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BUSCANDO AL ?CHE?, ENCONTRANDO LA POLÍTICA

 

Un nuevo aniversario de la caída en combate y posterior ejecución del Comandante Ernesto Guevara de la Serna, “CHE”, un día más de discursos, citas, manifestaciones.

La religiosidad de la izquierda mostrará todos sus rituales, las citas se convertirán en credo, discursos llenos de frases y anécdotas que de alguna manera puedan reafirmar lo cerca de “dios” que se encuentra el orador.

Fotos, banderas, remeras, boinas, publicaciones para la ocasión, formarán parte del “merchandising” de la religiosidad con la cual el sistema quiere condenarlo a objeto de mercado, perpetuarlo en la vidriera de un Shopping- nadie puede ser como él-.

 Desde la izquierda se lo trata de honrar sin poder  encontrar los caminos posibles para escapar de su soledad, contempla su ombligo autocomplaciéndose sin lograr escapar al aislamiento inmovilizador que el sistema le concede.

De alguna manera inconcientemente o no recorre el mismo camino, más allá de las buenas intenciones de las remeras, boinas, fotos, lo reduce a objeto electoral o símbolo solitario de una realidad distante, discusiones de boliche  apartadas de la realidad concreta o libro a la vista bien encuadernado en un salón progresista.

En lo personal prefiero recordar el día de su nacimiento, mi instintivo y practicante  ateísmo me obliga a festejar que gente como él continúe caminando por nuestra indo-afro-América ¡¡ cuanto mejor es nuestra patria grande desde que muchos nacieron para vivir como el “CHE”!!...

porque desde que alguien decide vivir para seguir la huella buscando construir la justa  felicidad de los oprimidos, todos nosotros tenemos la posibilidad de apoyarlos para de esa manera  ser más plenos, más felices,  más y mejores seres humanos.

Nosotros, los que vivimos al sur de este continente, que sabemos que nos parieron como nación por capricho imperial de dominación, debemos tener presente los ejemplos de vida que ayudan a construir una sociedad más justa, más humana, permeados de una ética intransigentemente revolucionaria, debemos tener presente esos seres que siguiendo los caminos de la plena felicidad ofrecieron su vida como testimonio de que es posible.

El “CHE” no fue un clarividente un poco aventurero que decidió “hacer la revolución”, fue uno de los jóvenes que reaccionó de forma instintiva ante la marginación y hambre de nuestros pueblos latinoamericanos y su formación fue de la mano del conocimiento sobre el terreno del porqué de “unos muchos y otros nada”.

La práctica revolucionaria de luchar contra la injusticia, el ser capaz de renunciar a un mapa, a una clase y una bandera para construir una patria (grande) que solo tuviera la bandera de la justicia social, del socialismo, es lo que los tribunos de turno quieren hacer olvidar para condenarlo al inocuo del bronce.

Un estudiante común, hijo de una familia pequeño burguesa se transformó en el Comandante Ernesto Guevara de la Serna (CHE) porque fue capaz de decidir concientemente luchar junto a los pobres de la tierra poniendo detrás de cada gesto, cada palabra, cada promesa su propio pellejo.    

Celebrar es estar vivos para encontrar nuestra dimensión humana recogiendo los valores sembrados por el “CHE”, como los que nos legaron nuestros hermanos que cayeron asesinados en Pando (Cultelli, Salerno, Zabalza) o gritaron “soy Rufo y no me entrego”, es el primer solitario paso que debemos dar para cargar la “mochila” que nos permita encontrarnos con un horizonte de amaneceres compartidos.

Nunca fuimos ni seremos una excepción, fuimos y seremos lo que los pueblos de nuestra Patria Grande decidan ser, por este motivo es que BUSCANDO AL CHE DEBEMOS ENCONTRAR LA POLÍTICA, si bien es verdad que la decisión de caminar es individual, en ese mismo momento es también necesario comprender que la tarea es colectiva e impostergable, es por esto que es urgentemente imprescindible encontrar la política.

Vivimos una época muy didáctica, es época de progresismo, donde con mucha calma debemos estudiar, aprender y resistir procesos sociales que nos muestran impúdicamente el discreto encanto de esta burguesía claudicante, “…que está dispuesta a dar la vida por un ideal pero no es capaz de compartir la heladera...” creo que ahora podemos entender mejor esa afirmación del “CHE”.

Son tiempos de observar, aprender, resistir sin dejar de practicar la vida, podemos ver más claro que quería decirnos el “CHE” cuando proféticamente afirmaba que “no se puede construir una sociedad socialista con las armas melladas del capitalismo”.

Quizás sea necesario comprender la necesidad de asumir todas las derrotas sufridas en toda sumagnitud  para poder construir nuevas teorías, nuevas tácticas, nuevas herramientas, en ese camino de construir el mañana con nuestras propias manos.

Estaremos honrando al CHE y a todos aquellos, que no son pocos, que nos permitieron llegar hasta  aquí.

¡Una y mil veces arriba los que piensan y luchan!

¡VIVAN TODOS LOS COMPAÑEROS!!