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LO URGENTE O LO NECESARIO

 

Muchas veces hemos hablado y debatido sobre: “…una superestructura jurídico-política -militar-informativa…” y hemos afirmado que esta pesa como una losa que asegura la reproducción de las condiciones de explotación y es justo  esto que nos está pasando desde hace demasiado tiempo.

Todos sabemos que el ejército de sicólogos, sociólogos, politólogos  de todo tipo y especie al servicio de sistema es extremadamente amplio, también sabemos que la capacidad de la mente del ser humano es bastante limitada cuando se la “bombardea” de información y que es tan nociva la falta de esta como la exageración o repetición de la misma. Los creadores de esto le llaman “tormenta de información”,  la que produce por saturación (de información) el objetivo deseado: un lock out. 

A modo de ejemplo:

creo que a todos nos ha sucedido, que estamos hartos de que los periódicos, TV, etc., nos repitan la misma noticia miles de veces, es más, llega un momento que no queremos saber más nada, o simplemente pensamos que ese hecho que nos informan sucedió más de una vez, pues bien ese es el objetivo.

Este “efecto” está estudiado, calculado por estos “señores”, a “sugerencia” del Pentágono, forma parte de diferentes técnicas de guerra, lo llaman “guerra psicosocial, primer elemento de control masivo de un “mundo globalizado” y primer paso  de lo que es llamado guerra focalizada de baja intensidad.

Otra de las “técnicas” complementarias a esta  son las que aplican a diario los gobiernos incluyendo el nuestro,  esta consiste que cuando hay  una decisión que pueda implicar resistencia social, se genera una noticia mayor generalmente falsa, destinada a ser un señuelo, que a través de los medios de comunicación genere una polémica que permita ocultar precisamente esos temas que pueden ser rechazados por las mayorías, porque son demasiado comprometedoras para el perfil o imagen  que desea el gobierno de turno mostrar ante la ciudadanía , esa misma ciudadanía que será llamada a posteriori a que lo ratifique nuevamente por otro período.

Hasta aquí todo “viejo y conocido”, y debemos reconocer que les a dado muy buenos resultados, el tema radica como aun los más vehementes críticos del sistema caen en esta trampa.

Muestra de esto es como se ven condicionados a responder continuamente a la “coyuntura” no dando espacio para el estudio y propuestas de un modelo alternativo, o sea lo verdaderamente necesario.

A diario podemos observar como bien intencionados  militantes del antisistema con años de experiencia en sus espaldas, se preocupan minuto a minuto en responder “políticamente” a los hechos que genera el Gobierno; así este “viejo Zorro” no solo fija la agenda oficial sino que determina  la agenda del resto, incluido los que se proclaman “fuera del sistema”, así “lo urgente evita lo necesario”, de esta forma la gran mayoría quieran o no estamos dentro del sistema  o dicho de otra forma: somos funcionales a este,lo que el poder llama “niveles de conflictividad sistémica.”

Discutamos todos sobre la Marihuana o si lo prefieren sobre el cáncer de útero, y si después de las mediciones estadísticas el tema no muestra el interés de la gente,  se generan otros, todo el mal que nos hace Argentina, o simplemente  aparecen los restos de algún compañero asesinado, etc.

Pero si discutiéramos como revertir la acumulación de la riqueza, como parar la mano de entrega del país a las multinacionales, como nos convierten poco a poco en la patria sojera, (hoy primer producto de exportación), como los impunes criminales caminan tranquilamente por la ciudad, si empezáramos a hablar de la riqueza acumulada que es el verdadero problema y no de la pobreza,  si nos propusiéramos mirar el futuro de forma “atrevida” y nos animáramos a hacerlo posible quizás las cosas empiecen a cambiar.

Unos, dejando de lado por solo un momento el cálculo de cuantos diputados podrán tener si sucede esto o aquello y su objetivo pasa necesariamente por el circo electoral para de esa manera acceder a escalar la “colina parlamento” ; otros, sin olvidar el pasado que tuvo infinitamente mucho mas de bueno,  correcto y heroico que de espurio y mediocre, deciden “cobrar cuentas” transformando la realidad en serio,  porque seamos claros, si el sujeto revolucionario es la gente (el pueblo) confrontemos con él nuestras ideas y nuestra práctica revolucionaria y quizás podamos ver más claramente la realidad desde la verdad cotidiana que desde la ventana de nuestras catedrales teóricas, si somos capaces de ser coherentes yhacemos lo necesario podremos cambiar lo urgente