Envíopostaporteñ@ 906

Venezuela y el Cordón Umbilical

 

Claridad y mucha la del profesor Vladimir Acosta, historiador venezolano, hombre llano, directo y preciso.

Virtudes estas que no abundan en medio de tanta consigna reciclada, de tanto chavismo declarado, en medio de una patria y una revolución que necesita definir sin duda su destino entre el ser o no ser

El profesor Acosta, que sabe de historia (y mucho), sabe que esta vez la historia no puede repetirse, que toca cambiarla, porque el asunto es ahora o nunca.

Por esa y otras poderosas razones Vladimir plantea, duela a quien le duela, que la revolución, ese proceso maravilloso de vida y esperanza,ha venido  sufriendo un proceso inevitable de desgaste, de burocratización, de desmovilización popular, que debe ser revertido de manera urgente, para que los postulados comiencen a hacerse carne en un estado SOCIALISTA hasta los huesos.

Y eso se llama PARTICIPACIÓN POPULAR, directa, horizontal, comunal, donde el control social sea la máxima autoridad frente a la corrupción, a la desidia, a la mediocridad, donde ese pueblo valiente que con certeza histórica apoya a Chávez una y mil veces, vea esa patria bonita vestida verdaderamente de rojo, desde afuera (y más importante) desde adentro, desde la economía socializada al 100%, donde no se le advierta  a la oligarquía:"pórtense bien o se viene el socialismo en serio", pero ese "socialismo en serio",TIENE que dejar de ser amenaza, tiene que realizarse, que profundizarse, tiene que desterrar definitivamente la pretendida "coexistencia pacífica" de opresores y oprimidos, de ricos y pobres, de mansiones y rancheríos, porque eso es tan imposible como mezclar fuego y agua.

El discurso de Vladimir Acosta es para colgarlo en cuadrito, pero además practicarlo, cotidianizarlo, por su valentía directa, llamando las cosas por su nombre, al pan, pan y al vino, vino.

Venezuela es instrumental en el cambio de Latinoamérica, Chávez fue quien reencendió la esperanza, y esa llama revolucionaria debemos alimentarla y nutrirla de calor y amor popular, algo que con seguridad sobra en  nuestra Latinoamérica.

 Ojala las palabras de Vladimir ayuden a corregir errores dentro del seno del gobierno venezolano, para que ese proceso tan amado y tan nuestro, crezca y se multiplique como ejemplo del sí se puede.

Que así sea.

  http://www.youtube.com/watch?v=RIstUW4PGdA&feature=player_embedded