Nuestra opinión
SURda 29/10/12
Es bien conocido el aforismo de que la Historia se produce primero como tragedia y, cuando se intenta repetir, culmina en una farsa. Y no es necesario recordar a Cervantes que señalaba que “nunca segundas partes, fueron buenas”.
El tema de la “renovación ideológica” por la que claman el Sr. Tabaré Vázquez y a la que sumó tardíamente el Sr. Astori, es un tema que desvela a muchos frenteamplistas. Cuando en los inicios de su vuelta política el Sr. Tabaré Vázquez mencionó el tema, lo hizo de manera bastante directa: se trataba de desprenderse de “las viejas ideas socialistas” que agregaba “vienen del S. XIX”.
Un sector de nuestras nuevas clases medias del consumo , está dispuesto a subirse al camioncito de la “renovación”, pero un sector mucho más numeroso de esas clases medias, para diferencia con los anteriores, leídos y cultos, saben perfectamente bien que las viejas ideas socialistas, son posteriores a las mucho más antiguas del liberalismo
Saben también que si las ideas socialistas surgieron fue porque el régimen de la propiedad privada, la producción industrial fabril, significaron para la humanidad que hubo de sufrirlos, males sin cuento: el régimen de salarios de hambre, las jornadas de 12 horas o más, el trabajo infantil, las concentraciones urbanas sin saneamiento y sin planificación elemental para albergar a las inmensas masas que acudían a las ciudades fabriles, la falta de derechos elementales para defenderse contra la agresión constante de la rapacidad patronal.
En Inglaterra, donde esa acumulación capitalista tuvo su emporio, los famosos “libros azules” hechos por los profesionales de la medicina, realizaron un diagnóstico lapidario de aquellas consecuencias sobre la salud mental, las condiciones sociales, la calidad alimenticia y otras plagas del capitalismo en ascenso.
Algunos precursores del socialismo como el Sr. Owen, que había ascendido socialmente y llegado a la conclusión de que era posible evitar tantas tragedias humanas llegó inclusive a realizar la experiencia social de organizar la producción capitalista en sus empresas, de una manera humanitaria y decente.
Demás está decir, que apenas realizado el experimento (que entre paréntesis fue un éxito completo) Owen, pasó a ser un personaje odiado por su misma clase y todos sus esfuerzos fueron saboteados no solo por sus colegas burguesas, sino también por los gobiernos. Contra esas fuerzas combinadas, a las que sumó una campaña sistemática ante la opinión pública para desacreditarlo, poco podía la fuerza de su ejemplo.
El hecho demostró que el “capitalismo con rostro humano” era imposible, una quimera. Es por eso que Owen, siempre fue considerado por los socialistas –particularmente por los marxistas- como un precursor de las ideas socialistas.
Un hombre que a diferencia de muchos socialistas de gabinete, había logrado llevar adelante un experimento social, con producción incluida, que era una forma muy superior al capitalismo al uso.
Pero las ideas socialistas, sus precursores, todo lo que en Uruguay y el resto del mundo eran sabido por cualquier aspirante a la militancia, hoy día están sepultados y olvidados.
El neoliberalismo se encargo en los últimos 30 años, hasta la crisis del 2008, de borrar la historia conocida, eliminar sistemáticamente el recuento de todos sus fracasos e implantar la “verdad revelada y única, del paradigma capitalista”
En ese esfuerzo ha contado con el concurso evidente de mucho izquierdista arrepentido y de mucho izquierdista oportunista. A veces partidos enteros.
El Sr. Tabaré Vázquez que menciona a Frugoni, pero no puede recordar la ocasión en que lo vio (¡!??) (1) y que últimamente ha sido invitado a un acto de recordatorio de los 90 años del nacimiento de Vivian Trias para señalar que no lo conoció, ni lo frecuentó, pero “que era un hombre bueno” es una muestra bien evidente de un hombre “socialista” del nuevo tiempo uruguayo.
Son liberales burgueses que se han subido políticamente al Frente Amplio para hacer la carrera política, usarlo como escalera o peldaño para conquistar poder político personal y es por eso que no han sabido nunca nada de la larga historia de la lucha sindical y socialista del Uruguay.
A eso se le suman otros farsantes de izquierda, algunos con pasado “leninista” y otros hasta con pasado “guerrillero”
Sin embargo los farsantes son astutos.
Y es por eso que cualquier joven -hombre o mujer- de las nuevas generaciones nunca debe despreciarlos sin un manejo cuidadoso de la teoría, un conocimiento más que mediano de la historia nacional y universal y, “mucha zapatilla gastada” en la militancia práctica. Si no, lo dan “vuelta, como a una media”.
¿Qué han inventado, nuestros novísimos Ulises de la politiquería frentista y criolla, para ocultar sus renovaciones ideológicas en curso, bajo un hoja de parra suficientemente grande como para evitar que todos descubramos que están desnudos completamente de ideas?
–Han reinventado “el batllismo” y el vehículo para sus disquisiciones es el periódico del Sr. Fassano, que a su vez ha puesto de director de batuta al “lechon” Legnani.
La campaña lleva ya dos números de la edición dominical del matutino oficialista
De repente todos estos caballeros del engaño han descubierto la “grandeza” justiciera de José Batlle y Ordoñez, hombre que era liberal burgués y que justamente nunca trascendió las fronteras del capitalismo, como lo demuestra el episodio del “alto de Viera” (2)
O sea que “la renovación ideológica” en curso, intentando imponerse, tratando de obligarnos a todos a través de compromisos escritos y congresos , es nada más ni nada menos, que lo que suponíamos todos, antes , cuando comenzamos a criticarla. Ahora, todo se confirma.
El domingo 21 de octubre, empezó la campaña con dos artículos sobre el “Ideario del Batllismo en la construcción nacional”. Un artículo bajo la pluma de Daniel Martínez y otro bajo la firma de Ernesto Agazzi. Este domingo 28 de octubre continúa en la campaña el Sr. Legnani.
Su artículo es una mera repetición de un viejo editorial de “El Día” publicado posteriormente en una reproducción recordatoria de “Marcha” sobre el Batllismo.
El artículo se llamaba “De pie, murió Lenin” y tenía la firma de José Batlle y Ordoñez, pero ahora, el Sr. Legnani que hizo sus cursos de “agitaprop” en la escuela estalinista del difunto Arismendi, reformula la cuestión y escribe así:
“El dia que José Batlle y Ordoñez lloró la muerte de Vladimir Lenin”
De sobra esta decir que el Sr Batlle y Ordoñez no lloró aquella muerte, hizo simplemente un homenaje al viejo luchador caído. Legnani, que en materia de volteretas políticas, maniobritas y manipulaciones es el típico oportunista proveniente del reformismo estalinista uruguayo, no ignora que el 26 de Enero de 1924, el homenaje sin llanto, era lo posible para un político liberal como José Batlle y Ordoñez en un mundo donde las monarquías absolutistas eran odiadas con justicia por todos los liberales burgueses
Batlle había combatido con las armas en mano, como revolucionario, la versión absolutista del militarismo nacional de Latorre, Santos y Tajes. No sentía ninguna simpatía por los mandones y además comprendía perfectamente bien (y lo dice expresamente en su artículo) que en un país atrasado como la Rusia Zarista, la lucha contra aquel odiado absolutismo, iba a ser de una fuerza, imposible de alcanzar en el resto de la Europa Occidental
Batlle era además un político burgués liberal de un país en camino a la dependencia acentuada (que se concretaría después) y a caballo entre la empresa de jugar –en Uruguay- al imperialismo norteamericano contra el imperialismo ingles, que en 1924, todavía era el dominante en el Plata.
En 1924 Batlle podía todavía ambicionar o especular con que esos desarrollo pendulares y burgueses eran posibles. En el 2012, nuestro año, esas posibilidades están liquidadas. Por eso –entre otros aspectos- el liberalismo de Batlle era progresista y el reciente-batllismo del Frente Amplio es profundamente reaccionario.
Lo que importa sin embargo en este artículo es señalar en lo que pretenden hacer desembocar nuestros políticos frentistas sus “renovaciones ideológicas” de manera tal que satisfagan tanto a la derecha del Frente (el Frente Liber Seregni y el paraguas de agrupaciones que se refugia en él) con la supuesta izquierda (en la que está el Partido Socialista “renovado”, el viejo estalinismo renovado también y, hasta la “izquierda” del MPP o eme-Pepismo)
Glorificar a Batlle –que fue un “progresista” de verdad en su tiempo- permite ahora al “progresismo frentista” justificar su “renovación ideológica” que es justamente todo lo contrario de lo que hizo José Batlle y Ordoñez.
Menuda maniobrita de nuestros “arrepentidos” criollos que de socialismo ni quieren oír hablar y que están dispuestos a reducir todo el programa a un simple “mejoramiento gradual” sin modificación de la matriz económica nacional”.
O sea, el programa, de “un platito mas de guiso para mis negritos”
Con el invento de marras, la novísima invención, todo se transforma en la continuación de una lucha secular contra cierto “conservadurismo” nacional, que no tiene marca, ni sello, que es algo general, abstracto, que flota en el aire, sin firmes raíces en la propiedad privada, es decir la forma burguesa tradicional de nuestro capitalismo dependiente.
Batlle era progresista, dejó su marca en la memoria colectiva nacional, el “progresismo” que pretende emularlo, son unos liberales burgueses maniobreros y timoratos que no tienen política alternativa más que hacer durar el capitalismo todo lo que puedan, hasta que se retiren de la vida pública
José Batlle y Ordoñez era avanzado en su tiempo, los políticos frenteamplista que se llenan la boca con su nombre son simples reaccionarios, sin vuelo y sin imaginación. Sin coraje político y sin visión más que la de mantenerse en el poder y perpetuarse como una burocracia política más al servicio del capital.
Batlle, en su época, hizo su tiempo, lo forjó, pero se estrelló contra el horcón del medio: el tema agrario, la propiedad privada de la tierra, el latifundio.
Nuestros progresistas ni siquiera están para imitar las medidas paliativas con las que intentó sortear el problema, han extranjerizado y concentrado la propiedad agraria para las multinacionales de la agro-forestación a un nivel nunca alcanzado previamente.
No se estrellan contra el horcón del medio, se adaptan y se mimetizan al mismo como los camaleones que son
Pero nos pretenden engañar a todos los demás, los ciudadanos de a pie, con luchas épicas que no existirán nunca contra un “conservadurismo” abstracto
El tema da para mucho más y a ello convocamos a nuestros lectores.
(1) Frugoni, el precursor del socialismo marxista uruguayo, era un orador formidable, recordado como tal, por todos sus contemporáneos. Hasta sus opositores concurrían a los mítines en los que hablaba tal era la fuerza, la inteligencia y el poder de su oratoria. Contaba Arturo Dubra (padre) que siendo un estudiante del Interior y de familia blanca, paseaba por las calles de Montevideo, cuando acertó a encontrarse con un mitin socialista donde hablaba Frugoni.
El fuego de sus argumentos golpeó fuertemente al joven blanco que hasta entonces era Dubra, y empeñado en retrucarlo pidió a un tío suyo algunos folletos socialistas
La lectura le confirmó que el orador tenía razón y del rechazo original, paso a ser poco tiempo después, un joven socialista de las huestes frugonianas. Así que ya vén los lectores y el Sr. Tabaré Vázquez que era imposible encontrarse con Frugoni y su verba y no ser impactado fuertemente por ella.
Lo cual nos dice que Tabaré Vázquez es un mentiroso. Con Trías pasa algo similar, es imposible olvidar el impacto intelectual de sus libros y particularmente el de sus polémicas con Arismendi, y agreguemos que no eran “hombres buenos” eran líderes socialistas, muy claros acerca de lo que escribían, pensaban y debatían, una situación que nunca atravesó el empresario médico Tabaré Vázquez ahora empeñado en sus “renovaciones ideológicas” sin saber “de la misa” ni siquiera la mitad.
(2) El “alto de Viera” fue el episodio en el cual Viera, político colorado, preguntó abiertamente si las políticas de reformas del Sr. Batlle y Ordoñez iban camino al inaugurar el socialismo en Uruguay
Batlle respondió que nó, que todas las reformas en curso se detenían ante la propiedad privada. Esto es justamente, lo que quisieran hacer los actuales políticos progresistas uruguayos, desde Tabaré Vázquez a Astori, pasando por el líder Mujica, el Sr. EFH, la “señora” Lucia, en general “la crema” política del Frenteamplismo actual
Si el electorado frenteamplista que quiere socialismo se los preguntara abiertamente, nuestros políticos se verían en grandes apuros para decir que de socialismo no quieren nada, que están para las reformas dentro del capitalismo y nada más.