Envíopostaporteñ@ 1011

CUÁNDO EL SILENCIO ES LA VOZ MÁS FUERTE

Táctica es lo que se hace cuando hay algo que  hacer y estrategia es lo que se hace cuando no hay nada que hacer

Savielly Tartakower

"La izquierda frenteamplista" y el Frente Patriótico Artiguista se asemejan al inefable Barón de Münchausen- imaginado por Rudolf Erich Raspe en el siglo XVIII -que logra salir de un pantano, junto con su caballo, tirándose de sus propios cabellos , la diferencia sólo estriba en que la primera ya comenzó a crear las condiciones de posibilidad -ambientando la candidatura de Constanza Moreira- de un espacio de participación en un posible segundo gobierno de Tabaré Vázquez, en tanto el espacio político FPA se mantiene a la expectativa de una segunda vuelta en octubre de 2014, en la cual, ante la hipótesis de una votación menos marginal que en el pasado logren hacer pesar algún curul parlamentario ante una ventaja aún más estrecha del eventual tercer ejercicio de gobierno del FA.

Tanto unos como otros hacen recordar aquel slogan publicitario de Parmalat  dela última década del siglo pasado, acerca de  que "todos somos mamíferos".

"La izquierda frenteamplista¨, tan comprometida en el gobierno neoliberal de Mujica como los sectores de los que gestualmente quiere tomar distancia discursiva, no pierde de vista que el MPP y sus aliados han sufrido un desgaste que tomará revancha en las próximas elecciones  desatando una importante crisis en su estructura clientelar por el control del aparato político financiero que han instalado desde el gobierno y no se sabe aún quien medrará con mayor idoneidad para  el control futuro del mismo.

Por otro lado, si bien su peso exponencial no es importante, al igual que el PCU -han logrado articulaciones sociales y políticas de enjundia mediante el control mancomunado del PIT-CNT -, correctamente calificado por un columnista habitual de la Posta como "burocracia sindical incipiente" sumado a la institucionalización de  la estructura de DDHH que, irónicamente en la medida que fue "disciplinando" eficientemente la lucha contra la impunidad amarrándola a la exclusiva superstición de los plebiscitos constitucionales y sus reveses, lograron colocar en el parlamento a los adalides de esas derrotas y tener, gracias a ello, una capacidad de negociación más enjundiosa que su eventual peso electoral.

En tanto, el FPA, reconociendo que no tiene ninguna connivencia con el conspicuo aparato de gobierno, prefigura una hipotética estrategia electoral como si sólo se tratara de un aspecto poco relevante de una estrategia general mejor articulada y ambiciosa que poseen, cuándo en última instancia no se sustraen de esa lógica perversa.

Quizás sea bueno advertir al meritorio docente y mejor persona Gonzalo Abella que le ha tocado presidir esta fórmula electoral, de la UP, que se encuentra en inmejorable posición, no para disputar la presidencia, pero quizás, por su posibilidad de acceder a un espacio que consagra la decadente institucionalidad política predilecta del capitalismo, es decir la actual, cada vez más opresiva, codificada y panóptica ,en darle una dirección política que se exprese como un caudal considerable a ese sentimiento aleatorio que ya se insinúa como tendencia, que oscila entre la decepción y la indignación que cautelosamente el sordo González reconoce en crecimiento y sabe que crecerá aún más, que se llama voto en blanco, la única estrategia electoral que se asoma como un rechazo rotundo que pueda avizorar una futura estructura orgánica de contra el engaño del neodesarrollismo progresista que no es más que la prolongación del neoliberalismo con mayor economía de fuerzas que en el pasado.