Programa El Cernidor 7.09.2026
Lunes y Jueves 19.30 hs. https://www.youtube.com/@elpulsometrotv
Horacio Lampariello, Héctor Amodio Pérez y Álvaro Alfonso
Amodio nos cuenta la fuga conocida por el Abuso a 55 años. La falsedad del relato impuesto por el FA, con la tibieza de los partidos fundacionales. Las relaciones de Vázquez con la dictadura. El hermano de Vázquez, el PERRO y su participación en el secuestro de Molaguero. Parte de la entrevista de Hébert Mejías Collazo y su relato sobre el destino del robo de la bandera de los 33. Como comprar el libro Testimonio de una traición. La nueva interpretación de la ley 20130 por el BPS para perjudicar a los monotributos. Amodio les aclara a los oyentes sobre temas de interés de la historia. Más de Mejías Collazo por que abandona el OPR 33. Más información del proyecto Casupá.
https://youtu.be/v-fO37kZ7OU?si=JOgISQA_MyIkrYo9
Cernidor 313, correspondiente al día 7 de septiembre de 2026
AMODIO: Ayer se cumplieron 55 años de la fuga de Punta Carretas conocida como El Abuso, cuya paternidad le corresponde a Juan Almiratti Nieto. La fuga estaba prevista para la noche del 5, pero el encargado de la coordinación de los vehículos que nos sacarían de la zona, Aurelio Fernández, alias Francisco, sufrió un accidente y fue a parar al Clínicas.
Ante la eventualidad de que la lista de los enlaces que Francisco llevaba en el taco de una de sus botas se hubiera conocido por la policía, la fuga se suspendió, cuando ya estábamos a punto de abrir la comunicación entre las celdas.
El aviso se recibió a través del abogado de Marenales, Carlos Martínez Moreno. Yo soy el único de la comisión Aspirina que permanece vivo. Hace unos días murió Lucas Mansilla Calleros, que junto a Jorge Zabalza, muerto en febrero de 2022 y a Servando Arbelo, muerto en 1985, formamos dicha comisión.
La fuga estuvo a punto de fracasar, ya que el arquitecto que nos había proporcionado los datos de la profundidad de los muros, la distancia entre la celda 73 y la casa de García Cortinas 2535, no tuvo en cuenta que el comedor de la casa estaba unos 80 centímetros más alto que la calle, por la existencia de los tres escalones frente a la puerta de entrada.
Por esa razón se produjo un retraso de casi tres horas, que fue el tiempo que se tardó en lograr la comunicación entre los fugados y quienes ocuparon la casa, lo que se logró porque Engler tenía un estetoscopio en su auto. Marenales cavó desde el túnel y esa fue la razón por la que salió en primer lugar. Luego lo seguimos Sendic, yo, Huidobro y Manera,
Distintas versiones interesadas dan como integrando dicha comisión a Jorge Manera y a Julio Marenales, que, si bien ambos cumplieron un papel fundamental en el desarrollo del túnel, no participaron en la planificación general, que, como dije, nació de una idea de Juan Almiratti.
Ustedes se preguntarán por qué, si la idea inicial fue de Almiratti, no participó en la comisión Aspirina. Porque en abril del 71 se fugó del juzgado. Estábamos esperando que sirvieran la comida cuando Juancito se acercó a mi celda y acelerado me dijo que le habían avisado la concurrencia al juzgado. Si me das permiso me piro, voy a ser más útil afuera. Tenés a dónde ir?, fue lo único que le dije. Sí, me respondió y vi su sonrisa a través del pasaplatos. Nos dimos la mano y nunca más nos vimos.
La fuga tuvo una enorme repercusión, pero al mismo tiempo significó el punto de partida para la debacle que se iniciará el 1 de enero de 1972, con la declaración de guerra a los ricos, una decisión de Sendic y que se mostrará irreversible a partir del 14 de abril.
Lo que pareció una carta ganadora se convirtió en todo lo contrario, porque se trasladó al seno de la Organización la división que ya existía en el Penal.
La desinformación en las redes e incluso en la IA es total y mi papel como responsable ante el Ejecutivo del MLN ha desaparecido también, dándole importancia a Huidobro, un escéptico en cuanto al resultado y a Mujica, que nada tuvo que ver con el plan de fuga.
Pese a que en la historia oficial del MLN se dice que yo colaboraba con la policía desde 1968, nadie ha explicado cómo tengo en mi haber, sin contar otros operativos, tres fugas en las que fui responsable: la de Cárcel de Cabildo, Operación Palomas, en marzo de 1970, con 13 fugadas, El abuso, con 111 y El Gallo, en abril de 1972, con 15, aunque se fugaron además 10 presos comunes que aprovecharon la bolada. Es decir, tengo en haber la libertad de 139 tupamaros. Creo que tengo en mi haber dos Records Guinness: la mayor fuga y el mayor número de fugados. Voy a averiguar el trámite para reclamarlos.
Estos detalles no han sido tenidos en cuenta por quienes validaron el falso relato elaborado por el MLN, los que por sí solos desmienten uno de los argumentos en los que se basó la acusación de mi traición.
En las redes a Arbelo se le atribuye la invención de la bazuca y el cañón sin retroceso, lo que es un error. Arbelo era un gran tornero y elaboró los componentes, mediante un diseño del ingeniero Lauro Salle, cuyo contacto me pasó Manera y que se asiló en Suecia luego de la dictadura.
El prototipo de bazuca lo probamos en las playas de La Paloma, Salle, el vasco Arguiñarena, liberado por intersección del gobierno español en plena dictadura y yo. Tenía un alcance aproximado de 100 metros y puedo asegurar que funcionaba.
En el Archivo Cámpora, hay un artículo publicado en el número 1311 de Comcosur, titulado Forjando la memoria, firmado por Jorge “Cabeza” Llambías, en el que se recogen las palabras de Almiratti relacionadas con El Abuso. Dice así:
…Andábamos hablando de bueyes perdidos, en cosa de anécdotas, cuando de repente Juancito nos mira a todos y nos pregunta: ¿Ustedes saben quién y porqué se le puso el nombre de "Abuso" a la fuga? …En uno de esos trilles conocí a La Peluda que venía de pasar por Miguelete. Con la confianza del tiempo La Peluda me contó que en Miguelete habían intentado escaparse por un túnel que bajaba desde una celda, se ponía horizontal y luego subía hasta un lugar en el que, rompiendo la calle, podían lograr la libertad. Ese plan también había unido a varias celdas entre sí para que pudieran llegar al túnel.
…Bueno…, me dejó con la idea ya que siempre estábamos pensando en la fuga y los compañeros planteaban cualquier cosa porque querían irse. Ya en ese momento estábamos trabajando en lo que sería el Mangangá, la fuga desde el hospital penitenciario hacia las cloacas.
…“ahí fue que le planteé al Bebe la idea que estaba madurando de irnos por un túnel en una fuga masiva. Él Bebe me miró y dijo: ¿te parece?, y tras pensar un momento agregó: ¡andá a hablar con Amodio!!!...y eso fue todo. Amodio era realmente operativo y me escuchó. Empezó entre nosotros un peloteo acerca de qué era necesario hacer para lograr la fuga, y en la medida que iba tomando forma me di cuenta que era posible y comencé a repetir: ¡pobre Pachequito, qué abuso!, como una colita de esas que se le pegan a uno.
Debíamos solucionar muchas cosas, como ser acomodar a los compañeros que se iban a fugar en una sola ala de la tercera que era la que iba a comunicarse pared a pared. Calcular los metros que había que bajar para pasar los cimientos de los muros. Calcular el largo del túnel para salir en la casa que los compañeros iban a copar el día de la fuga. Ver la forma de orientar el túnel para no errarle. Cómo hacer llegar aire fresco mientras se estaba trabajando. Qué hacer con la tierra que se sacaba que multiplicaba su volumen una vez extraída…
…El Negro Amodio era el que tenía los contactos con el exterior y comenzó a trabajar concretamente en el plan. En una que estamos juntos me da una cosa a leer y veo que dice: “El Abuso”, y pregunto: ¿Qué es esto? y el Negro me responde: Vos no te pasabas diciendo ¡pobre Pachequito, qué abuso! es eso, el plan de fuga. Se llama “El Abuso”. Por lo que a través de mis dichos repetidos tomó ese nombre, y el que lo eligió fue: Amodio!
Yo sigo reivindicando que fue Almiratti.
Programa El Cernidor 10.09.2026
Amodio nos relata las incongruencias y mentiras de Huidobro. Recordamos fecha del decreto Constitucional del Presidente Pacheco. La desidia de la OSE, el ministerio de Ambiente y todo el gobierno con Aguas Corrientes y muchos temas más.
https://www.youtube.com/live/YAMRdMDhje0?si=yzEegB6QEDraidhL
Cernidor 314, correspondiente al día 10 de septiembre de 2026
AMODIO: He repetido docenas de veces la importancia que han tenido los libros escritos por algunos titulados historiadores en la imposición del falso relato.
Una que ha participado en esa gran operación de falsedad y ocultación, que ostenta grandes títulos es Clara Aldrighi Cavani. La IA dice de ella:
María Clara Aldrighi Cavani (Boloña, Italia, 19 de noviembre de 1948) es una ensayista, historiadora e investigadora italiana radicada en Uruguay, que adoptó la ciudadanía uruguaya. Es ampliamente reconocida por sus rigurosas investigaciones sobre la historia contemporánea de Uruguay, la Guerra Fría en América Latina y los movimientos guerrilleros.
Uno de los libros con los que fomentó su fama, es Memorias de insurgencia, libro escrito en el año 2009, sobre la base de 17 entrevistas a ex miembros del MLN.
Yo voy a centrarme en la entrevista a Huidobro, por la importancia que el entrevistado ha tenido en la misma debacle del MLN y cómo, producida esta y aniquilado el MLN en menos de 3 meses por las FF.AA., ha tratado de falsear la historia, culpar a otros de decisiones que fueron suyas y que la autora no solo acepta y avala al publicarlas, sino que no advierte las contradicciones que aparecen a poco que se profundice en su lectura.
Solo cabe agregar que sus colegas académicos, que la ponderan de forma inmerecida, y que toman sus libros como referencia, tampoco han sido capaces de advertir las múltiples falsedades que Huidobro pone de manifiesto en sus declaraciones. Hay que calificarlos con un CERO en historia y otro CERO en comprensión lectora. O lo que sería peor: se dieron cuenta y callaron.
Antes es necesario ver lo que dice Mauricio Rosencof en las páginas 58 y 59, que nos servirán como inicio del análisis.
Dice Rosencof: Pero en aquel momento, al salir de Punta Carretas, el Ñato trae una elaboración, la de prepararnos para una ofensiva. Fue apenas salió del Abuso, al día siguiente, cuando me reuní con él y con Manera.
Había una disociación entre la contundencia y lucidez de la propuesta y la realidad de la organización. Si partíamos de la base de que teníamos cinco columnas, podíamos, simplificando un poco, ponerlas sobre un tablero de ajedrez: aquí avanza una, aquí la otra, aquí esta ataca o asalta.
Pero ocurría que nuestras columnas militares no eran tan militares. Algo que ha sido recurrente en nuestra conversación es el hecho de que como en Uruguay no había servicio militar obligatorio, podíamos expropiar 170 fusiles del cuartel de la Marina y no tener diez compañeros que supieran manejarlos. Nuestra debilidad no se notó frente a la Policía, pero cuando entró brusca y brutalmente el ejército en todos los frentes, ahí lo sentimos.
Rosencof está poniendo fecha a la presentación por Huidobro de la presentación de un plan para preparar al MLN para una ofensiva: septiembre de 1971.
Esos planes eran el Plan Hipopótamo, El Plan Collar y el Plan Tatú. Incluido en el Plan Hipopótamo estaba el Plan Hipólito, señalado como el Día D, que resultó ser el 14 de abril de 1972. Los escritos con el desarrollo de tales planes fueron encontrados por la policía el 14 de abril de 1972 en el berretín de la casa de Amazonas 1440, el mismo día que Huidobro fue detenido.
Ver puntos señalados en Base de Discusión, páginas 3-6
En la página 77, la autora hace la siguiente pregunta: Al lanzarse la ofensiva de abril de 1972 ¿no existió una sobrevaloración de las capacidades militares de la organización?
Contesta Huidobro: En primer lugar, no fue una ofensiva, no estaba concebida como eso. Fue un conjunto de operaciones erróneas. Una ofensiva se lanza cuando tomás una decisión en ese sentido. Ahora bien, cuando por estupidez hacés una cosa que de hecho se parece a una ofensiva, y te va a traer todas las consecuencias de la misma, cometés un error garrafal. Conducidos por compañeros con una ideología militarista, totalmente deformada, nos embarcamos en las operaciones del 14 de abril, que fueron un error del MLN. No teníamos condiciones para una ofensiva. En aquel mismo momento yo lo vi como una equivocación.
Está responsabilizando, tratando de estúpidos a quienes en septiembre de 1971 no aceptaron sus planes y que salvo Rosencof, fueron alejados de los puestos de responsabilidad la noche del 16 de marzo de 1972, cuando Huidobro, Raúl Sendic y sus seguidores coparon los órganos de Dirección.
El camino que emprende es el siguiente: En la página 71, la autora pregunta
¿Qué diferencias políticas existieron entre las distintas direcciones del MLN.? ¿Cómo influyeron en el desarrollo de la organización?
Dice Huidobro: En la calle Almería, en agosto de 1970, cae [Raúl] Sendic, el último “viejo” que quedaba en libertad. Llega entonces un puñado de muchachos jóvenes, con poca experiencia, a la dirección del MLN, porque luego de Almería no cae una sino tres direcciones.
Pregunta Clara Aldrighi:¿Por qué los integrantes de la dirección, al ser capturados en 1970, delegaron la conducción del MLN a los dirigentes que seguían en libertad?
Respuesta: Porque es una tradición del MLN: en la cárcel no sabes si las políticas son equivocadas o correctas, en general. Es en 1971 cuando nosotros cometemos el verdadero error. Al fugamos decidimos irnos a la base todos los dirigentes, como Manera, Marenales, Fernández Huidobro, Sendic, fuimos, a partir de entonces, militantes rasos.
Por ejemplo, yo me opuse a la toma de Soca [enero de 1972]. Pelee todo lo que pude, quedé en minoría. “Compañeros no tiene ningún sentido político esta operación”, les decía. Me derrotaron, perdí 60 a uno. Sendic en ese momento estaba en otra cosa. ¿Por qué razón creés que quedó desplazado? ¿Porque se les ocurrió a cuatro loquitos desbancar a Sendic? No hubieran podido hacerlo. Pensar que había problemas sólo en la cúpula de la organización es una simplificación cómoda. La mayoría de los integrantes del MLN no tuvo conocimiento de que los dirigentes históricos, después de la fuga, habían sido relegados a grupos de base.
Manera y Marenales fueron designados responsables de la columna de Servicios, la columna 45. A mí no me nombra, pero él y Sendic me propusieron para el estado Mayor de Montevideo. Pero dice algo que es muy importante: en la Cárcel se pierde la perspectiva, y no se sabe si las políticas, expresada en planes, son equivocadas o correctas. Eso no le impidió elaborar sus varios ´planes, que impulsó personalmente más adelante.
¿Pero qué dice el mismo Huidobro en la página 78?
Dice: Nos fuimos a la base con él Bebe y algunos compañeros, porque no habían sido aprobados los planes que habíamos mandado: el Collar, el Tatú y otros. Nos dijimos: “Vamos a demostrar en la práctica que son viables. Tenemos que ganamos de nuevo los garbancitos de abajo para arriba”. Porque en la organización no había dirigentes recibidos. Los que quedaron en la dirección eran los que tenían más influencia, contaban con más prestigio y más apoyo. Pero te vuelvo a repetir que no era un problema de cambio de hombres. Porque si me iba a un grupo de base de la 15; donde no sabían quién era, encontraba la misma mentalidad, Pensaba: el día que este llegue a la dirección, va a hacer exactamente lo mismo. Esa era la mentalidad imperante. Fue ineludible que pasara lo que pasó. Con él Bebe nos dábamos cuenta que era inútil estar en la dirección, íbamos a tener problemas con toda la organización: dirección, cuadros intermedios y base; con el interior, con Montevideo y también con el aparato de masas.
Pregunta: Ante el precipitar de los acontecimientos ¿por qué no se decidió un compás de espera para elaborar una táctica adecuada a la nueva situación política?
Faltó tiempo, pero también se produjo una desviación ideológica “militarista”. Aunque en realidad fue por poco militarismo. Vamos a decir la verdad: aquello no era militarismo. Era la pavada lo que estaban haciendo. Eso lo veíamos muy pocos.
Cuando se prepara en 1971 el plan de resistencia a un golpe de Estado, con la coordinación entre el aparato militar del Partido Comunista, los tupamaros, los militares legalistas y la dirección del Frente Amplio, en el cual iba a jugar un papel protagónico la clase obrera con su huelga general, se elabora un plan militar. No lo hicimos nosotros, sino militares de carrera, que al MLN le encargaron una serie de tareas. Era un excelente plan, y había que empezar a estudiarlo.
Dentro del mismo. Por ejemplo, mi grupo de base del Collar tenía que detener el avance de las tropas que vinieran por la ruta lnterbalnearia, provenientes de la guarnición militar de Minas, de los Batallones de Infantería 11 y 12.
En primer lugar, nos preguntamos: ¿cuál es el armamento del grupo? Éramos seis. Una subametralladora, un AR15 y unas pistolitas de la marina. Teníamos municiones más o menos para un tiroteo de tres minutos. Armas largas, dos. Las demás, cortas. Te parabas en la carretera: por ahí van a venir los camiones con 400 milicos y nosotros los vamos a tener que detener... Era evidente que necesitábamos otro armamento.
Entonces nos propusimos volar el puente del arroyo Pando. Nos pusimos en contacto con el laboratorio de explosivos. Mandaron un explosivista para calcular las cantidades necesarias para volar ese puente y otros. Eran tantas las toneladas de explosivos que necesitábamos, para hacerle solamente algo a los puentes, que trabajando toda la organización en el laboratorio no hubiera alcanzado.
La guerra, en determinado momento, comienza a tener términos industriales. Por ejemplo, ¿cuántos “miguelitos" necesitábamos para por lo menos pinchar los camiones?.
Un auto lo paras con “miguelitos”, pero un convoy de camiones militares exige que riegues kilómetros de carretera. Precisás a todos los metalúrgicos del Uruguay fabricando “miguelitos”
Había que prepararse aceleradamente. Pero la mentalidad dominante era: “Nosotros a los milicos los vamos a liquidar". Con armas cortas.
No es cierto que aquello fuera una deformación militar. Era una chiquilinada que se llamaba militarismo, pero que no le llegaba a la suela de los zapatos de cualquier alférez salido de la Escuela Militar. Asaltar bancos no es militar ni es nada; lo hace también una banda de delincuentes.
Es la primera vez que Huidobro es sincero. Esas eran las condiciones del MLN en octubre del año 1971. Porque el MLN no era un ejército ni estaba en sus planes formarlo para enfrentar a las FF.AA. uruguayas.
Anteriormente dijo que estuvo en contra del ataque a la comisaría de Soca. Es falso, su propuesta del plan Collar dice lo contrario: Ver Plan Collar puntos señalados.
Y si esa era la situación en octubre de 1971, ¿qué había variado en abril de 1972? Nada. Así se escribió la historia.
Entrevista con Amodio Pérez
FARADOJA Historia 3/9/26
Fue integrante del Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros, integró el Comité Ejecutivo y fundó la Columna 15. Es sentenciado a muerte por sus ex compañeros acusado de ser traidor y haber entregado la Cárcel del Pueblo. En esta charla hacemos un repaso por toda la cronología de la vida del MLN-T, desde sus inicios en «El Coordinador», el ingreso de las Fuerzas Armadas a la lucha antisubversiva, el rol que jugó el gobierno en las acciones del MLN y el final que tuvo tanto el movimiento como nuestro protagonista.
https://youtu.be/AKDViwDVuas?si=nVm9pRIK6tDClYtZ
El Documento Oculto de 1971: El Pacto entre Militares Seregnistas, el MLN y el PCU
Contraviento TV 12/9/26
A medio siglo de la instalación de la dictadura militar en Uruguay, la editorial El Cernidor vuelve a publicar en formato PDF el polémico libro "Testimonio de una traición", publicado originalmente por las Fuerzas Armadas. En esta entrevista, Héctor Amodio Pérez (integrante de la editorial) analiza el valor histórico de esta documentación, los tribunales de honor a 22 militares, el mentado "plan contragolpe" de 1971 entre militares adictos al General Seregni, el MLN-Tupamaros y el Partido Comunista, y la financiación del próximo documental sobre los asesinatos de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, William Whitelaw y Rosario Barredo en Buenos Aires (1976).
- PUNTOS CLAVE DE LA ENTREVISTA:
- La reedición del libro "Testimonio de una traición" en PDF.
- El "Plan Contragolpe" de 1971: ¿Qué acordaron el MLN, el PCU y los militares seregnistas?
- La verdad sobre las reuniones con Líber Seregni, Henry Engler y Wassen Alaniz.
- Financiación del documental sobre los crímenes de mayo de 1976 en Buenos Aires.
- Reflexiones sobre el pasado reciente y la historia oficial del Uruguay.
Amodio Pérez presenta su testimonio sobre los hechos de 1971.
Graziano Pascale conversa con Amodio Pérez en una entrevista que busca arrojar luz sobre los acontecimientos ocurridos en 1971. El objetivo es desglosar la versión del protagonista sobre los eventos que marcaron un antes y un después en la historia uruguaya. A través de este testimonio, se examinan las implicancias de aquel plan y las repercusiones que aún resuenan en la memoria colectiva. Es una instancia clave para entender las motivaciones y las traiciones que rodearon a los actores principales de la época, presentada con el rigor habitual de Contraviento.
https://youtu.be/yY6Wx-3uw-s?si=lhy94mz1nVooLwyn
Link para adquirir "Testimonio de una Traición", u otras obras del catálogo de Editorial El Cernidor: https://tinyurl.com/ymrw3bx7