Hoy aparece en LA POSTA nº 860 un artículo de Luis F. argumentando contra la vía armada para la toma del poder. Y es que hay otra? Qué enseña la historia?
Para qué se gasta lo que se gasta en "defensa"? Defensa de qué?
El mundo es de 500 personas, quien gobierna y manda en la fuerza?
Cómo se pueden neutralizar las fuerzas?.
Con otra fuerza igual o superior, no?.
No va a ser fácil neutralizar la inercia cultural e histórica de que "siempre ha sido así y va a seguir siendo", "que es la voluntad de dios que haya ricos y pobres", "que enfrentar barão è fría" como dicen en Brasil, pero sobretodo que todos los hombres nacen iguales, valen lo mismo y tienen los mismos derechos.
La mentirosa y artificial sociedad de clases se sostiene y se mantiene con la represión, es decir: con la fuerza.
Es por eso que el estado es quien monopoliza la fuerza oficial, la legítima, la que a nadie le parece mal: la que asoló A.L. con 90.000 "desaparecidos".
A los pueblos explotados y hambreados les cuesta tanto entender y rebelarse porque son manipulados por iglesias alienantes y escuelas manipuladoras que les inculcan la ideología del sistema, que es casualmente, la que le conviene al explotador.
La "vía armada" pasa a ser herética cuando ejercida por el pueblo concientizado que se rebela, protesta y tiene la osadía de pretender conducir sus propios destinos.
Pero para la tranquilidad de Luis F. yo creo que la humanidad alienada por el consumismo materialista y egoísta va a llegar antes al borde del precipicio que habrá de aniquilar la especie antes de adquirir conciencia de su verdadero, auténtico, enorme poder latente. "Cosas veredes, Sancho".