por la amoralidad y la ponderación del “pragmatismo” desde el poder político, que recomienda Mujica y su discípulo Yamandú Orsi (3) como virtud, donde todo vale para mantenerse a flote apoyados en las cabezas de los menos afortunados, en esta carrera de atropellos, que aseguren el “éxito” personal , estamos ante una mutación prostibularia, que la ha convertido la literatura en un dispositivo lúdico-empresarial.

Ante la publicación de este texto, que no tiene nada de ingenuo, perpetrado por Pablo Cohen, se me ocurre que por lo menos, debería de existir un ombudsman literario. Sin perjuicio de que la crítica evalúe elementos de técnica que escapen a los diletantes como yo, y deban de atender la estructura, el ritmo interno, el estilo o el tipo de narrador en una obra, sin pretender protegernos de los abusos pedantes del prologuista,  también debe de actuar como cierta garantía de los sentidos que se construyen con las palabras , pues las mismas, son un acervo colectivo cuyo significado siempre está en colisión con intereses espurios, pues la literatura debe de tener en la crítica, una función social comprometida, como con la salud pública o la recolección de residuos, muchísimo más que con las transgresiones a la sintaxis o a la gramática.

La literatura no existe como compartimento estanco; al contrario, se produce, circula y consume en la sociedad, de cuya robustez semántica debe ocuparse la crítica sin tutelajes, desconfiando de la cooptada academia. Creo reconocer que leer es parte de interpelar el texto. Sacarle las preguntas –y las respuestas– que lleva dentro -Leer un libro, debe darnos una respuesta, en virtud de que intencionalidad, trasciende un acto privado y se convierte en público, La lectura crítica comienza, cuando se responde la siguiente pregunta: ¿Qué quiere este libro de nosotros?, luego debe de surgir una pregunta ordenadora que debe dar sentido a la lectura, y es: ¿qué se nos está contando con lo que se nos cuenta?”.

Escribir ha buscado siempre efectos seductores sobre el lector, pero cuando se pierden los escrúpulos, se suele perder de vista el engaño que hay en esa seducción. ¿Por qué habría de darle credibilidad a alguien que pretende vendernos su historia, persuadirnos de que las cosas son tal y como nos las está contando, de que su punto de vista es la verdad fáctica, o por lo menos una ficción creíble?

¿Porque no sospechar que el autor intenta construir un narrador en tercera persona fiable o poco visible, sin voz que habla anclada en algún lugar de la sociedad?

Aprender trucos técnicos, no es aprender a escribir, tanto “como golpear no es entrar”, esto, está reservado para los grandes como Juan Carlos Onetti, que ironizaba sobre esos abusos, diciendo que "la literatura es saber mentir bien la  verdad” Debemos siempre, desconfiar del narrador, descubrir cuáles son sus intenciones e intereses, y que solo una vez que los hemos detectado podremos interpretar correctamente, y asumir la duda y la interrogación como modo de abordarla , sea esta de una ficción o de la realidad

En el propio título, (además de contra fáctico), Pablo Cohen no repara siquiera, en que está plagiando, supongo que sin saber que lo hace, con vacuidad e ignorancia, un título de amplia difusión: a saber”: Los Indomables, de Filippo Tommaso Marinetti (2) , autor italiano reconocido mundialmente por sus Manifiestos Futuristas (publicados en Francia en 1909) políticamente detestable, muy por fuera de lo que quiere expresar, al intentar seducirnos con prestidigitación performativas sobre personajes, ¿Por qué desde otra lectura crítica y con sentido de historicidad, no resultaría más idóneo: Los redomados?

 Y si el libro en sí mismo, u otras expresiones del “séptico arte” son parte de la  saga narrativa apologética de un recurrente  falseamiento histórico, que no necesariamente se  involucra con el género ficción ,en virtud de que este , puede terminar siendo por su estética, más articulable con la verdad ,que muchas narrativas testimoniales sospechosas, las consideraciones de Carlos Pagni, dándoles estatuto de historia a una serie de entrevistas previamente convenidas...,así como sus respuestas ,y su prólogo  arrogante y edulcorado, podría usarse como pro forma para presentar a Lady Marion y Robin Hood, Doña Petrona de Gandulfo y su esposo o a Domingo Tortorelli y su amada mentora y cónyuge, Anatolia Marrupe.(3 )

 “La verdad es el error que escapa del engaño y se alcanza a partir de un malentendido”.

Jacques Lacan.

 

 Una vez tomadas las precauciones de indagar sobre qué quiere este libro de nosotros y qué se nos está contando con lo que se nos cuenta, solo debemos seguir la recomendación de Ferdinand de Saussure (4):“Lo importante no es encontrar la verdad, sino saber situarla”.

Y el "leitmotiv” de la trama, se hace visible y baja la guardia, mediante consideraciones banales que hace en el libro, la señora de Mujica, sobre los atenuantes piadosos del terrorismo de Estado en el Uruguay, y que el número exiguo de desaparecidos, son poco relevantes, ante la desaparición forzosa en la Argentina y otros países que involucraban al Plan Cóndor,

Que la dictadura criolla, a diferencia de la Argentina, respetó La vida de los detenidos, además que se habían convalidado procesamientos fraudulentos por el falso testimonio de ex presos políticos contra militares inocentes, además de un mensaje pseudo - críptico, que quizás en la afirmación de que, "no damos nombres “porque no somos botones ni alcahuetes”, aunque esta afirmación, demostró empíricamente, todo lo contrario, debe de recordar la señora Mujica ,que luego de su liberación, fue suspendida su vinculación orgánica, a demanda de sus compañeras de cárcel.

Aunque “las canas den impunidad” según declama con sorna la entrevistada, hace falta buena memoria, o menos exposición imprudente, para quedar a la descampada y enredarse en una mentira investida de omisión, incorporar comentarios de acuerdos consumados con la corporación militar, amenazando otros acuerdos con la corporación de los DD.HH, no trae resultados satisfactorios, y coloca al MPP en una situación embarazosa para gobernar sin tensiones inmediatas,  pues la mentira, mientras discurre el tiempo, y se organiza, debe de valerse del control correlativo de la verdad que encuentra en cualquier intersección y que debe evitar. Es preciso tener mucha precaución para poder sostener una mentira. Nada es más difícil de estructurar que una mentira sustentable con el devenir del tiempo y de los efectos de eventuales “accidentes”, porque la mentira materializa, a cierto punto de su despliegue, la constitución de la verdad.

En tanto, la corporación de los DD.HH y sus funcionarios rentados, que se mantuvo visiblemente omisa con el amancebamiento de los Mujica con la logia de los Tenientes de Artigas, cuando respaldaron la impunidad y dificultaron las investigaciones sobre Eduardo Radaelli y compinches, para que no fueran extraditados por el homicidio de Eugenio Berríos, pretextando razones de “soberanía” ,no los indignó en absoluto, marchando años en silencio, con los ayudantes de verdugo, no es la memoria, ni la margarita lo que los  convoca,sino la  curva del olvido de Ebbinghaus ,cuando  la información se olvida con el tiempo, si no se renueva la memoria 

La precipitada salida a cajas destempladas de la entrevistada y sus amanuenses, declarando que fueron expresiones fuera de contexto, solo hizo más patético el pésimo cálculo del solapamiento político, con el mediático porque nada escapa hoy al poder de los algoritmos, pero es necesario tomar precauciones sobre la velocidad del ciberespacio que les confiere cierta autonomía “dromocratica” (5), afectando la reflexión del tiempo político, en beneficio de la velocidad absoluta de las más avanzadas tecnologías

En un artículo de José W, Legaspi, publicado en Extramuros, en el que encuentro datos empíricos incontestables, a su vez, me permito discrepar en la interpretación reduccionista y algo sesgada del mismo, comenzando por su titular, a saber: “Topolansky, Manini y Mujica, El MPP recurre al viejo pacto entre tupas y militares, para asegurar mayorías en el gobierno electo“  De aquel viejo pacto, fraguado en el Batallón Florida. ya  queda poco sustento, y pocos protagonistas existen aún, ni la coyuntura política, es insosteniblemente análoga, y   sobre todo ya no existe el prestidigitador venal de Fernández Huidobro, sin quien hubiera sido material e intelectualmente posible hacer esa maniobra de giro, y el MLN Tupamaros, es hoy, solo una franquicia virtual de arrastre para incautos, del MPP.

Aunque hay nuevos pactos que simulan ser herméticos, para que el poder se expanda y se distribuya, a través del secreto y del chantaje, para eso, es suficiente que haya demostrado ser mucho más eficaz., duradero, y sin fecha de caducidad, que el soborno. Otro aspecto que no toma en cuenta Legaspi, desde mi punto de vista, es la función que cumple Manini Ríos en este “memorando de entendimiento” que trasciende el respaldo de sus diputados para eventuales alianzas puntuales en la Asamblea General.

De acuerdo a cierto estereotipo cartesiano difundido por el progresismo, tan adicto a señalizar las posturas políticas como un ordenamiento general de transito que clasifica la circulación vehicular, por centro derecha e izquierda”, Manini sería el portavoz de  la “extrema derecha” o de un postulado Partido Militar, esto es una caricatura que no se compadece con el funcionamiento político institucional actual, donde los acuerdos básicos están más que asegurados para que se cumpla con la agenda de pagos a los organismos multilaterales de crédito para mantener el rango inversor, y se siga extranjerizando la tierra.

No hay umbrales de riesgo, ni campos de Agramante que puedan trascender alguna gestualidad dramática que mueva un poco, la abulia y la mediocridad del sistema político, pues de acuerdo a aquella antigua propaganda televisiva de Parmalat “todos somos mamíferos”.

Manini, no ejerce ninguna función de arbitraje sobre el cumplimiento de las demandas de la corporación militar, sólo es un interlocutor confiable para ambas partes. Inclusive sus dos diputados son prescindibles para obtener mayorías parlamentarias.

El gobierno entrante, goza de suficiente flujo de caja para lograr esos votos puntuales en la modalidad de alquiler, leasing o de compra, y a precio moderado.

1/  François de La Rochefoucauld,reflexiones o sentencias y máximas morales

2/  Políticamente, los futuristas en general, y “su musa inspiradora” terminaron apoyando al fascismo hasta las últimas consecuencias. El mismo Marinetti, fue parte de la Operación Barbarroja contra la URSS y permanecería fiel a Mussolini hasta el último suspiro de la República de Saló. Pero estas y otras referencias, han sido silenciadas en Italia, con la aquiescencia “de los intelectuales orgánicos” neo gramscianos y sus aliados progresistas

3/ El soporte filosófico del pragmatismo es la eliminación del concepto de verdad, el del bien y de la ética, esta concepción post-kantiana de origen anglosajón, fue formulada por Charles Pierce. en los Estados Unidos, a finales del siglo XIX

4/ Domingo Tortorelli fue acogido con hilaridad ciudadana, presentándose como candidato presidencial en 1942 con medidas disparatadas como la instalación de canillas de leche en las esquinas, la construcción de una ruta en bajada entre Montevideo y Rivera, y las jornadas laborales de quince minutos.

5/ La “dromocracia” o el régimen de la velocidad absoluta, Un diagnóstico de sus derivaciones mórbidas en la existencia. (Paul Virilio).

Tato López - Uruguay enero 2025

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