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DEBILIDAD IDEOLÓGICA II

Hace algunos días, enviamos a los Compañeros de Posta Portenia, nuestra posición en lo que hace a un reportaje a nuestro Compañero Secretario General de ADEOM Aníbal Varela.

Creemos oportuno ahora, intentar demostrar cómo opera la debilidad ideológica en un tema de tanta importancia como lo es la Unidad

Desde hace un largo tiempo, estamos convencidos que para plantearse el tema de la unidad en el movimiento sindical, ya sea en un sindicato o para el desarrollo de una tendencia clasista, combativa, participativa y unitaria, que asuman todos los métodos históricos de lucha del movimiento obrero, todas las características que implica la síntesis de una concepción clasista y combativa, hay que partir desde el punto de vista dialéctico de la lucha y la unidad de los contrarios.

El ser unitario tiene que estar acompañado del polo que lo niega que es la lucha. La lucha y la unidad son los dos polos dialécticos para hacer avanzar al movimiento sindical, una agrupación, un conjunto de agrupaciones o la conducción de un gremio

Por los tanto, los dos polos que desarrollan y consolidan son la unidad y la lucha.

Es decir que los polos que están en lucha se aplican en cada momento histórico uno sobre el otro de acuerdo al desarrollo de las condiciones de la lucha política o de clase, que se esté dando en ese momento histórico. Y para aplicar más la unidad o la lucha en el desarrollo de los acontecimientos, hay que hacer una composición del desarrollo de la relación de fuerzas que se está dando en la lucha de clases.

Es primordial y fundamental ubicarse en qué momento histórico la clase está dando una lucha y en qué condiciones la está dando. Hay momentos en donde el movimiento sindical no tiene una conducción que la haga avanzar en la unidad y la lucha sino que lo está haciendo avanzar en la conciliación, en la concepción socialdemócrata, en el pacto social y todos los correlatos clásicos que se pueden estudiar y desarrollar fácilmente de lo que es la concepción sindical no clasista y combativa sino conciliadora y de eterno diálogo.

Entonces para poder entender que pata de la unidad hace avanzar una tendencia clasista y combativa, es ubicar cuál es el rasgo hegemónico dentro del movimiento popular para poder dar la batalla del crecimiento y consolidación. A partir de esto, el tema de la unidad es entonces un problema ideológico

Ser clasista es asumir la ideología de la clase a la cual se intenta defender. Y la ideología de la clase es científica. La ideología de la clase es el materialismo dialéctico histórico y hay que estudiarlo y asumirlo y no proclamarse clasista y después ser un empírico o un aventurero o una persona la cuál trata de embocar lo que va a hacer

Por lo tanto, el uso de la ideología para interpretar los acontecimientos y transformar la realidad implica una responsabilidad política de los dirigentes sindicales que se digan clasistas, porque si no, no es más que un declaracionismo, como decir soy del partido de vanguardia y no trabajar y procesar en consecuencia.

Entendemos pues que los dirigentes y todos aquellos que se denominen clasistas y combativos tienen que asumir la ideología de clase, para aplicar después en la cotidiana, en la lucha de clases de todos los días en el sindicato, la interpretación de la realidad.

En nuestro sindicato ADEOM existían 4 agrupaciones (ahora son 3), que se arrogan el derecho de decir: somos clasistas, somos participativos, unitarios y combativos, pero la realidad nos indica que si hay 3 agrupaciones con esas características el espacio está fragmentado. Espacio donde sus dirigentes no dominan todos al mismo nivel la instrumentación del análisis de la ideología de clase, ya sea por diferentes edades, por diferentes experiencias y por la dedicación al estudio del instrumento ideológico para interpretar la realidad y es justamente a partir de esto, que desde hace muchísimos años ya que existen enormes contradicciones entre dichas agrupaciones.

Las cabezas dialécticas de los Compañeros que ocupan los primeros lugares de las agrupaciones que se auto-proclaman clasistas y combativas, son cabezas dialécticas que tienen un desarrollo desigual de conciencia lo que hace que cada vez que llevan a interpretar la unidad de acción desde el punto de vista personal o como resultado de la discusión colectiva de sus agrupaciones, tienen una historia y un conocimiento de la realidad y avanzar en conjunto siendo diferentes entre sí, lo que se va a dar cada vez que se intente avanzar son contradicciones

Hay diferencias ideológicas y de maduración en cada agrupación, en sus dirigentes y en su estructura como agrupaciones para poder avanzar en la unidad, y cada vez que se ha intentado sacar una propuesta colectiva, también hay internamente diferencias de conciencias entre sus militantes que traba el hacer avanzar una propuesta en común, ya que las contradicciones son la influencia burguesa en la cabeza de esos dirigentes, ya que la cabeza de un militante, como el fenómeno de una agrupación, es la lucha de los contrarios, o sea las concesiones proletarias que luchan contra las concesiones burguesas

Ahora, no podemos ignorar que la unidad es también un problema político, y a modo de ejemplo digamos que en las agrupaciones autodenominadas clasistas y combativas existen militantes que son independientes del partido que gobierna nuestra ciudad, pero también están los compañeros que están partidizados, lo que implica que tienen una estrategia y una táctica para el movimiento obrero

Hay Compañeros que militan sindicalmente para tratar de defender los intereses de los trabajadores y mejorar sus condiciones de vida, mientras que si realmente son clasistas y combativos deberían militar para desde sus puestos de lucha, hacer crecer la revolución social, construyendo partido, construyendo organizaciones y frentes cuyo tema NO SEA LA NORIA ETERNA DE MEJORAR LAS CONDICIONES BAJO EL DOMINIO DE LA BURGUESÍA. 

Si observamos a las agrupaciones autodenominadas clasistas y combativas, hay Compañeros que tienen una estrategia de poder partidizado que toman la tarea sindical como un proceso de acumulación hacia la organización de un frente revolucionario para hacer la revolución social, mientras que hay otros Compañeros que intentan mejorar las condiciones económicos sociales de los trabajadores, pero que apuestan a una concesión reformista gradualista.

Y esto hace que en el seno de las diferentes agrupaciones autodenominadas clasistas y combativas, hay Compañeros que tienen una proyección de reforma social y eso lo aplican en la discusión de la táctica diaria de las tareas, por lo que en el seno de dichas agrupaciones se va a dar las contradicciones entre reformistas y revolucionarios para resolver el tema de todos los días, lo que les impide avanzar y consolidar la UNIDAD TAN NECESARIA.

Y dentro de dichas agrupaciones la batalla la van ganando la ideología reformista, ideología esta que es la ideología de la pequeña burguesía enquistada dentro del movimiento obrero que cada vez que tienen que tomar resoluciones, INFLUYE LA CONCEPCIÓN PEQUEÑA BURGUESA SOBRE LA CONCEPCIÓN REVOLUCIONARIA. Esto hace que se trabaje desde el punto de vista sindical para tratar de mejorar las condiciones de los trabajadores, pero ¿tendiente a qué?

Hay algunos Compañeros que quedan en eso. Agrupaciones sindicaleras cuyo tema es la repetición mecánica de mejorar cada vez que avanza el movimiento obrero y cada  vez que los pierde cuando retrocede por el impulso de la burguesía. En nuestro sindicato hay Compañeros dirigentes de las 3 agrupaciones autodenominadas clasistas y combativas que apoyan programas policlasistas o de conciliación de intereses.

A partir de allí, aún cuando militen y participen en agrupaciones autodenominadas clasistas y combativas, llevan sus concepciones políticas programáticas que tienden a una reproducción de justicia social en el marco del sistema capitalista. De esta manera es fácil encontrar dentro de las agrupaciones citadas, Compañeros que están dispuestos a militar políticamente para levantar programas que están más atrasados que el programa de su propia agrupación

Entendemos que las agrupaciones, lista 307, 19.74 y 1980 tienen el mandato histórico de la unidad y para ellos deben entender que si bien es cierto que hay contradicciones como ya lo señalamos, deberán entender que las mismas son NO ANTAGÓNICAS, por lo cual las mismas se resuelven a través de la discusión, la tolerancia, la paciencia y la educación, pero JAMÁS ROMPER, ya que romper es un método violento de división que no se aplica a la acumulación de la contradicción no antagónica.

Para nosotros el tema de la unidad es un tema fundamental, pero no dejamos de manifestar que la unidad de agrupaciones clasistas y combativas, es INDESLIGABLE del desarrollo de un movimiento político unitario, clasista y combativo, por lo que todas aquellas agrupaciones que tengan un programa mediático de lucha por la LIBERACIÓN NACIONAL Y EL SOCIALISMO, desde el punto de vista orgánico tienen que asumir los principios naturales que la ideología proletaria a incorporado a todo lo organizativo establecido dentro de la ideología de clase, que implica las experiencias a los efectos de dotar de mayor eficiencia, organicidad y fuerza para dar el combate.

Entendemos que toda agrupación que se plantee tanto la unidad como la lucha, TIENE QUE ESTABLECER PRINCIPIOS DESCUBIERTOS YA POR LA CLASE OBRERA PARA MEJORAR SUS ORGANIZACIONES

Insistimos que hay un mandato histórico en lo que hace a la unidad. La UNIDAD de los trabajadores clasistas y combativos es la táctica para luchar contra la escisión en el movimiento obrero, táctica esta que ADQUIERE DIFERENTES FORMAS SEGÚN LA SITUACIÓN HISTÓRICA CONCRETA. La aspiración de la burguesía entre otros de dividir a nuestra clase y de provocar la lucha y la rivalidad entre Compañeros debe ser vencida y eso hace que nuestra responsabilidad sea enorme en pos de la UNIDAD

Luis Rodríguez

Trabajador Municipal

Policlínica José Pedro Varela