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Postalinas y Chamuyos

A las autoridades del CODICEN y del

Consejo de Formación en Educación:

 

El Centro de Estudiantes de Magisterio (CEM) de Montevideo decidió en el día de ayer ocupar el Instituto Normal debido a la notoria falta de soluciones a los reclamos planteados por los gremios de la educación en el conflicto prolongado durante las últimas semanas. Por este medio, el CEM desea difundir sus reclamos más urgentes y específicos que atañen a nuestro estudiantado.

En primer lugar, les hacemos llegar el profundo rechazo de los estudiantes de los Institutos Normales de Montevideo respecto a la habilitación de la Universidad de Montevideo (UM) para emitir títulos de Maestro con carácter universitario.

Exigimos que se elimine este privilegio en lo inmediato, sobre la base de nuestro convencimiento de la inconveniencia de que una institución privada pueda expedir títulos con mayor jerarquía académica que el otorgado por la institución pública encargada de esa función.

Exigimos también que se revoque a la UM la habilitación para realizar las prácticas docentes de sus estudiantes en la Escuela Pública.

 En los últimos tiempos, esta habilitación ha generado grandes problemas a los estudiantes de los Institutos Normales públicos a la hora de elegir una escuela donde realizar la práctica docente curricular, ya que los estudiantes de la UM tuvieron prioridad a la hora de elegir dónde realizarlas.

Además de estas dificultades de orden práctico, creemos que no es honesto que una institución como la UM tenga la posibilidad de utilizar las instalaciones y los recursos humanos públicos, que se financian con el trabajo del pueblo uruguayo, para las prácticas de alumnos de esa institución privada.

Aprovechamos esta instancia para manifestar una vez más nuestro rechazo al sistema de becas vigente, ya que el mismo no contempla a la cantidad de estudiantes que tiene este centro.

Les recordamos que la formación de maestros es la carrera con mayor carga horaria existente en el nivel de enseñanza terciaria del país, contando las horas de práctica docente, y consideramos que por esta razón, además de la notoria escasez de maestros, es primordial contar con un sistema de becas serio y abarcativo.

Nos indigna esta realidad en la que estamos insertos y esperamos tener una instancia para escuchar las explicaciones que las autoridades puedan aportar sobre los problemas anteriormente planteados.

Centro de Estudiante de Magisterio de Montevideo

 

La izquierda y el golpe de 1973

Sr. Director:

Los frentistas se olvidaron de los comunicados 4 y 7

 Cuando los militares dieron el golpe de Estado, el Frente Amplio, con la honrosa excepción de Erro, vivía un dilema muy peculiar como consecuencia de los comunicados 4 y 7 emitidos por los mismos golpistas, en febrero de 1973, cuatro meses antes del golpe formal.

En los mismos afirmaban haber dejado de ser "el brazo armado de la oligarquía" y que en adelante estarían con el pueblo.

Esta frase cargada de retórica enloqueció a los dirigentes del Partido Comunista y por extensión a los de la coalición e, inclusive, a los de la vieja central de trabajadores que no dudaron en ponerse a la orden de los falsos comunicados "respirando optimismo por todos los poros" y dispuestos a luchar aún en la calle con los uniformados, por un país mejor.

El entusiasmo era tal que pasaron por alto dos cosas fundamentales:

que no habían consultado a las bases y que ya en marzo de 1973, los autores de los comunicados 4 y 7 rechazaban su ayuda diciéndoles "en la cara" que los caminos eran irreconciliables.

Tal situación provocó en Quijano, famoso periodista y director del semanario "Marcha" de la época, el siguiente comentario que sintetiza el extravío del Frente Amplio y del Partido Comunista: "Para ellos, los militares, son como el clavel del aire, sin raíces en la tierra".

En definitiva, ambos se habían subido al "carro de los militares" por si acaso y así estuvieron hasta el año 1975, "coqueteando" con ellos, por lo que la dirigencia de la coalición no se puede jactar de haber combatido a la dictadura cívico-militar en su verdadera dimensión; solo lo hicieron cuando no les quedó otra alternativa. Lo contrario los hubiera dejado en evidencia total ante sus bases que fueron al sacrificio, como siempre, dando todo por sus ideales.

Es que los políticos profesionales se han acostumbrado tanto a mentir que no miden sus consecuencias y hasta se engañan ellos mismos. El Frente no es la excepción.

Pero para aclarar las cosas como corresponde y al margen de toda teoría justificativa, están los documentos y testimonios de aquella coyuntura para ilustrar a quien lo desee o tenga dudas.

En buen romance, la derecha dio el golpe el 27/06/73, es cierto, pero también lo es que Enrique Erro dejó en evidencia a un Frente Amplio oportunista y miope, que bebió de los comunicados 4 y 7 su propia medicina mentirosa, la misma que nutre todas las campañas preelectorales de los políticos profesionales.

Jesús Curbelo

CI 3.327.754-9

40 años del golpe de Estado

Sr. Director:

Sorpresivamente, hace unas semanas aparece en Búsqueda una nota donde un funcionario del semanario (Sergio Israel) publicaba parte de una intervención en una reunión en México, de Iván Altesor, hijo de Alberto Altesor, quien fuera destacado y apreciado integrante del Partido Comunista uruguayo, diciendo Iván que su padre, siendo jefe de la Sección Sindical del Comité Central del citado partido, había recibido instrucciones del secretario general del partido —Rodney Arismendi— de limitar o terminar la huelga en el transporte durante la huelga general contra el golpe de Estado, y ello con el fin de ofrecerle un gesto simpático a los militares.

De entrada rompe los ojos que se trata de un disparate, pero en el último número de Búsqueda hay una carta de Iván Altesor( publicada en posta nº  998 -26/7) que reitera y confirma lo manifestado en México, agregando otros elementos que a manera de explicación intentan insistir en algo que para todos quienes tuvieron que ver con el lanzamiento de la huelga y su desarrollo no deja de resultar disparatado, o lo que es peor, un intento de introducir sombras a una huelga ejemplar, patrimonio de todo el movimiento sindical en todas sus tendencias y orientaciones, y cuyo 40º aniversario ha conmemorado nuestro pueblo en estos días, como el inicio de la lucha democrática contra el golpe de Estado y la dictadura.

Lamentablemente no conozco a Iván Altesor, pero está equivocado o confundido, pues Alberto Altesor nunca integró la citada Sección Sindical arriba citada.

Y puedo asegurar que quienes sí la integramos jamás tuvimos conocimiento de gestión alguna de la naturaleza que se menciona, ni en el transcurso de la huelga ni después, hasta hoy.

Nos parece además un agravio, este sí malintencionado, que se le hace en primer lugar al movimiento sindical y a sus dirigentes, al presentarlos como simples subordinados a las decisiones de un dirigente político ajeno a los trabajadores, y en segundo lugar al propio Arismendi, cuya calidad intelectual y su respeto por principios como la independencia de clase de los trabajadores organizados él mismo predicó en el seno de su partido.

Lo concreto y real es que la huelga general contra el golpe de Estado fue dirigida por los dirigentes que habían elegido los trabajadores de los distintos gremios; que para su preparación y ejecución la Mesa Representativa de la CNT constituyó un Comando de la huelga (en realidad dos, en previsión de la eventual detención del primero) y que toda la información, día a día, de la marcha de la huelga fue dispuesta por los órganos constituidos de la CNT, Mesa Representativa, Secretariado y Comando.

Los trabajadores saben que fue así, y solo la dictadura y sus lacayos intentaron adjudicar la huelga a agentes del comunismo internacional. ¿O no?

Luis Iguini

CI 591.898-9

de Cartas al Director Búsqueda Nº 1724 -

MONTEVIDEO, 1 AL 7 DE AGOSTO DE 2013

 

FRACKING: Esto es lo que se viene VERLO sin falta

 

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=r-B0bW2Ghjk