¡Cuídate del que, antes de que cante el gallo, negárate tres veces, y del que te negó, después, tres veces!
Cesar Vallejo
Hurgar en las crónicas sobre la reconfiguración del aparato represivo del Gobierno Frenteamplista y sus hipotéticos excesos de amedrentamiento y violencia antipopular desnuda la imposibilidad de sus apologistas de denunciar su naturaleza de clase.
Aún para sus críticos más conspicuos, como Samuel Blixen, su análisis no puede sustraerse del reduccionismo de las" desviaciones" en la conducción del esquema de inteligenciamiento y vigilancia tan asfixiantemente panóptica que han perfeccionado sus exegetas y ejecutores.
En consecuencia, hasta puede parecer que la trazabilidad de las inconsecuencias del actual ministro Eduardo Bonomi se debe a un desajuste neurótico o quizás a un desorden en su dieta alimentaria (así ironiza Bukowsky a los cobardes)
LA HEROIZACIÓN DE UN DELATOR
“…François Vidocq es, simbólicamente, el primer gran delincuente que ha sido utilizado como delincuente por el aparato de poder
Estos delincuentes pueden servir para algo aunque no sea más que para vigilar a los delincuentes. Fue a presidio, y salió convertido en confidente de la policía, pasó a policía y finalmente a jefe de servicios de seguridad”
Michel Foucault - Microfísica del Poder
Sin embargo, hay otra genealogía en la evolución de su conducta y de su "síntoma" que lo hace mucho más articulable y necesario a las técnicas del precursor de la inteligencia de la Sûreté Francesa que provenía de otros linaje criminalizado del cual sacó provecho por el conocimiento exhaustivo de su internalidad, al converso François Vidocq que Blixen no está dispuesto a recorrer para no hurgar en heridas propias.
El actual ministro ha sido de una consecuencia indoblegable en su vocación Artliana de " juguete rabioso", haciendo de sus ruindades una arquetipo de estética de la infamia digna de bellas artes.
Quizás por desconocimiento,-aunque creo que por conveniencia- hay algunos detalles que se omiten de su currículo de preso político en el 13 de Infantería dónde debe de ser convencido en dos oportunidades por el fiscal militar que retire de sus declaraciones a su excompañera y madre de un hijo, pues litigaba con la" ética y el pundonor" del código militar y lo conmina a proceder "con la diligencia de un buen padre de familia"
El mismo Bonomi que sale en solitario a jugar al futbol en el patio del Penal de Libertad para quebrar una medida de lucha de las acordadas por el resto de sus compañeros.
El mismo Bonomi que conduce a un fracaso estrepitoso la experiencia cooperativa pesquera de Promopes promoviendo medidas de recortes salariales de sus trabajadores dónde,-como siempre-formaba parte del elenco burocrático mejor remunerado de la" experiencia autogestionada".
No hubo errores en su promoción para el manejo mediático del semanario Tupamaro Mate Amargo, desde el cuál lanza flamígeras filípicas contra el criminal ex juguete rabioso Giannola por las responsabilidades en los crímenes del Filtro.
El mismo, que junto al actual presidente y al actual ministro de defensa, instigaban a resistir la embestida de los cuerpos represivos en aquel duro invierno de los Sucesos del Filtro, sumados a algún actual asesor de presidencia que hace más digeribles los dislates discursivos de su actual empleador, que parecía conmovido entonces, por la soledad y el dolor de Norma Morroni ante el asesinato de su hijo Fernando y que en un proceso de amnesia senil y cobarde hace seguidismo bajo perfil del actual gobierno al que sirve incondicionalmente.
Entender que hubo un exceso en la conducta de Eduardo Bonomi es de un cinismo blandengue y cómplice que sólo puede producir mayor legitimidad del aparato represivo, pues los amnésicos cagatintas progresistas omiten que si hubo un antecedente de destitución, “no por exceso, sino por defecto" del digno Ministro José Díaz por oponerse a actuar de acuerdo a las medidas represivas que le quiso oponer la agenda de la "herramienta política" de la que formaba parte durante el ejercicio anterior de gobierno.
Bonomi es un ministro eficientísimo que cumple satisfactoriamente la recomendación bifronte de los apologistas del panoptismo e inteligenciamiento y disciplinamiento del cuerpo social que soñaron los ideólogos burgueses Rousseau y Bentham acerca de que "cada camarada fuera un vigilante y cada vigilante fuera un camarada.”