El ex tupamaro dice que “por el tono” de las cartas,
Amodio Pérez está en Uruguay
El Observador -28 de mayo 2013
(las negritas, cursivas, subrayados y mayúscula son de Posta)
Desde que reapareció Héctor Amodio Pérez, señalado por todo el Movimiento de Liberación Nacional como el “traidor” culpable de todos los males del movimiento guerrillero, los líderes que aún viven y tiene actividad pública en Uruguay optaron por ignorar y desacreditar lo que ahora, 40 años después, intenta decir este personaje misterioso.
Para algunos, como la esposa del presidente José Mujica, Lucía Topolansky, Amodio es “un hombre muerto”.Otros, como el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, el asunto es “chusmerío”.
Henry Engler, otra de las figuras del núcleo duro del MLN, que integró la dirección del grupo y participó junto a Amodio de momentos clave de su accionar, tampoco quiso responder las alusiones del mítico “traidor”.
Dijo estar “en conocimiento” de lo que cuenta Amodio en sus cartas, porque ÉL FUE PARTE DE LA DIRECCIÓN DEL MLN ENTRE 1971 Y 1972 HASTA SU DETENCIÓN EN AGOSTO DE 1972,y se pronunció sobre su paradero:
“Por el tono de las cartas yo diría que Amodio, ‘el Negro’, está en Montevideo y se pasea por delante de las narices de todos”
Engler respondió por escrito desde Suecia un cuestionario de El Observador, con preguntas referidas a las alusiones que Amodio Pérez realiza a su persona.
En la primera de las cartas que mandó, Amodio relata que en abril de 1972 intentó transmitir su idea de replegarse con el MLN.
Dice habérselo planteado en ese momento a Engler, y que estuvo de acuerdo, pero que Julio Marenales y Raúl Sendic se opusieron.
El hoy director del Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (Cudim) ELUDIÓ RESPONDER SOBRE EL PUNTO,pero ACLARÓ QUE LA DIRECCIÓN DEL MLN ERA SENDIC.“Yo consideraba entonces y considero hoy, que independientemente que Raúl Sendic estuviese militando en el ejecutivo del MLN o se hallara en una tatuceras en medio del monte del Río Negro, o en Paysandú, o en Bella Unión con un grupo de peludos, en donde él estuviese, allí estaba la dirección del MLN”.
“Al lado de Raúl (Sendic), a nosotros, a todos aquellos que pasamos por la dirección del MLN,la camiseta nos quedaba un par de talles demasiado grande”, agregó Engleren su respuesta.
El ex dirigente tupamaro asumió también que hubo “errores” en el movimientoguerrillero, de los cuales “NO SE SALVA NINGUNO” DE SUS INTEGRANTES.
“Todos cometimos errores, algunos tremendos. De eso no se salva ninguno. No existieron ni los perfectos ni los infalibles. En una guerrilla los errores se pagan con sangre, angustia, sufrimiento y muerte”, confesó.
Para Engler no sirve de nada determinar, 40 años después, la forma en la que cayó el MLN,sino evitar que segeneren las condiciones para que se forme un nuevo movimiento guerrillero.
“¿Qué sentí cuando leí lo publicado por Amodio?
Me acordé de un tango: “Vuelvo cansado a la casita de mis viejos / cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria / Los 20 abriles me llevaron lejos, locuras juveniles, la falta de consejos/ Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño y al llegar, / Como a un extraño me recibe el viejo criado/ ¡Si habré cambiado, que el anciano por la voz tan sólo me reconoció!
¿Viste que hay mucho tango en este retorno?”, concluyó Engler en su respuesta escrita.
Amodio sumerge a sus ex compañeros en un mar de contradicciones
¿Quién entregó la cárcel del pueblo? ¿Amodio, Wolf o Wasen?
El Observador-28 de mayo 2013
A una semana de la aparición pública del ex guerrillero Héctor Amodio Pérez, considerado el principal “traidor” por parte del MLN, la reacción del ex dirigente tupamaro Jorge Zabalza no ha hecho otra cosa que aumentar las suspicacias sobre la historia oficial que se conocía sobre algunos aspectos del pasado reciente
Uno de esos aspectos quizás no trascendente en el devenir de los hechos históricos pero emblemático en su momento fue la caída de la llamada “cárcel del pueblo”, donde el MLN tenía secuestrada a varias personas en una casa del barrio La Comercial.
Históricamente se manejó que la caída de la cárcel había sido producto de la delación de Amodio Pérez, pero una serie de testimonios aparecidos en los últimos tiempos ponen en tela de juicio esa versión y, con ella, tienden un manto de sospechas sobre toda la historia escrita básicamente con fuentes del MLN:
“Nosotros vivimos con cantidad de compañeros que se quebraron. Y la idea era ayudarlos a recuperarse, a reconstituirse, porque la tortura te hace perder la identidad. Su objetivo es que pierdas los valores, los ideales, los principios. Quebrarte la personalidad. Pero Amodio cayó un 25 de mayo de 1972 y el 27 de mayo, dos días después, estaba entregando la Cárcel del Pueblo”,
dijo el ex dirigente tupamaro Jorge Zabalza la semana pasada en declaraciones al programa En la Mira de VTV.
Sin embargo, el también ex dirigente tupamaro Samuel Blixen, en su libro “Sendic” sostiene que “Amodio no sabe dónde está el local de la cárcel del pueblo (pero) sí sabe que Rodolfo Wolf conoce el lugar”
Blixen afirma que luego de ser Wolf es convencido por Amodio y termina admitiendo la dirección de la cárcel.
¿Fue Amodio? ¿Fue Wolf?Según el actual dirigente del MLN Julio Marenales no fue ninguno de los dos sino otro ex integrante de la guerrilla tupamara, Adolfo Wassen Alaniz, que murió en prisión.
En 2009, en una entrevista realizada por Gerardo Tagliaferro para Crónicas, el periodista le preguntó a Marenales si había sido Wasen y el tupamaro respondió:
“Sí, Wasen fue a buscar a los compañeros. Ellos (las Fuerzas Conjuntas) tenían la característica del teléfono de la cárcel del pueblo, andaban cerca pero no tenían la casa. Wassen (que estaba detenido) fue con los milicos, para evitar que los compañeros se hicieran matar. Creo que se equivocó el compañero; su razonamiento fue que teniendo la característica del teléfono iban a llegar y la preocupación era que quienes estaban allí no se hicieran matar”.