Envíopostaporteñ@ 867

Argentina ¡¡A la Huelga General!!

 

Trabajadores/as del campo y la ciudad, Estudiantes y profesionales

Cuentapropistas y desocupados

Todos contra el ajuste y la subordinación al imperialismo

Todos por un programa de acción contra la crisis del sistema

Huelga y Asambleas el 20 de noviembre para debatir el futuro

Sólo la clase obrera puede darle programa y orientación a un país que se desarma

Ofensiva del gran capital; derechización oficialista; sublevación de las capas medias; reacción sindical de masas desde sus estructuras tradicionales; retraso en la recomposición del pensamiento y la acción revolucionaria CGT-CTA-FAA e innumerables organizaciones políticas, estudiantiles y barriales se aúnan el 20 de noviembre en una Huelga General.

Es la primera reacción de peso en la que la clase obrera aparece como centro de una respuesta ante la temible tenaza del gobierno que gira contra las masas por un lado y el gran capital lanzado a condicionar al extremo al elenco oficialista, para llevar a fondo el ajuste interno y reorientar la política internacional de Argentina en la última década.

Sublevación de las clases medias

Días atrás, el 8 de noviembre, una sublevación de clases medias sin antecedentes por su carácter y magnitud en nuestra historia movilizó a más de un millón de personas.

La condición de clase de estas multitudes, la ausencia de liderazgos y de estructuras, la presencia manipuladora de partidos y medios del gran capital por detrás de esta acción, le otorgan a la Huelga General del 20 una importancia todavía mayor: si la clase trabajadora no se eleva como alternativa ante la Nación, con un programa de acción y un plan para alcanzar el gobierno y llevarlo adelante, esa masa imponente que  objetivamente reclama contra el ajuste y, sin conciencia de ello, actúa movida por las fuerzas profundas de la crisis del sistema capitalista, será arrastrada por los sectores de ultraderecha que en esta oportunidad no pudieron sino actuar ocultos y en silencio.

Unidad en la acción

La UMS propugnó y ahora saluda con verdadera alegría la decisión de marchar por el camino de la unidad de acción.

Que a esto se sumen los trabajadores del campo y los chacareros es un hecho extraordinario, por el cual nos batimos en los días difíciles de la 125.

Es el primer paso para avanzar contra las tendencias disgregadoras, enfrentar a las clases dominantes y sumar a Argentina al conjunto de los países del Alba que en América Latina enfrentan al imperialismo y se proponen transitar hacia el socialismo del siglo XXI.

Por lo que nos une

El punto de unión es nuestra común condición de explotados y oprimidos. Y no debemos permitir que ninguna razón rompa o debilite esa perspectiva. El 20 de noviembre podemos parar el país y retomar una historia olvidada en las expresiones de la lucha social: la huelga general. Eso y sólo eso puede torcerle el brazo al capital.

Sea el transnacional imperialista o el local, igualmente explotador y asociado con los enemigos del país.

Contra lo que nos divida

Es sensato asumir que a 12 días de una movilización de masas de la magnitud de la vivida el 8 de noviembre, resulte impensable medirse en ese terreno con esa expresión de clases medias respaldadas tras bambalinas por el gran capital. Es erróneo suponer que la combatividad de la jornada radica en repetir, una vez más, una marcha ritual, corte de calles o medidas por el estilo.

No: el peso de la clase obrera está en su capacidad para detener la producción capitalista. Su vuelco a las calles, cuando de verdad tiene carácter de masa y es realmente combativo, está anunciando una etapa superior de la confrontación de clases; lo cual no es verdad en este momento. Estamos sólo en los primeros pasos.

Reflexionar y cruzar ideas Corresponde discutir la naturaleza de la crisis nacional; el papel verdadero del gobierno; el programa que debemos asumir los trabajadores; las políticas para atraer y ganar a los sectores socialmente próximos que expresaron su descontento el 8 de noviembre.

Proponemos en consecuencia que se deseche la falsa oposición entre corrientes y estructuras diferentes en torno a marchar o no hacia la Plaza de Mayo o los centros de poder en el resto del país.

Eso se salda haciendo del 20 de noviembre una jornada de paro activo, con Asambleas en las puertas de fábricas, en los barrios, en las universidades y escuelas, a las que invitaremos al conjunto de la población.

Programas para estudiar y debatir

En esas Asambleas cada quien debe llevar su programa y sus ideas.

La CGT aprobó meses atrás en Huerta Grande un programa de 21 puntos. La CTA tiene el suyo. Y la UMS levantará como en cada oportunidad su programa para la acción, insistiendo en la independencia de clase, en la unidad social y política -por sobre ideologías y líneas partidarias- de las grandes masas explotadas y oprimidas, en la convergencia con la revolución latinoamericana encarnada en el Alba

¡¡Adelante compañeras y compañeros!!

¡¡Podemos inaugurar un nuevo período histórico y cerrar para siempre el reinado de las ideas, las organizaciones y los liderazgos de la burguesía sobre nuestras organizaciones de clase!!

¡¡Hasta la victoria, siempre!!

Unión de Militantes por el Socialismo

Argentina, 10 de noviembre de 2012