Era de prever.
Aunque algunas de sus decisiones, tales como, el uso del anacrónico y antidemocrático veto presidencial a la ley que despenalizaba el aborto, protegiendo a las mujeres en la emergencia y buscando terminar con las “clínicas” clandestinas; y el dragoneo con Bush, llamado TLC, buscando una protección del imperio en caso del hipotético peligro de invasión argentina, hayan significado para algunos dogmáticos de la ética política, algo así como un “suicidio de lesa ideología” (1)
Pero, á veces, los acontecimientos que forman los avatares de la vida política, transforman a los “compañeros desviados”, de merecedores de ser “excomulgados” por un Tribunal de Conducta Política como el que una sola vez tuvimos, en candidatos “naturales”, (o sea “de facto”), a la Presidencia de la República por la fuerza política Frente Amplio.
Y las situaciones se fueron concatenando.
Lo primero fue el temor de los frenteamplistas que integran la larga lista de cargos políticos (electos y por sobre todo de particular confianza), de perder sus ”cuotitas” de poder (político y sobre todo económico).
Lo segundo es la visión del “Frente perezoso” (2) (3), formado por los cascos cuasi geriátricos de los comités, acostumbrados a hacer funcionar los mecanismos administrativos de los mismos, necesarios sí, pero sin desear verdaderamente la mínima y elemental participación en la decisión política como función irrenunciable.
Lo tercero es la creencia de que con Tabaré hay mayor posibilidad de ganar que con cualquier otro candidato. Aunque después de ganar con éste, no se sepa lo que va a hacer (éste).
Porque, lamentablemente, se ha puesto el carro, delante del caballo, y tenemos “candidato natural” antes de tener programa.
Claro que ahora es más fácil (y más peligroso y antidemocrático) hacer un programa, sabiendo que hay que adecuarlo a las medidas que calza el candidato.
Medidas que ya conocemos de sobra.
En lo económico modelo Astori-Lorenzo- y nada de dos “ministerios paralelos”.
Posición internacional “sin derechas ni izquierdas” y nada de Latinoamericanismo Artiguista
Lo cierto es que, montado en lo superior de la ola del tsunami que significan las cúpulas del FLS, del PS y del MPP, se desplaza, incontenible en la interna, el “barquito” blindado que se capitanea Tabaré. Que se puede dar el lujo de instar a los frenteamplistas disidentes con su candidatura, a buscar otros precandidatos. Con su lógica intención de amenizar y blanquear la velada
Quizás piensen que les sirva esa/s múltiple/s candidatura/s, para tratar de atar al mástil del barquito vazquizta a aquellos disconformes que están hoy , decididos a eludir los efectos perniciosos del forzado tsunami montado, viajando hacia otras riberas aparentemente más seguras, del “voto-castigo” en blanco.
El plazo para motivar a esa franja con otro/s precandidato/s es cada vez menor y la fuerza del tsunami viene creciendo a pasos agigantados a cada instante.
No sé si se llegará a tiempo para poder proteger la cascarita de nuez salvadora, de la multiplicidad de candidato/as poniéndola a salvo, fuera de los terribles efectos del tsunami mencionado.
No sé, pero lo quiero. Y lo espero. Como libérrimo derecho al pataleo de las bases independientes que integro
(1) Suicidio de lesa ideología , La República , 26/10/2011
(2) Brecha del 17/5/13 , pág. 5, Marian Contreras, Te doy una canción
(3) El que avisa no es traidor, pero… La República 20/5/2013
17/8/13