Compañeros y compañeras quisiera hacer algunas precisiones antes de volcar mi opinión:
Hice un tiempo de espera a los efectos de ver qué consecuencias tenía el llamado.
La respuesta demuestra el hambre de debate que tenemos los de “intención” revolucionaria. Me niego a llamarnos radicales, pues es un término que nada define en última instancia.
Quería ver también hasta donde se llega con los preconceptos. Personalmente estoy lleno de ellos y suelo considerar mis defectos con mucha benevolencia al tiempo que juzgo las pequeñas fallas ajenas con un rigor semejante al usado por Catón el censor.
No sé a Uds., pero a mí me sucede que casi siempre que preparo un debate o una discusión de antemano intercambiando conmigo mismo argumentos en pro y en contra, casi nunca pierdo. Veo que los argumentos de mis adversarios me parecen burdos y acaban totalmente derrotados y por el piso, mérito por supuesto de mi facundia y maravillosa lógica aplicada.
Disculpen la modestia del caso. Así que en cuanto a subjetivismo como verán, no me escapo...
Por lo tanto cuando hablo de preconceptos me corresponden las generales de la ley en primerísimo lugar.
Planteé el tratar de evitar los lugares comunes y la adjetivación al santo cohete.
El problema, y ojalá fuera el único, es que lo que para unos son esquemazos y preconceptos y para otros son conclusiones válidas de un análisis concreto de una situación concreta, Lenin dixit.
Quise decir que el lenguaje, que nos ayuda a intercambiar opiniones y a socializar, al mismo tiempo nos divide, nos separa y oculta nuestra opinión, o sea nos encierra aun más en nosotros mismos, algo bien sabido en Lógica. Bajo el mismo nombre es más que probable que nos refiramos a cosas diferentes, y bajo conceptos distintos tal vez estemos señalando cuestiones similares.
Este es uno de los problemas de la falta de debate entre nosotros; éste, junto al sectarismo, la falta de paciencia, la incomprensión y sobre todo la desconfianza, que ha sido alimentada por los años.
Las cuentas a cobrar o a pagar, hasta que se saldan de una u otra forma, son obstáculos hacia insalvables e inocultables, y a la larga siempre aparecen. Quizás esta sea una de las maneras de comenzar a saldarlas y a entendernos, aunque sigamos discrepando entre nosotros.
Además, venimos de tradiciones diferentes, visiones distintas, formaciones diversas, extracciones de clase, o dentro de una misma clase mezcladas, definidas o indefinidas, etc., etc.
Y por otra parte habemos quienes estamos en organizaciones y quienes, quienes responden por sí mismos y quienes, quiéranlo o no representan opiniones más colectivas.
Dicho todo esto un par de cosas más.
Cuando hablo sobre progresismo y estrategia y no entrar en lugares comunes, me refiero enfocar el tema desde todos los ángulos. Una compañera planteaba que me refería a preguntar las razones de quienes se fueron del FA.
Es verdad, pero también pregunté y pregunto, y creo que no es menor, del por qué nos quedamos en el FA quienes nos quedamos.
En segundo lugar, creo que tenemos que evitar la trampa de discutir que es táctica y qué es estrategia. Para mí por ejemplo, el socialismo es una meta, pero también implica cuestiones tácticas y estratégicas. Tratemos de ir a los meollos de los asuntos, claro ello implica previamente definir esos meollos.
Salvando estos problemitas intentaré expresar lo más sintéticamente y objetivamente posible mi visión de lo que denomino mis verdades.
Finalmente, parto de la base que quienes debatimos en esta página todos/as nos consideramos de intención revolucionaria, y que en todo caso hay distintas opiniones sobre infinidad de temas, y que por supuesto considero erradas muchas de esas opiniones, pero erradas, nada más.
Por lo menos yo no voy a denostar a nadie, por más opinión en contrario que tenga.
Es una de las pocas cosas buenas que he aprendido a lo largo de mi experiencia militante, eso y el saber que las sorpresas, sobre todo las buenas se encuentran a la vuelta de cada esquina.
Estrategia:
A cuenta de profundizar en varios de los conceptos que vertiré pasaré a detallar mis posturas al respecto:
1) Para establecer una estrategia revolucionaria, que para mí pasa en construir instrumentos que vehiculicen la emancipación de la humanidad, sin oprimidos/as, explotados/as, alineados/as, precisamos conocer el terreno en el que estamos, es decir caracterizar la etapa que no es otra cosa que calibrar la correlación de fuerzas entre las clases fundamentales en el ámbito mundial (perdonen otra vez los esquemazos);
2) Estamos en un período de resistencia ya que perdimos como clase o clases populares a escala internacional, batallas fundamentales durante los ‘80 y ‘90.
Las derrotas fueron grandes, el retroceso por lo tanto fue profundo. Por ejemplo: la pérdida de derechos y salarios de los trabajadores de EE.UU., Europa y Japón con el triunfo del Neoliberalismo económico personalizado en los gobiernos de Thatcher y Reagan; la caída de la Unión Soviética y los países del Este, que ya estaban más que maduras en la putrefacción de sus regímenes stalinistas.
El problema no fue solo la caída, sino que no existiera alternativa revolucionaria y proletaria a los mismos. De manera similar nos podríamos referir al proceso chino y en parte al vietnamita, ese mentiroso socialismo – capitalista; el capitalismo durante los ‘90 reajustó su explotación, provocó nuevas formas de producción, de administrar las empresas, abrió nuevas áreas tecnológicas, (todavía vivimos en ese proceso), puso a punto su explotación y reactivó la ganancia de sus tasas de lucro a costa de la especulación, la generación de más marginación, el achicamiento de las capas medias, el súper crecimiento de las tasas de explotación, lo cual no es otra forma que expresar la derrota del proletariado a manos del capitalismo imperialista internacional;
3) Dejo por aquí la transcripción de lo que hemos sufrido desde entonces, pero hay más por supuesto. Los revolucionarios no hemos hecho más que resistir. Cuba ha sido un ejemplo de la resistencia. Nos hemos defendido como pudimos y seguimos haciéndolo.
4) La etapa no varió, pero ha tenido cambios y de ello me referiré en una próxima exposición pues creo que ya estoy abusando de la extensión del texto por lo que me disculpo.
Saludos fraternales a todas y todas en el acuerdo o en el desacuerdo.
ALDO GILI
Esto NO es Hablar de Estrategia
CUESTIONES DE TÁCTICA
Luego de la invitación del compañero Aldo Gilli a discutir de estrategia se han sucedido distintas respuestas que, lo que tienen en común, es que discuten problemas de TÁCTICA.
Tal vez haya ocurrido esto porque Aldo dice que está integrado al Frente Amplio y se quisiese comenzar por responder a eso en concreto. Pienso, sin embargo, que el problema es más profundo, y parte de la confusión de conceptos que hoy está muy extendida; tal vez incluso de una cierta actitud de responder lo más rápidamente a las cuestiones incómodas.
Alianzas, frentes políticos, frentes de trabajo, línea de masas, alternativas electorales, estos son todos TEMAS DE TÁCTICA.
Se discuten en función de la coyuntura, porque la táctica depende de la coyuntura; en función de la correlación de fuerzas y la conveniencia, porque de eso se trata la táctica.
Es más, toda esta discusión es además sobre TÁCTICA SUPERESTRUCTURAL o INSTITUCIONAL. Las clases están ausentes.
Se habla en todo caso de INTERESES DE CLASE en forma genérica (se invocan los intereses de clase para justificar una práctica política superestructural), pero no de los problemas de grado de conciencia, organización social, ideología y psicología de clase imperante, grado de actividad, y todos los temas que hacen a la presencia directa de las clases en la escena.
Claro está, no porque discrepemos con el título vamos a dejar de lado esa discusión.
FE DE ERRATAS
En mi nota "Siete llaves..." (Posta Porteña 808) dije erróneamente que estuve en el Frente Amplio hasta el 28 de febrero de 2004 y ya no el 1º de marzo. Como los lectores sin duda comprendieron a partir del contexto, debí decir 28 de febrero de 2005 y 1º de marzo de ese año, es decir la fecha en que asume el gobierno frenteamplista.
Mi participación en el FA fue una cuestión de TÁCTICA.
En discusiones en el MPP, en cuyos documentos se caracterizaba al FA como "alianza estratégica", cuestioné ese concepto porque NO PUEDE HABER ALIANZA ESTRATÉGICA ENTRE QUIENES TIENEN ESTRATEGIAS DIFERENTES.
Ya que el MPP de los primero años planteaba una estrategia muy diferente al resto del FA. El voto contrario de Sarthou en el parlamento al tratado del MERCOSUR (marzo de 1991) significa una ESTRATEGIA diferente en el sentido más amplio; lo mismo puede verse en muchos otros ejemplos de esa época. Volveremos sobre este tema más adelante.
¿SE PUEDE SEGUIR HOY UNA ESTRATEGIA REVOLUCIONARIA DENTRO DEL FA?
La etapa 2002-2005 terminó el proceso de transformación política del FA cuyo comienzo se remonta a 1984 (pacto del Club Naval) y que caracterizamos en su momento como "de partido de la alternativa a partido de la alternancia".
El acicate para la aceleración final de esta reconversión fue la crisis política del 2002 y el involucramiento del FA en la salida a la misma en base a la continuidad del sistema capitalista.
Se conjugaron tres factores: la necesidad de las clases dominantes de tapar el agujero que le crea el desgaste de los partidos burgueses tradicionales involucrados en los gobiernos neoliberales que llevaron al desastre del 2002, el creciente descontento de las clases populares, y la oportunidad para la burocracia frentista de llegar al gobierno en esa coyuntura. Y aprovechó esa oportunidad en la única forma en que estaba dispuesta a hacerlo: ofreciendo a las clases dominantes TODAS LAS GARANTÍAS.
Estas garantías fueron básicamente: asegurar la continuidad de la política económica neoliberal (nombramiento anticipado de Astori como futuro ministro de Economía y anuncio de su programa continuista), y el pacto con los militares que incluyó el compromiso a mantener la ley de impunidad además de todas sus otras prebendas y funciones imperialistas continuando con la participación uruguaya en la policía global imperialista y muy especialmente en la ocupación de Haití.
Pero con esto no alcanzaba. Era necesario asegurar además las GARANTÍAS INTERNAS del propio FA.
Hay dos elementos en esto.
En primer lugar, culmina completamente el proceso por el cual el Frente deja de ser un frente, y se convierte en un partido centralizado y verticalista.
Comenzó siendo una “coalición y movimiento” con participación de distintos partidos y militantes independientes, gradualmente el “movimiento” pierde toda relevancia y queda subordinado al acuerdo interpartidario, pero al final esos “partidos” pierden casi toda su autonomía y pasan a ser FRACCIONES de una estructura partidaria unificada; actualmente tienen menos autonomía aun que las fracciones internas de los partidos blanco y colorado.
Este fenómeno de centralización vertical y disciplinamiento interno tiene su punto más alto en el período de la monarquía absoluta de Tabaré, entre marzo de 2005 y fines de 2008 en que se quiebra en el Congreso del FA que hace fracasar la candidatura de Astori, rechaza un TLC con EEUU y convalida el proyecto plebiscitario contra la ley de caducidad.
Esto último es uno de los puntos de quiebre que socavan la hegemonía de Tabaré, y volveremos sobre eso para hablar de TÁCTICA, ya que táctica es lo que se puede hacer en cada coyuntura concreta. Los otros dos fueron: su actitud cavernícola y autoritaria sobre la despenalización del aborto, y su ridículo intento de reelección movido por su ambición desmedida, obviamente destinado a fracasar.
Nos interesa remarcar este punto, la pérdida completa de autonomía de los sectores frenteamplistas por la cual los parlamentarios son FORZADOS a alinearse junto al Poder Ejecutivo (un mecanismo que atenta contra el régimen democrático más elemental), porque la autonomía para mantener nuestro propio programa político y nuestra propia práctica es uno de los puntos INNEGOCIABLES para que los revolucionarios podamos aceptar una alianza con fuerzas políticas no revolucionarias. Recordemos por ejemplo que Guillermo Chifflet debió RENUNCIAR A SU BANCA porque se lo quería forzar a votar el envío de tropas a Haití.
¿Qué política revolucionaria podría llevarse a cabo en esas condiciones?
Como hemos dicho, la monarquía de Tabaré terminó, y en nuestra opinión (hemos fundamentado esto varias veces, en solitario) es imposible que vuelva.
También nos ocuparemos de este tema más adelante por su importancia táctica. Pero lo que nos importa en este punto es que, pese al desplazamiento de Tabaré, la situación no volvió a ser la de antes, la autonomía política de los sectores del Frente ya no existe.
El segundo pívot de esta etapa final de derechización del FA es el viraje del MPP, que se convierte en fuerza oficialista.
Este proceso comienza a poco de fundada esta fuerza política (en realidad el empuje de las bases radicalizadas lo había desviado de la intención cupular del MLN-PVP, y el reencauce venciendo este impulso desde abajo les llevó un cierto tiempo) y la reconversión se completa a principios de 1998 cuando se concreta la expulsión de Sarthou y Zabalza, que son precisamente dos voceros destacados que habían venido denunciado el proceso de derechización del FA, y que combatieron desde adentro la reconversión del MPP.
El viraje del MPP tiene un gran impacto sobre la izquierda que queda dentro del FA. Provoca una nueva fragmentación en la militancia radical y desmotiva a muchos quitando todo espacio radical dentro del FA.
Lo que sobrevive son pequeños grupos testimoniales pero ya no hay ninguna posibilidad de una OPCIÓN DE MASAS.
Y esto también es fundamental para nosotros, porque tenemos que pensar en una POLÍTICA DE MASAS. Para la política de pequeños focos de difusión de ideas no necesitamos alianzas.
Por lo tanto nos ubicamos FUERA DEL FA.
Sabemos que hay compañeros con intención revolucionaria dentro del FA. Pero no pensamos que el trabajo revolucionario dentro del FA ofrezca ninguna posibilidad de desarrollo político, porque la gente que se fue no va a volver, y los desencantados (aunque no hayan roto totalmente aún) no se van a encantar de nuevo y mucho menos con ésta política de gobierno.
No hay posibilidades de que la “disputa” interna del gobierno sirva a nuestra causa porque se trata de una disputa entre dos políticas burguesas (desarrollaremos este aspecto más adelante), y POR LO TANTO, aun si se pudiese tener un pequeño retorno dentro del FA, lo que va al “debe” es mucho más porque se contribuye a la confusión ideológica de la gente. Explicaremos también esto con ejemplos concretos.
PERO ¿QUÉ IMPLICA ESTAR FUERA DEL FA?
Nos ubicamos entonces FUERA DEL FA. Pero esto no significa que debamos renunciar a cualquier tipo de trabajo común con todos aquellos que estén dentro del FA o en su periferia o espacio de adhesión.
Esta postura extremista y sectaria es defendida por algunos compañeros, en particular Asamblea Popular, uno de cuyos integrantes, Gonzalo Abella, ha planteado sus puntos de vista en esta polémica.
Pienso escribir una próxima nota para dar mis puntos de vista sobre las cuestiones que él plantea: La alternativa electoral y el voto en blanco.
Seguiremos todavía allí en TEMAS DE TÁCTICA.
Espero que luego podamos discutir de estrategia, algunos temas muy polémicos ya asoman.
SOBRE ESTRATEGIA (comentario de Toni Rossi)
El planteo de Lenin para el asalto al poder, fue tomado de los principios de Clausewitz, sistematizador de las Guerras Napoleónicas y que su obra "De la Guerra" controló el pensamiento de todos los Estados Mayores en conflicto -unos y otros ejercito burgueses: alemanes, franceses, ingleses, etc., en la Gran Guerra del 14.
Lenin no escapó a tal pensamiento, concibió su estrategia de la misma forma que todos los generales de época, no fue en esto innovador.
El error de algunos marxistas esta en convertir lo proclamado por Clausewitz -Estrategia Directa- como una verdad absoluta y aplicable en todo tiempo y lugar y con cualquier fuerza acumulada, para resolver el conflicto a favor de los trabajadores. No es pues una receta culinaria. Una mala estrategia inexorablemente conduce al fracaso. (Carl Von Clausewitz -1780-1831- : Filósofo y militar alemán, uno de los más influyentes teóricos de la guerra, sólo comparable con Sun Tzu)
Por otra parte el mundo moderno ha demostrado, algo que Alphonse de Lamartine, escritor y político francés (Mâcon, 1790 - París, 1869) en 1831 había enunciado, cual es cuando la oligarquía financiera tome las economías se acaba toda clase de libertad para los pueblos.
En conclusión la faz superior del capitalismo, no es hoy, ni por casualidad el imperialismo, es la plutocracia internacional que ha construido un neo- feudalismo.
En consecuencia la contradicción principal es otra, el autor está metido en otro conflicto que a la luz del mundo moderno hoy es inexistente.
Los saludo con una cita de una frase de Thomas Jefferson: el profeta (EEUU., 1802)
“Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate.
Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron “
ARTURO ANÍBAL