escribe Ignacio Martínez
Hay decisiones difíciles. Esta es una de ellas.
Es que la idea siempre fue buscar un candidato o una fórmula de consenso y no se pudo. Ahora el punto central está en otros temas.
¿Qué FA necesitamos en esta etapa?
¿Cómo se conjuga el FA coalición con el FA movimiento?
¿Cuál es el rol que debe jugar la fuerza política en relación a los diferentes niveles de gobierno y en relación a las estructuras internas, la militancia, los votantes y el pueblo? Veamos.
Necesitamos un FA que dé respuestas claras a cada una de las situaciones que merezcan posiciones en defensa de los intereses populares.
Debe ser la fuerza política y no un ministro, por ejemplo, el que dé claras señalas de la aberración que supone bajar la edad de imputabilidad.
Es la fuerza política la que debe indicar los caminos para solucionar este drama social de un sector de nuestros jóvenes.
Para eso Juan es el más indicado por su trayectoria indisolublemente pegada a los trabajadores y al pueblo, por sus orígenes obreros, por la permanente cultura política de dar posiciones claras en los temas nacionales e internacionales durante, digamos, los últimos diez años, para poner un lapso.
Necesitamos una presidencia del FA abocada cien por ciento a la reactivación organizativa de los comités de base, de las coordinadoras, de las departamentales y las comisiones centrales.
Juan es el más indicado, porque, además de su capacidad, no tiene compromisos en otras áreas de la vida política, que no se deben abandonar porque fueron votadas por la gente (me estoy refiriendo al Parlamento, por ejemplo, donde están designados los otros tres valiosísimos compañeros que fueron puestos ahí por nuestro pueblo). Necesitamos un presidente que sea capaz de trabajar el difícil equilibrio de la unidad en la diversidad, sobre el cimiento del Programa, pero fundamentalmente sobre la convicción de que la unidad es una condición imprescindible para avanzar hacia la liberación nacional y el socialismo.
¡Vaya si Juan tiene harto experiencia en eso como constructor de la unidad del pueblo trabajador que nos da el orgullo de tener una única central obrera desde 1964-1966!
Es tiempo de los trabajadores.
En esta reconstrucción del FA como un complejo edificio donde cada uno asuma el andamio que le corresponda, debemos contar con la riquísima experiencia obrera de la última década.
Experiencia en organización, en movilización, en crecimiento de afiliados, en acercamiento de posiciones diversas, en capacidad de armonizar la lucha con otros sectores de la sociedad organizada.
Esa experiencia está concentrada en el pensamiento y en las manos de un hombre como Juan, con espíritu de forja colectiva, que ha sido uno de los conductores de la organización social más poderosa del país, la que, a su vez, ha demostrado estar al frente de los intereses populares más profundos.
Los que hemos trabajado junto a Juan en los últimos años, sin ser parte de su organización política, hemos apreciado el valor de un compañero ajeno a toda apetencia personal, que propone las ideas como territorio de esfuerzo y unidad de acción.
Hoy, exactamente hoy, viernes 27 de abril, comenzamos la recta final hasta el 27 de mayo, donde trabajamos para una gran votación.
Seguramente muchas de las virtudes señaladas en Juan, sean comunes a los otros compañeros candidatos y a tantos otros frenteamplistas.
Pero no es menos cierto de que, por primera vez desde la aparición del querido Pepe D´Elía en las máximas responsabilidades del FA, en 1984, como candidato a Vicepresidente de la República, no ha aparecido ningún compañero o compañera del arraigo y la procedencia obrera como la que lleva honrosamente Juan.
A la trayectoria de compañeros presidentes del FA como han sido el Gral. Líber Seregni, el Dr. Hugo Villar (en el exilio), el Dr. Tabaré Vázquez y el Ing. Qui. Jorge Brovetto, se le debe sumar, sin dudas, la presidencia de Juan Castillo, que nos permita contar con nuevas experiencias, con nuevas formaciones intelectuales y políticas, para que nos enriquezcan como el partido de la esperanza y de las concreciones anheladas por nuestro pueblo, principal destinatario y hacedor de los cambios
Columna 153 publicada por el semanario uruguayo El Popular el viernes 27 de abril de 2012