29.MAR25 | PostaPorteña 2468

Tesis sobre el Arco Histórico del Valor y del Estado (3)

Por GCI

 

LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD: (III)

 

El dinero no surge del feudo, de la misma manera que no surge de la naturaleza o la comunidad primitiva, sino qué, en tanto dinero, actúa entre sociedades disolviendo por la guerra de rapiña, la esclavitud, la represión y el terrorismo de estado.

Sintetizando el dinero no se desarrolla dentro del feudo, sino afuera y contra la estructura social feudal. El valor en proceso no surge de los límites intrínsecos del feudalismo, como dicen economistas e historiadores, sino en base a su propio proceso de acumulación (afuera y en contra las estructuras productivas) en base al crédito, al desarrollo monetario y al comercio mundiales.

En cuanto a la esclavitud, la falsificación es todavía más gigante, porque el economista burgués sitúa la esclavitud como el pecado original de la economía, en la famosa “acumulación primitiva” cuando la esclavitud es la esencia del desarrollo histórico del dinero y su transformación (que preferimos llamar afirmación) en capital.

 No es solo Adam Smith que sitúa la historia real de la economía y la sociedad como un pecado original ajeno al desarrollo mismo del capital, sino que lo hace toda la economía política burguesa, incluyendo al marxismo cultural y socialdemócrata, al marxismo leninismo estalinista y trotskista. Todos ellos llaman “modo de producción estrictamente capitalista” a un mundo idílico de intercambio mercantil en donde todo es libertad, igualdad, fraternidad y sobretodo desarrollo de fuerzas productivas.

Es mentira que “el trabajo” crea el valor. La actividad productiva de la comunidad originaria no produce valores, solo produce objetos útiles a la especia humana. Esos mismos objetos, se transforman en valores por la apropiación por otra sociedad, la falsa comunidad del dinero. La verdadera fuente del valor es la apropiación, la esclavitud, la aplicación de la fuerza por parte de la sociedad dineraria contra las sociedades humanas, la expropiación y no la actividad productiva.

Todo el arco histórico del valor, es violencia, apropiación forzada, esclavitud. No hay un átomo de necesidades humanas en el origen y desarrollo histórico del capital. De la misma manera que con la generalización de la producción de mercancías, es decir la mundialización del capital, no habrá un átomo de valor a secas, en la actividad productiva de los humanos: la valorización del valor es siempre explotación/apropiación.

…Desde su origen el dinero no viene al mundo a partir de la igualdad y la fraternidad. Bien por el contrario, el dinero incluso en sus formas “prediluvianas”, no parte de la paz y la igualdad sino de la guerra, la conquista, la apropiación forzada, el tributo obligatorio, la esclavitud directa, la deuda y/o la usura, en tanto que esclavitud por deudas, la emisión monetaria…

MANUSCRITOS (1982/88)

9) Por eso la economía burguesa, es decir el CAPITAL, teorizando sobre la generalización histórica de la mercancía, “confunde” permanentemente el valor de uso, que es la utilidad que brinda el objeto a los seres humanos, con la relación de cambio entre las mercancías, que dependería, dicen, del “trabajo contenido” en las mercancías. Hasta intenta (con Smith, Ricardo, Marx…) establecer una relación cuantitativa entre el valor real que las mercancías, tal como se cambian en el mercado, y el gasto efectivo de energía física utilizada (valor de cambio). De ahí que, en la pretendida historia de la mercancía los economistas comienzan por afirmar que es el “trabajo” (identificado falsamente con la actividad de los humanos para producir lo que necesiten), lo que determina el valor de cambio de las mercancías.

Cuando luego, se constata, que NADA de eso funciona en la economía real, en vez de reconocer que es un absurdo histórico hacer derivar el valor y por lo tanto el dinero, que es una relación histórica de explotación, usura, guerra, de un mercado en el que se presupone todo lo contrario (¡que los productores y vendedores son libres e iguales, con composición orgánica del capital idénticas…!) todos los economistas, terminan aceptando que ningún  producto se cambia en el capitalismo según las horas trabajadas realmente. Límpida conclusión a la que llega el máximo exponente de la economía clásica, David Ricardo y que, Marx reafirma diciendo que en la realidad las cosas NO se cambian según el trabajo que tienen incorporado, sino según el costo de producción (David Ricardo) o los precios de producción (Karl Marx): El Capital volumen III.

10)  Como decían los fisiócratas, la madre del “valor” es la tierra y su padre es el trabajo. Por supuesto, aquí, por “trabajo”, (como todas las clases dominantes y explotadoras) no se entiende la realidad social del trabajo, es decir la tortura, la esclavitud, la explotación, sino exclusivamente…la actividad de producción material de los objetos necesarios para la vida humana.

La economía clásica, incluyendo a Marx, reconocerá la validez de esa afirmación para toda la historia de la humanidad, pero siempre que dicha afirmación haga referencia exclusiva a la cosa, como valor de uso y al punto de vista de la reproducción de los objetos necesarios a la vida de cualquier sociedad. En términos, estrictos: Ni la tierra, ni en el trabajo crean valores, sino productos necesarios a la vida, que en sí NO tienen ni un átomo de “valor”.

Una comunidad de productores, una sociedad en donde todos los humanos producen, es una sociedad que no produce valores, porque la producción es exclusivamente de productos necesarios. Más, la sociedad de productores ni siquiera intercambia, por definición no hay ni autonomía de productores, ni mucho menos comercio, dinero o valores. El valor, el dinero sólo existe FRENTE a la sociedad de productores libres, actuando como poder externo y disolvente de la comunidad de productores.

En una sociedad sometida al dinero, sucede todo lo contrario, porque el capital ejerce una dictadura real sobre toda la actividad productiva.  Los valores existen independientemente de lo que se produzca o trabaje. O, dicho de otra forma, un billete de 100 dólares, puede tener el mismo VALOR que 5 kilos de carne o 100 litros de agua mineral…, aunque las cantidades de trabajo sean totalmente diferentes y el “marxista leninista” imbécilizado por la “teoría del valor trabajo” (de la economía clásica), proteste diciendo que “eso no es equitativo” (“no son valores iguales”): teoría del “intercambio desigual”, seudo antiimperialista.

En ese caso, todo tiene el mismo VALOR, de 100 dólares, aunque el trabajo realmente efectuado para producir los 5 kilos de carne y los 100 litros de agua contengan más o menos qué (pongamos) 50 horas de trabajo y el billete de 100 dólares no contenga ni un solo segundo de actividad humana productiva. Esto último sucede con todo el dinero falso, creado por los bancos centrales en forma totalmente independiente de los encajes que garantizarían algún componente de “verdad productiva y laboral”.

En realidad, ni hoy, en la subsunción total de la humanidad en el valor, ni en su origen hace miles de años, el valor depende de la cantidad de trabajo efectuada para producir una mercancía, como pretende la religión de la economía política. ¡Eso siempre fue puro cuento! Las cosas en sí no tienen valor, solo la sociedad del valor, es decir del DINERO y de la producción de mercancías generalizada, puede atribuirle valor a una cosa. El valor solo valora al valor. Y las cosas necesarias a la vida humana son productos, pero no valores. Solo cuando se apropian, solo cuando, como propiedad privada, se llevan a un mercado pueden, existir o NO (salto mortal de la mercancía), como valores. O, mejor dicho, solo cuando son reconocidas como parte de la comunidad del valor, es decir, del dinero son realmente valores. Más, la única expresión real del valor es el dinero mismo, que es valor en sí. Solo subsumidos en la real comunidad del dinero, solo como valores intercambiables con cualquier otro valor del mismo quantum, existen como FALSA comunidad de los humanos y son reconocidos como tales.

Históricamente, en la comunidad primitiva no había trabajo, no podía haber valores. Solo la apropiación violenta, por la guerra, la rapiña, la esclavitud…” producía” valores, es decir transformaba en capital lo que había surgido para la vida humana.

Aunque hoy nos choque comprender que quien “producía” valores, en realidad “apropiaba” objetos que, en su posesión, se transformaban en valores; el verdadero sujeto de la “producción de valores” es siempre el dinero, el capital, el capitalista.

Los esclavistas de ayer y de hoy transforman la cosa en valor, cuando su sociedad (esclavista), valora en dinero al objeto y se consagra como un valor de cambio preciso intercambiable en el mercado capitalista. Pero también consagran valor apropiando, oprimiendo, esclavizando, tal como lo hacen cuando les imponen tributos a las clases bajas explotándolas. Y también cuando reciben tasas impuestos por la violencia o, en fin, someten a los seres humanos a la deuda o la usura. La subsunción en el dinero es precisamente el salto de calidad de la inclusión/dominación del ser humano en el capital.

El dinero tampoco surge de la comunidad de vida y producción humanos, sino de su exterior, de su frontera y solo puede imponerse por la violencia del DINERO como falsa comunidad por medio de la guerra, esclavitud, tributo arrancado por la violencia, usura, consolidación y emisión de deuda.

Desde la disolución de la comunidad primitiva, solo son valores los que son reconocidos en la comunidad del dinero, tengan o no tengan trabajo contenido, por eso puede tener valor un billete falso si es reconocido como valor o es impuesto por un poder centralizado, por eso puede tener valor el agua si se la apropian los dueños del dinero y encuentran comprador o lo imponen de prepo en las poblaciones que no tienen otro acceso a ese elemento vital.

Lo mismo pasa con el valor de la tierra, la renta o la apropiación del aire para respirar…, el valor no depende en absoluto de la cantidad de trabajo, sino de la apropiación, de la rapiña y la monopolización… Lo del intercambio de iguales es pura mentira, extraída de la vieja confusión entre lo que es útil al ser humano y el valor, entre la necesidad humana y la imposición de la dictadura del dinero, para comprarla.

En realidad, la eterna confusión histórica sobre el valor, que se reduce, invariantemente a identificar el valor de uso humano con el valor, parte del interés burgués de vender el capitalismo (y la socialización del mismo) como estación final de la historia de la humanidad. Ello a su vez, presupone aceptar que la actual sociedad es la asociación igualitaria de productores, libres e independientes, que en vez de aportar dinero (valores) aportan a la sociedad definida, como sinónimo de mercado (¡otra hipótesis ahistórica!) “mercancías” que, serían producidas por el desgaste de sus fuerzas de trabajo y, sin que ninguno de ellos tenga trabajo acumulado y/o capitales.

Como dice Marx en su crítica de los economistas clásicos, citado arriba, todo es un círculo vicioso, el capital solo valora al capital.  En la vida real, en contraposición con el mundo idílico del reconocimiento del trabajo como si fuera valor, solo el dinero es valor, solo lo que “tiene” un valor y puede cambiarse por dinero es valor. Ni un centésimo de trabajo útil es reconocido como valor, ni hace 1000 años, ni en la fase actual del capitalismo.

Como afirmarán todos aquellos economistas que hacen la diferencia entre el objeto útil y el valor, incluyendo a Marx, reconocerán que en el capitalismo los productos no se cambian por el trabajo contenido en ellos, sino por los precios y /o costos de producción, que como es sabido es una relación del capital con su propia valorización. La igualación de la tasa de ganancia del capital determina los “precios de producción", es decir los VALORES con que se intercambian las mercancías.

La producción de medios de vida humana, de actividad verdaderamente humana, tanto hoy como en la comunidad primitiva o en grupo aislado de humanos NO TIENE VALOR. A la inversa, la letra de cambio, el cheque o el billete de banco que no tiene ni un segundo de trabajo incorporado, tiene el valor que pueda comprar con dicho papel, es decir que entra en la comunidad de dinero por el precio que el capital reconoce.

Solo el valor crea valor, el dinero, el capital es el verdadero y único sujeto y criterio del valor. Ese es el círculo vicioso de la realidad del dinero, eso es el capitalismo real e invariante.

El DINERO como (FALSA) COMUNIDAD, es la única la única “cosa” en común que, le queda a los esclavos como medio para procurarse con qué subsistir, cuando ya no le queda ni la muestra de su verdadera comunidad, de su verdadera HUMANIDAD

11) La historia oficial es, por decirlo de alguna manera, la historia de los espejitos de colores que los esclavistas ponen en vitrina, para realizar sus verdaderos objetivos de clase qué, no es otro que, la esclavitud y la dominación misma. Esa historia tiene a su vez 2 aspectos indisociables: la apología de sus héroes, dioses, faraones, emperadores, repúblicas, reyes, príncipes, ayatolas, monjes, sindicalistas, políticos, parlamentarios…y la apología del progreso material, de los objetos y progresos en el control de la naturaleza al servicio del conjunto de la sociedad. O, dicho de otra forma, la historia oficial pone en la vitrina y pedestal a sus propios representantes históricos y a los modos de producción de las cosas que se supone fueron hechos en función de toda la sociedad de esa época.

La historia vista por los esclavos, siervos, proletarios, parias…no puede ser otra cosa que la crítica de esa historia. No solo denunciando a todas las clases y personajes de la dominación, guerras y opresión en cada periodo o región, sino también denunciando esa historia del progreso concebida por los opresores, como si cada modo de producción de cosas, hubiese sido un avance para los humanos hasta el paraíso capitalista y su socialización planificada

Se requiere criticar la concepción misma de la historia, vista como un constante progreso de lo material, de la historia vista como progreso de sucesivos modos de producción cada vez mejores para los humanos, cuya caricatura suprema será la construcción marxista leninista: esclavitud, feudalismo, capitalismo, socialismo… El marxismo leninismo es, en ese sentido, el punto máximo de la ciencia económica burguesa, coronando la economía clásica, como punto final de la historia del progreso. Su socialismo es la dictadura suprema del capital y el Estado mundial. Durante todo el siglo XX se consagró como la ciencia económica por excelencia, la doctrina de las sectas judaicas/jesuitas/francmasones que dirigen las universidades, servicios secretos, industrias del espectáculo y en general todos los aparatos del Estado en las sombras del “Nuevo Orden Mundial” del Capital

El principio de esa crítica (de la economía y su historia) es justamente, lo que asumimos en este texto, mostrando que, independientemente del modo de producción de cosas, la explotación y la dominación se mantienen invariantes, desde hace miles de años, que independientemente de los espejitos de colores (las cosas, el “modo de producción”), puestos en vitrina por la plutocracia mundial, el ser humano está cada vez peor.

La explotación y la opresión es lo que realmente progresa.

Lo que “mejora” con el desarrollo del dinero y su poder es la subsunción de toda la humanidad en el capital.

Retomamos la distinción valor de uso y valor, cosa y dinero, para afirmar que la historia de la apología del desarrollo de los valores de uso, la historia de los modos de producción (de las cosas necesarias para vivir), esconde que las relaciones de explotación y opresión han hecho a este mundo cada vez más contrario a la libertad de los humanos. La invarianza de la relación social del capital, es solo un progreso de la explotación y opresión. Pero no solo las relaciones históricas de explotación y dominación son cada vez más esclavistas y despóticas, sino que los mismos objetos (producidos por la dictadura del dinero) son cada vez más contrarios a la humanidad: fabricación cada vez más masiva de armas de destrucción en vez de objetos necesarios para los seres humanos.

Es decir que, ese progreso material determinado por la dictadura histórica del valor sobre los objetos producidos y los modos de producción, de la tasa de ganancia y la tasa de explotación contra la vida humana solo produce destrucción, intoxicación, comida basura, tóxicos, exterminación, genocidio…

GRUPO COMUNISTA INTERNACIONALISTA (GCI) 2025

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