Si me preguntan si estuve entre los que se opusieron a que se enterrara la verdad Diré: ¡SI YO ESTUVE!!
Si me preguntan si estuve entre los que se negaban a ceder ante el salvajismo policial. Diré: ¡SI YO ESTUVE!!
Si me preguntan si estuve entre los que cuestionaron a la Suprema Corte de Injusticia Diré: ¡SI YO ESTUVE!!
Si me preguntan quién me convocó Diré: Elena Quinteros, Washington barrios, Julio Castro, Ubagesner Chaves Sosa, León Duarte, Mario Roger Julien, Héctor Castagneto, María Claudia García, Irureta Goyena de Gelman, y mas...muchos más...todos
PABLO
Impunidad & dignidad y resistencia
Comunicado ante los hechos en la Suprema Corte de Justicia:
Arderá la memoria hasta que todo sea como lo soñaron, hasta que todo sea como lo soñamos y necesitamos hoy
Por Norma Cedrés
Por el Chiquito Perrini (por sus hijos)
Por los fusilados de Soca
Por el compañero López asesinado en Artillería 1
Por todos/as las compañeras torturadas en Boisso Lanza
Por Leonardo de los Santos
Por Ubagésner
Ellos, entre más de 50 casos seguirán esperando justicia porque la Suprema Corte de Justicia conformada por Jorge Ruibal Pino (Presidente); Jorge Larrieux (ministro); Jorge Chediak (ministro); Ricardo Pérez Manrique (ministro); y Julio César Chalar (ministro), acaban una vez más de amparar la impunidad de los terroristas de Estado, dilatando los juicios. Comandan la SCJ varios masones y sionistas, apoyan la misma torturadores como Ramas y Gavazzo y por supuesto Guillermo Cedrés presidente del antro facho del Centro Militar, quien al apoyar la resolución de la SCJ festejan ese salvoconducto que los ampara de todos sus crímenes de lesa humanidad.
En febrero de 2010 la impunidad fue tipificada como corresponde: Bordaberry fue procesado por Mota con atentado a la Constitución y delitos de desaparición forzada y homicidios políticos, eso no perdona la omertá, es decir el complot de silencio y olvido activo aún en Uruguay.
La jueza Mota, investigó la muerte de Leonardo de los Santos, el caso de los fusilados de Soca, el homicidio de Ubagésner Chávez Sosa tras la aparición de su cuerpo, que implicó el procesamiento de los aviadores Araújo Umpiérrez y Enrique Rivero, y la desaparición de Santana e Insaurralde en Paraguay por el que fue encarcelado el coronel Carlos Calcagno.
Tras esto, los defensores del punto final se expidieron a favor de los criminales de la dictadura el ex presidente Jorge Batlle, el ex vicepresidente Gonzalo Aguirre y el hoy ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro, entre otros.
En Uruguay la Suprema Corte de Justicia ha quedado al descubierto, la careta de una suprema justicia mostró en un acto de soberbia su rostro mortífero, si aún se miraba hacia ahí esperando algo de “justicia” hoy ha perdido toda legitimidad frente al pueblo, y esto es un hecho incuestionable, importante y central.
Cómo lo es también que la lucha contra la impunidad se desarrollará en adelante en un contexto muy distinto al que existía previo a los hechos del viernes 15.
En la calle, no se habla de si lo sucedido en el edificio de la SCJ fue una ocupación o no, nadie habla de eso (salvo los medios, la policía y la propia SCJ, claro).
Quienes están haciendo campaña, una vez más, criminalizando la protesta poniendo a la gente a opinar de la legitimidad o no de que más de 300 personas llevaran la protesta a la “sacrosanta sede de los guardianes de la impunidad” que durante décadas estuvieron en lugares claves y ampararon, silenciaron los más aberrantes delitos.
Lo que todos dicen, lo que todos vieron fue cómo una jueza que estaba empujando a los represores hacia una condena fue desplazada por la SCJ. Y ya no importa cuánto palabrerío y verso digan los políticos y los medios, todos comentan el gesto de Mariana Mota ante la pregunta de si la justicia es independiente. El gesto que dijo mucho más que todo lo que se ha dicho.
Todos vimos el absurdo de fuerzas de choque reprimiendo a gente que estaba en todo su derecho a protestar. Frente al hecho de corrupción de la SCJ y –luego- el salvajismo policial, toda acción de protesta quedó legitimada frente a la opinión pública.
“Comienza una ola de rechazo” dijo Galeano, presente en la protesta. De ahora en más la SCJ será conocida como la Suprema Corte de Injusticia, dijo Viglietti, sumándose a lo que manifestantes habían colocado en la puerta cambiando la palabra justicia por injusticia.
La gente comenta sobre lo intocables que son los represores, sobre los pactos de Huidobro con los milicos y sobre el chanchullo que a todas luces se esconde tras la investigación del avión de Air Class.
Plenaria estuvo presente en la protesta del viernes 15 en la SCJ, por supuesto, pero no fue más que una pequeña parte en un mar de organizaciones sociales, hijos y familiares de desaparecidos, viejos luchadores, figuras de la cultura y sindicalistas.
Ya no se trata de que los militantes de Plenaria Memoria y Justicia les hagan pintadas denunciándolos cómo alcahuetes de los milicos, a los integrantes de tribunales y cortes; cómo sucedió en el 2005 motivando el procesamiento de nuestra vocera; sino de todo un pueblo que les grita en la cara.
Este episodio es una demostración empírica de que no se puede seguir apostando a años de investigaciones parciales e inconexas en el marco judicial actual.
Es hora de exigir un único juicio de excepción, oral y público contra la dictadura.
Nos preguntamos: si no es posible investigar recorriendo los caminos de la justicia formal ¿Cuál es el camino en adelante?
¿Cuál sería el camino a recorrer cuando la SCJ va a declarar inconstitucional la tibia ley interpretativa?
El tiempo y estos hechos van señalando cada vez más certeramente la necesidad de que nadie los ampare, de que nadie olvide, de que nadie los perdone, de que todos, todas sumemos nuestras fuerzas para quebrar la impunidad.
NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA, que nadie cambie el eje de lo sucedido, acá la impunidad una vez más le dio una cachetada a la verdad y la justicia, y con dignidad se reaccionó
UN SOLO JUICIO TODO UN PUEBLO QUE LOS CONDENE
Febrero/2013
PLENARIA MEMORIA y JUSTICIA
YO TAMBIÉN ESTUVE
El 13 de febrero del 2013 amanecí con la triste noticia que la Jueza Mariana Mota sería trasladada. Conozco muy bien a la Sra. Mota, tenía el expediente de la causa por homicidio político de mi padre, luego que fuera archivado en otro juzgado en dos oportunidades a pesar que el SCJ de entonces, había sentenciado que el caso estaba excluido de la Ley de Caducidad.
Me tomó con sorpresa, a pesar de que tengo bien claro que se está obstaculizando toda investigación sobre los derechos humanos violados en dictadura. Tanto así, que el juzgado había mandado a pedir, al Ministerio de Defensa Nacional, los expedientes de los militares del km. 14 de Camino Maldonado que estaban en el momento que mi padre fallece, y nunca fueron enviados (como en tantos otros casos).
El traslado de la jueza, implica otro duro golpe a los derechos humanos, implica que las causas se posterguen en el tiempo, implica que los criminales y sus cómplices vayan envejeciendo y muriendo, pero también nuestras viejas… Implica que el período de tiempo para que los crímenes de lesa humanidad sean juzgados, se vaya acortando. En definitiva… es uno de sus propósitos.
También estuve el 15 de febrero en la puerta de la SCJ apoyando a la Jueza, codo a codo con todas las personas que tienen memoria y dignidad, porque no hay justificación posible para tal acto de impunidad y debíamos unirnos ante semejante golpe.
Estuve como uruguaya, como demócrata, como denunciante, como víctima, como hija…
Estuve porque a pesar de todo creo en la justicia, no en ésta, sino en la verdadera.
Estuve con el ama desgarrada, con dolor, impotencia, decepción e indignación, pero sin odio, porque no soy igual que ellos, soy superior.
No quiero venganza, porque ella no me devolvería nada, pero exijo Verdad y Justicia en el más amplio sentido de la palabra.
Estuve, porque el amor por el prójimo, por el más débil, por el que sufre y sobre todo por mi padre, me lleva a estar presente ante cada acto de injusticia
Verdad, Justicia, Juicio y Castigo por los desaparecidos, los asesinados, los torturados, los exiliados y los que debieron esconderse e inventar otra vida por pensar distinto.
Pido por todas las familias destrozadas, generación tras generación, por todos ellos, por todos nosotros, por nuestros hijos y los que vendrán.
Estuve para gritar en cuerpo y alma que no voy a permitir que otra vez sean pisoteados mis derechos, nuestros derechos. Estoy y estaré siempre contra los atropellos y contra la impunidad, que está agazapada esperando relucirse ante tanta arbitrariedad.
¿Cómo pueden los jueces, fiscales y abogados hacer su trabajo con ética y responsabilidad ante la presión, persecución, hostigamiento y acoso ejercido por Ministros de la SCJ y determinados integrantes del Poder Ejecutivo?
¿Cómo podemos cerrar el pasado y avanzar hacia adelante, cuando no se respeta lo más esencial? La vida y los derechos.
¿Cómo estaremos seguros de transitar en democracia, cuando ésta debería ir fuertemente tomada de la mano de la justicia?
En un país donde la libertad se obtuvo a sangre y fuego, dejando una estela de horror y la vida de muchos uruguayos por el camino, hoy, la misma “Justicia” obstruye los senderos para llegar a ella. Cómplice de otros que hicieron pactos y acuerdos en el pasado y hoy traicionan a sus propios “compañeros”.
Quiero un Uruguay mejor para todos. Sé muy bien diferenciar los problemas sociales y económicos de cada gobierno nacional. Jamás voy a apoyar a blancos y colorados, que nos llevaron a la más profunda miseria en estos sentidos.
Creo tener un pensamiento socialista, pero soy totalmente crítica y lo digo. No voy a apoyar a ningún político, ni sector, ni gobierno, que no respete nuestro derecho a defender la verdad y la justicia, porque este derecho es fundamental para que “ese Uruguay” sea posible.
Marys Yic – 21/2/13
Gracias por firmar esta petición Ciudadanos y ciudadanas en defensa de la justicia.
http://www.peticiones24.com/ciudadanos_y_ciudadanas_en_defensa_de_la_justicia
Para CONFIRMAR tu firma o para REMOVER tu firma, por favor abre la siguiente página:
http://www.peticiones24.com/v/11930797/9RAVMQ
FAVOR DIFUNDIR AMPLIAMENTE
Montevideo, 18 de febrero 2013
Sr. Presidente de la Asamblea General
Cdor. Danilo Astori
Los y las abajo firmantes somos ciudadanos y ciudadanas de la República Oriental del Uruguay que expresamos nuestra profunda preocupación por los sucesos de los últimos días.
En especial por las versiones de prensa sobre un posible pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia declarando la inconstitucionalidad de la ley 18.831. Esto sería una nueva y trágica burla a los acuerdos internacionales y a los justos reclamos que durante años hemos sostenido miles de compatriotas.
Dicha ley fue la que restituyó a nuestra sociedad el derecho al accionar de la justicia y la real independencia del Poder Judicial, luego de 25 años de sometimiento de su accionar en torno a los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el terrorismo de estado al Poder Ejecutivo de turno.
El intempestivo traslado de la Jueza Mariana Mota, reconocida profesional de larga trayectoria, que venía desarrollando la investigación judicial de unas 50 causas de delitos del terrorismo de Estado, ha provocado malestar y desconfianza en la ciudadanía.
Ese traslado no fue solicitado por la magistrada y es público que no estaba de acuerdo con el mismo.
La decisión de la SCJ redunda en un nuevo e injustificable rezago de procesos judiciales que han sido paralizados por décadas.
El respeto y la garantía de no sanción, remoción injustificada o arbitraria de jueces es la garantía de una actuación independiente de la justicia.
Es allí donde reside la real independencia del Poder Judicial y no en las eventuales cinco personas, que por acuerdos políticos, se constituyen en ministros de la SCJ.
Consideramos que la sombra de la declaración de inconstitucionalidad de la ley 18.831, representa un episodio significativo y representativo de las tantas amenazas y trabas sostenidas en desde la restauración democrática.
Se siguen acumulando los obstáculos burocráticos, las carencias de procesos claros y de oficinas especializadas para el acompañamiento las víctimas denunciantes de crímenes terribles, se perpetúa la vulnerabilidad del Estado democrático en la escasa trasparencia de los procesos judiciales.
Nos preguntamos:
¿Podremos como sociedad romper el largo destino de impunidad, silencio y complicidad que nos legó la dictadura?
¿Seremos capaces de construir y fortalecer los mecanismos que desarrollen un Poder Judicial eficaz y transparente?
¿Será necesaria la remoción de los actuales ministros de la SCJ el único camino para que estos avances sean posibles?
Por una real independencia de jueces y fiscales.
Por una democracia construida sobre la Verdad y la Justicia.
La web para firmar es: http://www.peticiones24.com/ciudadanos_y_ciudadanas_en_defensa_de_la_justicia