Envíopostaporteñ@ nº693

EL ?LOCO? PORTA

Compañeras y compañeros de POSTA PORTEÑA, les agradezco los correos que me enviaron durante todos estos meses, no voy a usar las mismas frases que se acostumbran para las fiestas. El sólo hecho que oligarcas y "pobres viejitos", también las usen entre ellos o con  sus familiares, me da asco.

Ahora les comento algo a razón del anonimato que se pretende realizar con  respecto a la  memoria colectiva  de la compañera Cecilia Gianarelli; y de tantos mas.

Pero no es de ella quien precisamente les consulto, a todos los cros que lean estas líneas, sino  sobre que material de información tienen sobre el Doctor Eliseo Salvador Porta, el "loco" Porta, como se lo conocía en la zona de Tomás Gomensoro y la devastada Bella Unión, digo así porque hacía treinta años no iba, y este 25/12 volví, encontrándola sumida en un letargo, con la mentira de ALUR sin aportarle nada.

El liceo de Gomensoro lleva su nombre porque el fue el gran promotor y luchador por la construcción del mismo. Sería bueno que alguien  agregue algo  de las circunstancias  de su muerte, o de sus últimos días;  él era compañero en ese momento de una mujer también comprometida con lo político, y lo que tengo sabido, porque fue todo de improviso, es que el "loco" Porta se suicidó antes de preferir entregarse a los milicos. Cuando esto sucedió la noticia corrió como reguero de pólvora.

 Además era un buen escritor, Banda Oriental publicó libros suyos, y en los inicios de esta editora publicó un libro sobre el despoblamiento del campo, y en los 50 años de Banda Oriental recordaron esa publicación

No me extiendo más, un abrazo  para todos, que pasen bien

JHON

 

Eliseo Salvador Porta

 Nació 13 de marzo de 1912 Tomás Gomensoro, Artigas  y murió  11 de enero de 1972 (59 años) algunos dan como año de su muerte el 1971; fue un escritor, ensayista y médico uruguayo. En sus cuentos y novelas trató temas rurales e históricos uruguayos

También ejerció como docente de enseñanza secundaria, en Bella Unión  y fue director fundador del Liceo de Gomensoro, su ciudad natal.

Como periodista, trabajó en los semanarios Época, Marcha, Guion y en la revista Asir. Obtuvo el premio del Ministerio de Instrucción Pública por su novela Intemperie y el primer premio del concurso del diario El País  por Sabina.

Buscó renovar la literatura tradicionalista uruguaya, o «autóctona» como él la llamaba, frente al auge de la de ambiente ciudadano en los  años 50

Salvo excepciones, pocos escritores afectos al campo paran mientes en las grandezas y miserias de los arrozales, las cooperativas agrarias, las lecherías, el Instituto de Colonización, el empleo de máquinas, etc., etc.

En septiembre de 1961, ediciones de la Banda Oriental inició sus actividades editoriales con la publicación del ensayo Uruguay: Realidad y Reforma Agraria, de Eliseo Salvador Porta

Por su militancia social y política, así como por sus escritos sobre marxismo y cristianismo, se convirtió en un referente para algunos grupos de izquierda que empezaron a actuar a comienzos de la década del sesenta cuando Alfredo Zitarrosa, el 23 de setiembre de 1965, actúa por primera vez en Rivera, en los salones del Club Uruguay,  lo acompaña, el escritor e historiador Dr. Eliseo Salvador Porta Sarasúa. La presentación fue de la Agrupación Universitaria.

Después de Eduardo Acevedo Díaz, nadie había abordado con éxito, hasta ese momento en el medio uruguayo, la novela histórica.

Es extensa la obra de  Porta alguno de sus  libros "Marxismo y cristianismo", ensayo, en 1966; "Una versión del infierno", cuentos, 1967; "Sabina", novela, en 1968; y "Qué es la revolución", ensayo, 1969, entre muchas obras

Porta dejó inconclusa una novela, que iba a llevar el título de "1815", con la cual cerraría la trilogía iniciada con "Intemperie" y "Sabina", en la que abarcó sucesos del ciclo Artiguista.

En sus últimos años tomó decidida posición política y fue colaborador de los cañeros en su lucha por la tierra.

-“Sus amigos lo recuerdan bondadoso, ocurrente y "algo loco", pero siempre generoso. Irradiaba el especial encanto de quien lucía un permanente buen humor. A menudo hacía bromas, chistes de buena calidad, y no imponía dique a la sonora carcajada, afable y contagiosa Por idiosincrasia y vocación, amaba al ser humano, así que todo su interés se dirigió hacia la búsqueda de su verdad, apuntando la lucha a favor de los desamparados.

Clara y distinta había sido su determinación respecto a la causa elegida, su convicción colocaba por encima de todo, la fidelidad a ese ideal, aunque transitaría por distintos senderos políticos.

 Colorado al comienzo, luego socialista y, por último, comunista, postura que sería consolidada después de su viaje a China (se fue del PC a mediados de los 50).

Aunque siempre fue un especulador inconformable, todo cuestionaba, hasta los postulados fundamentales de su doctrina partidista. No podía aceptar el conformismo, hurgaba los pensamientos y ponía el alma en vilo, cuando se trataba de corroborar la autenticidad de los preceptos. Con  un carisma especial en relación con el sexo opuesto, se le conocen tres parejas,  era un pasional; esa pasión  la primera había sido encendida por una checoslovaca y enardecida -luego- por una española. El brote ígneo, esta vez aventado en Gomensoro, lo unió a Gloria Galván, mucho menor que él –“(datos  de  Eliseo S. Porta El hombre y su movimiento vital Profesora  Celeste Paiva)

 

Aquejado de una pertinaz dolencia, el 11 de enero de 1972 puso fin a su vida en Bella Unión (esto dicen algunos de sus biógrafos)

POSTA

 

 

CANCIONES ESCRITAS POR ELISEO SALVADOR PORTA

 

 Yo sé quién soy

 

(Eliseo S Porta-Alfredo Zitarrosa)

 

Caña de azúcar, caña de azúcar,
¿por qué no endulzas el cañaveral?
Amargo mar.

Las hojas secas, las hojas secas,
las hojas secas del cañaveral
ardiendo están.

Machete hermano, las cañas negras,
las cañas negras tendrás que voltear.
Hay que cortar.

Todo tiznado, negro y barcino
sudando a chorros como un animal.
Yo sé quién soy.

Me cae la sombra, desde el sombrero,
me cae la sombra como un antifaz.
Yo sé quién soy.

Ay, los riñones que se me parten,
que se me parten por menos de un real.
Hay que cortar.

Caña de azúcar, caña de azúcar,
¿Por qué no endulzas el cañaveral?
Amargo mar.

Machete hermano, mañana al alba
saldré temprano hacia el cañaveral.
Yo sé quién soy.

Y si no vuelvo, caña de azúcar,
machete en mano yo sé dónde ir.
Mirá que sí.