GUALEGUAYCHÚ MARCHÓ CONTRA BOTNIA en el 9º ABRAZO
1/5/13
Hoy venimos nuevamente a expresarnos en un lugar tan significativo para nosotros como es este Puente General San Martín.
Por aquí, el 4 de octubre de 2003, autoridades gubernamentales de nuestra ciudad y un numeroso grupo de vecinos pasaron para llevar a Fray Bentos la "Declaración de Gualeguaychú" y advertir al Pueblo Uruguayo de la amenaza que significaban para el ambiente las plantas productoras de Pasta de Celulosa.
También aquí, el 30 de abril de 2005 comenzamos a expresarnos masivamente.
Fue el primer abrazo entre argentinos y uruguayos, donde nos juramentamos luchar por todos los medios pacíficos posibles defender un medio ambiente sano para nosotros para nuestros hijos y para las futuras generaciones.
Desde la "Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú" queremos ratificar ese compromiso asumido. Y queremos ratificar el sentimiento fraterno de luchar contra todo tipo de contaminación.
Nos preocupa el contrasentido entre lo que el pueblo pide y las actitudes ambiguas de nuestros gobernantes, por eso nos preguntamos:
- ¿Donde quedaron las palabras del Dr. Tabaré Vázquez, de no permitir que las industrias sucias del norte invadan la región del Uruguay Natural?
- ¿Dónde quedó la declaración de "causa nacional" del ex Presidente Kirchner, si finalmente fuimos judicializados y procesados por defender dicha causa?
- ¿Dónde quedó el compromiso del Presidente Mujica y del Canciller Timmerman, "si BOTNIA contamina la cerramos"?
- ¿Cómo podemos entender que nuestra Presidente destaque la violación del Estatuto del Río Uruguay, y luego diga que el conflicto está terminado?
- ¿Cómo podemos aceptar que la Corte Internacional de Justicia de La Haya ordene un monitoreo continuo y los gobernantes de ambos países, decidan incumplirlo, inventando un monitoreo a la medida de BOTNIA-UPM?
- ¿Cómo se justifica que nuestro Gobierno haya guardado silencio pese a que BOTNIA-UPM emplea elementos tóxicos no permitidos, use caños clandestinos, aumente la temperatura de vertidos de los efluentes, haya realizado dilución ilegal de efluentes y en definitiva siga contaminando impunemente?
Todas estas preguntas siguen sin respuesta, desgraciadamente BOTNIA-UPM sigue contaminando, por eso el conflicto no está terminado sigue pendiente y al igual que ayer reclamamos por la preservación de nuestros recursos y la salud de nuestra población.
Exigimos del Gobierno Municipal de Gualeguaychú, del Gobierno de Entre Ríos y de la Presidente de la Nación que se tomen medidas concretas. No basta con que reconozcan alegremente que "saben que BOTNIA contamina": eso ya lo sabemos y lo hemos denunciado hace mucho tiempo.
Lo que exigimos es que cumplan con el fallo de La Haya, que se transparenten y hagan públicas las acciones de la CARU y del Comité Científico designado y que se plantee un nuevo "caso" internacional si es necesario. Que aporten lo que saben y ocultan ante la Justicia Federal.
Estamos cansados de las excusas y que el río esté cada vez más comprometido, pese al derecho a un medio ambiente sano que garantiza nuestra Constitución Nacional y los tratados internacionales.
Como integrantes de la sociedad civil no debemos bajar los brazos. Debemos estar alertas y no resignarnos a convivir con la contaminación.
A los Gobiernos en sus distintos estamentos, les recordamos que su obligación es preservar el medio ambiente y velar por la salud de la población, en vez de transformarse en garantes de una inversión extranjera ilegal y contaminante.
Los argumentos de la forma de funcionar de la CARU y de la prudencia en las relaciones internacionales son ridículos: nada puede ser secreto y nada puede estar por encima de los derechos constitucionales a la "salud" y a "un medio ambiente sano y equilibrado".
Tenemos que actuar antes y no después, para que no ocurran tragedias como las recientes de la Ciudad de Buenos Aires y La Plata, que demuestran que si no firmamos la paz con la naturaleza, ella se venga y siempre gana.
Hoy, más que nunca debemos recordar las palabras de Juan Pablo Segundo, coincidente con las expresiones del Papa Francisco cuando nos conminan a ser "fieles custodios de la creación de Nuestro Señor".
Ratificamos una vez más, la necesidad de que ambos pueblos continuemos la lucha contra todo tipo de contaminación y fundamentalmente contra BOTNIA UPM Sigamos "siempre unidos por el agua, por el aire y por la vida"
Una vez más decimos: "Gualeguaychú no va a aflojar" y "Fuera BOTNIA del Río Uruguay"
EL MEDIO EN CRISIS...
Los años 2000 comenzaron en crisis y como siempre alguien debe pagar el pato, la crisis se traslado al medio ambiente, pues el planteo fue claro. Recibir a cualquier inversionista que proponga generar fuentes de empleo.
Así los presidentes comenzaron la rondas buscando que productos podían interesarle a otros países sin importar si realmente se producían en el Uruguay pues con un buena campaña y quizás financiación desde el Estado era probable se comenzara producirse. Un ejemplo de esto es la cría de ñandú nada común hasta que Batlle realizo ciertas negociaciones y luego de una promoción por parte del gobierno estos se incorporaron a las granjas uruguayas.
Todos recordamos el gobierno de Jorge Batlle por lo poco divertido, pues la crisis golpeo con la mayor de las fuerzas a una población demasiado esperanzada en la izquierda, que pronto asumiría el gobierno por primera vez y absolutamente confiada en los cambios que estos establecerían.
Sin embargo y para decir la verdad es ahora en la era de los gobiernos de izquierda en América Latina que estos proyectos económicos y de devastación del medio se muestran exponiendo su peor cara.
Pero para ver el germen que los consolido debemos ir al 68 durante el periodo de Pacheco, cuando se aprobó la primera ley forestal.
Luego en 1985 la agencia (JICA) comienza a estudiar la viabilidad de una planta de Celulosa en Uruguay. Es en 1987 que se aprueba la ley de zonas francas y una nueva ley forestal, la cual toma los estudios realizados por JICA y define los territorios con aptitud forestal, otorgando subsidios y beneficios del Estado.
Es 1990 que el presidente Lacalle en el decreto 333/90 autoriza a forestar en cualquier predio
En 1997 la empresa Transpapel renuncia a instalar una planta de Celulosa en Fray Bentos luego que la DINAMA le exige mitigar el daño ecológico; señala en este documento el impacto negativo en la calidad del agua del Río Uruguay, la calidad del aire y el aumento del nivel sonoro, estableciendo como esto influye en la salud de la población, y se establece la necesidad de evitar ciertas zonas a la hora de plantar eucaliptos (escorrentía).
En los años 2003 cortan el puente General San Martín las organizaciones ambientales uruguayas y argentinas, rechazando de esta forma la instalación de la planta de celulosa ENCE, pero el gobierno de Batlle la autoriza con un decreto. En este periodo tanto parlamentarios argentinos como el Frente Amplio en Uruguay y los vecinos todos se manifiestan contra la creación de la planta.
Es tan así que en el 2004 Tabaré Vázquez en Minas de Corrales (Rivera) llama a reflexionar sobre la necesidad de cuidar el planeta y dice: “… los países ricos nos tren inversiones sucias porque ellos no quieren destruir su ambiente”.
En enero del 2005 Vázquez informa a BOTNIA su apoyo en el futuro gobierno. Desde entonces el proyecto continúa adelante y más allá de mal entendidos o bien entendidos la planta se instalo.
Con los puertos la historia era similar, se instalan, luego que no y finalmente se revoca el permiso de instalación pero se le paga a la secta MOON una multa y se termina estableciendo este punto “Puntas de Sayago” para instalar una planta gasificadora, luego el basurero de desechos tóxicos y hoy Aratirí. Siempre estableciendo que estos proyectos no contaminan o que “el impacto ambiental es bajo”.
¿Bajo será que la nube de gases tóxicos no llega a Montevideo?
¿Qué paso con aquel balance de la DINAMA sobre la calidad del aire, el agua y el sonido incluso? ¿Alguien puede realmente creer que estos proyectos no generan la contaminación que Transpapel hubiera generado en 1997?
En fin existe otra fuente de contaminación importante que comenzó a invadir el medio rural y hoy está aquí en el Montevideo suburbano. La soja, sí esta planta que si fuera natural ofrecería un buen alimento para nuestro cuerpo. Pero al estar la semilla alterada por MONSANTO requiere ser fumigada contaminando todo a su alrededor. Entonces nos preguntamos ¿y la DINAMA?
Lo de siempre establece que no se puede plantar en áreas habitadas. Reglamenta que no se puede plantar a 100 metros de escuelas, etc., etc.
Sin embargo se planta y se fumiga porque el propietario no quiere perder la cosecha porque le implicaría perder dinero. Y si está cerca del arroyo, y si arrastra los agrotóxicos a él y este al Santa Lucia y de allí al agua que bebemos, bueno que hacer y ¿Qué hacer?
Sí la OSE dice que el filtro es caro, que no amerita la inversión, pero que en todo caso cada uno puede comprarlo para su hogar.
Esto que parece escrito para una sátira en algún programa de humor, lo oímos en el noticiero.
Entonces nuevamente pregunto ¿y? pero ya no ¿Qué paso? Que es bastante obvio, ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a esperar a quedarnos sin agua, con el aire contaminado y la tierra destruida?
¿Vamos a continuar creyendo discursos vacíos?
Tierra Y Tempestad nº 16 mayo 2013-
Publicación Anárquica. Montevideo Uruguay.