Envíopostaporteñ@ 1005

desde LA HABANA Cuba

Compañeros de Info Posta, hace unos días les había pedido que me restablecieran los envíos de sus materiales, y su respuesta fue inmediata  enviándome los dos últimos.  Realmente les agradezco tal eficiencia en las comunicaciones. 

Decirles que en uno de estos dos últimos materiales, hay uno que lleva por título “FRAY MILONGA”, donde se hace mención de mi país y se vierten ciertas opiniones, que no es menos cierto que cada cual tiene las libertades de expresar lo que considere válido, pero me da la impresión de que el firmante no tiene la información adecuada sobre el tema “Cuba”.

Hoy les envío algunos datos, en interés de esclarecer un poco que es esta isla, sus valores, su resistencia, sus posiciones políticas y su capacidad de lucha, fundamentalmente la antiimperialista. Todo esto, en interés de que el conocimiento nos permita divisar el mal. 

También trasladarle que Cuba no construye un nuevo capitalismo, sino que adecúa su sistema económico a las nuevas condiciones que nos permite el contexto internacional, donde sigue prevaleciendo la gran influencia que tiene el imperio norteamericano, seguido por sus sub-imperios europeos. 

El socialismo no ha sido construido aún por ninguna sociedad, entre ellas la nuestra, pero tenemos la firme convicción de luchar por su construcción.

Recordemos que la nueva sociedad, el Socialismo, solo es posible edificarlo con el desarrollo de la conciencia. Los cambios que hoy se producen con la nueva política económica y social en Cuba, están dirigidos a desatar nudos que se han formado durante años en nuestro proceso, que se vieron incrementados con la caída del Campo Socialista y en especial de la Unión Soviética, donde todos los mecanismos de la distribución internacional del trabajo, se derrumbaron de forma estrepitosa.

Hoy nuestra lucha es casi en solitario, para crear todas las bases de una economía prospera y sustentable, con un grado de dependencia del exterior relativo, que caso de nuevos cambios en la distribución de las fuerzas internacionales, no nos veamos afectados de la manera en que nos vimos con la desaparición del Campo Socialista.  Cuba hoy se inserta en el contexto de nuestras naciones de América, con una nueva visión de la aceptación de la diversidad, de las diferencias, incluidas las ideológicas, pues los intentos de transformar el mapa de nuestros países por parte del imperio, es evidente y hay que salirle al paso creando las barreras de la unidad de nuestros pueblos. 

Esta es la palabra de orden en la política de nuestra región “La Unidad” por sobre todo, unidad que pueda convertirse y de hecho ha avanzado en ese sentido, en unidad contra el imperio.  Hay que subordinar muchas cosas a este objetivo, pues como dijera el Héroe nacional cubano y Apóstol de nuestra independencia José Martí, “Penas, ¿Quién osa decir que tengo yo penas? después del rayo y del fuego, ya habrá tiempo de sufrir”.  

Un buen día, cuando el enemigo esté derrotado, ya habrá tiempo de discutir nuestras diferencias, nuestras contradicciones, pero no se puede subordinar la meta de la unidad y el triunfo contra el imperio, a la problemática de la diversidad y las diferencias. Estas deben quedar para otros tiempos, porque de lo contrario perdemos el rumbo, perdemos el camino. Lo primero es lo primero, luchar contra el imperio, luchar contra el capitalismo, contra el neo-liberalismo, contra todo lo que nos desuna, nos divida, nos haga asumir posiciones egoístas e individualistas por sobre los intereses de los pueblos.  Ahí está el sentido de esta lucha de hoy. 

Retomando el tema de lo que se plantea en el artículo Fray Milonga sobre las posiciones de Cuba a la hora de recibir al presidente Mujica en su categoría de Presidente de un país hermano, del Uruguay, esto tiene que ver con la aceptación de la diversidad y de las diferencias, porque Cuba no tiene la responsabilidad de que el Sr. Mujica haya sido elegido presidente, ese es un problema cuya sola responsabilidad es del pueblo uruguayo, como pudiera ser que mañana saliera de presidente Tabaré Vázquez.

No es Cuba quien decide estos éxitos de determinadas personas, sino el grado de desarrollo del pensamiento de ese pueblo uruguayo, que vota por ellos y los hace sus dirigentes.  Parafrasear nuevamente a nuestro héroe nacional José Martí, cuando dijo “ha de hacerse en cada momento, lo que en cada momento es necesario” y hemos sido consecuentes con este principio martiano toda la historia de la revolución cubana.  Desde el propio inicio de la revolución fuimos capaces de apoyar a cuanto movimiento revolucionario se movió en nuestra región y en otras partes del mundo, so pena de ser barridos por el poderoso imperio del norte.

Combatientes cubanos lucharon de diferentes maneras desde los primeros años del triunfo de las luchas revolucionarias cubanas, en escenario como Argelia, Siria, Etiopía, El Congo, Mozambique, más, una lucha frontal contra el apartheid de Sudáfrica  en el apoyo brindado a la República de Angola, donde más de 2500 cubanos perdieron sus vida en el combate y unos 150 mil soldados trasladados desde la isla, cumplieron esa honrosa misión de apoyar a los pueblos de Angola, Namibia y Sudáfrica. 

Ese solo movimiento de nuestras mejores armas y hombres entrenados, puso en riesgo total al proceso revolucionario cubano y su pueblo, pues hay que recordar que las bases militares norteamericanas están a solo unos minutos de esta isla y bien podían haber aprovechado el momento para invadirnos y controlarnos militarmente.  Qué decir de los vínculos y apoyo de todo tipo, recibido por los movimientos revolucionarios latinoamericanos durante largos años, con todos los riesgos que eso implicaba, llegando incluso a la guerra por el derrocamiento de Somoza en Nicaragua, donde combatientes cubanos participaron en todas las principales acciones que se desarrollaron desde su frente sur hasta Managua.

¿Qué otro pueblo en esta parte del planeta ha corrido semejantes peligros con tal de defender sus principios, su sentido de la responsabilidad revolucionaria, del internacionalismo? No conozco alguno, solo combatientes aislados que llegaron a nuestras tierras pidiendo participar en esos combates hasta con el riesgo de la vida. Acciones que demuestra las potencialidades que hay en cada pueblo.

Y así paso toda esta etapa de las guerras con las armas y vinieron tiempos diferentes, donde esta variante perdió vigencia y hemos sido capaces de apoyar con todas nuestras fuerzas esta nueva situación, comprendiendo el cambio de los tiempos.

  Hoy día, ¿quién tiene más de 30 mil médicos en Venezuela, decenas de estudiantes de más de cuarenta países en sus universidades estudiando diferentes carreras para apoyar el desarrollo de los pueblos de donde provienen, miles de maestros, profesores para universidades, técnicos de casi todas las especialidades por todo el mundo, quien desarrolla los planes de alfabetización con éxitos impresionantes en pocos años en pueblos que hace siglos han sido olvidados de la luz de la enseñanza, quien ha apoyado a Haití en todos sus males, el de las enfermedades, el de las construcciones, en el mejoramiento de todas sus estructuras de la aviación, el transporte, la agricultura la reforestación de sus tierras desprovistas ya de arboles, quien apoya la lucha contra la malaria en más de 15 países de África, quien crea toda la infraestructura médica y educativa de las Islas Seychelles, quien desarrolla la operación milagros operando a millones de personas con problemas visuales, en fin quien ha sido en nuestra región capaz de brindar semejante solidaridad humana?.

Es cierto, podemos cometer errores, podemos equivocarnos, pero solo tácticamente, pues nuestra estrategia está bien definida en la lucha por la unidad y contra el imperio.  Los tiempos van cambiando y lo que se hizo o debió hacerse en los años entre el 1959 y el 1990, no es lo que se debe hacer en los inicios del siglo XXI. 

No podemos ni debemos quedarnos atados en el pasado, hay que ser lo suficientemente dialectico como para entender cada época y asumir lo que corresponde.  El presidente Mujica visitó Cuba, y Cuba lo recibió como presidente de Uruguay. Si su visita sirve a los intereses políticos del Frente Amplio, si fue un movimiento táctico en función de las próximas elecciones, si tiene otro mal sano propósito, ese es un problema que los uruguayos deben resolver, no la parte cubana.  Se le brindaron los honores de presidente de un país hermano.

Lo que dijo en sus discursos e intervenciones, pues la parte cubana se guarda el derecho de interpretarlo según el conocimiento que tiene sobre este dirigente, su política aplicada en el país, su grado de compromiso con las fuerzas de la derecha, con la burguesía nacional, con las trasnacionales, en fin con los símbolos del poder imperial.

  Nada nos es ajeno, pues vivimos en un mundo donde la información de todo tipo se mueve a grandes velocidades y se conoce todo lo que es necesario conocer. 

Por suerte para el proceso revolucionario cubano, hemos podido tener a mano toda la información necesaria para evaluar casi todo lo que sucede en este planeta y fundamentalmente en nuestra región. 

Quiero terminar esta nota aclaratoria, con la carta que le enviara nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, a las tropas cubanas que defendían una posición estratégica en Angola durante la guerra contra Sudáfrica y el apartheid, en un punto llamado Cangamba el 7 de agosto de l983, a solo dos días de cumplirse un aniversario más de este mensaje.

A los cubanos y a la 32 brigada FAPLA que luchan en Cangamba

Queridos compañeros:

Durante días hemos seguido hora a hora la heroica resistencia de ustedes frente a fuerzas muy superiores en número y medios de los títeres del Sur de África en Cangamba.

Hemos adoptado todas las medidas para apoyar las tropas sitiadas. El envío de refuerzos cubanos por helicópteros a ese punto es prueba de nuestra determinación de librar y ganar esa batalla junto a los angolanos.

Poderosas columnas blindadas avanzan ya rápidamente en dirección a Cangamba.

Todo depende ahora de la capacidad de ustedes para resistir el mínimo de tiempo indispensable para que esas tropas lleguen a su objetivo.

Si el enemigo toma Cangamba, no tendrá piedad con los heridos y prisioneros.

Desde sus posiciones, bien atrincherados, con serenidad, confianza en sí mismos y total determinación deben rechazar los ataques enemigos, resistir a pie firme el fuego artillero y aniquilar a los que intenten apoderarse de la posición.

Es preciso ahorrar municiones y asegurar un fuego certero, así como soportar con firmeza el hambre y la sed si se agotan los víveres y el agua.

Todos los medios y fuerzas cubanas se emplearán si fuera necesario para liberarlos del cerco enemigo.

Nuestras tropas llegarán rápido, en tres o cuatro días, pero si la distancia, los obstáculos naturales y la acción del enemigo, las retrasasen el doble del tiempo o el triple del tiempo, o aún más, hay que resistir, porque llegarán allí a cualquier precio.

Que Cangamba se convierta en cementerio de los mercenarios que sirven a los odiosos intereses de los racistas sudafricanos.

Que Cangamba sea un símbolo imperecedero del valor de los cubanos y angolanos.

Que Cangamba sea ejemplo de que la sangre de angolanos y cubanos derramada por la libertad y dignidad de África no ha sido en vano.

Confío en el valor insuperable de ustedes y les prometo que los rescataremos cueste lo que cueste.

Patria o Muerte

Venceremos.  

                        Fidel Castro

                  Agosto 7 de 1983   6 p.m.

Nota 1 : Los cubanos y angolanos resistieron, los refuerzos cubanos llegaron y las tropas enemigas fueron derrotadas.  Así se escribe la historia del internacionalismo cubano por este mundo.

Nota 2: No quise incluir los más de 20 años de Período Especial que ha soportado el pueblo cubano, desde la caída de la Unión Soviética en el año 1991, soportando sacrificios y sufrimientos incalculables, amenazados todo el tiempo por el imperio y bajo un bloqueo brutal en interés de derrotar a la Revolución Cubana por el desaliento, el hambre, las enfermedades, y todo tipo de carencias.  ¿Qué haya otro pueblo que logre recorrer este camino?, no lo dudo, pero por el momento quien lo ha hecho es el pueblo cubano. 

Pienso que nosotros los revolucionarios, debemos concentrarnos en las luchas que nos permitan avanzar en la construcción de una sociedad más justa y dejar las diferencias para cuando se llegue a ese momento si es que fuere necesario