Argentina : Mirar la realidad de frente
1.- Dos factores resaltan al inicio de la campaña para las Paso (Primarias abiertas, simultáneas y obligatorias): debilitamiento agónico del grupo gobernante y completa ausencia de una alternativa real para los trabajadores y el pueblo. Con ese punto de partida, es claro que la clausura del ciclo de la familia Kirchner no puede en el futuro inmediato dar lugar a un reemplazo que favorezca los intereses de las mayorías y de la nación como tal.
2.- Ya Estados Unidos y la derecha liberal están a la carga para ocupar puestos claves en disputa con el elenco gobernante. Como en el caso de la Alianza, la consolidación desde la muerte de Kirchner de un bloque formado por Cristina Fernández, el grueso del extinto FREPASO y remanentes de la UCeDe, al que hemos denominado «frepaso-cristinismo», éste se muestra incapaz de establecer una línea de acción firme y eficiente para enfrentar la arremetida del gran capital local e imperialista.
3.- Nuestra lucha de años por la edificación de una herramienta política de masas, antimperialista y anticapitalista, plural y democrática, no ha plasmado antes ni después del colapso de 2001. Todo el escenario político está en manos del capital. El conjunto de cuatro listas peronistas con indisputada hegemonía burguesa obtendrá entre el 60 y el 70% de los votos en octubre.
4.- La dispersión de la clase obrera, la confusión y parálisis del conjunto social, impidió primero resolver positivamente el agotamiento del período Menem y dio paso a la Alianza; permitió enseguida la maniobra burguesa urdida por Duhalde y Alfonsín; más tarde bloqueó la posibilidad de que el ciclo económico mundial y regional favorable redundara en beneficio sostenible para los trabajadores y capas medias y en la posibilidad de echar bases para construir un nuevo país.
5.- Ahora, esa carencia permitirá a las clases dominantes descargar sobre las masas los efectos del saqueo y el desmanejo del período Kirchner. Enfrentada a esa realidad la clase obrera y el pueblo afrontan desde ahora mismo la crisis por un lado y la exigencia de conciencia y organización por el otro.
6.- Hay responsabilidades políticas por esta deriva. Y no se circunscriben a partidos y dirigentes burgueses. Ése es un punto que en modo alguno podrá soslayarse en la nueva fase de lucha democrática, antimperialista y anticapitalista que se abrirá con la derrota electoral del gobierno en octubre.
7. En teoría, Cristina Fernández concluye el 10 de diciembre de 2015. Pero si por un lado una buena elección en octubre alentaría la búsqueda de una reforma constitucional para acceder a un tercer mandato, a la inversa, el desbarajuste estructural de la economía, resultante de una década arrebatada por una banda de advenedizos, incapaces y ladrones, sumado al ingreso abrupto en una nueva coyuntura crítica, plantea un riesgo institucional a corto plazo.
8.- La constitución de un frente denominado «centroizquierda» (FAP) no sólo no da lugar a una alternativa para la clase trabajadora, sino que tampoco significa un punto de apoyo para construirla en el futuro. Lo contrario es verdad: ese «centroizquierda» es un obstáculo más para una organización propia de los trabajadores. No por acaso sus componentes fueron todos integrantes o íntimos aliados de Kirchner en el primer período
9.- De la ruptura de la CGT y la unidad de acción de la fracción Moyano con la CTA disidente no surgió nada nuevo. Hugo Moyano fracasó en su intento de construir un partido de trabajadores sin apelar a las bases y con un programa de conciliación de clases e ideología peronista. Con el respaldo de un puñado de sindicatos alcanzó apenas a armar una estructura político-electoral (a la que denominó Partido de la Cultura el Trabajo y la Educación, Pcte). Con eso, se subordinó a una fracción del hoy inexistente PJ, conducido por Francisco De Narváez. Conforma ahora una de las cuatro variantes peronistas, todas defensoras del capitalismo, que competirán en octubre.
10.- Del mismo modo, el frente infantoizquierdista tampoco resuelve ni contribuye a resolver la carencia política de los trabajadores, las juventudes y el conjunto del pueblo. Tal como lo repetimos desde hace años citando a Marx, cuando la clase obrera toma conciencia las sectas «son reaccionarias en esencia». De hecho, los trabajadores no han asumido todavía una conciencia «para sí» en buena parte por obra de sectas infantoizquierdistas, al cabo en perfecto ensamble con los representantes del oportunismo y el reformismo en las filas de nuestra clase.
11.- Otro frente, resultante de la fractura del FAP por la reacción de sectores de la CTA cuando su cúpula se alió con la UCR, tampoco supone un punto de referencia políticamente válido para las mayorías. Sin orientación estratégica, con marcadas diferencias en cada distrito, con un manejo que como punto de partida elude el llamado a la participación democrática de cientos de agrupamientos y millares de activistas dispersos, el esfuerzo de sus componentes no parece bastar para obtener un resultado electoral suficiente al menos para tonificar a su propia militancia. Mucho menos podrá en esta coyuntura presentarse como alternativa electoral para el amplísimo activo que no se somete al chantaje del gobierno frente a la embestida del gran capital y el imperialismo.
12.- De la conducta que adopten las partes componentes de este conjunto en extremo heterogéneo, depende la posibilidad de rescatar parte del esfuerzo y la experiencia de tantos/as luchadores de la CTA para la construcción futura.
Condición para ello será asumir en los hechos la incapacidad estratégica de la conducción histórica de la CTA y la desviación política que la llevó a la autoaniquilación, en buena medida explicable por la injerencia dominante del Vaticano en sus decisiones claves.
Dinámica económica
13.- Tras una década de altos índices de crecimiento del PIB como resultado de los precios de la soja y la producción de automóviles, el salario promedio de los trabajadores registrados es de $3.800 (400 dólares al cambio real). Pero más del 40% de los trabajadores registrados gana menos de $3500. La canasta familiar mínima para no caer en la categoría de «pobreza» es de $3022.
Según un estudio de la UCA la desocupación alcanza al 9,3% y «sólo 44% de los trabajadores tiene un empleo pleno y con acceso a los derechos de la seguridad social, como la obra social, la previsión para la jubilación y el seguro de riesgos de trabajo».
El 56% restante –casi diez millones de personas- tiene problemas laborales de diferente tipo: 35,3% tiene una ocupación precaria; el 11,3% está subocupado de manera inestable. Siempre según el informe de la UCA el «índice de desempleo ampliado» (porcentaje de personas que estuvieron al menos una vez, durante el último año, sin ocupación), llegó al 24,1% de los trabajadores encuestados y trepó hasta el 37,7% entre el 25% más pobre.
Sin estadísticas confiables, estas cifras revelan la mentira de una supuesta transferencia de ingresos a favor de los desposeídos.
14.- Alimentado el gasto inmediato por razones electoreras y con total desprecio por la dinámica económica, incluso desde el punto de vista y las necesidades de la burguesía, el gobierno continúa desequilibrando los parámetros básicos de la economía nacional y prepara un desenlace traumático que deberá desencadenarse luego de las elecciones de octubre y, probablemente a semejanza de lo ocurrido tras la elección presidencial, en el último bimestre de este año. El gobierno intentará reducir los montos siderales de subsidios al transporte, electricidad y gas. Por vía indirecta, tales subsidios son una garantía de plusganancias para los empresarios. Y por vía directa, una fuente incontrolable de corrupción. El desequilibrio fiscal alimentado por este rubro será atacado por la burguesía en el próximo período, con éste u otro gobierno. Y el impacto sobre las mayorías será demoledor.
15.- La irresponsable y delincuencial conducta de falsear estadísticas a ojos de todos tiene ahora un costo adicional.
Con los datos dibujados hasta la fecha y los que obligadamente continuará falseando el INDEC, Argentina crecerá supuestamente más del 3,22% en 2013. Ése es el piso a partir del cual la siniestra renegociación del «desendeudamiento» de Lavagna y Kirchner obliga a pagar un plus a los acreedores externos, aunque se estima que el crecimiento real de 2013 será menor al 2%.
Por esa mentira estadística el país deberá pagar más de 2800 millones de dólares adicionales en 2014 (y hasta 3800 millones según otras estimaciones). Esta cifra se sumaría a los 5400 millones a pagar ese año a acreedores extranjeros. En 2015, hasta ahora, los vencimientos suman 11500 millones. La sangría continúa como en la década menemista, avalada por un discurso cínico que incluye a cuadros supuestamente antimperialistas (incluido un abanico de supuestos comunistas, que callan, otorgan y completan la parábola de un vergonzoso historial del antiguo Partido Comunista, que por un período sus dirigentes actuales parecieron dispuestos a corregir).
16.- No hay recursos para sostener tal hemorragia. Las reservas han caído 6100 millones de dólares en el primer semestre (10400 desde el inicio de las arbitrarias restricciones cambiarias, en nada comparables con un verdadero control de cambios). Y continuarán disminuyendo, a pesar del recurso de blanqueo de capitales del narcotráfico y la corrupción, que en la hipótesis más optimista alcanzaría a los 4 mil millones de dólares.
17.- La verdadera corrupción reside allí: en los pagos ininterrumpidos por una deuda ilegal e ilegítima jamás auditada, en la fuga coordinada de capitales, (100 mil millones en los últimos 7 años), en la entrega de riquezas mineras, petrolíferas y gasíferas a transnacionales, en la concentración de la tierra y la reprimarización para colmo con cereales transgénicos, en la continuidad de un mecanismo de enajenación de la soberanía y saqueo legal del esfuerzo nacional,
18.- Pese al saqueo impositivo hay déficit fiscal; y pese a los excedentes de exportación primaria, el déficit comercial en energía ronda los mil millones de dólares mensuales y neutraliza la balanza. Alimentada por el desbalance de las cuentas nacionales la inflación aumenta, carcome el salario y contribuye a la desagregación del tejido social, ya en avanzado estado de descomposición. La caída de reservas y los compromisos de pagos internacionales, que a fin de año equivaldrá a cuatro meses de importaciones, lleva a un cuello de botella al sector externo.
19.- El gobierno estará obligado en 2014 (tal vez lo encare en el último bimestre de 2013) a corregir estos desequilibrios insostenibles.
La exigencia será mayor en 2015. El aumento sistemático en los precios de los combustibles desde que se estatizó el paquete mayoritario de YPF (más del 30%) adelanta lo que ocurrirá con los precios de la energía. Y los subsidios serán reducidos y restringidos. La caída de reservas y la fuga de divisas imprimen presión adicional para la búsqueda de soluciones a partir de una violenta devaluación. Ambos recursos implican ajuste, regresiva política social y crisis política. Sólo por milagro ese conjunto no se traduciría en crisis institucional. Y los milagros no existen.
Gobierno sin bases ni estrategia
20.- El gobierno de la familia Kirchner jamás tuvo bases propias de ningún género. Ni partido, ni sindicatos, ni verdaderos grupos económicos con peso establecido, ni mucho menos arraigo en la población. Llegó al poder por descarte y vivió de prestado. El préstamo mayor lo obtuvo del proceso revolucionario latinoamericano, al cual con cínica y tramposa demagogia se sumó en los gestos sin asumir ninguna de las estrategias que hoy encarnan en el Alba. Hubo además un préstamo en términos contantes y sonantes: con los excedentes de un auge ajeno a su política, compró y corrompió dirigentes y cuadros medios.
No decimos nada nuevo: lo sostenemos desde 2003 y sin pausa hasta ahora, contra el exitismo de partidarios tan ciegos como los opositores que le atribuyen al kirchnerismo una fortaleza inexistente.
21.- A excepción de la elección legislativa en Buenos Aires en 2005 cuando la esposa de Kirchner le ganó a la esposa de Duhalde (¡así está la política burguesa en Argentina: las consortes de dos familias con prontuario tenebroso como eje del ordenamiento institucional!), más las presidenciales de 2007 y 2011, no tuvieron sino derrotas con el FpV, incluso cuando Néstor Kirchner compitió en las legislativas de 2009, con el grotesco recurso de candidatos «testimoniales» y fue vencido ignominiosamente nada menos que por De Narváez.
Las victorias señaladas no tienen misterio: ni la oposición creía en sus candidatos; tanto menos quienes obtuvieron algún beneficio directo o indirecto desde 2002 en adelante (es decir, a partir de las políticas asistencialistas implementadas por Eduardo Duhalde y continuadas por la actual administración). En 2007 las clases dominantes ensayaron un recambio con Lavagna, pero a la vista de su desempeño político desistieron y se resignaron a apoyar a Kirchner, en la figura de su cónyuge.
22.- Todo giró, desde inicios de 2002, en la necesidad del capital de evitar la continuidad de la proliferación y afianzamiento de las Asambleas, una movilización de masas que aun sin conducción hizo temblar al poder. Puesto por Duhalde (y la iglesia, y la UCR, más las cúpulas sindicales y las cámaras patronales, todos aterrados ante la dinámica que amenazaría al statu quo) Kirchner fue beneficiario de la delegación condicional de poder por parte de la burguesía, de la anuencia prudente del imperialismo, de la fase de auge económico que se iniciaría simultáneamente, del pragmatismo de la nueva dirigencia revolucionaria latinoamericana, de la inconducta de organizaciones proclamadamente revolucionarias que se sumaron al tren ejecutivo, de la corrupción de figuras de aparatos sociales y de derechos humanos y, con todo eso, del reticente pero electoralmente efectivo respaldo de trabajadores y sectores desposeídos.
23.- Pero esa ventaja terminó inmediatamente después del clamoroso triunfo de 2011, cuando Cristina Fernández comenzó a aplicar políticas cuidadosamente ocultadas durante su campaña («Si decía lo que iba a hacer, no me votaba nadie», Menem dixit). De la reticente desconfianza las mayorías pasaron al franco rechazo.
El viraje de la opinión pública vino con los ajustes impostergables, exigidos por dos fuerzas imperativas: la que proviene del desbarajuste macroeconómico provocado en seis años (2005- 2011) de total desmanejo, irresponsabilidad, desaprensión e incapacidad, más la factura de un descomunal derroche preelectoral.
24.- Gradualmente, al compás de la mengua económica, la carestía y el ajuste en todos los terrenos, el elenco gobernante fue perdiendo los endebles puntos de apoyo que con malas artes obtuvo desde 2003.
El primero en romper fue el sector más dinámico del movimiento sindical estructurado. Luego se produjeron manifestaciones nunca vistas en Buenos Aires, con alto grado de espontaneidad, en octubre y noviembre de 2012 y en abril de 2013, expresando el vuelco masivo de las capas medias en contra del oficialismo, ya totalmente expuesto en su corrupta incapacidad. Más tarde ocurrió lo obvio: la fuga de partes fundamentales del propio elenco gobernante. En las últimas semanas el desgranamiento ha precipitado, llegando al límite del vaciamiento.
25.- Con excepción de grupos lumpenburgueses -cada día más expuestos ante la sociedad por la lucha intercapitalista- y los sectores sociales prisioneros de planes de asistencia económica, Cristina Fernández carece de base de sustentación material. El PJ se ha volatilizado. Las cúpulas sindicales que no siguieron la estrepitosa ruptura de Hugo Moyano, han pasado a la oposición con reclamos económicos y distanciamiento político que, en casos importantes, se transformó en público compromiso electoral con fracciones contrarias al oficialismo.
26.- Los agrupamientos y corrientes no asociados con el gobierno se reagrupan en bloques electorales opositores. En las filas oficialistas el miedo a la derrota y la ausencia de conducción política alimentan tendencias centrífugas y paralizan todo aquello que no se mueva estrictamente a fuerza de dinero. Un bloque denominado Unidos y Organizados –nombre que expresa exactamente lo inverso de la realidad- incluye funcionarios y organizaciones de diverso tipo, ninguna con base real, entre las que no faltan numerosos pequeños aparatos pseudocomunistas.
Allí está, como fuerza hegemónica y conductora, esa caricatura grotesca que ha ido a buscar nombre en una figura átona de la historia reciente, «La Cámpora», en honor a un hombre que se vanagloriaba afirmando « soy obsecuente de Perón » y a quien éste echó de la presidencia de la nación como quien espanta a un cusco de la cocina. Proclamarse continuadores de esa estirpe política es suficiente para entender de qué se trata el brazo ejecutor de la Presidente.
27.- La ruptura con el gobierno del conjunto que se expresa ahora electoralmente en el Frente Renovador (FR), conducido por un intendente proveniente de la UCeDe, luego kirchnerista, cuyo más sólido punto de apoyo es ser informante de la embajada estadounidense, es indicativa del desgranamiento oficial. Sergio Massa fue jefe de gabinete de Cristina Fernández. Su antecesor, Alberto Fernández, también se sumó al FR. Allí se encuentran además el ex presidente del Banco Central de Néstor y Cristina Fernández (otro correveidile aventajado del Departamento de Estado), equipo al que se suma el último presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y hasta una semana antes aplaudidor en los fastos oficiales, más una veintena de intendentes bonaerenses. Como colofón se produjo a última hora la incorporación a la nueva fracción peronista de representantes de «los gordos», sindicalistas, la fracción numérica y socialmente más importante de la CGT, asociada al gobierno. A continuación, renunciaron al FpV dos senadores y cinco diputados de Misiones.
28.- La aparición del FR expresa en última instancia un nuevo intento de la burguesía establecida por sacarse de encima a la camarilla kirchnerista. A regañadientes y sin modales ésta fue aceptada en 2003 por temor a que el descontrol social desembocara en una alternativa política no capitalista encabezando el descontento de masas. Fue una carta desesperada del sistema capitalista en momentos en que la clase obrera y el pueblo no tenían (ni podían en ese cuadro tener) una respuesta propia, pero el poder burgués había perdido el equilibrio y dejaba abiertas todas las posibilidades.
El gran capital falló en sus intentos anteriores por lograr un reemplazo ordenado. Y, como se señaló, en cada oportunidad, al comprobar esa imposibilidad, volvió al esquema pergeñado originalmente por Duhalde, limitándose a aumentar su precio para no sostener la oposición. Así obtuvo sus victorias el kirchnerismo. Con los pronósticos electorales de este momento, es improbable que la táctica se repita por cuarta vez.
29.- Al cuadro crítico descripto, se suma el resultado obtenido por el kirchnerismo en la tarea de recomponer el poder burgués: sólo logró cumplirla por la negativa. Impidió que surgiera una fuerza antimperialista y anticapitalista genuina, cooptando y corrompiendo a organizaciones sociales y políticas que, va de suyo, carecían de los atributos para encabezar una fuerza de masas antimperialista y anticapitalista. De esa manera contribuyó con las necesidades estratégicas de las clases dominantes. Pero lejos de recomponer el espectro político que permita al capital ejercer su poder con estabilidad y con la suficiente firmeza requerida por situaciones críticas como las que reiniciaron a mediados de 2011, pervirtió y descompuso hasta niveles nunca antes alcanzados el mecanismo político de la democracia burguesa en Argentina
El desprecio de empresarios y políticos capitalistas, seguido de la amenaza de cárcel para los principales responsables de esta rebatiña, incluida la Presidente, es el saldo de esta década entre paréntesis.
30.- Resta saber si este tramo final podrá o no recorrerse por el camino institucional de la pseudodemocracia burguesa. El gran capital local e imperialista ve el cuerpo descuartizado del kirchnerismo, huele sangre y se lanza contra su sirviente descontrolado. Hasta el momento (y como lo adelantó Eslabón en reiteradas oportunidades), el elenco gobernante continúa copiando gestos de Hugo Chávez y lanzando ocasionalmente condenas al imperialismo, mientras hace en lo interno lo contrario a una política revolucionaria y en lo internacional se limita a poses combativas sin consecuencias, mientras se mantiene en el G-20 y continúa dificultando los caminos de la unión regional en función de una transición socialista.
Dónde buscar apoyo
31.- Como burla a los mejores sentimientos del pueblo argentino, César Milani fue designado jefe del estado mayor conjunto del ejército y responsable del espionaje de las tres armas. Este oficial tiene antecedentes probados como partícipe de la ordalía represiva de los años 1970 y de los conatos golpistas de carapintadas en los 1980, levantados para evitar los juicios promovidos entonces por Raúl Alfonsín. Más recientemente, por su cargo en inteligencia está obligadamente comprometido con el Proyecto X, de espionaje interno contra activistas sindicales, estudiantiles y políticos. A esto se suma la posesión de bienes suntuarios incompatibles no sólo con su salario, sino con la dignidad de un hombre honrado. Nada de esto fue óbice para que la presidente Cristina Fernández promoviera su ascenso a Teniente General y al cargo máximo en el ejército.
32. Es presumible que la promoción de este oficial se explique por su lugar en el aparato de inteligencia del ejército y el Estado. Por extorsión al elenco gobernante o por recursos para chantajear a otros en el futuro, aparece como una llave para resguardar el futuro inmediato de Cristina Fernández.
Como sea, queda de esta manera probada la falsedad del compromiso del elenco gobernante con la reivindicación por la represión de los años 1970/80
33.- Los silencios ante este hecho impactan tanto como las denuncias y revelan hasta qué punto de corrupción y traición se ha llegado en la Argentina de los últimos años: las titulares de madres y abuelas de Plaza de Mayo no hicieron oír sus voces de condena por esta designación. Tampoco los intelectuales dependientes de la Casa Rosada han creído necesario condenar el ascenso de Milani.
Como complemento, socorridos defensores del oficialismo, de quienes se podía esperar otra conducta, tratan de exculpar a Milani por su juventud de entonces (tenía la misma edad de Astiz, pero nada detiene a los conversos). Sin dar su nombre, un oficial de ejército recuerda: «De los 1680 oficiales y suboficiales de todas las Fuerzas Armadas, de seguridad y policiales que pasaron por distintas situaciones procesales, sólo 74 eran generales. Más del 70% tenían jerarquías subalternas». Quienes exculpan a Milani basan su apoyo al gobierno precisamente en haber dado continuidad a estos juicios, frenados por las leyes de obediencia debida y punto final. La coherencia no el fuerte de los oportunistas.
34.- Para completar el cuadro, los adalides de la denuncia contra Milani son los diarios Clarín y La Nación. Bastaría ir a una hemeroteca y revisar las ediciones de aquellos tiempos, para comprobar con cuánto énfasis resguardaban estos medios las garantías constitucionales y los derechos civiles. El cinismo de estos medios excede todo límite. El más aguerrido denunciante de Milani es un columnista de La Nación que hizo sus primeros pasos en la profesión cubriendo el Operativo Independencia y está acusado de connivencia con el torturador Bussi, quien por lo demás tenía especial aprecio por Milani, según indican fuentes militares.
35.- Atacar al gobierno desde los medios establecidos, comprometidos con crímenes de lesa patria, o defenderlo desde la trinchera de personas e instituciones comprometidas con crímenes de lesa humanidad, asociados con individuos sin otro principio que el afán de lucro a costa de lo que costare, son opciones inaceptables. Por difícil que resulte, habremos de condenar como siempre hicimos la conducta inmoral de los medios de difusión del capital, a la vez que sostenemos nuestra irreductible confrontación con un gobierno igualmente inmoral y procapitalista que, además, ha estafado a la sociedad apropiándose utilitariamente de la causa por el juicio y condena a secuestradores y asesinos. En la tormenta institucional que se avizora en el horizonte, la UMS defenderá las garantías constitucionales y los derechos civiles, se opondrá a toda forma de gobierno de facto, pero no saldrá en defensa de la camarilla de ladrones y estafadores que ocupa el control del Estado burgués en su exclusivo beneficio.
36.- De lo expuesto se desprende que el centro político ante estas elecciones y en la fase final del oficialismo, es la lucha interburguesa, protagonizada por una camarilla de ávidos advenedizos de un lado, con la burguesía tradicional y los centros imperialistas por el otro. Reitérese: no es tarea de revolucionarios apoyar a unos u otros en esta pelea ajena, sólo posible por la completa omisión de los trabajadores y las juventudes en el combate político.
Standard Oil, testigo de la sumisión argentina
37.- Chevron es el nombre actual de la Standard Oil, la más belicosa de las «hermanas» que a comienzos del siglo pasado promovieron la guerra del Chaco. Tras la reaproximación Perón – Eisenhower en 1953 y la aprobación por el Congreso de una nueva ley de inversiones, la Standard Oil acudió al llamado de Perón y fue presentada como salida para la crisis energética. Arturo Frondizi fue el gran opositor a esa política de entrega. Pero en 1958, ante otro ahogo energético, el presidente desarrollista volvió a poner la posibilidad de solución en Standard Oil. En cada oportunidad gobiernos supuestamente nacionalistas entregaban la soberanía y las riquezas a capitales imperialistas y las burguesías conservador-liberales salían demagógicamente en defensa de la nación. La resultante siempre fue el saqueo por parte de transnacionales imperialistas y la clausura de toda perspectiva cierta de autoabastecimiento sostenible para el país.
38.- En la década de 1990, se apeló directamente a la privatización, encabezada por Carlos Menem y militantemente apoyada por el entonces gobernador Kirchner y su esposa, quien como diputada operó a favor de la liquidación de YPF y efectuó maniobras extremas para obtener los votos necesarios.
39.- Desde 2003 la producción y las reservas de petróleo y gas cayeron verticalmente. El gobierno apeló primero a un testaferro, la familia Eskenazi, y presentó la compra de una parte de Repsol como «argentinización» de la empresa. Los Eskenazi tenían negocios con Kirchner desde que era gobernador.
La compra se realizó sin capital y los pagos permitieron remesar ganancias en dólares, sin restricciones. Ante un desastre de desabastecimiento y pérdida de reservas, con una factura insostenible por importación, en 2012 se pasó a la «estatización» de YPF. Como presidente fue designado un ejecutivo de la petrolera británica Schlumberger, una empresa comprometida con la búsqueda de petróleo en Malvinas. Ahora, un año después y sin haber remontado la cuesta del vaciamiento, se entrega Vaca Muerta a Chevron, para explotar yacimientos -supuestamente cuantiosos, aunque no certificados- de shale oil y gas.
40.- No se conoce el contrato firmado. Los saqueadores actúan en la oscuridad. Los términos difundidos, con todo, alcanzan para saber de qué se trata: con un aporte de 1500 millones de dólares (la mitad de lo que se pagará como extra a los tenedores de bonos si se consuma la mentira de un crecimiento superior al 3,2% en 2013), Chevron se quedará por 35 años con la mitad de los yacimientos de Vaca Muerta.
A partir del 5º año podrá exportar sin retenciones el 20% de lo que produzca y podrá disponer de esas divisas sin obligación de traerlas al país. Esto valdrá para todas aquellas empresas que en el futuro aporten como mínimo 1000 millones de dólares. El contrato se regirá por las leyes de Nueva York y cualquier arbitraje se dirimirá en París, en los tribunales de la Cámara de Comercio Internacional (CCI).
Es el menemismo travestido con las ropas de Cristina Fernández
41.- En suma: con la concesión a transnacionales imperialistas y la creación del Cedin, el gobierno completa el camino a contramano de su discurso nacional, soberano y de desarrollo autónomo, a la vez que confiesa en silencio el calamitoso resultado de su gestión, que tras una década de impares condiciones del sector externo culmina con una crisis energética, de la balanza de pagos, de la balanza fiscal y las reservas, al punto de llegar a imprimir una cuasimoneda remitida al dólar, en una versión caricaturesca de la convertibilidad cavallista. Este arrojar de ropajes falsos que deja a la vista la impúdica desnudez de una camarilla de aventureros estafadores de la moral social se completa con la designación de Milani al frente del ejército y del plan de espionaje interno.
42.- Por indicación de sus asesores la Presidente copia desde hace más de dos años gestos y tácticas de comunicación de Chávez. Lo hace sin las condiciones personales y sin la formación teórico-política del comandante. Sobre todo, lo hace sin la estrategia revolucionaria y socialista del camarada muerto en marzo pasado. Además, Fernández reemplaza la sal caribeña por la pedantería porteña, la fuerza con la altanería insustancial, las definiciones netas por autoritarismo sin base.
El resultado es una figura cada día más vulgar grosera, cada día más vacía de contenido, más ridícula ante los ojos de las mayorías. Con el acelerado distanciamiento entre tales pretensiones y las políticas adoptadas, una sensación de absurdo se adueña de la sociedad e impacta incluso a sus adherentes más fieles, complementando el fenómeno de desmoralización y disgregación de un activo ahora sin otro futuro que la opción entre la extrema irracionalidad (que fatalmente se aproximará a formas fascistas) o la improbable autocrítica que abra paso a un rumbo opuesto al oficial.
Línea de resistencia
42.- La derecha tradicional descarga todos sus cañones contra estos flancos desguarnecidos e indefendibles del oficialismo. Con la base político-social descripta, es improbable que el gobierno se sostenga establemente tras los resultados electorales de agosto y octubre, en los que previsiblemente perderá 20 puntos o más respecto de los comicios de 2011. Debemos por tanto prepararnos para una crisis encadenada que de lo económico y social se desplace a lo político e institucional, muy probablemente hacia el último trimestre del año.
43.- Una vez más los revolucionarios estamos impedidos de presentar una alternativa electoral. Una vez más nos vemos obligados a apelar a la conciencia de la vanguardia revolucionaria para que debata y resuelva una postura ante las urnas según las posibilidades y exigencias de cada lugar específico.
44. Rechazamos como siempre la opción del «mal menor». Cuando compañeros/as reconocidos por las bases y avalados por una conducta honesta y un programa antimperialista se presenten en un distrito, no importa bajo qué sigla, apoyamos que se vote por ellos/as y se colabore en la campaña.
Avalamos, allí donde no haya otra alternativa, el Voto Protesta que enarbolamos en 1995, 1997 y 2001 y que diera como resultado la aplastante derrota de la Alianza en aquella última oportunidad y abriera el camino de la movilización y las Asambleas. En todos los casos, militantes y simpatizantes de la UMS redoblarán esfuerzos por llevar conciencia y organización a los más amplios sectores sociales que cada situación permita.
Alertaremos siempre contra el sectarismo, el infantoizquierdismo y su contraparte obligada: el electoralismo. Nada más ajeno que la idea de que un diputado en el maloliente Congreso de la Nación puede hacer la diferencia y contribuir a cumplir con la tarea de construir una herramienta política de masas, antimperialista, anticapitalista, plural y democrática.
45.- Con la conducta a la vez firme y unitaria que siempre hemos enarbolados, afrontamos la coyuntura que va de estas Paso hasta el día siguiente a la elección legislativa con la determinación de emplear cada resquicio posible con el objetivo de convocar a un gran encuentro antimperialista y por el socialismo del siglo XXI para los primeros meses de 2014, con el explícito objetivo de construir el Partido que Argentina, los trabajadores y las juventudes necesitamos
ESLABÓN Año XVIII - Nº 109 17/7/13 -UMS -