FUNDAMENTOS PARA UNA CONCEPCIÓN REVOLUCIONARIA ARTIGUISTA
URUGUAY, mes de abril del 2009
Reeditado aggiornado, mes de marzo del 2013
VAMOS ENCONTRANDO LOS SABERES, PARA ENTRE TODOS,
CONSTRUIR LOS HACERES
En este período histórico tan peculiar, dónde virtualmente se ilumina nuestro horizonte con los destellos sincrónicos de los muchos aportes que nos llegan o que se publican a diario desde este colosal artilugio que prodigiosamente emite a la desigual distancia en tiempos parecidos para todos, comprimiendo el espacio y acelerando el tiempo con la formidable tecnología usable, por ahora, que es Internet.
Y en contraposición tecnológica/política no dogmática, visionaria del siglo XXI, haciendo resonar las lonjas las que oscilan en el espacio/tiempo figurativamente como el tam tam -oído por todas/os- convocándonos por las bases a ejercer la democracia directa -participativa- pensante/hacedora de nuevo tipo para conjuntar los caminos propios, vecinos y amigos para avanzar colectivamente, con aquellas/os que así lo vean, lo crean y lo quieran, marchando en una sola dirección hacedora para una única estrategia Revolucionaria Artiguista de nuevo tipo.
Será, la que nos da continuidad para proyectarnos convocándonos a organizarnos y marchar haciéndolo codo con codo con su fuerza inigualable junto, dentro y con el pueblo hacia ese futuro de vida alegremente justa con bienestar para el buen vivirArtiguista con beneficios para todas/oslas/os explotadas/os y desposeídos -los sin nada- de nuestro país.
Como acuerdo indiscutible a tener presente por todas/os los que nos identificamos en esta dirección política/ideológica por la Revolución Artiguista por la Liberación Nacional y el Socialismo, asumimos que cada escrito propuesto no es definitivo del todo, y si, serán los avances necesarios, como partes, de muchos para el presente, los que buscarán aterrizar a nuestra realidad, dilucidando y potenciando los temas que se requieren tratar con rigorismo emancipador y que entre todas/os debemos de trabajar dentro de la concepción Revolucionaria Artiguista, para hacer, el: buen y mejor camino colectivo al andar.
Identificamos algunos parámetros necesarios
Partimos de aquellos elementos que enmarcan conceptualmente lo más extendido y ampliamente posible el espectro político más amplio y total que sirve de fronteras en la dirección de poder enumerar los objetivos básicos primarios que pretendemos desarrollar, comenzando por bosquejar -desde nuestra óptica- algunos de ellos como los principales o más importantes.
Observamos como concepción global, subdividida en dos grandes temáticas a las que se las registra, como: País/Nación y Estado/País.
Definiendo el área geográfica como territorialidad ocupada, que le corresponde como País / Nación, lo que se enmarca geopolíticamente delimitado por los topes naturales o líneas virtuales trazadas geográficas fronterizas -actuales-como límites propios específicos asumidos o implantados apropiativamente hacia su interior en la región y aceptados y compartidos por todos los demás estados fronterizos, instrumentando a su interna una única matriz política/ideológica que define la Constitución de la República y como Poder Central el Estado y su Gobierno, ganado por elecciones en democracia representativa obligatoria y asumidos sus resultados como válidos para todas/os por igual, custodiados por sus FFAA para el usufructo territorial privado, junto y arteramente raccontada privilegiadamente por “quienes ganaron” con los más importantes hechos históricos pasados que procesaron hitosy leyendas resaltando a los grandes héroes de la Patria y sus hazañas, todo unido, mezcolado y referenciado como conjunto, es lo que origina, decora y fundamentan los nobles sentimientos iconográficos espirituales, de: Nación, País, Patria, y Nacionalismo.
La concepción como Estado/País abarca, ocupa y afinca la misma territorialidad a todo el pueblo comprendido y se estructura fundamentado en la administración central -el Estado Nacional- gobernado por los poderes: ejecutivo, legislativos y jurídicos, administrándolo bajo la obligatoriedad representativa -para todas/os- que fija e impone bajo juramento de la Constitución de la República, para la imposición clasista obligatoria en el ejercicio del orden constituido para todas/os sus habitantes, por igual, siendo centralmente organizado por el Gobierno de turno quién se encargará de administrar absolutamente todos los bienes estratégicos privados en la única dirección admitida por el sistema de la explotación del hombre por el hombre.
¡Entonces!, la estrategia requiere y exige de ser formateada entre todas/os en dos direcciones claramente identificadas y bien definidas geopolíticamente, las que se potencian:
* en lo externo-fronteras afuera-, en el ámbito internacional/regional el desarrollo de la concepción solidaria más sentida para la unidad política/ideológica regional de los países involucrados en la dirección de la constitución de la Patria Grande Latinoamericana; y
* en lo interno -fronteras adentro- o ámbito nacional, implementandouna nueva Constitución Revolucionaria Artiguista a partir de concebir su elaboración en gestión y aplicación dentro de la democracia participativa o directa, gestada colectivamente por todo el pueblo militante en la Asamblea Nacional Constituyente Revolucionaria Artiguista.
En la interpretación del Uruguay como: País/Nación
Nuestro país se enmarca territorialmente entre dos colosos que virtualmente nos abrazan férreamente en las ¾ partes de nuestro territorio geográfico periférico fronterizo, por el O-N-E (oeste-norte-este) permitiendo la vía libre solamente por el sur sobre un virtual tobogán marítimo costero extendido por 350 millas de largo como único sendero virtual de independencia física natural soberana, la salida al Océano Atlántico.
Esta realidad geográfica y la historia de nuestras luchas independentistas nos aleccionan, induciéndonos en las ideas a proponer para generar las propuestas futuras en la dirección de comprender la realidad objetiva y no intentar engañarnos frente a la relación de dependencia geográfica estratégica por quienes “nos abrazan” férreamente, -nuestros actuales vecinos-, los que son: ¡países grandes con sistemas capitalistas fuertes!.
Por lo que debemos de entender y asimilar que a los vecinos territoriales no les podemos elegir, ni se pueden cambiar, ¡existen como tales!, debemos de asumirlos formal inteligentemente de buenas maneras y con las mejores relaciones, independientemente de nuestro tamaño territorial, fuerzas demográficas, intereses y necesidades.
Debemos de avanzar construyendo el proceso de la Revolución Artiguista por la Liberación Nacional, políticamente, con un ojo abierto...., escudriñándolos fraternalmente, no para identificarlos como enemigos, pero, para tampoco temerles, pero si, para contagiar a sus pueblos con los más grandes sentimientos revolucionarios para aunar esfuerzos en la dirección conjunta de la construcción de la Revolución Latinoamericana integradora y solidaria, manteniendo la individualidad -cada uno- como país y en el conjunto, levantando los derechos de independencia y soberanía para una única autonomía colectiva coordinada regional, igualando y equiparando a cada uno de sus pueblos y sus derechos al buen vivir, por sobre sus tamaños demográficos o como ocupas territoriales, para la toma de las decisiones coordinadas regionales estratégicas.
Si asumimos para las investigaciones, el concepto de territorialidad para una identificación inicialmente locativa regional debemos de observar que encontramos variadas definiciones dentro de múltiples disciplinas interconectadas entre las Ciencias Sociales y las Naturales, en las de estudios, de: Historia; Sociología; Geografía; Geología; Antropología; Psicología; Biología; Ciencias Políticas; Ciencias Militares y otras.
Se reconocen dos grandes corrientes del pensamiento investigador para interpretar con amplitud, la territorialidad, ellas son:
· la que la fundamenta, desde la concepción de comportamiento como origen del instinto animal para su supervivencia; y
· la que lo hace, desde la característica cultural especial conciente y del grado de desarrollo activo en sociedad de los seres humanos.
Es de suma importancia comprender y dilucidar esto, en la medida que de la territorialidad devienen los conceptos de: País/Nación, Estado/País, patriotismo y nacionalismo, y derivará el principal concepto del buen vivir,como los más importantes.
La identificación de la territorialidad se admite a partir de que tanto los animales como los humanos proceden de situaciones diferentes de comportamientos actuando dentro de la naturaleza.
¨¨ Los primeros : marcando su territorio por instinto genético y de costumbre para la identificación de su espacio vital necesario para la supervivencia apropiativa propia, y de su grupo.
¨¨ Los segundos : definiendo, imponiendo y aceptando su territorio rico y apropiado, afincándose:social, económica, política, militar, jurídica e ideológicamente a partir de sus intereses estratégicos para la continuación sedentaria de la vida suya y de su prole, así como para el ejercicio administrador del poder político/ideológico instrumentado como la única organización de mando aceptada por la mayoría conciente como el gobierno nacional para mantener un único orden constituido para todas/os, siendo este sistema de construcción colectiva clasista, admitido, aceptado, instrumentado y articulado concientemente por absolutamente todas las organizaciones humanas modernas diferentes, las que se nuclean territorialmente en forma conciente.
Lo más importante que se verifica en el desarrollo del conocimiento sobre la territorialidad humana y las aplicaciones de los sistemas que se han implementado a través de los tiempos históricos, es que no ha sido lineal ni se ha comportado igual en el transcurso del tiempo conocido y estudiado (a partir de unos 7.500 años, pasados), asumimos que se identifican claramente en el espacio/tiempo dos períodos de transición de suma importancia, ellos son:
* los primitivos constituidos como organizaciones grupales, universos, tribales y de etnias; y las
* premodernas y modernas dónde se desarrollaron varios sistemas políticos, sociales, llegando al actual capitalismo voraz y el imperialismo financiero actual.
Separados estos períodos dentro del espacio/tiempo histórico, por la irrupción como estructuración socio política centralizada de la época moderna dentro de la territorialidad, como Estado, por las clases sociales las que se interrelacionan con intereses propios contrapuestos y en defensa absoluta de los propios, a lo que se lo identifica, como: clases enfrentadas con carácter antagónico.
Esta particularidad es la esencia principal del sistema imperialista/capitalista y deviene a partir de ella, la estructuración única permitida como la organización económica/social de sustento y soporte del poder territorial absoluto y se articula centralmente como el único poder político, ideológico, judicial y militar por la Constitución de la República para constituirse y entronizarse en el sistema más oprobioso que ha sido pergeñado por el homo sapiens, permitiendo dentro de su legalidad instituida la instrumentación artera y oprobiosa como el más ruin y rapiñador sistema, de: la explotación del hombre por el hombre.
Esta identificación admite presuponer que la territorialidad (el suelo utilizado) es el componente básico inicial imprescindible, sobre el cual, le permite a los humanos estructurar de forma conciente la organización social y política y a la instrumentación financiera/económica/productiva, lo que actualmente se constituye en el sistema capitalista a partir del Estado como el componente gestor nucleador principal para la construcción diversificada de los poderes coercitivos represores/opresores que se instrumentan interrelacionados, articulando el sistema férreamente centralizado y organizado como Estado/Nación.
En la interpretación del Uruguay como Estado/País
En lo interno territorialmente -fronteras adentro- se formalizan las concepciones que permiten ordenar en una sola matriz para identificar y definir metodológicamente las propuestas, sin aplicar rigorismos dogmáticos, ni extensas y detalladas peroratas leguléyicas de conocido estilo.
A nuestra situación, dentro de lo que conceptualizamos como País, tenemos claro que estamos hablando de una instrumentación diabólica como estructura cívica/política/económica para la explotación del humano por el humano, lo que viene componiéndose y formándose desde los inicios de su poblamiento colonial, hace aproximadamente unos doscientos años.
Identificado primero territorialmente, en el período indígena cuando irrumpen las fuerzas colonialistas por la fuerza de las armas y en nombre de dios, territorialmente en la Banda Oriental, posteriormente se amplía la extensión geográfica a la Federación de las Provincias Unidas del Río de la Plata en el período Artiguista y posteriormente se acota, atrofiándose bárbaramente la territorialidad para quedar como resultado lo que conocemos al día de hoy, el Estado de la República Oriental del Uruguay en su posterior desarrollo realizado por los partidos blanco y colorado, creándose una situación jurídica diestramente elaborada y pulida durante casi doscientos años a partir de sus Constituciones y las Leyes que de ellas han emanado, todas las que actualmente se definen bajo la égidade la ideología capitalista depredadora utilizando como su esencia el ropaje de la democracia representativa clasista burguesa.
Se han estructurado con diferentes formatos las clases sociales por espacio de casi 200 años a partir de sus más conspicuos personeros de doble apellido en el poder, los que fueron construyendo a partir de sus Constituciones consecuentemente -para sí- diferentes formas de gobiernos hasta llegar a los contemporáneos que utilizan la democracia representativa parlamentaria como artilugio o gancho cinco añero, sumando que cada tanto, entre períodos históricos, nos “injertan” alguna que otra dictadura reacomodadora del sistema capitalista evolucionista cada vez que se ha hecho necesario a la clase burguesa explotadora encaramada en el Poder.
La esencia indiscutible e inexcusable que define, al capitalismo, consolidada sobre la propiedad privada es la explotación del hombre por el hombre, la que posibilita como propiedad privada estratégica articular dentro de un único sistema a los medios de producciones, servicios, el comercio exterior y el sistema financiero, predominantemente, lo que permite indiscutiblemente de imponer su absoluto poder explotador: político clasista, policial, jurídico, militar y económico/financiero para proteger todos sus bienes privados y al mismo tiempo poder -gobernando- aplicar ideológicamente en la dirección del Estado al servicio de sus intereses como clase burguesa explotadora, ejerciendo el verdadero poder represor/opresor para acumular inmensas riquezas .
En el continente Latinoamericano y el Caribe -esta desgracia, se siente y vibra a diario- (salvo unos pocos países, como excepciones) desde hace más de cinco siglos -a partir del descubrimiento de América- los colonialistas extranjeros capitalistas/imperialistas se han impuesto arteramente desde aquel entonces, los que comenzaron aplicando militarmente al servicio de la corona o de la transnacional de turno y parapetados detrás de la religión inquisidora -con la espada asesina en una mano y la cruz de sumisión en la otra-, imponiendo: la esclavitud reduccionista explotadora asesina; las inmensas ocupaciones territoriales ilegales; la rapacidad más violenta y virulenta del extractivismo saqueador; la terrible tortura despiadada; los asesinatos masivos más crueles y posteriormente desarrollaron sobre una nueva y oprobiosa balcanización territorial, incipientes estados feudales/capitalistas sobre una inmensa estructura agraria latifundista explotadora.
Proceso que ha llegado hasta nuestros días, -y para nuestra desgracia se renueva actualmente- dónde se observa con atención las variedades de formas capitalistas que se vienen instrumentando, y al mismo tiempo, constatando como se tambalea económica financieramente el sistema capitalista mundial en su fase imperialista financiera, haciendo revolcar con fuertes estertores sus estructuras más importantes, los servicios financieros, complejizando y debilitando mayoritariamente a todas las administraciones de los estados dependientes a nivel mundial, a lo que no estamos exentos.
El utilizar un único sistema explotador universal imperialista permite que la burguesía internacional propenda a aliarse con la autóctona y se proyecte en lo local, hegemónicamente como alianza socio/económica corporativa como neo extractivismo, de forma que las diferentes ramas de las producciones y servicios autóctonos -que compiten entre ellas-se disputan compitiendo cada cinco años en las elecciones nacionales el gobierno para administrar el Estado capitalista al servicio del poder explotador internacional/nacional del cuál ellos, son parte, prestando sus despreciables servicios a los grandes capitales imperialistas internacionales y regocijando -cada tanto- susmenesterosos bolsillos.
Teniendo ideológicamente claro, que a su vez comparten todas estas corporaciones juntas el verdadero poder y que se representa y asume arteramente como los intereses económicos nacionales obnubilando con densa bruma patriotera la lucha de clases, -para negarla- a partir de la consabida frase, ¡el país está primero!; defendamos la Patria y nuestros valores; en éste país somos todos iguales.
Esto identifica para nuestro caso que el Estado/País se estructura a partir de la Constitución de la República para administrar con el Gobierno como el centro del poder político/ideológico bajo mandato hegemónico latifundista/burgués aplicando como su principio rector la innegociable directriz ideológica internacional por el neo colonialismo imperialista/capitalista, articulando como suprema condición de dependencia de todos los habitantes territoriales, los que han juramentado fidelidad absoluta e incondicional a la Constitución de la República, que es quién les obliga a cumplir con los deberes de la Patria y la defensa de la propiedad privada.
En el sistema capitalista la Constitución de la República es el útil instrumentado como herramienta artera e inteligente, articulada para ejercer sin ambages la opresión de una clase social por otra, lo cual -dentro del sistema- es posible solamente reordenarla administrativamente, reformándola, cada cinco años -elecciones representativas, de por medio-, como el gran artilugio democrático de “puertas abiertas” para la dominación que los explotadores han construido sabiamente para imponerse por la fuerza opresora de la dependencia económica/financiera principalmente sobre los trabajadores, lo que permite y genera la dominación represora/opresiva clasista indefinidamente dentro del sistema capitalista como la principal forma de gestión para la acumulación de los capitales universalmente.
La base fundamental para la instrumentación del Estado y su esencia de clase para permitir constituir el gobierno que lo administre se basa pura y exclusivamente a partir de la Constitución de la República, o sea, ella, se constituye en la biblia para que en base a ella, sus creyentes explotadores fundamenten sus derechos.
Este diabólico instrumento articulado soezmente, está organizado para atender y brindar los servicios imprescindibles -centralizados- para absolutamente todas/os los habitantes -ocupas territoriales- pobladores del país,lo que permite dentro del sistema organizarlos como pobladores/usuarios de forma de identificarlos y ubicarlos territorialmente a partir de los censos poblacionales y la documentación de registros reglamentaria obligatoria, en forma: personal, familiar, económica y locativamente para estructurar la ubicación territorial permanente y de las prestaciones de todos los servicios necesarios imprescindibles para ejercer los controles individualizados a cambio del pago de los consumos, tasas y de los impuestos que el sistema impone para su auto financiación de gestiones.
Para que esto pueda funcionar correctamente como necesidad del Gobierno administrando el Estado se obliga a todas/os sus pobladores permanentes -individualmente y familiarmente- a obtener todos los documentos que lo identifican como habitante -ocupa territorial-, y en lo colectivo, esta gestión es llevada adelante y fiscalizada por una casta de empleados, administrativos y administradores identificados y reconocidos en la jerga internacional y nacional como los “burócratas”.
El Estado como instrumento pergeniado por la burguesía bajo la ética controladora represiva y voraz recaudadora, mantiene organizado compulsivamente bajo el poder y control de los burócratas a todo el pueblo que habita territorialmente dentro de fronteras por la necesidad a que está obligado de ser altamente ejecutivo y eficiente para llenar recaudando y cuidar las arcas del Estado como pléyade al servicio del poder de la burguesía y de sus representantes de turno administrando el Gobierno.
La burocracia por la prestación de sus servicios es beneficiada de muchas formas por el sistema impuesto por la burguesía nacional, por lo que se erige como una casta de particular identificación para el cumplimiento de sus funciones específicas pasando a ser “sujeto” privilegiado por el sistema de forma diferente a los demás trabajadores del país, a éstos se les pagan sus sueldos, privilegios y otros beneficios con los dineros aportados como pagos de impuestos y servicios de los usuarios, -los que provienen de los bolsillos de la gente-, de absolutamente todas/os las/os habitantes territoriales de la Nación.
El sistema de explotación capitalista -para la gestión del Estado- se compone y comporta como el instrumento más despiadado y oneroso, que lo paga el propio pueblo con sus impuestos, para beneficio absoluto de la burguesía y los latifundistas, el propio pueblo se autopaga sus costos de servicios represores de sufrimientos por su explotación y los impuestos ultrajantes, feroz artilugio ¡diabólico!.
Lo paradojal y oprobioso del sistema es que los trabajadores explotados y el pueblo en general, pagan obligatoria y rigurosamente los sueldos y beneficios de los burócratas testaferros al servicio de la clase explotadora. No son los burgueses los que pagan los sueldos y prebendas a los burócratas sino que son los trabajadores no estatales.
El Estado funciona constituido y articulado sobre cuatro poderes principales, los que son: ejecutivo, legislativo, judicial y económico, pero en realidad encubre un abanico de poderes subyacentes con los que operando central y coordinadamente por los explotadores burgueses gobernando o cogobernando, mantienen como su objetivo principal el adueñarse de todas las riquezas contenidas y producidas en la territorialidad sin discriminación de ningún tipo.
Los poderes que instituye la Constitución de la República son de carácter instrumental para la gestión legal que parametriza la relaciones gobierno/gobernados, de forma que determinan obligaciones, derechos y deberes en la dirección fundamentalmente clasista, es decir, condiciona judicial/represivamente sus interrelaciones para el hacer.
Los poderes principales directos de gestión para gobernar el país que se imponen predominando y rigiendo por sobre los demás, tienen carácter netamente represores, ellos son, los: policiales, judiciales y militares; los que artilugiadamente bajo la esencia de los intereses de clase se imponen por las fuerzas de las armas directa o indirectamente, las que están al servicio de los mandatos impuestos por la Constitución de la República, los que mantienen a todas/os las/os habitantes del país para esos fines de gobernanza, controlados en toda la territorialidad.
Los poderes subyacentes se subdividen en anexos de los principales, los que son: Poder de los medios de comunicación; Poder de la burocracia; Poder de las Corporaciones Profesionales; Poder financiero extranjero aliado a intereses nacionales; Poder de las Corporaciones productivas/comerciales extranjeras aliadas a las nacionales: Industriales, Agrícolas, Ganaderas, Extractivas y Comerciales -interior, exterior-; y otros.
Todos los poderes del Estado son articulados para afiatar gobernanza imponiéndose especialmente aquellos que tienen sus esencias represivas los que se sustentan y se apoyan en dos estructuras diferentes especialmente concebidas, preparadas y armadas tecnológicamente para cumplir con esta brumosa función, las fuerzas armadas en defensa del Estado/Nación y las policías manteniendo el orden interior civil establecido del Estado/País.
Desde hace cientos de años las policías cumplen las funciones internas de ejercer los controles y seguridades aplicando la represión territorial sobre sus propios habitantes -fronteras adentro- por motivos de subversióno desórdenes o por delitos comunes civiles cometidos en general y en especial los que atentan contra la propiedad privada y el orden establecido de la clase en el poder, imponiéndose por la fuerza “del garrote” para mantener estable e intocado el sistema impuesto y poder así cumplir con eficiencia su “ejercicio democrático” como derecho absoluto de la explotación del hombre por el hombre.
También los ejércitos especializados técnicamente para el uso de las armas y de todos los medios tecnológicos modernos fabricados para matar: marina; aviación y ejércitos terrestres se subdividen para las funciones que cumplirán -preparados eficientemente, para ello- en el campo de batalla interno y externo en la única dirección de matar y destruir, siempre que requieran actuar en la defensa de sus obligaciones Constitucionales juramentadas.
Pero funcionando en condiciones de paz -burocracia armada- todos ellos y en conjunto están obligados a prepararse para actuar central y coordinadamente para la defensa estratégica de la territorialidad como país, lo que se identifica como la defensa de los intereses civiles nacionales frente a situaciones extremas que requieran de su colaboración y solidaridad, -desastres naturales, grandes accidentes, etc.,- y si se hace necesario el reprimir a lo interno de la territorialidad a los afincados posibles revoltosos sublevados en contra del sistema impuesto y el orden establecido, siendo este el principio rector -último a la interna- para su existencia como “poder” adjunto y dependiente al poder de clase, -el Gobierno- dónde el Presidente de turno se constituye en su comandante en jefe.
Hace algunos años las sublevaciones rebeldes contra los gobiernos eran identificadas como “fuerzas revolucionarias o insurreccionales”, al día de hoy, y con el diversionismo en boga, esas mismas fuerzas son catalogadas como terroristas, lo que al igual que en los períodos Artiguistas, se busca descalificar a las fuerzas revolucionarias frente a su pueblo y la opinión pública internacional.
La defensa de la territorialidad por las Fuerzas Armadas hace que requiera y se estile -cada vez que se necesite- exacerbar los valores patrióticos y el nacionalismo espiritual, tapando, eclipsando y mediatizando la lucha de clases rebajándola al último rincón en las escalas de atención e intereses de los ciudadanos, opacando y desvirtuando los aspectos políticos/ideológicos revolucionarios.
También se verifica que se resaltan los aspectos propietaristas como Nación para su defensa como los intereses nacionales frente a terceros países por disputas en la territorialidad, de forma que se asume un alto grado de chauvinismo, creándose una corriente de pensamiento y expresión en una gran parte de sus habitantes como nacionalismo o ultra nacionalismo e ideológicamente de carácter con tendencias fascistas.
LA PATRIA, EL NACIONALISMO Y EL BUEN VIVIR ARTIGUISTA
El concepto de Patria
Es reconocida como una concepción espiritual individual de motivación sentimental que cada individuo dentro de laterritorialidad asume en mayor o menor grado y de común acuerdo conciente y emotivamente hasta llegar -en condiciones extremas- al fanatismo, para llevarlo adelante en cumplimiento hasta sus últimas consecuencias con la entrega heroica de su propia vida si fuere necesario y demostrar su fidelidad incondicional representada por juramentos de respeto y lealtad hacia la Patria y sus distintivos y valores admitidos individual y colectivamente.
En nuestro país, este ejercicio de la democracia representativa proclamada para todas/os por igual, motivado frente a simbologías apropiadas como:
Constitución de la República, escudos, banderas e himnos como los más importantes llegando a ofrendar su propia vida en cumplimiento y honra de los mismos obedeciendo sus juramentos prestados.
Estos valores montados en base a un profundo sentimiento espiritual y moral sobre una lógica de incondicional lealtad mecanicista yfetichista hacen que cada habitante individualmente y al igual que el colectivo territorial estén espiritualmente sujetos al cumplimiento moral y ético subjetivo cuasi obligatorio de defender a la Patria, su sistema político gobernando, así como su Constitución y sus Leyes y su sistema económico financiero comercial para su explotación.
Esta cualidad apropiadora/dependiente de corte netamente intelectual espiritual entre mandantes y mandados de difícil interpretación, aparentando serigual apara todas/os, pero desigual para hacer los sacrificios y los repartos de beneficios, encubriendo soezmente quién como clase se apropia explotando de nuestro trabajo y riquezas y mandando cuando se hace necesario, que: “vayamos a hacer la guerra”; ejerciendo el poder coercitivo represor el que impone dentro del territorio contra quienes son explotados y no participan de las ganancias por su trabajo y están moralmente obligados a dar hasta su vida por la patria.
La Constitución de la República actual define velada y arteramente como esencia de la clase burguesa, la que tendrá el poder real explotando a los trabajadores y al pueblo desposeído y podrá ejercer o delegar la administración gobernando al País, para ejercer la defensa incondicional de la propiedad privada y de la explotación del hombre por el hombre haciendo primar como principio fundamental el derecho al lucro para la acumulación desmedida de riquezas privadas, beneficiando al capitalismo explotador, la especulación y la rapacidad avorazada.
El concepto de Nacionalismo
Se le denomina nacionalismo al sentimiento de pertenencia a la nación territorial apropiada, similar a los valores como sentimiento de patriotismo pero diferente en cuánto a que incorpora contenido doctrinal junto con la acción política/ideológica y con exacerbada defensa de las propiedades, riquezas, frutos y producciones territoriales de las que se apropia para sus fines.
El nacionalismono nació en el siglo XIX, sino que ya era percibido en sus formas embrionarias en los siglos anteriores identificados como “bajomedievales” en contraposición al feudalismo como poder central de opresión y explotación.
En esas luchas el nacionalismo se robusteció como consecuencia directa de las revoluciones liberales burguesas dónde comenzaron a surgir valores diferentes a los que exigía el feudalismo rompiendo como principio rector con la obligación de lealtad centralista absoluta al señor feudal o de sumisión incondicional al Rey.
Estos nuevos valores introdujeron el concepto de ciudadano libre dentro de la territorialidad -fronteras adentro- del Estado/Nación por lo que se le definían como habitante de la Nación, porque mantenían el uso de elementos comunes a todos, como: la cultura, la lengua, los ejércitos, las costumbres, la historia y otros.
Los límites del territorio albergaban un Estado constituido por una colectividad claramente diferenciada de las demás.
El término como identificación de nacionalismo se aplica tanto a las doctrinas políticas como a los movimientos nacionalistas dónde las acciones colectivas de los Movimientos Sociales y de las organizaciones políticas se movilizan en pos de las reclamaciones de los intereses nacionales.
En el transcurso del siglo XIX dónde se suceden grandes transformaciones de los sistemas con las Revoluciones Liberales o Burguesas surge nítido como época del nacionalismo que se enmarca dentro del período histórico de las formaciones de las Naciones, junto con el surgimiento de las ideologías y los movimientos nacionalistas, ya para entrado el siglo XX se produce una renovación muy importante del nacionalismo, sobre todo en los períodos de las diferentes guerras que se sucedieron dónde surge el fascismo y posteriormente una vez finalizada la segunda guerra mundial surgen varios procesos de descolonización en varios continentes y nuevas tendencias conceptuales como tercermundista generando un proceso de respuesta liberadora en la mayoría de esos países constituyendo organizaciones políticas y militares denominadas como Movimientos de Liberación Nacional.
Estos movimientos tuvieron una definición ideológica fundamental porque de acuerdo a la esencia de sus intereses estratégicos se auto condujeron en su culminación de objetivos, como nacionalistas con su esencia ideológica de acendrado chauvinismo y con deformaciones de carácter fascista y como tendencias revolucionarias cuya esencia ideológica es la Liberación Nacional y el Socialismo, mayoritariamente registrado en los países africanos.
El concepto del buen vivir Artiguista
El proceso Revolucionario Artiguista para el buen vivir se transmite como forma a asumir concientemente, tanto a nivel individual como colectiva, a partir del primer escalón -desde el 2do. Gobierno FA-, comenzando a doblar estratégicamente por segunda vez a la izquierda -dentro y fuera del FA- para avanzar colectivamente construyendo revolucionariamente las bases para instrumentar el proceso para la Liberación Nacional Revolucionaria Artiguista.
Como lo observábamos con anterioridad, la concepción revolucionaria a llevar adelante, enfocada desde el punto de vista como interés nacional no permite ninguna otra interpretación que no sea la de la construcción del proceso como Liberación Nacional Revolucionaria, asumiendo ideológicamente el carácter Revolucionario Artiguista/Marxista hacia la construcción del Socialismo Artiguista, fundamento básico que adjuntamos:
....”RAÍCES HISTÓRICAS
En las raíces históricas, las que nos identifican como Nación, encontramos los fundamentos para su interpretación en el documento de Artigas: Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el Fomento de su Campaña y Seguridad de sus Hacendados.
Este documento establece las pautas para definir las autoridades y la administración que tendrá la responsabilidad de la aplicación del Reglamento, determina también los criterios bajo los cuáles se actuará a la hora de expropiar y repartir tierras y ganados, fijando además las obligaciones a la que se sujetan los beneficiados y por último organizando los aspectos policíacos y judiciales para la seguridad interior en el medio rural.
Junto con otros aspectos revolucionarios evidentes, los que se desprenden del texto del documento, lo que lleva al Reglamento a ser una de las páginas más importantes del proceso Artiguista, definiendo conceptos socioeconómicos que asumen para la época un trascendente aporte revolucionario porque se revelan como un testimonio de un gran avance conceptual para aquella época, al manejar conceptos universales e intemporales proponiendo soluciones profundas a los problemas graves que se presentaban a todo el pueblo.
La propuesta orientaba su accionar en el marco de una clara ética Social revolucionaria de nuevo tipo, constituyendo la más rica herencia a la que podemos y debemos recurrir en los momentos de incertidumbre.
Para el prócer Don José G. Artigas, el trabajo era inherente a la persona y por consiguiente participaba como fundamento de la dignidad humana, a su vez, constituía uno de los pilares básicos insustituibles para la formación digna de los miembros de la sociedad, lo que consolidaba igual para todas/os el derecho a trabajar para ser persona digna, así como uno de los principios constructores de la organización social/civil que se iba creando para el buen vivir, dónde el trabajo en su participación como derecho de cada una/o dentro de la sociedad proyectaba el carácter ético/moral de obligatorio lo que daba el sentimiento más noble de honra a cada participante conciente, lo que permitía ser considerada/o: persona de bien como miembro de la sociedad.
El salto cualitativo se produce al estar obligado el Gobierno Revolucionario Artiguista a otorgar trabajo digno y seguro y para ello el Reglamento otorga los medios, tierras y ganado.
El trabajo humano esencial a la vida del hombre y a su dimensión de práctica social, en cuánto a que engrandece socialmente al que trabaja y se reproduce colectivamente en un importantísimo servicio a la comunidad, lo que introduce una marcada impronta dónde el Artiguismo impone como condición superior al trabajo por sobre otros factores, como: de tipo social, como clase, lo cultural, lo étnico y otros.
Para cada habitante el derecho le era otorgado por tener reconocida públicamente como actitudes de bien: la disciplina y contracción al trabajo, así por estar considerado -en su medio- como persona honrada de bien, por lo que se le entregaba “con regocijo” la parcela de tierra en uso de vivienda y trabajo para él y su familia.
Lo más importante era que la propiedad asignada por la Reforma Agraria para habitar y trabajar con su familia cumplía un doble objetivo, por un lado cubrir y satisfacer las necesidades individuales/familiares para su desarrollo dentro del buen vivir y por otro esa propiedad estaba grabada por una hipoteca social, la que direccionaba como único fin social la propiedad de esa tierra asignada en prestaciones, de forma, que cuando por alguna razón de excepción grave y las condiciones así lo exigían, predominaban las decisiones colectivas del Gobierno por sobre los derechos individuales del ocupante y su familia, de forma que el Gobierno pasaba a administrar las producciones como gerente superior del “bien social” imponiéndole -cuando era necesario- las restricciones pertinentes para beneficio de toda la comunidad.
Como concepción Revolucionaria Artiguista, el derecho Constitucional de nuevo tipo basado y formateado sobre un ética de participaciones y comportamientos formuladas para “el hacer” bajo la concepción Guevarista genérica del hombre nuevo, nos indica el sentido de pertenencia revolucionaria a la comunidad y se derivan las responsabilidades y obligaciones que con nuestro recursos estratégicos tenemos con ella, por sobre los intereses particulares y que se desprende bien intencionadamente del propio Reglamento Artiguista.
Por tales motivos se nos impone reubicar a la economía en su justo rol social en el contexto de lo formativo/educativo cultural y reasumir la obligación ética que todas/os tenemos como ciudadanos Uruguayos, partiendo de revalorizar los conceptos de trabajo, trabajo voluntario, honra, dignidad, disciplina, solidaridad, espíritu de sacrificio, familia y respeto revolucionario conciente por el sentido de pertenencia a la comunidad y la defensa de sus valores colectivos.
Lo que requiere de un proceso permanente formativo ideológico/político propio, el que deberá ser fundamentado y sustentado en los principios filosóficos, morales y éticos, los que se identifican en forma prevaleciente en las concepciones:
Artiguistas, Guevaristas, Marxistas y otras, así como la aplicación teórica/práctica profundamente solidaria basada en el carácter colectivo de los medios de producciones y servicios apoyándose estratégicamente en el trabajo voluntario conciente como el principal principio rector para beneficio de la comunidad propia y de la sociedad en su conjunto instituyendo el principal fundamento para la instrumentación consecuente del buen vivir.
Debemos de aggiornar un estilo propio para la formación de las/os militantes en la dirección de recomponer en los sectores más jóvenes, todo lo que se retrasó y deterioró en sus grados de conciencia revolucionaria, producidos en los nefastos procesos de las administraciones progresistas prosistema de los gobiernos FA, dónde la peor deformación que se constata fehacientemente que se dejaron de lado, la: crítica y la autocrítica; honradez; decencia; solidaridad; espíritu de sacrificio; y disciplina para trocarles aviesamente por, el: vil oportunismo; arribismo electorero; feroz individualismo; pérdida total de los valores solidarios; y absoluta falta de contracción al trabajo, entre otros.
Debemos -desde el vamos- de enaltecer los principios de la crítica y la autocrítica como la principal herramienta para recobrar los valores revolucionarios perdidos, éticos y morales de compromiso, para el período histórico de la construcción Revolucionaria de la Liberación Nacional Artiguista, lo que podrá permitir reeducarnos y educarnos en una nueva forma del pensar/hacer colectiva para actuar solidariamente y fundamentar constructivamente para crear con todas sus prácticas las bases fundamentales: educacionales, políticas, ideológicas, económicas y defensivas para asumir construyendo y administrando por el pueblo organizado las propiedades colectivas estratégicas territorialmente en una única dirección, logrando los avances necesarios para el buen vivir de toda la población.
El llamado a construir colectivamente la estrategia significa recomponer en todas las direcciones las motivaciones revolucionarias más significativas e importantes para volver a hacer, nos convocamos, ¡auto convocándonos!.
Este cumple el cometido a modo de una nueva invitación más para: estudiar, proponer, elaborar, organizarnos y movilizarnos aplicando colectiva y revolucionariamente sobre una verdadera impronta de concepción Revolucionaria Artiguista para construir colectivamente el buen vivir Artiguista.
Fraternalmente,
EN LA LUCHA POR LA TIERRA, EL AGUA Y LA VIDA
FPA – FRENTE PATRIÓTICO ARTIGUISTA