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IDEOLOGÍAS

 

En POSTA nº 829 hemos hablado sobre un concepto del siglo pasado de IZQUIERDA Y DERECHA.

Hoy queremos tocar otro tema candente:

las IDEOLOGÍAS

Nuestro mundo desde que es mundo se ha debatido entre guerras e ideas para imponer los sistemas que fueron imponiéndose a lo largo de los siglos.

Nosotros nunca fuimos ni seremos violentistas, somos y seremos siempre partidarios de las ideas, aunque sus frutos  sólo puedan verse a través de un largo proceso, que en el corto tiempo empezó con Cristo,  siguiendo con Artigas, El Gandhi,  Luther King  y tantos otros que dejaron sus vidas, en pro de un mundo mejor. No somos ilusos. Los hombres se siguen matando entre sí por intereses, pero las ideas de los grandes hombres permanecen.

De nada sirve discutir de estrategias si nuestro pueblo no acompaña. Mucha sangre se ha derramado aquí, en nuestro País y en el mundo para llegar a la traición en que estamos.

Nuestro principio es seguir aportando ideas a un debate pero nunca a una discusión estéril entre intelectuales, que no conduce a nada.

Y es por ello este nuevo aporte sobre IDEOLOGÍAS que hacemos en POSTA tendiente a una mayor comprensión de nuestra gente de pueblo, que es quien nos importa, porque mientras los intelectuales discuten, el pueblo camina desorientado en caminos inciertos y los políticos hacen y deshacen a sus ganas a merced de los poderes.

Hoy se habla mucho de  ideologías y se mezcla permanentemente con la política, cuando el 99% de nuestra gente no sabe de qué se trata, porque tanto los politólogos como los “intelectuales” autoproclamados de izquierda y de derecha manejan este término de acuerdo a sus intereses.

De ahí la importancia de saber de qué se trata cuando se habla o se usa la palabra ideología.

Trataremos nosotros de ir descifrando este término para el común de nuestra gente y no para quienes lo usan y lo destratan a su conveniencia como si fuera una palabra mágica que soluciona todos los problemas de la vida cotidiana.

Comencemos por la definición que nos da cualquier “mataburro” (diccionario de nuestra lengua española): “Ciencia que trata del origen y clasificación de las ideas, y que caracterizan a un autor o una escuela.

Ahora bien, la palabra ideología del griego “idea y logia”, es decir “conjunto de ideas fundamentales que caracterizan el pensamiento de una persona, de una colectividad, de una época, de un movimiento cultural, religioso o político”.

Desde el punto de vista filosófico “es una doctrina filosófica, cuyo principal representante fue A.L.C. Destutt de Tracy, centrada en el estudio de las ideas”

Es decir cada una de las formas que puedan revestir los diversos modelos integradores de las creencias morales y cognitivas sobre el hombre, la sociedad y el universo, que están presentes en las sociedades humanas.

Esto significa que las ideologías se caracterizan por un alto grado de claridad de formulación en relación a los múltiples objetos a que se refiere.; se manifiestan a sus adherentes bajo una promulgación investida de autoridad.

En comparación con otros modelos de creencias, las ideologías ofrecen un nivel relativamente alto de sistematización e integración en torno a uno o varios valores supremos.

El concepto de ideología se retrotrae a la doctrina de los ídolos de F. Bacón, pero comienza a desarrollarse en sentido moderno con el concepto hegeliano de conciencia escindida, es decir separación de la conciencia respecto de lo que ella misma es.

En la obra de Marx la determinación de lo ideológico desempeña un papel importante en la crítica de las figuras de la conciencia alienada.

En el siglo XX, K. Mannhein distinguió entre ideología particular e ideología total.

Ahora bien la ideología particular es la que induce causalmente a la deformación u ocultamiento de un contenido de conciencia. La ideología total es una cosmovisión o imagen del mundo desde la que se constituye todo contenido de conciencia y que depende exclusivamente de condiciones históricas y sociológicas.

Este concepto fue criticado por Horkeiner, que mostraba la autocontradicción de afirmar, con pretensión de validez universal, que todo conocimiento tiene una validez relativa según el marco de condiciones histórico-sociales.

Ahora bien, cuando usted escucha hablar de ideología en el campo político, generalmente se refieren al campo económico y se reducen a cuatro fundamentales: liberalismo, socialismo, nacionalismo y anarquismo.

Respecto al liberalismo digamos que se trata de un conjunto de teorías filosóficas, políticas,  económicas y sociales que se desarrollaron en Occidente a partir del siglo XVIII, con fuerte tendencia y rechazo a los poderes del Estado, que no debe intervenir en los problemas de la sociedad dejando la libre competencia, que puede resumirse en la frase de Jefferson: “el mejor gobierno es  el que gobierna menos”. Son muchos los autores que mantienen esta teoría.

Y cuando se habla de socialismo,  se debe entender un amplio conjunto de teorías y prácticas político-sociales y económicas nacidas en el siglo XIX, que tienen como fundamento  la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción, la regulación de parte del Estado de las actividades sociales y económicas, la distribución de los bienes y la desaparición de las clases sociales. Esto es síntesis, porque no es el momento de entrar a considerar el socialismo utópico y el socialismo científico, las internacionales obreras y la social democracia ni el nacionalsocialismo. 

En síntesis, se trata de un sistema de organización social que atribuye al Estado absoluta potestad de ordenar las condiciones de la vida civil, económica y política. Cuba es el único país, entre los países latinoamericanos, que profesa y practica esta ideología.

Respecto al nacionalismo  debemos decir que es la doctrina política que tiende a convertir en Estado más o menos autónomo con una fuerte tendencia a exaltar la personalidad de una nación.

Se trata de una ideología de tipo fascista, más conocida por “nazismo”, elaborada por Adolf Hitler, en la década de 1920-1930, instaurada como  un régimen dictatorial en Alemania, que a su vez dio origen al “nazismo”. A esta corriente se sumó el antisemitismo y la exaltación de la raza germánica.

 Respecto al anarquismo podemos decir lo siguiente. Se trata de una doctrina política que se inserta en la corriente de pensamiento libertaria que sostiene que es posible abolir el Estado y hacer de la sociedad un conjunto de hombres libres conforme a un orden natural, movimiento que surge en el siglo XIX, y aunque no pudo desplazar al marxismo como ideología dominante del movimiento obrero, tuvo cierta influencia en  momentos y lugares concretos. Su palabra de origen griego “anarquía”, que significa ausencia de gobierno, explica cuanto hemos dicho antes.

Se conoce el anarquismo pacífico y el anarquismo violento. Su origen está allá por el siglo XIX, sobre todo en España, Italia, Suiza, Bélgica, Holanda, Rusia y a fines de siglo en A. Latina, Argentina, Uruguay y México.

En el siglo XX, el anarquismo se manifestó en la forma anarcosindicalista, que propugna al control obrero de las fábricas, autogestionadas por medio de juntas de obreros.

En el siglo XXI, además de las cuatro ideologías existentes, aparece una quinta, y aunque no es intención nuestra crear una nueva ideología, está prendiendo en algunos países latinoamericanos bajo el nombre de progresismo.

Se trata de una mezcla  rara y confusa, entre el mal llamado socialismo, tendiente más bien al liberalismo, donde el Estado ni fu ni fa, sino más bien es obediente y está entregado a los capitales, caso nuestro País, en la actualidad.

Esperamos que, con esta breve nota, usted, amigo lector, pueda  comprender la terminología a la cual se lo somete permanentemente en su vida política y pueda entender nuestro lenguaje cuando discrepamos con todas ellas, porque no estamos atados a ninguna de estas concepciones, aunque podamos estar de acuerdo en algunos valores.

No somos ni anarquistas, ni liberales, ni socialistas y menos aún nacionalistas. Somos librepensadores y sólo nos abrazamos a los valores de libertad, de solidaridad y derechos humanos que todo ser humano debería profesar y practicar.

Un abrazo fraterno del equipo de Dirección de la Revista  Punto  a Punto.

Rogelio, director