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REGASIFICADORA DE PUNTAS DE SAYAGO

Errores graves de un Director

El 15 de agosto se realizó en el local del PIT-CNT una mesa redonda acerca de la ya famosa “regasificadora”.

Hablaron: el ministro que presentó el tema, el dirigente del PIT-CNT Marcelo Abdala, dos personas en representación de los vecinos de la zona rural cercana, y un dirigente del sindicato de trabajadores del gas. Mucho habría para comentar acerca de lo que escuchamos.

Resaltan dos cosas: a) la cerrada defensa del proyecto por parte de Abdala, en sintonía con las posiciones que ha sustentado la mayoría de la central en defensa de cuanto megaproyecto industrial zona franquista o minero se proponga en el país.

b) el “plato fuerte” fue, sin duda, la larga (más de 1 hora) intervención del director nacional de energía Ramón Méndez. Es imposible para nosotros comentar la totalidad de la misma. Hemos elegido un par de tramos para hacer evidente la debilidad de la argumentación ofrecida. De paso, la demostración de alguno de los gruesos errores que contiene su disertación, servirá para comentar algunos aspectos relevantes respecto a la producción y precios de la  energía fósil.

Venimos estudiando el tema desde hace mucho tiempo bastante más que el transcurrido desde que se hizo público que la regasificadora, a construir por Uruguay en solitario, era un hecho, lo cual sucedió a fines de 2012.

La discusión respecto a esta planta fue planteada (1) a través de materiales en cuya redacción nos cupo parte protagónica, firmados por la red de economistas de izquierda del Uruguay y el colectivo de lucha por la tierra.

El primer trabajo de REDIU mereció una larga respuesta del Dr. Méndez. El trabajo del CLT fue difundido como volante en la actividad referida y suscitó una buena crónica del diario El País a cargo de la periodista Marcela Dobal. Se encuentra también disponible (2) la filmación del programa de radio con algunos de los elementos que diremos más abajo. De allí des grabamos las citas que siguen.

Referimos, por tanto a los lectores que quieran profundizar sobre el asunto a estos materiales.

Dijo RM en su presentación:

“Los que le erraron a la evolución de los precios del petróleo se equivocaron porque

dijeron que iba a subir menos de lo que subió. Le erraron porque dijeron que iba a subir menos. Nadie dijo que iba a subir más de lo que subió. Erraron por defecto, no por exceso. El petróleo va a subir, nadie duda, no hay un analista en el mundo que tenga alguna duda que el petróleo va a seguir subiendo. La duda, que es  legítima  es si el gas natural que va a subir, va a subir más o menos que petróleo o si éste va a subir más o menos que el gas natural. Hay opiniones de los expertos en general uno toma el conjunto de los organismos que trabajen en prospectiva energética, las propias compañías petroleras y gaseras no hay dos opiniones la agencia internacional de energía en las agencias de los gobiernos más importantes, las empresas de energías renovables que tienen que ver con quien están compitiendo no hay dos opiniones, el gas natural no va a subir más que el petróleo. Porque técnicamente no es un sustituto perfecto del petróleo.

Se siguen descubriendo yacimientos de gas natural y no se descubren yacimientos de petróleo.

Fíjense Como intentan vender gas natural licuado las empresas que venden gas natural licuado intentan que las empresas que compran firmen contratos a largo plazo ligados al precio del petróleo pero las empresas que compran les dicen “no te llevo”

Es decir que por ejemplo, hoy te lo vendo a 3, asociado a un precio del petróleo a 100, pero si mañana el petróleo sube un porcentaje, el gas natural que te vendo sube el mismo porcentaje.

Tratan de que crezca el precio del GNL al mismo precio del petróleo pero las empresas compradoras lo rechazan.”

En este fragmento hay varios errores:

1)    “los que le erraron” al pronosticar el precio del petróleo lo hicieron porque nunca previeron el nivel que alcanzó realmente al aumentar. Pero también hubo quienes pronosticaron que bajaría.

La gráfica que sigue, extraída de un sitio al que RM hace referencia en su respuesta, el IEE  (3) (instituto de economía de la energía de Japón)

http://tinypic.com/r/izvnra/5

demuestra claramente que en 2003, cuando el aumento de los precios del petróleo recién comenzaba, había quienes preveían que los precios iban a bajar. Es notable como el mayor aumento previsto fija aproximadamente para estas fechas el precio en los 30 dólares. Es conocido que el mismo, hoy, está a más de 100 dólares.

¿Qué importancia tiene esto en relación a la regasificadora? Como comentaremos más adelante, la fundamentación esencial de la misma es la previsión de que los precios del petróleo van a subir; en palabras de RM:

“El petróleo va a subir, nadie duda, no hay un analista en el mundo que tenga alguna deuda que el petróleo va a seguir subiendo.”

Veamos: a) que dicen los “analistas”: reproducimos más abajo una gráfica de la Administración de Energía de EEUU (EIA por su sigla en inglés) que plantea 3 hipótesis para el futuro del precio del petróleo: una que éste bajará y se mantendrá debajo de los niveles actuales, una que aumentará lentamente y otra que aumentará mucho más rápido. Para nada se puede afirmar lo que dice RM acerca de que “no hay analista en el mundo, etc.”.

http://tinypic.com/r/2pqqjx2/5

b) y esto es mucho más importante: Existe un mercado de futuros del crudo Brent (4)-(el que toma ANCAP como referencia)- que establece precios hasta 2020

http://tinypic.com/r/2z5krgl/5

Lo cual significa, nada más ni nada menos, que, no sólo la mayoría de los analistas pronostican un descenso del precio del petróleo por lo menos hasta febrero de 2020, sino que están dispuestos a apostar dinero a ello.

En efecto, lo reflejado en la gráfica quiere decir que es posible comprar petróleo para entrega dentro de seis años y medio a precios sensiblemente inferiores (un 20%) al que rige hoy para las operaciones de contado.

Las implicancias de esto son varias: en primer lugar deja muy mal parada la solvencia técnica con que RM  se desenvuelve.

En segundo lugar hace caer completamente la fundamentación económica de la regasificadora. Si los precios del petróleo (y los del gasoil, combustible que es posible utilizar en las térmicas existentes y en la de ciclo combinado que se construye en Punta del Tigre) van a caer los próximos años ya no sólo sería necesario que los del gas natural licuado (GNL), materia prima para la regasificadora no aumenten, sino que es imprescindible que bajen también sensiblemente sólo para mantener la ventaja de 30% aproximadamente a paridad de energía que tienen hoy en relación a los derivados del petróleo (5)

De hecho es perfectamente posible que ANCAP realice compras previendo sus necesidades (o al menos una parte de ellas) fijando hasta el año 2020 el precio que pagará por el combustible. Esto acota significativamente cualquier hipotético beneficio económico que pudiera  representar la regasificadora.

Como hemos demostrado en los trabajos referidos al principio, el enorme costo fijo que representa ésta considerando los consumos previsibles de electricidad y gas domiciliario e industrial hace que sea, aún teniendo en cuenta el menor precio actual del GNL en relación al gasoil, que tanto el MWH de energía eléctrica cuanto el MMBTU de gas domiciliario-industrial sean mucho más caros producidos con gas a partir de la regasificadora que el producido con gasoil y el comprado a Argentina respectivamente.

2) las empresas que compran GNL (las más grandes son las generadoras asiáticas) están tratando de cambiar el modus operandi de los contratos a mediano plazo para la compraventa de aquel (6).

Por ahora los contratos se establecen, como dice RM, de acuerdo a una relación fija con los precios del petróleo. Este tipo de contratos se basa en la equivalencia energética entre el barril de petróleo y el millón de BTU (MMBTU) de gas natural. Se entiende que 1 MMBTU tiene un 16,67% del contenido energético de un barril de petróleo. Los contratos se establecen alrededor de esa paridad, con el precio del GNL oscilando levemente por encima o por debajo de aquella.

Por ejemplo, para un precio del barril de petróleo de US$100 el precio del GNL (si el contrato se establece sobre una equivalencia uno a uno) sería de US$ 16,67 el MMBTU. Generalmente se negocia un precio del GNL algo por debajo de la paridad y se agrega una cifra que depende en gran medida del flete al resultado. La evolución de los precios del GNL dependerá, en definitiva, de la relación entre oferta y demanda. Para los próximos años se prevé que la oferta de gas natural (7) será más abundante en términos relativos que la de petróleo.

Pero gas natural no es lo mismo que GNL. De acuerdo a datos provenientes de la fuente citada una instalación para producirlo, con capacidad suficiente para abastecer plenamente la regasificadora que se pretende instalar en Puntas de Sayago, costaría unos 7.000 millones de dólares. O sea, por más barato que sea el gas natural que abastece a la planta licuadora ésta comporta un costo elevado que se traslada necesariamente al gas licuado.

A eso se debe agregar que un 15% del gas suministrado se consume en el proceso de enfriamiento; encima, los barcos que transportan el GNL son especiales e incrementan los costos de flete. Es muy claro que el proceso de previsión de los precios está lleno de incertidumbre. Lo demuestra la historia y la misma amplitud de los márgenes que manejan los más poderosos pronosticadores tal cual refleja la gráfica de la EIA mostrada más arriba.

Para terminar este trabajo: RM enunció otra gran inexactitud, por llamarla suavemente: “Estamos ya sin ninguna duda en el pico del petróleo”

Comparemos esta afirmación con la gráfica siguiente:

http://tinypic.com/r/v8ohn9/5

O sea, muy lejos estamos del pico de petróleo (que se define como el momento en el cual la producción ya no aumenta). Al respecto la EIA (administración de información de energía de EEUU) afirma (8):

“El uso mundial de petróleo y otros combustibles líquidos crece desde 87 millones de barriles diarios (BPD) en 2010 hasta 97 millones de BPD en 2020 y 115 millones de BPD en 2040.”

¿Se cumplirá este pronóstico? Nadie lo sabe. Es posible que si las previsiones del mercado a futuro son erróneas y los precios aumentan, las “señales” resultantes determinen aumentos de la producción del orden de los señalados. Es posible, también, que eso no suceda.

La teoría que más se adecua a la realidad respecto a la relación entre disponibilidad y precio de los combustibles fósiles es la denominada “petróleo pico barato” (PPB).

Esta teoría postula que el fenómeno a que estamos asistiendo no es el pico de petróleo sino algo bien diferente. Se trata de que a partir de alrededores de 2000 la progresiva escasez del recurso determine un gasto creciente de energía y trabajo humano para producir cada unidad de petróleo.

Este mayor empleo de capital puede hacer productivos recursos que no se consideraban tales. Así asistimos al desarrollo de yacimientos de petróleo y gas en profundidades marinas antes inaccesibles, como el  “pre sal” de Brasil.

Parte del mismo proceso es la explotación de yacimientos de hidrocarburos dispersos en la roca, los famosos “shale”, también conocidos en español como “de esquistos”. Fenómeno, este último, que ha determinado la abundancia de gas natural en el mercado de EEUU y el diferencial de precio entre el crudo WTI (el vigente para gran parte de aquel país) y el BRENT, el que determina en lo esencial los precios a que el fluido se transa en los mercados mundiales.

En todos los casos la explotación de estos recursos implica enormes inversiones que generan costos que se suman a la renta (ganancia que obtiene quien es propietario de un recurso limitado sin invertir trabajo o capital en su producción) que también es creciente. De acuerdo a esta teoría, por lo tanto, la era de petróleo “barato” (en el orden de los US$ 20-25 el barril) se ha terminado.

¿Cómo se compagina esto con los precios descendentes que anticipan los mercados de futuros?

La respuesta a esta pregunta podemos atribuirla a la extrema complejidad de los fenómenos implicados. Los precios de los hidrocarburos son el resultado de una sumatoria de gran cantidad de factores que van desde los eminentemente técnicos (disponibilidad del recurso y costos de extracción, por ejemplo) hasta los económicos (evolución del crecimiento económico incluyendo la tendencia a generar, a medida que el precio sube, mayor cantidad de valor agregado por unidad de energía consumida), la evolución de las energías renovables que tienden a pesar cada vez más en la ecuación y por último geopolíticos.

Las zonas ricas en hidrocarburos son habitualmente, y ello no es casualidad, las más conflictivas del planeta. El conjunto de factores es tan vasto que todas las previsiones de precios tienden a ser inexactas. Por si esto fuera poco, se suman factores accidentales o imprevistos que pueden adquirir enorme significación. Un ejemplo reciente: el desastre nuclear de Fukushima  en Japón significó el cierre de todas las centrales atómicas de generación eléctrica de ese país.

Otros, como Alemania y Suiza han establecido un cronograma para cerrar progresivamente las suyas. Fukushima implicó un salto en el precio del GNL de gran magnitud. Más aún, todos los factores mencionados y algunos otros, interactúan entre sí. Poca duda puede caber que la crisis económico financiera que afectó a la economía mundial a partir de 2008 estuvo generada, al menos parcialmente, por el aumento de los precios de petróleo desde los US$ 20 por barril hasta principios de los 2000 al entorno de los US$ 100 (con un pico de US$ 147 en 2008).

No cabe duda que la tendencia de los precios de todos los hidrocarburos será creciente. Esto incluye a los líquidos (petróleo, bitumen y los llamados “líquidos de gas natural”) y, por supuesto también al gas natural. Pero es muy difícil determinar el marco temporal y el ritmo en que ese aumento de precios se hará evidente.

Con esta óptica la gigantesca inversión que representa la regasificadora de Puntas de Sayago que implica con absoluta certeza un costo exorbitante no se justifica en absoluto.

APÉNDICE

Días después de haber redactado en lo fundamental este trabajo se produce un hecho nuevo: en el muy publicitado acto de  inauguración de la planta desulfurizadora de ANCAP se anuncia la firma un “memorando de entendimiento” entre ANCAP e YPF (la petrolera controlada por el estado argentino) según el cual esta última adquiriría grandes cantidades de gas procesado en la regasificadora. Lo cual alcanzaría para justificar económicamente ésta.

Transcribimos a continuación la parte medular de dicho documento según fue leído en el acto: “En virtud de ello, las partes acuerdan celebrar el presente memorándum de entendimiento a fin de determinar ciertos lineamientos generales según los términos y condiciones que se establecen a continuación:

Dentro de los 10 días de firmado el presente memorándum de entendimiento las partes se comprometen a conformar un equipo de trabajo con profesionales seleccionados por cada parte con la finalidad de analizar y definir distintas variables a tener en cuenta en posibles futuros acuerdos que podrían originarse con motivo de la construcción de la terminal de gas del plata.”

Nada concreto.

De todas formas, la posibilidad de que Argentina compre en Uruguay gas durante algunos años para nada controvierte lo esencial: una vez que ésta desarrolle las enormes potencialidades que tiene en su subsuelo, suceso que podrá demorar algunos años más o menos, la regasificadora dejará de tener justificación económica. Para el gas argentino sus países limítrofes son un mercado natural.

En particular Uruguay, Chile y posiblemente Brasil, dados los gasoductos existentes. Exportar gas natural licuado a países de ultramar implica asumir un costo de licuación del producto que, como vimos más arriba, es sumamente elevado. No tendrá sentido para Uruguay importar GNL caro desde ultramar teniendo a mano el que se produzca en Argentina que será necesariamente mucho más barato dada la inexistencia de costos de licuación, flete y regasificación.

William Yohai

3 de setiembre de 2013

notas

 [1] Ver al respecto la serie de trabajos que encabezan nuestro blog: www.resonandoenfenix.blogspot.com

(2] Buscar en youtube “resonando2013” “respuesta del Dr. William Yohai al Dr. Ramón Méndez” programa del 19 de agosto

 [3  ]http://eneken.ieej.or.jp/data/4182.pdf

 [4] http://www.barchart.com/commodityfutures/Crude_Oil_Brent_Futures/CB Gráfica elaborada por el autor con datos del 22 agosto de 2013

 [5 ]Esta paridad la hemos calculado sobre la base de comparar el precio a que Argentina está comprando el GNL que regasifica en Bahía Blanca y Ensenada con el del gasoil de contenido de azufre ultra bajo en puertos de EEUU. Si se compara con gasoil refinado en ANCAP la diferencia es mucho menor

[6] http://www.ey.com/Publication/vwLUAssets/Global_LNG_New_pricing_ahead/$FILE/Global_LNG_New_pricing_ahead_DW0240.pdf

[7]  Muchas de las previsiones optimistas acerca de la disponibilidad de gas natural en el futuro se basan en el auge de la producción del mismo en EEUU. En efecto, la abundancia del mismo ha sido tal que los precios que habían alcanzado el entorno de los US$ 10 el MMBTU hacia 2008 cayeron hasta los US$ 2 en 2012. Se han recuperado hasta el entorno de US$ 3,50 estos días. Varios autores sostienen, sin embargo, que el fenómeno de abundancia de gas natural en EEUU es transitorio y se agotará en pocos años. Tal vez podamos escribir al respecto en el futuro.

 [8]  www.eia.gov “International Energy Outlook 2013”