Envíopostaporteñ@ 1777

FFAA: La cuadratura del círculo

¿Cómo tener fuerzas armadas en un país pequeño, sin amenazas exteriores, que no tiene recursos ni necesidad ni cultura o tradición para eso?

¿Por qué tenerlas? ¿Para qué? ¿Por qué no simplemente suprimirlas?

LOS HECHOS son los que han puesto este tema en la "agenda política", y los hechos son:

1. Dificultades presupuestales que inciden en este tema.

2. Inutilidad y condición perniciosa de estas fuerzas armadas.

Los hechos han traído el tema, contra el estatus ideológico del dogma que, en tanto dogma, no se discute, o no se discutiría. Porque la razón de la existencia de las fuerzas armadas es una cuestión muy simple en la teoría, aunque en la práctica se complica.

Muy simple en la teoría, porque para el paradigma ideológico del estado-nación burgués el estado tiene que tener fuerzas armadas porque tiene que tenerlas. Porque sí.

Nuca vamos a encontrar otro argumento. Las fuerzas armadas son parte imprescindible de este tipo estado porque sólo puede justificarse en oposición a otros estados, ese el cuento burgués de la nación como justificación de un aparato de opresión de clase. Las fuerzas armadas son necesarias para "defenderse" de otros estados. Eso TIENE que ser así aunque vaya contra toda evidencia y toda racionalidad, como es el caso uruguayo

Y en la práctica, en los períodos de abundancia esto puede ser más fácil de llevar, pero cuando hay que apretar el cinturón se complica, cuesta justificar los gastos desmedidos e inútiles y la disputa entre distintos sectores por los recursos escasos desnuda las contradicciones. Esto es lo que pasa ahora,

Desde el punto de vista de la izquierda reformista lo ideológico es más o menos lo mismo. Si se plantea sostener el estado capitalista como tal, hay que sostener una de sus partes constitutivas fundamentales. Se puede hablar, como se habla, de "reformulación" de la misma forma en que se habla de regulación del mercado, leyes laborales, políticas redistributivas.
 

Aclaremos,no es que los marxistas revolucionarios descartemos la lucha por reformas dentro del capitalismo, como son las mejoras salariales de los trabajadores, o de sus condiciones de trabajo, o los derechos a salud, educación, vivienda, libertades democráticas. Pero nos proponemos luchas por reformas desde el punto de vista de los explotados. No, por ejemplo, mejorar los sistemas de torturas, nos planteamos combatir toda tortura; no nos planteamos reformar la contaminación de las aguas con desechos industriales o agrotóxicos, sino acabar con esa contaminación. Desde ese punto de vista, clasista, es que tenemos que plantearnos el tema de las fuerzas armadas.

En este caso, los intentos de "reformular" las fuerzas armadas ante los problemas de la realidad y al mismo tiempo justificarlas, es lo que llamo un intento de cuadratura del círculo.

Y cuando decimos "izquierda reformista" hablamos de lo que se es en los hechos, aunque se pueda tener un discurso de intención revolucionaria. Y tampoco quiere decir esto que estemos descartando, tampoco en este caso, los métodos reformistas de trabajo político. Vayamos aclarando todo testo que decimos, paso por paso.

Como "antimilitarista vulgar" que soy, no le prestó atención a los discursos de los militares, pero algunos compañeros han hecho referencia al discurso de Guido Manini Ríos, comandante del ejército, en el falso aniversario de esa fuerza, hablando de una supuesta invasión extranjera:

"...sólo tenemos dos opciones: o nos defendemos, aún en clara inferioridad de condiciones, siguiendo el ejemplo de la resistencia nacional que hace dos siglos acaudillara el general Artigas, o nos resignamos a pedirle a la potencia de turno que nos defienda. Por mandato constitucional y legal, pero sobre todo por la firme convicción de todos sus integrantes, el Ejército solo considera la primera opción”

Parece ser que se refirió a una supuesta situación de enfrentamiento bélico con Argentina, planteada (en secreto) durante la primera presidencia de Tabaré Vázquez. ESTE es un ejemplo de los intentos que se hacen para justificar la existencia de estas fuerzas armadas. De modo que aclaremos algunas cosas.

1. Nunca, ni en esa oportunidad ni en ninguna otra, existió la contingencia de tener que defenderse de un ataque armado de Argentina. Nunca estuvo siquiera planteado como posibilidad remota.

Todo lo contrario. Lo que estaba ocurriendo eran protestas pacíficas de movimientos civiles en la frontera, pero del lado argentino, y en algunos casos contactos con organizaciones civiles uruguayas, absolutamente legales. A eso, el gobierno uruguayo respondió con algunas movilizaciones de tropas, una provocación ridícula que no podía justificarse políticamente, y en el aspecto militar era una estupidez.

Eso, en cuanto al gobierno.

2. En cuanto a lo de Manini. Según dice el compañero Luis Sabini se vio "al actual presidente Tabaré Vázquez como el único no aplaudiendo el discurso del general Guido Manini Ríos". Si es así, habrá habido algunos "izquierdistas antiimperialistas" que aplaudieron. Es realmente insólito y deplorable. ¿Otra vez?

Aquí no estamos hablando de una "contingencia" ni "posibilidad". Eso que Manini de boca para afuera dice rechazar, "pedirle a la potencia de turno", el atornillamiento de estas fuerzas armadas al imperialismo, es estructural e histórico, los hechos son indiscutibles. El disparate de andar especulando con posibles enfrentamientos armados de estos militares con los de Argentina y Brasil u otros del continente está totalmente desmentido por la Escuela de las Américas, el Plan Cóndor, el caso Berríos, la participación en la ocupación militar de Haití comandada por Brasil e impulsada por el imperialismo yanqui, y un interminable rosario. Hablar de fuerzas armadas para la "defensa" del país es una burla, y aplaudir esa desfachatez es inconcebible.

Por otra parte en ese caso en particular fueron los propios jefes militares los que se negaron. El delirante de Tabaré quería hacer una incursión aérea sobre Argentina, una provocación disparatada. Los militares dijeron "si vamos no volvemos", y allí terminó la cosa. Esas es la "defensa", un presidente loco que quiere hacer una provocación bélica porque sí, y unos militares que le dicen que no están para eso, pero no por pacifismo o americanismo sino porque de hecho no sirven para nada. Recordemos que en su oportunidad Medina, ante esa inoperancia práctica que los militares siempre reconocieron, dijo que su papel en una guerra sería morir heroicamente como la caballería polaca ante los tanques nazis. Claro, de boca para afuera, sí.

Ahora, ante el problema que representa una caja militar absolutamente deficitaria, un problema estructural y sin solución que por más que "reformen" no van a poder resolver ni justificar, esto sería una OPORTUNIDAD para ir al fondo del problema. Podemos contar además con el antimilitarismo instintivo de nuestro pueblo, y la muy rica cultura antimilitarista de lo menor de nuestra tradición intelectual.

Como si eso fuera poco, se suma el escándalo del espionaje militar en democracia, la apología de la tortura, los desacatos militares (como este de Manini que pone las "convicciones" de los militares por encima de la ley), y también el fracaso de la política mercenaria de las "misiones de paz".

Pero ni así. La izquierda "revolucionaria" ofrece un panorama lamentable. La dependencia ideológica del paradigma del estado-nación es un límite infranqueable.