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El Ñato y el José Luis

 

 Ejército ¿ PARA QUÉ ? por José Luis Baumgartner

publicado 21/12/2012 en Semanario Voces

En el inicio de ¡Ya! –diario flamígero que ardió durante algunos meses de 1971-, con Blankito decidimos publicar en portada una foto del Presidente rodeado por sólo militares, a la que titulamos “Pacheco junto al pueblo”.

La humorada nos costó varios días de clausura y fuertes pérdidas casi antes de empezar.

De mudanza, revisando papeles, la vi, malamente trabajada por el tiempo transcurrido. Me sobresaltó. Es la misma imagen que, con motivo de alguna celebración, suele repetirse con frecuencia del embastonado  ministro Fernández Huidobro –adusto, algo teatral, prócer recién inflado, mentón al frente, boca gastada de mucho decir nada, opaca mirada hacia un futuro de fiambrera, en el infinito, o a dos pasos de distancia-, posando entre una multitudinaria cáfila de milicos coronel para arriba.

La solemnidad de cúpula es tan solemne que todo casi parece una broma cuartelera. Cuando veo esa coagulación de vida, representativa de un mayúsculo yacimiento inerte, como reflejo condicionado, siempre me viene la misma idea: “¡Cuánta gordura al pedo!”. (Se sabe: nadie es dueño de su magma inconsciente; brota con la incontinencia del vómito)

El Ministerio de Defensa Nacional tiene asignado un presupuesto mayor al de los de Turismo/ Industrias/ Educación/ Trabajo, en conjunto; encuadra a más de 35 mil funcionarios públicos, parte sustancial de la burocracia estatal; detenta el monopolio del arsenal guerrero nacional; es cúspide de brutal división clasista entre señores oficiales y tropa; luce no estar pero está; y, al servicio de la oligarquía y encajando en estrategias imperiales, ha sido agonista en las peores crisis institucionales del país.

Hoy, época de misiles, submarinos nucleares, bombas atómicas y NASA en Marte, la tropa sigue apegada a su tradicional tarea de cuidar cuarteles –donde encalan árboles, podan césped, marchan a paso redoblado y toman mate-, y los señores oficiales, a mantenerlos bajo disciplina para cuando tengan que ser usados, las Fuerzas Armadas: ¿para qué sirven?

¿Qué creen defender?

¿Contra qué eventuales agresores? ¿Con cuánto poder de fuego y resistencia?

¿Al servicio de qué sectores de la sociedad?

Cada vez que entraron en acción, la Patria, copada por sus mandos, se desintegró.

¿Imaginan  guerra con Argentina por Martín García? ¿O con Brasil, para recuperar las Misiones?

¿Invadir Bolivia por gas y estaño para las latas de duraznos en almíbar?  

Mientras las fronteras nacionales y soberanías se van diluyendo irreversiblemente en una globalización transnacional y la paz cobra valor planetario, nuestro Ejército sólo es fuerza de represión interna. Configura un costoso reservorio de violencia (primitiva, perimida, ajena al contexto internacional). Operan a cuerda -dada por los que al mayor nivel cortan el bacalao-.

En escena, han sido ocupantes del propio país.

No han terminado de incluirse entre la gente porque al salir de los cuarteles “perdieron los puntos de referencia” y, luego, en democracia, con hilos de su brutal imposición,  niegan todo dato esclarecedor, asumiendo, con el mafioso Yabrán, que únicamente la impunidad es verdadero poder.

¡Caramba, Ñato (según era previsible), comandás un peligro casero entre obsoleto y bastante más que virtual!       

Ha habido reuniones, aquí, de dirigentes castrenses del hemisferio para armonizar el papel de los ejércitos, donde a nada concreto se arribó.

Están la UNASUR, el Pentágono, la OTAN, los silenciosamente vigentes acuerdos de Yalta, China, las logias y centros militares locales, los pichones de Napoleón caídos del nido, los sindicatos patronales, el anticomunismo de mil sinónimos, los alarmadores públicos, el cerrado conservadurismo de lo que a algunos sirve para algo, en fin, está la esclerosada maquinaria armada (de cuarta) que sigue pesando como una lápida sobre el costo país y su porvenir.

¿Guardia Nacional, como en Costa Rica? ¿Fuerzas Conjuntas con la Policía?

Quienes dicen saber, sabrán.

Que los milicos también propongan novedades que los saquen del aburrimiento y el gasto inútil y sirvan a la sociedad con otra funcionalidad.

Que el gobierno del FA se plantee, no copar con partidarios las FFAA, sino guardar nuestros cielos y aguas jurisdiccionales, transportar con naves de bandera nacional y ayudar de inmediato a las víctimas de quebrantos de salud y de accidentes naturales, haciendo cosas tangibles día a día, mutando la tracción a sangre por equipamiento de última generación.

Es preciso encarar el tema sin prejuicios y con lucidez

 

Decires del compa THEO

COMENTARIOS A LAS INTERROGANTES DEL: 

Dr. José Luis Baumgartner  

VICISITUDES A LOS “HECHOS” INSOSPECHADOS  DE LA HISTORIA

 

URUGUAY, Montevideo, martes 1° de enero del 2013

Estimado Compa José Luis:

Hace años......, alrededor de 40 y pico que sigo tus pasos flamígeros literarios y revolucionarios, recuerdo...., por allá lejos, en los viejos tiempos..., nos quedó un “picadito” pendiente, rondando el mes de Enero del 72, como intercambio de interesantespuntos de vista sobre las militaricosas del “Plan Collar” y aquella potencial/posible Revolución Tupamara para “Todos”, en la que participábamos y que tu artículo -el que comentamos en éste- dirigido atenta y certeramente al actual Sr. Ministro de Defensa....lo despierta, lo llama, lo retrotrae y lo pone políticamente sobre la mesa...., lo hace recordar y retomar para los necesarios intercambios, otra vez con más fuerza y mucha...., mucha bronca.

Asumo algunas partes de tu artículo “Ejército: ¿para qué?, del 21/12/2012 en el Semanario Voces, el que comparto cuasi totalmente y como puntapié inicial recordatorio para el“enganche de aquella historia”, dirigida al Ñato, entre nos “Eleuterio” que en ese entonces era nuestro jefe militar/político supremo.

 De los que, por ese “aquel”, andábamos “aquerenciando regoluciones” -entre otros- éramos puntualmente: el “gorila” Ramos, el Julio, vos y el que te escribe

Si mal no recuerdo, y la memoria no me juega alguna travesura, oteo como figura borrosa en el pasado y a la distancia al “personaje” central que tan “certeramente” describís en tu nota, la que parcialmente reproduzco por su contundencia literaria y precisión de objetividad, la que en tus meditadas palabras suenan con armoniosa conjunción de sinceridad parangonando -por nuestra parte- al memorizar juicios certeros del Che, quién nos advertía: la justificación es la prostitución del pensamiento”,....... remarcamos de tu escrito:

Es la misma imagen que, con motivo de alguna celebración, suele repetirse con frecuencia del embastonado  ministro Fernández Huidobro –adusto, algo teatral, prócer recién inflado, mentón al frente, boca gastada de mucho decir nada, opaca mirada hacia un futuro de fiambrera, en el infinito, o a dos pasos de distancia-, posando entre una multitudinaria cáfila de milicos coronel para arriba. La solemnidad de cúpula es tan solemne que todo casi parece una broma cuartelera.

Cuando veo esa coagulación de vida, representativa de un mayúsculo yacimiento inerte, como reflejo condicionado, siempre me viene la misma idea:

“¡Cuánta gordura al pedo!”. (Se sabe: nadie es dueño de su magma inconsciente; brota con la incontinencia del vómito).

Vuelvo a reasumirlo emocionado y conmovido por las certeras definiciones en tu escrito y bastante compungido rememorando entre “broncas y puteadas” verdaderamente sentidas por los que se nos fueron combatiendo al enemigo -entre balas o torturas- o por la vida misma en su transcurso natural y a los que se nos están yendo -casi a diario- enfrentados a todo tipo de enfermedades crueles, todas/os.....consecuentes Revolucionarias/os.

Asumiendo tus preocupaciones militaricosas buscaremos de refrendar con  “parte” de la verdad -aún no contada- de lo acontecido como objetividad histórica vivida -tal cuál- del actual Jefe máximo militar/civil, Sr. Ministro de Defensa del Uruguay, Don Eleuterio Fernández Huidobro.

Identificándolo primero con el rango militar porque en “aquellas otras” pasadas actuaciones Collarescas Tupamaras era nuestro Comandante militar y segundo, civil para “los demás” y ahora -al revés- es el comandante militar de “los otros”, los enemigos y un civil para nosotros. ¡Sólo perplejidad!, de la razón de la sin razón.

Notablemente, su gran historieta de vida construida perseverantemente en la que se forjó siempre “siendo jefe” lo que le generó el síndrome del arte “mellado” de tener que vivir para mandar, al igual que el General Fructuoso Rivera, siempre parado sobre las espaldas de todas/os los muertos -por traiciones- de un lado y de otro.

El Ñato, llegó a su cuasi cúspide, ahí está, tal cual lo describís en tu artículo...., mandando aquí y allá estando de los dos lados del mostrador, pero, ¡siempre despachando! y nunca como parroquiano, un verdadero “loco palangana”.

Reconstruyendo recuerdos, aparece en mi memoria aquel fatal y nefasto zafarrancho de combate después de la toma de Pando del año 1969...., dónde el Ñato era uno de nuestros jefes político/militares máximos de la operación....., repasémoslo juntos, -por lo menos, entre él y nosotros, los que aún estamos vivos-; porque la historia sucedida -aún, no escrita-...., la verdadera, podemos decirla, ....de a cachos..., para conocerla todas/os...., ¿verdad ustedes?, ¿verdad aquellos?, ¿verdad nosotros?.

Para lograr esos fines, tomemos de los sucesos de Pando algo importante y poco promocionado por los caga tintas que han relatado “sus” manipuladas historietas y de los “otros” jefazos que conociendo saberes acallaron sus decires

¡Entonces!, comandados por el Amodio Pérez –Jefazo de Jefes- (según auditoría interna del Marenales); para nosotros: el “Negro Amodio”, quién dio la orden en el fragor de los enfrentamientos para dar vuelta al camioncito sobre el camino, entre varios compas lo levantamos en peso -por la premura de los hechos- y lo pusimos en la dirección contraria para que zafara,con (entre otros): el Tito Gregory (actual Jefe de Inteligencia), Raúl Sendic y algún otro más arriba sobre su caja.

Eran tiempos..., que el gran “Jefe” Eleuterio mantenía bajo su brazo izquierdo como única e indiscutible propiedad de conducción ideológica pequeñoburguesa el foquismo virtual a la uruguaya, porque oficialmente “la Orga” nunca asumió ninguna ideología lo que “sonaba” permanentemente como una secta voluntarista/mecanicista sobre nuestras jóvenes y enajenadas conciencias arguyendo la nueva religión como guía obligatoria para absolutamente todos los comportamientos de compromiso del pensar y el hacer para entregar como colofón nuestras vidas combatiendo para y por la Revolución Tupamara, lo que aceptábamos -sin entender y con mucho idealismo del bueno- disciplinadamente con alegría y orgullo militante.

Éramos -en su mayoría- sanas/os gurisas/es consecuentes y fieles noveles inmaduros Revolucionarios vertidos y extraídos de las canteras políticas/ideológicas:

Socialistas, Comunistas, Anarquistas, Religiosas, Barriales y otras, con nuestras iniciadas conciencias idealistas de aceptación frente a la “posibilidad” de morir o matar y con el irrenunciable carácter de, ser: consecuentes hasta el fin, sin traicionar y no “negociables”.

¡Así!...., sentíamos con total honestidad que hacíamos Revolución, así lo confirmaron combatiendo gloriosa y heroicamente hasta el final, en aquellos años, muchos compañeros pagando con cárcel, graves heridas, torturas y con sus vidas la consecuencia con sus conciencias, sabiendo de aquello dicho por el Ché:

...en una Revolución, cuando es tal, se triunfa o se muere....,  -entre tantos otras/os- los Compas: Salerno, Cultelli y Zabalza al lado y junto como semblanza con la figura señera del Comandante Ernesto Ché Guevara, Guerrillero heroico, Comunista Cubano Internacionalista, ejemplo -poco igualado- por y para las generaciones Revolucionarias del mundo entero.

Por eso y en honor al Revolucionario Internacionalista la columna militar para la toma de Pando se autodenominó “Comandante Ernesto Ché Guevara”.....para honrar al Ché Revolucionario Comunista Internacionalista y a todas/os las/os demás Revolucionarias/os caídos en los combates de Bolivia y de todos los tiempos y lugares: Socialistas, Comunistas, Anarquistas, Cristianos y otros, lo que seguimos haciendo a diario, honrándoles, ¡salud compas!

En aquel tiempo, el Ñato mantenía a la interna la hegemonía teórica sobre todas/os nosotras/os las/os acarreadas/os, (solamente él elaboraba todos los documentos políticos/ideológicos de la Orga), quién o quienes dudaban o cuestionaban “algo” de los escritos, como: Navillat, Lerena, la Negra, el Chanta, el Felipe y tantas/os otras/os pasaban inefablemente a ser “micro fraccionalistas” o“conflictivas/os” y por lo tanto potencialmente de futuro descartables o incapaces como él les definió descalificándoles arteramente colaborando con el enemigo en el Cuartel Florida desde el año 1972 y dónde “sus actuales camaradas de armas” -los clases y sub alternos de su Ministerio de Defensa-..., agradecidos a su jefe...., lo publicaron traicionándolo -infinitas veces- dejando al descubierto sus mezquinas ortibiadas ymal intencionadas informacionescontra sus “ex” compañeras/os Tupamaras/os.

Arbitrariedad que le generó el síndrome del arte “mellado” de tener que vivir para mandar.

¡Traiciones para allá y ahora traiciones para acá!, como en un sólo espejo histórico con un sólo sentido y dos direcciones, pero con una sola esencia, la traición, ¡siempre!...., fue y vino, va y viene, irá y vendrá..., a cambio de creer durante toda su vida, que vive y que manda en el lugar amigo y prontamente en el del enemigo, lo que el síndrome que le aqueja no le permite ver que “pasarse pa'l otro lado del mostrador lo califica y lo hace enemigo histórico del que quedó del otro lado, o sea...., un traidor; hoy, lo es de los dos lados, un verdadero virtual Fructuoso Rivera Pinochetista de nuestra novel historia.

Por lo que dejo ésta para compartir con el Sr. Ministro, de los sucesos de Pando...., se me hacen los recuerdos figurativamente emborronados por el transcurso de los años y tratar de aclarar para ver en la pantalla interior de mi cerebro al Amodio disparando ráfagas de tiros enfrentado al enemigo con una sub ametralladora “Start” Z45 y al Ñato correr raudamente, sorteando obstáculos....,casi, casi, como al decir tuyo Theo, cuando lo describís, con.... opaca mirada hacia un futuro de fiambrera, en el infinito, o a dos pasos de distancia-...., ¡ahí!, vimos volando su pistola llevada para la guerra entrando por el brocal de un aljibe que “de pasada” se prestó a ser cómplice histórico con deshonrosa compartimentación -para no combatir-durante tantos años de la honorabilidad de su jefatura Tupamara -acallada por la formidable compartimentación de los agujeros de un conveniente colador- y ahora de su jefatura como Ministro de Defensa de la Nación, vaya paradojas indescifrables y ruborizadoras para sus actuales secunderos ocupa sillones -cofrades de ambos lados-, aprontando y emprolijando -unos y otros- día a día, las “armas mentirosas de una revolución históricamente mellada” por lo que juzgan “los hechos” indiscutiblemente sucedidos y la propia vida para transformarse en burlonas parajodas moralinas, ¡del hoy, instituido!.

 Ahí está su verdadero espejo, Sr. Ministro y consecuentes cofrades secunderos.

 ¡Mírense, ahí se ven!

Por aquellos tiempos y durante años de porfiada revolución Tupamara, sucedía....., en la plena proyección formativa política/ideológica para “concientizarnos a los combatientes” promoviendo mantener la mano firme y segura en el fragor en los combates....., cuando hubiera que enfrentarse y de verdad tirar tiros al enemigo y que el enemigo nos tirara tiros a nosotros.....era...., entrar a hacer la guerra y combatir a las fuerzas armadas de nuestro País para derrotarlas...., aquellos....., nuestros enemigos, los militares....., ¡matar o que te mataran!.....rememorando..., así encontrábamos erigido como en la foto que describís al Ñato, -aunque más joven-, arengando a voz “en cuello” para que...., ¡hiciéramos la guerra!, matando y destruyendo al enemigo.

Sr. Ministro...., nos surge profundamente preocupados la pregunta, hoy que está justamente del “otro lado” -porque es el actual jefe máximo del “enemigo”- y por tal, opuesto a nosotros, ¿porqué? usted está aliado y actualmente comanda militarmente a nuestros enemigos históricos, de: del antes; del ayer; del hoy; del mañana y el de siempre, porque estas Fuerzas Armadas están organizadas y obedecen clasistamente, para defender los intereses de la clase que ostenta el poder absoluto, dueña de la propiedad privada, por lo que son ideológicamente contra revolucionarias.

 Surge nítido, compa Theo en tu artículo en VOCES: ....es cúspide de brutal división clasista entre señores oficiales y tropa.....”.

¿Qué está haciendo? Sr. Ministro afuera de la “escupidera” y salpicándose con caca, preparándoles -bajo su mando y batuta- para que nos ataquen, torturen nuevamentey nosdestrocen, como lo hicieron los de Domingo Arena y los que faltan entrar, actualmente “sus cofrades secunderos”.

¡Ustedes!, Sr. Ministro...., asociados transitorios de clase -los progresistas- “dirigen para obedecer constitucionalmente” preparándose y preparando a sus tropas para cuando “ellos” los “del poder” verdadero lo necesiten, deseen y quieran, ¿quién pagará ésta indudable cuenta? ¿Usted o nosotros?

Volviendo al tema que me atrajo..., las militaricosas...., Compa Theo, recuerdo que andabas por aquellos tiempos “chofereando” un camión de más de 10 toneladas de carga dónde transportabas muy bien “acomodaditos” los fardos de heno que comprabas en la calle San Martín al 2216, (al día de hoy aún existe este negocio) para alimentar al ganado “creo” que de la Estancia de los “Mateo Brunet” o “Carrau  & Cía.”; este subterfugio de cobertura creíble muy bien implementado por tu capacidad profesional inigualable que permitía llevarnos de un lado para otro, gracias a tu demostrada militancia clandestina, probada una y muchas veces, por las calles, carreteras y mares de la Patria nuestra y Grande; a nosotros, todas/os aquellas/os militantes de la lucha Revolucionaria Tupamara y Latinoamericana en su mayoría clandestinos, requeridos, y fugados de cárceles y penales.

¡Salud!, un verdadero héroe.

Recuerdo que a veces íbamos por razones de seguridad dentro de la propia carga de fardos porque en su centro estaba un compartimiento hueco y otras en la propia cabina departiendo fraternalmente sobre revoluciones y el “como”.

Esa vez íbamos junto con el “gorila” Ramos en la cabina hacia una de las tatuceras del este del país intercambiando pareceres militaricosas sobre el Plan Collar y sus posibilidades de gestiones y lo que había que tratar de hacer revolucionariamente, recuerdo que coincidíamos y que llegamos hasta representar el Federalismo Artiguista haciendo la Reforma Agraria de nuevo tipo como la Revolución Socialista de la Patria Grande Latinoamericana, dónde indudablemente y para aquel “entonces” el Ñato era uno de sus principales jefes.

Históricamente, desgracia “con suerte” porque  que no “la” pudimos.

En ningún momento, se nos hubiera ocurrido, ni siquiera tibiamente dudado que uno de nuestro principales “jefes máximos” político/militar de aquella época de Revoluciones Tupamaras del Patria para Todos o Patria para Nadie, fuera a regurgitar traicionando a la Revolución en nuestra historia “irrumpiendo” como uno de los jefes políticos por excelencia de nuestro país al servicio de la burguesía nacional, de la oligarquía malinchista y del imperialismo neo colonialista que nos saquea y depreda y pa' peor...., como socio activo militaricoso camuflajeado de los nenúfares de Santa Catalina -Rincón del Cerro- y otros lugares, sumándole al “chancho” para que lo encubra justificando en forma ruin y miserable, pidiendo en la 1410 AM que se lea el artículo del irreverente vomitado en el Congreso de los Ministros de Defensa del Continente -pro imperialista- en Punta del Este.

¡Santa!, cofradía de miserables que se retroalimentan entre impunes de lo hecho y los falsos/positivos de lo “no” hecho.

¡Vaya, vaya!,....canta la canción popular: la vida tiene sorpresas, sorpresas tiene la vida....., y en ésta se cumple a rajatablas.

Lo cierto es que al día de hoy todavía -este personaje históricamente desflecado, deshilachado y engordado a gas de peta-, se da el lujo de “irrumpir ensombreciendo fantasmalmente” con su grupúsculo político en los actos  recordatorios de “las/os compañeras/os fusiladas/os de Soca” lo que nos da un sentimiento de vergüenza, de...., ¡mucha vergüenza!, de quién o quienes organizan o participan solidariamente en estas actividades -Crysol, Ibiray y otros- y dejan “estar y hacer” -directa o indirectamente- como autistas con el síndrome del “yo no fuí” a estos nefastos y otros personajes para pretender barrer colaboracionistamente y en contubernio debajo de la alfombra de la historia sus indiscutibles irresponsabilidades para con las/os compas caídos.

Sinvergüenzas, que se ríen de nuestro mártires una y otra vez, unos y otros bajo el manto que periódicamente despliegan para encubrir un diabólico arquetipo de la izquierda “sórdida de la cola de paja” que se arremolina entre chacras políticas y sillones legislativos, para volver a pagar “como cuota” el precio de “lo que deben”, traicionando nuevamente.

¡Pués bien!, compa Theo, me quedó en el tintero algo que también habíamos discutido en aquel viaje hacia las tatuceras del este, y era que haríamos con las Fuerza Armadas del país una vez asumida la Revolución Tupamara triunfante, y ¡oh paradoja!, coincidíamos que las desintegraríamos, disolviéndolas totalmente y armaríamos a todo el pueblo para su propia defensa formando el Ejército Popular Revolucionario.

El nuevo ejército se estructuraría para la defensa territorial de todo pueblo y principalmente del trabajador porque se transformaría “todo ello” en un sólo y único -pueblo armado- para la defensa de sus propios intereses.

Qué lejos que aún estamos de aquella idea central inconclusa del hacer entre todas/os la Revolución Socialista; aquella bosquejada del ayer en el Collar y aún vigente al día de hoy para terminar definitivamente “con la explotación del hombre por el hombre, derribando, anulando y expropiando la propiedad privada estratégica de los medios de producciones y servicios”.

Los ideales, esfuerzos y sacrificios personales han sido aportados por absolutamente todas/os las/os compas Revolucionarias/os consecuentemente en combates, torturas, acciones y trabajos, -no pidiendo, sino siempre dando- con aciertos y errores, pero por sobre todo con consecuencia leal y siempre por la Revolución, ¡sin traiciones!, lo que ha sido distorsionado arteramente por el Ñato, éste “personaje” de yesolite emulador de las mejores imágenes de los más connotados emperadores egipcios -pero aboyados-, como bien lo describís como Ministro clasistamente “remendado”, al decir:

......detenta el monopolio del arsenal guerrero nacional; es cúspide de brutal división clasista entre señores oficiales y tropa; luce no estar pero está; y, al servicio de la oligarquía y encajando en estrategias imperiales, ha sido agonista en las peores crisis institucionales del país.”

Honestamente, reconozcamos autocríticamente: ¡¡como nos equivocamos!!

Si de algo estamos de acuerdo, unos y otros, es que: por allá están ellos, ¡muy...., pero muy lejos!, y por  aquí nosotros, ¡muy..., pero muy cerca!

Dice certeramente para cerrar malas interpretaciones, tu escrito:

Están la UNASUR, el Pentágono, la OTAN, los silenciosamente vigentes acuerdos de Yalta, China, las logias y centros militares locales, los pichones de Napoleón caídos del nido, los sindicatos patronales, el anticomunismo de mil sinónimos, los alarmadores públicos, el cerrado conservadurismo de lo que a algunos sirve para algo, en fin, está la esclerosada maquinaria armada (de cuarta) que sigue pesando como una lápida sobre el costo país y su porvenir.

Agradecemos con confianza el avizorar militaricosamente que a las Fuerzas Armadas hay que cambiarlas en su esencia de clase, no reformarlas, para bien de todo el pueblo, ¡¡apurémonos!!

Seguiremos por siempre recordando y saludando a todas/os las/os Revolucionarias/os por el Socialismo consecuentes hasta el fin de sus días.

Te saluda fraternalmente, como uno de aquellos con el que anduviste, codo con codo,  tratando de balbucear ...Revolución Tupamara

Por la Liberación Nacional y el Socialismo

Serafín