Este escrito del poeta chileno Pablo Neruda dedicado en 1937 al dictador de España general Francisco Franco bien se lo podemos también dedicar a su fiel imitador, el dictador argentino Jorge Rafael Videla. Es un homenaje que bien lo merece
EL GENERAL FRANCO EN LOS INFIERNOS
Desventurado, ni el fuego ni el vinagre caliente
en un nido de brujas volcánicas, ni el hielo devorante,
ni la tortuga pútrida que ladrando y llorando con voz de mujer muerta te escarbe la barriga.
buscando una sortija nupcial y un juguete de niño degollado,
serán para ti una puerta oscura,
arrasada.
En efecto.
De infierno a infierno, ¿qué hay?
En el aullido de tus legiones, en la santa leche
de las madres de España, en la leche y los senos pisoteados
por los caminos, hay una aldea más, un silencio más
una puerta rota.
Aquí estás. Triste párpado, estiércol
de siniestras gallinas de sepulcro, pesado esputo, cifra
de traición que la sangre no borra. Quién, quién eres,
oh miserable hoja de sal, oh perro de la tierra,
oh mal nacida palidez de sombra.
Retrocede la llama sin ceniza,
la sed salina del infierno, los círculos
del dolor palidecen.
Maldito, que solo lo humano
te persiga, que dentro del absoluto fuego de las cosas,
no te consumas, que no te pierdas
en la escala del tiempo, y que no te taladre el vidrio ardiendo ni la feroz espuma.
Solo, solo, para las lágrimas
todas reunidas, para una eternidad de manos muertas
y ojos podridos, solo una cueva
de tu infierno, comiendo silenciosa pus y sangre
por una eternidad maldita y sola.
No mereces dormir
aunque sea clavados de alfileres los ojos: debes estar
despierto, general, despierto eternamente
entre la podredumbre de las recién paridas,
ametralladas en Otoño. Todas, todos los tristes niños
descuartizados,
tiesos, están colgados, esperando en tu infierno
ese día de fiesta fría: tu llegada.
Niños negros por la explosión,
trozos rojos de seso, corredores
de dulces intestinos, te esperan todos, todos, en la
misma actitud
de atravesar la calle, de patear la pelota,
de tragar una fruta, de sonreír o nacer.
Sonreír. Hay sonrisas
ya demolidas por la sangre
que esperan con dispersos dientes exterminados
y máscaras de confusa materia, rostros huecos
de pólvora perpetua, y los fantasmas
sin nombre, los oscuros
escondidos, los que nunca salieron
de su cama de escombros. Todos te esperan
para pasar la noche.
Llenan los corredores como algas corrompidas.
Son nuestros, fueron nuestra
carne, nuestra salud, nuestra
paz de herrerías, nuestro océano
de aire y pulmones. A través de ellos
las secas tierras florecían. Ahora, más allá de la tierra,
hechos substancia
destruida, materia asesinada, harina muerta,
te esperan en tu infierno.
Como el agudo espanto o el dolor se consumen,
ni espanto ni dolor te aguardan. Solo y maldito seas,
solo y despierto seas entre todos los muertos,
y que la sangre caiga en ti como la lluvia,
y que un agonizante río de ojos cortados
te resbale y recorra mirándote sin término.
Pablo Neruda
España en el corazón
1936-1937
ABAJERO
...
Opinión de radio la retaguardia, un medio alternativo
(Por La Retaguardia)
Son esas noticias que en algún lugar sorprenden, aunque pudieran ser lógicas y esperables. Un tipo grande, solo, condenado, siempre tiene más posibilidades de morir. Pero esta muerte no es cualquiera.
Es la muerte de un tipo al que hubiéramos querido inmortal para que cumpliera con todas sus penas. Para que tuviera tiempo de cargar con todas las almas que se llevó en su perversión maquiavélica. Claro que no fue solo él.
Tampoco carguemos todo sobre su espalda. Pero sí fue la cabeza del plan criminal que ejecutó la peor de las tramas del Terrorismo de Estado. La secuencia secuestro-tortura-desaparición es una de las más trágicas invenciones de la humanidad.
Porque era humano. No era un marciano. Y representó a muchos, que hoy se harán los zonzos.
Murió Videla. Murió la muerte. Murió solito.
Como se merecía. Se ganó un lugar en la historia. Siempre será recordado como el ejecutor del más tenebroso plan criminal.
Si suele decirse que se llevaron a los mejores, hoy podemos decir que se fue el peor
..
Se murió Videla
Se murió en la cárcel
Cuando estuvo vivo fue por muchos años el dueño de la vida y la muerte, nos convirtió en "blancos móviles", nuestra vida no valía NADA.
Fue un orgulloso artífice de la miseria planificada y la televisión nos mostraba, cada vez que aparecía en cámara en aquellos años, su infinita alegría mientras nuestros compañeros sufrían las peores torturas, mientras las madres buscaban con ojos desesperados una pista, una señal, una palabra para encontrar a sus hijos.
Este asesino, que durante años se la pasó en su departamento de Belgrano gracias a las infames leyes de punto final y obediencia debida se murió durmiendo....pero cuando estaba despierto no dejaba de enorgullecerse por la muerte, por la tortura, por el secuestro de los hijos de nuestros compañeros.
Fue fiel a su ideología putrefacta hasta el último minuto, porque nunca dio un solo dato, cumplió con su pacto de silencio hasta el último minuto.
Se murió en la cárcel...se murió durmiendo.
Se murió en la cárcel porque nosotros cumplimos con nuestro deber, con el deber de seguir persiguiendo justicia, porque no perdonamos, porque no olvidamos, porque no nos reconciliamos, ni con él ni con los miles que todavía andan por ahí dando vueltas.
Se murió durmiendo...y ahora nosotros deberemos seguir haciendo lo de siempre, deberemos seguir bien despiertos, con todas las heridas encima, buscando que se abran los archivos que esta hiena no nos dio, buscando a los hijos de nuestros compañeros que este asesino serial no devolvió.
No podemos responder ante esta muerte con hipocresía, ninguna cara de circunstancia para este asesino, ningún respeto para sus huesos, ni el trabajo de los gusanos va a poder darle el aspecto monstruoso acorde con el dolor que nos causó y nos sigue causando.
Se murió Videla, el símbolo de la muerte, de la miseria, de la desaparición, del silencio, del frío.
Se murió Videla compañeros y da bronca, mucha bronca pensar que antes se murió Adriana Calvo, que en estos años se murieron tantos compañeros que sufrieron la cárcel o la desaparición, antes se murieron tantas madres que buscaron y buscaron y no encontraron ni siquiera el bálsamo de poder ver a este asesino preso.
Se murió Videla y queremos que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos sepan que se murió un asesino tan despreciable que no hay manera de pensar que pudiera pagar sus culpas.
Por eso no queremos que se organicen fiestas donde nuestros compañeros fueron torturados. Porque para no tener otros Videlas ni acá, ni en ninguna parte del mundo, tenemos que asegurar un odio tan grande como la pasión que estos asesinos quisieron matar.
GABRIELA VARGAS
Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos
......
Videla:
Dejemos que hablen también sus amigos
Ha muerto el dictador asesino, y una mayoría de voces se levantan para maldecirlo. Qué bueno habría sido si al menos la mitad de ellos lo hubieran combatido cuando detentaba el poder. Por eso es oportuno recordar a alguno de los que entonces lo aplaudían.
“Un presidente se queda serio presa de un protocolo que de buena gana dejaría de lado, y se toma tiempo para hacerle una pequeña señal al comandante de los policías para que estos no detengan a los locos que saltan a la cancha para besar el césped, abrazar a cualquiera y correr enloquecidos por la punta hasta meterse en el arco con pelota y todo [...]
El Flaco Menotti, pone su mejor cara de Quijote triste, y prende su milésimo cigarrillo tras la caída del último molino. No se ve por ningún lado a los jugadores.
‘Están en el vestuario’. ‘Que salgan’. ‘Ahora vienen’. ‘Ahí salen!!!’Parecen soldados.
No. SON soldados. Acaban de cumplir. Ganaron la batalla y la guerra. Trajeron la paz y la esperanza. La reconciliación y la confianza. Hay sangre en la camiseta de Tarantini. No es casualidad. Costó sangre, sí señor. ‘Le van a dar la copa a Passarella’. ‘La están besando todos’.
‘Dale un beso por mí, Pato’. ‘Que la levante’. ‘Argentinaaaa!!!’”
Víctor Hugo Morales, sobre la final Argentina – Holanda 1978, “Mundocolor”, 26-6-78.
“Dicen que hay bombas políticas. Y muertes políticas también.
Que son la respuesta a un Mundial que dicen es auspiciado por razones políticas. Pero el gobierno argentino no mató a nadie para organizar el campeonato.
Nadie puso bombas oscuras con manos oscuras en oscuros rincones para contribuir a la organización del torneo.”
Víctor Hugo Morales, sobre el Mundial 1978, “Mundocolor”, 11-5-78.
“El Mundial de Argentina fue una experiencia formidable. Se organizó prescindiendo de los dirigentes de los clubes, con la exclusiva conducción de gente que solo pensaba en el deporte del país y no en las minúsculas rencillas que también caracterizaron siempre el panorama futbolístico del vecino país.
Desde la soberbia fiesta de inauguración, hasta el último minuto que duró el torneo, estuve asombrado por el despliegue inteligente, unificado, fervoroso, de los argentinos en torno al evento. Para mí quedaba demostrado una vez más que no existían los imposibles en el fútbol cuando se tiene una conducción capaz y desinteresada.”
Víctor Hugo Morales, sobre el Mundial 1978, en su libro “El intruso”, 1979