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VENEZUELA, LA REVOLUCIÓN Y EL SOCIALISMO

 

ROGELIO GAMARRA

-El humanismo consiste en querer cambiar el sistema ideológico sin tocar la institución; el reformismo en cambiar la institución sin tocar el sistema ideológico.

La acción revolucionaria se define por el contrario como una conmoción simultánea de la conciencia y de la institución; lo que supone que se ataca a las relaciones de poder allí donde son el instrumento, la armazón, la armadura.-

Michel Foucault

El 14 de abril próximo se sabrán muy temprano en la noche, los resultados de los comicios en la hermana República Bolivariana de Venezuela que seguramente favorecerán el primer gobierno chavista sin Chávez que encabezara Nicolás Maduro-

La otra particularidad del sufragio estará determinada por el crecimiento exponencial de votos que tendrá dicho gobierno.

El perfil de la confrontación electoral no despierta lugar a dudas, hasta la conducción de la deshidratada candidatura del reaccionario Capriles desearía poder usar alguno de los logros del difunto Presidente Chávez para impugnar a Nicolás Maduro, es tan abrumadora la desestructuración de la derecha cuarto republicana que se presentan a regañadientes, quizás por el odio visceral al chavismo y también, ante la convicción de sus más lúcidos integrantes de que no existe proyecto alternativo capaz de restaurar las condiciones de gobernabilidad de las cuáles fueron beneficiarios desde el Pacto de Punto Fijo en la década de los 60`s hasta fines del siglo pasado .

Sin embargo, la constatación de esta perspectiva trasladará la zona de dificultades del próximo gobierno a la interna del Chavismo y su urdimbre de alianzas, en virtud de que las mismas comienzan a poner en dudas  la  sustentabilidad que tengan las misiones iniciadas desde 2005 para transformarse en capacidad productiva y no en planes asistenciales que obligan a los burócratas y militares que conducen el INTI y el Plan Mercal a hablar de seguridad alimentaria y no de soberanía alimentaria, en tanto la producción agrícola sigue en franco retroceso(por encima de un 82 %) y la importación  de alimentos para asegurar el acceso a la canasta alimentaria depende de la permanente transferencia de valor de un dólar depreciado de forma surrealista, que no es suficiente para su sinceramiento con  la significativa devaluación precedente.

El chavismo tuvo en sus primeros años, la enorme ventaja de tomar un precio del barril de petróleo artificialmente deprimido a 7 dólares el y poder instrumentar la panoplia de políticas sociales con un  precio de la cesta OPEP que ya no baja de los 100 dólares.

Justo es señalar que el aumento vertiginoso de su precio, si bien tiene que ver con el crecimiento de países como China y las escasas posibilidades de modificar la actual matriz energética productivista de los países más industrializados que se sustenta en el crudo, también tiene que ver con la re tonificación de la OPEP dónde Venezuela cumplió un papel protagónico, acorde con su acertada política internacional.

Es indudable que el Chavismo volverá a pulverizar electoralmente a la patética oposición que quisiera conspirar y ya no puede, y que además, irónicamente, su relativamente ancha base social que gozaba de la intermediación parasitaria de la fiebre importadora precedente, lejos de verse vulnerada en sus intereses económicos, ha logrado acrecentar sus riquezas.

A contrapelo del carácter apologético de la campaña que llegó a ribetes de liturgia doxológica que, sin embalsamar el cuerpo de su líder, igualmente logró canonizarlo, de tal manera que quien vaya contra esa fe correría la suerte que sentencia Cesar Vallejo en su poema Hallazgo de la Vida

¡Nadie puede ir contra esta fe. Al que fuera, se le caería la lengua, se le caerían los huesos y correría el peligro de recoger otros, ajenos, para mantenerse de pie ante mis ojos…!

ahora le tocará al gobierno de relevo, trascender las consignas rojo- rojitas que popularizó  algún burócrata de peso en la institucionalidad chavista y trascender la superstición neo-ricardiana de que se puede avanzar manteniendo inmaculados los intereses de la burguesía  parasitaria que ha ensanchado sus privilegios, a la vez que se  redistribuye la riqueza y se avanza en la dirección de debilitar el capitalismo o ,por el contrario darle continuidad en un escenario menos opresivo temporalmente para los intereses populares.

Mientras tanto, la revolución y el socialismo, no trascenderán el estatuto de fe bien intencionada para la mayoría de la base militante del PSUV y de mala fe de burócratas y  aparatchik que medran de la teta institucional ,así como de sus tinterillos ditirámbicos en nuestros países que también son beneficiarios de la economía rentística en ultramar financiada por PDVSA y otras prolongaciones que se asemejan a la satrapía pos macedónica de Ciro el Grande , así como sigue financiando la concentración de la riqueza en beneficio de los tributarios eternos, más algún estamento nuevo de aparatchiks enriquecidos, de acuerdo a lo que postula el siguiente análisis que tiene más de un año y que es de un marxista consecuente que no puede ser estigmatizado como escuálido ni antichavista y cuyas conclusiones tienen hoy más vigencia que cuándo fueron elaboradas 

La economía venezolana o cómo la burguesía

hurta la renta petrolera y es dueña del 71% del PIB

*Manuel Sutherland

Achavistas, antichavistas y a algunos “socialistas” ingenuos, les parece increíble que la economía venezolana esté aún en manos de la burguesía local y sus congéneres internacionales. Pero es así. De allí surge una interrogante:

¿Puede ser el Estado, económicamente hablando, más pequeño que antes, aún cuando se hayan nacionalizado algunos grandes sectores?

Las cifras que demuestran la pequeñez económica del Estado

La realidad es difícil de entender. Lo más lógico es pensar que la hipertrofia burocrática del Estado, lleva aparejada un crecimiento de los medios de producción en manos estatales. Ver las nacionalizaciones de empresas de comunicación, siderúrgicas, finanzas, cemento etc. invita a pensar que el Estado venezolano es dueño de casi toda la economía. La falaz oposición nucleada en la mísera MUD, no cesa de afirmar que el chavismo ha ahogado a la empresa privada y que ésta se diluye o al menos pierde poder.

El socialismo científico debe atravesar la apariencia y erigirse por encima del inútil sentido común mercantil, que nada explica y todo distorsiona.

En esa tarea y para el campo que nos atañe en el escrito, es imprescindible examinar con cierto detalle la responsabilidad en la producción de lo que cada sector hace en la economía: la burguesía local (Ej.: POLAR) más los fragmentos de capital transnacional (Ej.: coca cola) versus la producción estatal (Ej.: Sidor)

Así las cosas, dentro de la totalidad de la producción de bienes y servicios realizados a lo interno del país (PIB) podemos ver en las cuentas nacionales, una distinción ente el PIB privado y el PIB público es decir, estatal. Mediante dicha diferenciación podríamos acercarnos a entender el peso real de cada sector en la economía local.

Desde esta sucinta explicación, podemos utilizar para nuestro análisis la data oficial del año 2010, en la que se demuestra que el PIB correspondiente al Estado, sólo alcanza un escuálido 29%, quedando el resto de la producción de bienes y servicios, como responsabilidad de nuestra importadora burguesía local, es decir el 71%.

Lo que significa que a 11 años de proceso bolivariano, la economía mantiene su carácter eminentemente privado y los sectores empresariales siguen tomando la mayor tajada en el festín de la explotación a la clase obrera venezolana y extranjera que labora en nuestro territorio. Esta tendencia infeliz del PIB es generalmente tomada como “positiva” por el ingeniero eléctrico Jorge Giordani, ministro de Finanzas y Planificación, porque expresa una supuesta menor dependencia del petróleo(¡)

Pero, ¿se puede decir que hay un proceso de reversión de ese PIB mayoritariamente privado, en favor del PIB estatal? No

De nuevo, lo que nos muestra el gráfico que a continuación les mostramos, es que incluso en el año de 1999, el porcentaje correspondiente al PIB público era ligeramente más alto que en la actualidad (32%).

La economía en manos directas de la burguesía, basada en la acumulación privada de capital sobre la base de la explotación obrera, ha venido creciendo más rápido que la economía estatal.

Otro asunto notable, pero a la vez muy coherente con el funcionar capitalista, se deduce del hecho de que en los años de mayor crecimiento económico o “prosperidad” burguesa, el PIB público suele achicarse.

Gráfico 1

http://postaportenia.blogspot.com.ar/2013/04/venezuela-la-revolucion-y-el-socialismo.html

Ojo, muy a diferencia de lo que sostiene frecuentemente el economista Víctor Álvarez, nosotros no consideramos que haya un crecimiento de la economía capitalista en detrimento de una economía “social”, pública o “no capitalista”.

Para nada. La economía venezolana como parte integrante del proceso mundial de acumulación de capital, es una economía por entero capitalista. Venezuela como alícuota diminuta del capital mundial, refleja en su seno la organización social del trabajo bajo la estructuración propia del modo de producción capitalista. Es decir, el trabajo social en nuestro territorio se hace de manera privada, independiente y con la direccionalidad manifiesta hacia la producción de mercancías, es decir, valores de cambio.

Esos valores son producidos mediante la explotación del trabajo obrero, lo que sustenta el proceso de acumulación de capital a base de la extracción de plusvalía. Por ello, estamos en absoluto desacuerdo en contraponer ideológicamente a un sector capitalista versus un sector estatal popular, bienhechor o cuasi-capitalista.

¿Por qué el 71% de la economía criolla está en manos de la burguesía?

Aunque a algunos les parezca “insólito”, la burguesía ha ampliado su poder económico, es decir, ha acumulado más capital; por ende es fácil advertir que la explotación sufrida por el proletariado se ha incrementado y que los resortes de la economía están en manos de los chuscos explotadores.

En base a lo anterior y en otras experticias, podemos afirmar, que las tímidas reformas económicas del proceso bolivariano han tenido un efecto magro en cuanto a hacer crecer el sector estatal en la economía.

Pero de allí surge una pregunta sencilla. ¿Si PDVSA genera el 96% de todos los dólares que entran a la economía y esos dólares son los que permiten importar más del 75% de nuestro consumo nacional, cómo el porcentaje del PIB en manos de la burguesía puede ser tan alto?

¿Por qué la burguesía importadora crece a tales magnitudes?

A 11 años de proceso bolivariano, la burguesía se ha hecho más grande y ha consolidado su papel explotador. ¿Pero cómo funciona el mecanismo que permite a la burguesía local filtrar la renta petrolera y hacer crecer sus fortunas de manera sostenida?

Empecemos por aclarar algunas generalidades del proceso de acumulación capitalista en Venezuela. Lo más importante en este caso, es advertir las bajas tasas de productividad del trabajo en la economía venezolana.

Altos salarios (en comparación con el sudeste asiático), un mercado pequeño (baja escala), obsolescencia tecnológica, ser víctimas de la acumulación originaria y el atraso científico propio de la especificidad de la acumulación capitalista en el país, son los causantes de la baja productividad industrial y de la falta de competitividad internacional en la generalidad de las mercancías.

Muy lejos de los monetaristas que creen que devaluando la moneda vamos a dar un salto en la competitividad mundial (ya nombramos quien lo afirmó en TV), las características estructurales de nuestra nación, impiden el desarrollo de industrias que exporten tecnología y productos manufacturados.

La sobrevaluación, o sea, mantener el precio del dólar en bolívares un poco más alto que lo que indicaría el nivel de transacciones de divisas en el mercado, es uno de los mecanismos que drenan toneladas de renta.

Otra forma de dilapidar renta es el conjunto de subvenciones, préstamos y ayudas comerciales a la burguesía industrial y a los pequeños productores que otorga el Estado. Sueldos muy altos a burócratas, transferencias asistencialistas con intenciones clientelares, contratos de servicios o construcción con elevados sobreprecios, son otras de las vías como la renta petrolera se distribuye en el país.

Sabiendo cómo se emplean los recursos en el país, la burguesía local se afana en buscar con toda fuerza, la forma en la cual pueda apropiarse con la mayor rapidez y fluidez del producto de la renta petrolera. Por ello y entendiendo que no tienen los atributos estructurales para competir en el mercado mundial, la burguesía local se apaña en el comercio.

Así, Venezuela y sobretodo Caracas, se llena de centros comerciales, finanzas y bazares donde lo que se expende es abrumadoramente importado.

El empresario criollo es mayoritariamente importador por las razones estructurales que arriba sostenemos, no por una absurda y racista creencia de que el empresario criollo es “perezoso” o que no tiene “visión empresarial”. No.

Empresas como POLAR, cuyo producto mayoritario es la cerveza, constituye una excepción debido a que los costos de producción, distribución y expendio que representaría importar masivamente la cerveza, son muchos más altos que los que puede poseer un capital altamente concentrado y eficiente en esa rama. De más está decir, que los componentes de la cerveza son también importados…cebada, lúpulo.

¿Cómo se anidan las importaciones masivas o cómo la burguesía se enriquece -tan- fácilmente?

Por lo visto anteriormente, la vía expedita para que nuestros empresarios hagan fortuna, implica la importación de mercancías baratas y su venta en el mercado local a los más altos precios posibles, de acuerdo a lo que la competencia le permita

El control de cambio ha venido a ser un impulso tremendo para concentrar la importación en pocas manos, apropiarse de dólares baratos, vivir de la especulación comercial y de la reventa de divisas en el mercado paralelo, donde la burguesía realiza ganancias fabulosas.

La sobrevaluación del bolívar es una herramienta que permite al empresariado local, la absorción de renta y toda clase de negocios parasitarios muy lucrativos.

El control de cambio (muy necesario en el 2003) es una bendición para la burguesía importadora consolidada que tiene el músculo para importar en gran escala. Como los dólares son mayoritariamente entregados a esa élite burguesa, ellos se pueden permitir comprar un DVD a 30 dólares y revenderlo a 387 Bs. Guardando para sí, una modesta ganancia de 200%. La camioneta Grand Cherokee (año 2011), en su versión estándar, cuesta 33.000 dólares (141 mil bolívares) en EEUU (http://www.jeep.com/en/2011/grand_cherokee/).

En este paraíso especulativo, el concesionario oficial de la Chrysler vende la misma camioneta en 555.598 bolívares (http://www.jeep.com.ve/grand_cherokee/models/precios_gd_cherokee.html).

A simple vista se observa que la camioneta se vende 4 veces más cara en Venezuela que en EEUU. El empresario que pidió sus dólares CADIVI, (Comisión de Administración de Divisas es un órgano regulador... para la Planificación y Finanzas de la República Bolivariana) invirtió141 mil bolívares y la vendió en 555, “obtiene,” sin agregar ningún tipo de valor adicional, un “modesto” margen de ganancia que roza el 300%, es decir, se “ganó” en esa transacción unos 414 mil bolívares por una ramplona operación de compra-venta.

Esa transacción se computa en el PIB y esos 33 mil dólares, “crecieron” hasta su equivalente de 120 mil dólares.

Por ello, el PIB no petrolero se muestra mucho más alto que el petrolero.

Si argumentan que importan con dólares del mercado paralelo, es más grave el asunto, porque los miles de millones que aporta CADIVI y más recientemente el SITME, ( Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (SITME) creado el 9 de junio de 2010 con la finalidad de servir de instrumento para comprar y vender en bolívares títulos de deuda pública denominados en divisas;“duró” más de dos años y se anuló reemplazándolo por  un  Órgano Superior para la Optimización del Sistema Cambiario, que entró en vigencia el 13 de febrero de este año 2013)si aparecen en los balances contables del país y tienen que haber sido entregados a “alguien”.

Tan grande son los márgenes de beneficio en la importación, que hay personas que viajan con poquísimos dólares y al comprar algunas mercancías en el extranjero y revenderlas acá, cubren fácilmente el costo del boleto, el hotel y su ganancia.

De esta forma tan rústica e improductiva, la burguesía sambilera (Centro Sambil es una cadena de centros comerciales)se embolsilla gracias a nuestro petróleo (y al control de cambio) miles de millones de bolívares sin producir ninguna mercancía, a fuerza de especulación pura y dura. Ojo ni siquiera hablamos de los multimillonarios negocios de compra y venta de dólares en el mercado paralelo.

Obviamente, como marxistas, no estamos a favor de desmontar el control de cambio y dejar al dólar flotar en el mar de la especulación. No. Nosotros planteamos la construcción de una CENTRAL DE IMPORTACIONES (tema que trataremos en otro escrito) como medida estratégica transicional que permitiría detener la hemorragia especulativa y organizar productivamente la importación.

¿De dónde salen todos los dólares para que la burguesía especule y se haga millonaria?

Si nuestra burguesía local (venezolanos y extranjeros dueños de medios de producción y expropiadores de plusvalía en el territorio nacional) no produce casi nada y no exporta casi nada, ¿De dónde saca los dólares?

Fácil, del petróleo. PDVSA y las expoliadoras empresas mixtas, son las que generan el 96% de las divisas que al país ingresan.

Por todo eso, las actividades de servicios, comercio, finanzas, comunicaciones etc. como vías de apropiación de la riqueza petrolera, poseen valores muy altos en el PIB y estos rubros, engrosan el PIB privado del que tanto hablamos.

En el gráfico a continuación, se muestra (en rojo) el grotesco nivel de las importaciones de bienes y servicios del empresariado, en contraste con las exportaciones privadas no petroleras (en azul).

En el clímax de esta desproporción, vemos que la burguesía en el 2008 importó (sola-solita) mercancías por un valor de más de 45 mil millones de dólares estadounidenses y apenas exportó 5 mil millones de dólares (cifra que bajó a la mísera suma de 1.800 millones de dólares para el año 2010). Es decir la burguesía importa 9 veces más de lo que exporta.

De hecho de esa mísera exportación no petrolera, más del 80 % consta de minerales extraídos con bajo procesamiento. El parasitismo burgués consiste en importar barato y revender a lo máximo que se pueda.

Gráfico 2

http://postaportenia.blogspot.com.ar/2013/04/venezuela-la-revolucion-y-el-socialismo2.html

¿Puede aguantar la economía este locuaz ritmo importador rentista? El rol de la crítica

El gráfico y otras pruebas más, evidencian que la economía sigue hundida en la fosa que el modo de producción capitalista impone: improductividad, mono exportación e ineficiencia. Por ello, Venezuela y los operadores políticos chavistas, se enfrentan a los mismos problemas económicos y sociales que atormentan a las economías capitalistas, cuya centralidad estriba en la renta de la tierra enfocada en el área mineral.

Al enfrentarse a estas variables, ellos se ven obligados a ocultar que siguen administrando el Estado capitalista y contribuyendo a la acumulación social del capital. Por tanto, ya no es el funcionamiento estructural del capital y sus consecuentes crisis, los culpables de los problemas económico-sociales que nos afectan.

No, ahora el culpable de la situación negativa, es el empresario, la especulación o la corrupción; aunque las anteriores son sólo consecuencias, formas concretas en las que se evidencian las miserias económicas que sufre el proletariado en cada espacio donde el capital se reproduce.

Aunque la realidad se les cae a pedazos y les abofetea, la élite de la burocracia expresa su anticomunismo, su tenaz cobardía y hostiga con las estupideces de siempre al pensamiento crítico, generalmente arguyen idioteces como:

“no digas la verdad, es mejor que la derecha no lo sepa”, “no hagas esa crítica la derecha la puede usar contra nosotros (los corruptos)”, “estamos en elecciones, es necesario (mentirle) ocultarle esas cosas al pueblo”, “no hagamos críticas, para eso está la derecha que critica mucho, nuestro papel es seguir (adulando y robando) defendiendo nuestros (privilegios y prebendas) honores patrióticos”.

La crítica revolucionaria es el camino de la inmensa base honesta del PSUV y de los trabajadores estatales que trabajan con denuedo y se esfuerzan por mejorar la situación del país

El chavismo honesto debe confrontar a las direcciones reformistas y alzar la voz contra los atropellos preñados de peculado.

La única forma de que las cosas avancen y sean realmente revolucionarias, es que haya una profunda revisión crítica de lo que sucede y a partir de allí plantear un cambio drástico en la situación actual.

Para grandes problemas, grandes soluciones.

Debatir, criticar, organizar y actuar en pro de solucionar los desmanes propios del capitalismo es la labor principal a impulsar.

manuel1871@gmail.com

Caracas. 06/09/2011

Asociación Latinoamericana de Economía Política Marxista (ALEM)       www.alemistas.org