Su interna es un conflicto en el que abundan los enfrentamientos entre dirigentes y militantes, mientras los votantes asisten asombrados y en silencio a un caos y un desorden ideológico que nunca antes habían visto en esa "fuerza política".
Así lo expresan, por lo bajo, decenas de fuentes consultadas.
¿Cómo afecta esto al gobierno?
En realidad es al revés, "la confusión y la falta de rumbo del gobierno tiene al Frente Amplio absolutamente desconcertado", según señalan dirigentes medios.
"Hasta ahora, nada de lo que se prometió en la campaña electoral se ha cumplido. Hasta algunos de los integrantes del gobierno, como el viceministro de Economía, Martín Vallcorba, han reconocido que lo que se prometió es incumplible", agregaron.
Los diputados frenteamplistas no saben qué decir, "están en una especie de silencio místico", dijo un viejo militante.
En el Senado, Cosse, cuyo grupo político no existe más, ya no habla, Andrade ha desaparecido de los micrófonos, Bettiana Díaz del MPP, es la única que intenta articular alguna explicación, sin mucho fundamento, sobre la debacle del gobierno, mientras el ignoto coloniense Nicolás Viera, también del MPP, habla de todos los temas y demasiadas veces parece que no los conoce en profundidad.
En La Diaria de este sábado, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, en una muy preparada entrevista, intenta tapar los agujeros del colador que es el gobierno frenteamplista para gran parte de su militancia, en una repetición interminable de los mismos argumentos de la última semana, que ya habían utilizado el presidente Orsi y el prosecretario Díaz.
Lo que llama la atención de la entrevista es el interés de justificar, una vez más, la inexperiencia política del ministro de Economía, Oddone, "porque viene del mundo de la consultoría", lo cual, según Sánchez, muchas veces "le ha jugado una mala pasada".
El Partido Nacional, entretanto, enfrascado aún en una autocrítica postergada excesivamente y que no satisface a la mayoría de los dirigentes, es otra confusión sin liderazgos definidos.
Varios intendentes acorralados por herencias preocupantes en lo económico, alguno con situaciones judiciales, algún ex intendente como Enrique Antia, que integra el directorio del Partido pero no es legislador, con un frente de tormenta personal y político en Maldonado que cada día lo hunde más en la oscuridad y el final político.
La militancia blanca desilusionada y desmotivada por la escasa e incoherente oposición a un gobierno que muchos consideran "destructor y destituyente" , exige otra actitud, reclama un rumbo firme y se enoja cuando los legisladores blancos votan en general un presupuesto del Frente Amplio que definen como "lamentable".
Por el lado de Cabildo Abierto, una expresión política que muchos analistas consideran en extinción, mientras los dirigentes que van quedando han decidido convertirse en el aliado fundamental del gobierno de izquierda, "en uno de los papelones más inexplicables de la vida política nacional en las últimas décadas", según indican algunos de los que se han alejado.
Ex dirigentes que se sienten indignados porque "los mismos frenteamplistas que denominaban a Cabildo como "el partido de la dictadura", ahora lo elogian en cada oportunidad que tienen". "Y hasta quisieron sacarle sus campos a Manini y a su suegro. De eso no se vuelve", sentenciaron.
El Partido Colorado, en tanto, con un liderazgo cuestionado del senador Ojeda, tras "el retorno por la ventana", del nuevamente senador Bordaberry, quien tras observar los pésimos movimientos del gobierno emepepista ha sofrenado, al menos por ahora, sus intentos acuerdistas con Jorge Díaz y Topolansky.
Bordaberry es la primera opción para los frenteamplistas con el fin de obtener las mayorías especiales que el gobierno necesita imperiosamente en el Senado, a los efectos de nombrar a un nuevo Fiscal de Corte, los ministros del Poder Judicial y la renovación de autoridades en el Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral.