Estimados Compañeros
Aceptamos a los que escriben en contra, y más nos gusta que opinen de la 30 de Noviembre de 1980, así como de todo este "proceso" de internas en el FA ; pero sin esquivar el bulto es que en estos días nos dedicaremos durante todo este tiempo solamente a las elecciones internas tal como nos lo planteamos, porque estamos recibiendo tantos apoyos y satisfacciones políticas que nos sentimos motivados en continuar en esa dirección y después juntaremos en un solo "haz" a toditas y toditos las/os disidentes que nos endilgan y les diremos de que se trata, humildemente para este grupo de compañeros; el intentar hacer la Revolución entre todas/os.
Tal vez les explicaremos e intentemos demostrarles -si se puede- la diferencia que hay entre "gobierno/gobernar y la herramienta política de masas para construir Revolución"y también y denlo por seguro, de como "ellos" se han desviado desde hace tiempo de ese camino a la "sombra" oportunista, -al igual que Raulito-, y dejaron de construir "por la senda" que legara (su papá) históricamente, el Dirigente Histórico Raúl (Bebe) Sendic, la que nos dejara -a todos- como tarea para desarrollar -creciendo unidos-, lo que debemos de construir, eso sí, sin tener como líder al "pelado" Enrique y los otros tres, los cuatros jinetes del apocalipsis
No nos preocupa lo que dicen, sino lo que "no hacen" en la dirección de lo que dicen que hay que hacer
Fraternalmente,
Coordinadora 30 de Noviembre de 1980
POR LA LIBERACIÓN NACIONAL Y EL SOCIALISMO
¿Elección?
Las expectativas generadas por las elecciones del Frente Amplio parecen haberse diluido tempranamente. Quienes esperaban una renovación –al menos generacional– quedaron decepcionados.
Aquellos que soñaban con la emergencia de un liderazgo con autoridad política –refrendada en una votación plebiscitaria– también vieron defraudadas sus ilusiones.
La presentación de cuatro candidaturas muestra una gran dispersión política; es poco probable que alguno de los candidatos obtenga una gran votación. Las internas del FA se plantean como un mero ejercicio donde cada fuerza intenta marcar sus votos.
A fines de mayo muchos frenteamplistas votarán pero… ¿elegirán?
Está completamente ajeno al debate el rumbo del gobierno de Mujica-Astori.
El que supuestamente era el sector más crítico encara su campaña mostrando sus coincidencias con el gobierno, más que sus matices.
El candidato impulsado por el PCU es quien en el debate interno de ese partido aparecía como el más oficialista en oposición a Eduardo Lorier y a algunos sindicalistas.
Por más anodinas que sean estas internas, están ejerciendo una influencia en el proceso de regimentación sindical que impulsan los sectores más afines al gobierno. La renuncia (luego dejada sin efecto) del secretario general de la Federación de Profesores José Olivera, puso al desnudo la subordinación de las direcciones sindicales mayoritarias respecto al Frente Amplio.
La crisis se produjo cuando el presidente de FENAPES Manuel Oroño (PCU) planteó “no hagamos olas hasta después de mayo”. En el Plan 2012 del PIT-CNT se plantea abiertamente ‘atar’ las Mesas Zonales y departamentales sindicales con ‘las Coordinadoras y Comités de Base del FA’.
La candidatura de Juan Castillo a presidir el Frente Amplio es otra expresión más de esta creciente subordinación a la coalición de gobierno.
Las calificadoras de riesgo otorgaron el ‘grado inversor’ precisamente cuando recrudece la crisis mundial. Ni esa calificación ni la acumulación de reservas –para garantizar el pago a los usureros– pueden evitar la tendencia a la caída de la producción y las exportaciones.
China no puede mantener el nivel de demanda de commodities, lo que plantea una reducción de los precios y volúmenes exportados. El creciente proteccionismo no es más que el inicio de una guerra comercial –que está liquidando entre otras cosas al Mercosur. En este contexto, Mujica y Astori dan garantías al capital financiero internacional de que no se apartarán de sus mandatos.
Es el gobierno de los Standard & Poor’s y del Banco Mundial.
Nada de esto se discute en las internas frenteamplistas, es decir que todos marcan perfil en torno a lo accesorio, mientras la crisis de la educación y de la salud muestra el fracaso estruendoso de esta política –fracaso del que se intenta responsabilizar a docentes y funcionarios de la salud.
Los trabajadores no son responsables de la crisis. Es necesario construir una oposición socialista –sindical y política– para que la crisis la paguen los capitalistas.
Rafael Fernández (militante del PT)
Publicado en Semanario Voces, 12 de Abril de 2012