que yo gané campo afuera; que yo perdí... tiempo adentro
respuesta a:
TERRATENIENTES, PROLETARIOS Y CAMPESINOS EN URUGUAY SIGLO XXI
Yohai cuestiona una serie de afirmaciones que hice recientemente. Yo estaba tomando nota cuidadosamente de sus opiniones cuando llegué a un párrafo en que interpreta mi valoración entusiasta de la lucha rural contra Aratirí y afirma que mi entusiasmo es en realidad colectivamente planificado:
"...toda esta movida de Gonzalo que forma parte de la línea política de Asamblea Popular y especialmente de su núcleo fundamental el 26 de marzo... se inspira en la decisión de estos agrupamientos(de vecinos y productores, G.A.) de sumarse a la oposición tanto del proyecto minero... como a los distintos operativos de prospección en busca de minerales que recorre el país".
Quisiera que Yohai mostrara un solo documento de la Asamblea Popular o del 26M en apoyo a mi análisis de la lucha de clases en el campo, o a mi interpretación PERSONAL de la lucha de Aparicio Saravia.
¡Así no, William! Confronte lealmente mis posiciones personales, pero no acuse a toda una coalición política de procurar mezquinas ventajas (¿electorales?) con una "pasada de mano" demagógica sobre los productores que luchan.
De caer en la desconfianza mutua, yo podría entender como sospechoso el párrafo que usted incluye más abajo:
"Es erróneo confundir una lucha necesariamente transitoria que terminará cuando la mina se instale (casi seguro) o cuando por alguna razón no lo haga (improbable) con la lucha por la emancipación de la clase trabajadora".
No sé quién confunde, pero establecer desde ya que la implantación de la megaminería salvaje (en el art de Yohai "la mina") es "·casi segura" como pone entre paréntesis ¿a qué intereses sirve? Más aún cuando insiste:
"porque se instale o no por fin Aratirí los problemas del país seguirán siendo los mismos (...) seguiremos en cualquier caso atados al carro del imperialismo"
¿Los problemas del país seguirán siendo los mismos? Pero ¿de qué envergadura de megaemprendimiento estamos hablando?
Yohai no puede ignorar, no tiene derecho a ignorar la gravedad de todo lo que está en juego.
Antes de disquisiciones teóricas, insisto, debería reflexionar sobre a quién le sirve lo que escribe.
Vuelvo hacia atrás para citar un párrafo anterior de su mismo trabajo, que pensaba analizar de otra manera antes de leer la acusación que me (nos) hace:
"La movilización de algunos pequeños y medianos terratenientes (y hasta alguno grande, según tengo entendido) contra los proyectos mineros generó mucho ruido. Son gente que en mayor o menor medida dispone de medios materiales para hacerse sentir... "
y lo contrapone a la lucha obrera, sobre la cual concluye:
"...aquí no se lucha por el paisaje o por conservar la tierra de los abuelos, que será vendida a excelente precio a las trasnacionales de turno”.
E insiste cuestionando la actual resistencia rural: "los rentistas de la tierra, sean latifundistas o no, no están ni estarán mayoritariamente enfrentados a este modelo de explotación"
Y vuelve al conflicto entre Batlle y los terratenientes de 1904 para cuestionar mis análisis históricos.
Cuando yo me remito al tiempo de Aparicio, lo hago advirtiendo que nuestro país ha sufrido grandes cambios productivos desde entonces ; primero pasó de economía ganadera pastoril a ser prestador de servicios con exportaciones del campo y alguna industria ligera y ahora se está transformando en una factoría de agroindustrias e industrias extractivas; pero por la inercia del imaginario social, importa recordar que el proletariado rural ganadero y el pequeño productor ganadero se sienten herederos ideológicos de los gauchos.
Entre 1896 y 1904 una incipiente clase obrera urbana (más manufacturera que industrial) fue engañada por un gobierno liberal que le hizo creer que el de Aparicio era un alzamiento de latifundistas.
En realidad, las banderas de Aparicio y del pobrerío rural, aliado a los hacendados medianos, eran banderas maldecidas, saboteadas y atacadas por la Federación Rural y por el Directorio Blanco cajetilla, y por el contrario eran perfectamente compatibles con las banderas solidarias de anarquistas y socialistas de la época, pues al proletariado, diría Marx citando a Terencio, "nade de lo humano le es ajeno".
Pero Yohai reduce todo a un esquema simple:
"Salvo que me aporten evidencias históricas de que Aparicio Saravia persiguiera una política de industrialización, tal alianza obrero campesina carece de cualquier sustento material".
Bien, Yohai; usted siga dando cifras estadísticas sobre el número de asalariados, de campesinos, de proletarios. Las cotejamos y muchas veces aprendemos algo nuevo de sus análisis.
Cuando usted afirma "tal vez ha llegado la hora de revisar la concepción marxiana original de que "proletarios" son sólo los que trabajan directamente en la producción de bienes" muy bien, revise y haga sus cálculos, explique innovadoramente la ganancia y divórciela de la cuota y masa de plusvalía (¿quién se alegrará con ello?); pero si el argumento para probar que la clase obrera cambió en su composición es que a los empleados de salarios sumergidos "la realidad sindical de hoy los ubica a todos ellos en directa confrontación con el capitalismo" usted está haciendo indirectamente algo más:
está dando al sindicalismo del 2013 (¿dirección del PIT CNT incluida?) un sello de confrontación de clase radical, atributo que algún día recuperará, pero que hoy no tiene.
Por otra parte usted dice bien: Los que luchan contra Aratirí para sobrevivir no están necesariamente interesados en ningún cambio revolucionario.
A veces simplemente quieren mantener la tierra de sus abuelos y yo que no tengo tierras, los entiendo y los apoyo. Aunque muchos de nosotros estemos desposeídos de toda propiedad, y seamos partidarios de la abolición definitiva de la propiedad privada, sentimos su dolor de descubrirse como parte de lo que dice la antigua canción:
"no venga a tasarme el campo/con ojos de forastero/porque no es como aparenta/ sino como yo lo siento/ yo soy parte de estos llanos / totoral de estos esteros / ñapindá de aquellos montes / piedra mora de mis cerros/ y no ha de creer si le digo/ que hace poco lo comprendo"