Si yo no tengo razón que me lo diga la gente;
hemos visto al Presidente hablar por televisión
Yo lo vi en una ocasión, ya casi de madrugada;
del pueblo no dijo nada;
dijo que habían “unos locos”
que son malos pero pocos, y “se la tienen jurada”
Milonga de contrapunto (Alfredo Zitarrosa)
La bonanza económica que se ha acabado.
Esa sensación de bienestar que se manifiesta en el afán de consumo.
Los innumerables problemas que dos administraciones frentistas no han resuelto.
a violencia ciudadana que es el producto de necesidades insatisfechas que se han señalado recientemente. La acción del Estado, como única vía de solución a estos problemas.
La protesta contestataria de los sindicatos públicos, la intervención activa de ciertos movimientos sociales de vanguardia. Y particularmente, esa sensación de inseguridad que el gobierno ha instalado después de haber proclamado un falso optimismo que no tenía razón de ser por la pequeñez del país tanto en el contexto latinoamericano como en el internacional, son el caldo de cultivo de la vuelta a un pasado reaccionario que una vez condujo el batllismo con la administración Gestido-Pacheco.
Pacheco trajo a Bordaberry y, Bordaberry, trajo la dictadura militar.
Todos esos desarrollos en su momento fueron radiografiados excelentemente bien por el Dr. Carlos Quijano, sin que la justeza de sus análisis y prevenciones sirvieran solo a unos pocos que eran minoría. Los partidos políticos y sus líderes de entonces tanto desde la antigua derecha como desde la izquierda los menospreciaron.
Pagaron bien caro esos desatinos y todas las iniciativas políticas que alrededor de las mismas tejieron.
“No hay peor ciego, que aquel que no quiere ver” dice el refrán popular.
Y el país entero, conlleva en su seno, rasgos de ceguera colectiva que no pueden dejar de asombrar a todo observador nacional que haya pasado por la óptica rectificadora de haber visto otros horizontes que no son los del paisito y sus caprichos colectivos. Somos un país al que no le gusta ver la realidad de frente, interrogarse ante la misma, plantear sus inquietudes, llevarlas adelante y –colmo de los colmos- tenemos direcciones políticas totalmente miopes, que apoyándose en ese sustrato, elevan todas estas cuestiones a dimensiones fatídicas. Ahora como entonces.
Hace dos períodos que tenemos administraciones “progresistas”. Con mayorías parlamentarias en la primera –y mucho peor en la segunda, la del Sr. Mujica- el tema de los Derechos Humanos no fue resuelto correctamente de acuerdo a las expectativas populares.
El tema era básico y fundamental para sanear el pasado y crear una base firme capaz de apuntalar hacia el futuro. Implicaba marcar a fuego a todos los que detentaron de la tiranía militar y a su sombra hicieron la desgracia colectiva.
Al tema nunca se le quiso dar –desde las diferentes alturas gubernamentales- la importancia y trascendencia que tenía. Se dejaron ganar por el argumento de que “no había que tener los ojos en la nuca”, elemento fundamental de la argumentación burguesa. Y no faltó cierto vocero frentista que llegó a argumentar que “todo se podía sacrificar menos el triunfo electoral”.
El irresponsable se sienta ahora en el ministerio de defensa nacional por obra y gracia del actual Sr. Presidente.
Mujica lo hemos señalado demasiadas veces y hemos tenido la desgracia de acertar en los juicios, es un charlatán barato metido a politiquero. Hombre sin la preparación mínima para acceder a cargos gubernamentales superiores a los de parlamentario, ha sido un Bachicha criollo indolente que va a dónde lo lleva la barca.
Hombre que proclamó a los cuatro vientos “que como te digo una cosa te digo la otra” y a ese mensaje claro, diáfano, que presagiaba todo lo que vino después no quisimos oírlo. El hombre lo decía, pero la miopía colectiva no quería creerlo.
Con él vino todo el elenco fatídico que lo acompaña: el Sr. BONOMI, el Sr. EFH, el Sr. AGAZZI, el Sr. SEMPRONI, su conyugue “la tronca” TOPOLANSKY y más de un asesor y secretario presidencial del cerrado elenco que se refugia en la Torre del Ejecutivo.
Lo mismo, exactamente lo mismo, pasó antes con otro personaje político nefasto de antes de la tiranía: el Sr. Benito Nardone, más conocido por “Chicotazo”.
Con esto queremos señalar una cuestión que creemos fundamental: no es que el país y los tiempos hayan cambiado. Es que colectivamente seguimos tendiendo a la miopía, a veces a cegueras irracionales, de algo que en la base colectiva anda mal y anda mal hace mucho rato. Los cambios que se han producido en el mundo han aumentado esos viejos rasgos, los han hecho ya caricaturescos.
Esta administración se ha intercalado, en un cuerpo gubernamental teñido principalmente por tecnócratas neoliberales. Ha sido para ese elenco un cuerpo extraño, que han combatido denodadamente a lo largo de todo el periodo presidencial del Sr. Mujica. En el consejo de ministros le han ganado todas las batallas y le han impuesto el curso que a veces, más instintivamente que otra cosa, quería sacudirse.
No lo logró, es un hombre tan sin rumbos que deja de a pie a todos los colaboradores que convoca, porque que como dice una cosa hoy, mañana o una semana después desanda todos los caminos en los que dijo creía y, deja a sus colaboradores al garete.
Pagará –electoralmente hablando- los platos rotos el MPP, la fuerza que el Pepe no construyo solo, como mentidamente se afirma y que ha devenido en una copia de sí mismo: el eme-Pepismo. Y eso también, es parte de la miopía particular colectiva, pero en este caso, de ese colectivo que ha decidido seguirlo.
¿Qué ha hecho con los dos triunfos electorales, ese grupúsculo de dirigentes que se agrupa en el denominado Frente Amplio? –Lo ha convertido en un Fraude Amplio-
Pervirtieron la inmensa fuerza electoral que los llevó al gobierno, la prostituyeron tratando de encauzarlas en un clientelismo de viejo cuño.
Cuando la vieja oposición burguesa derrotada señalaba que tenían todas las mayorías parlamentarias para hacer cumplir sus postulados, tienen toda la razón del mundo.
Las tuvieron y las van perdiendo, poco a poco, diluyéndolas en la medianía y la mediocridad.
Ahora le surgen las oposiciones asalariadas, que creían tener bajo firme control apoyándose en el embrión de burocracia sindical que prohijaron.
De un aliado que debía ser el nervio y motor de las movilizaciones populares, han hecho un apéndice que de tanto practicar el seguidismo estrecho ahora se encuentra en el dilema de que pueden dividir a la misma clase trabajadora que es su sustento.
Otra demostración más que la miopía colectiva, tiene ramificaciones insospechadas, inclusive dentro de la misma clase obrera, el puntal que marcó a la tiranía en sus inicios y que después fue la fuerza que ocupando las calles y los espacios públicos les señaló rotundamente su derrota y que debían abandonar la escena política.
Cuando todo el espectro burgués desde los partidos políticos tradicionales que lo representan más claramente, a los medios de comunicación, las diferentes cámaras en los que se agrupan las tres esferas del capital vernáculo y el gobierno se vuelcan contra los trabajadores, los asalariados y los movimientos sociales contestatarios, estamos ante la tendencia al estado bonapartista.
De ese tipo de estado, su fundador fue Napoleón III, en Francia, pero fue Bismark en Alemania el que lo elevó a su forma completa y acabada. Ese bonapartismo se ajusta además, a la “democracia controlada” que se propaga desde los centros imperialistas y sus organismos más representativos el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
“El rasgo definitorio del bonapartismo es la relativa autonomía del Estado que actúa de árbitro entre las clases sociales con el objetivo de defender bajo la apariencia de neutralidad, los intereses generales de la clase dominante, aun en contra de los intereses particulares de sectores de esta, y mantener, de ese modo el equilibrio que, no obstante, permanece siempre inestable” señala Juan José Sebreli.
Ese bonapartismo estatal, “progresista”, muestra ahora su cara represiva. La misma ha sido señalada de antes por toda la izquierda que se ha ido apartando sucesivamente del Fraude Amplio. Hace pocas horas Agustín Cano ha tenido (ver Rebelión) la sensatez de marcarlo nuevamente pero en el marco de coordenadas que consideramos equivocadas.
No se trata de que en el horizonte de la protesta social (que se da en el marco más general de la protesta sindical) el Plenario Memoria y Justicia (y los mentados “anarquistas”) sean despreciables. No lo son de manera alguna.
Si la protesta social colectiva esta constreñida en Uruguay, es por obra y gracia del Fraude Amplio, del mecanismo perverso que se fue aceitando paulatinamente, desde antes del triunfo electoral y que llevó a que toda protesta dentro de los mecanismos normales del Fraude Amplio se cerraran totalmente.
No hay forma de protestar, y las protestas que han existido están destinadas a la exclusión y la soledad. Pasó con el parlamentario Guillermo Chifflet, pasó recientemente con la senadora Constanza Moreira, pasó con los ministros socialistas José Díaz y Reinaldo Gargano. Todos los que levantaron la voz fueron aplastados, obligados a renunciar, y después han sido condenados a formas del ostracismo.
Se hizo por ambas administraciones: la de Tabaré Vázquez y la de Mujica. Ante el silencio de los mismos partidos, que los que protestaban, representaban. Y vaya si sirvieron de escarmiento!!!
El Fraude Amplio aplicó la máxima de que el que protesta paga el precio de perder banca, o cargo, pero además queda aislado políticamente.
Todo ese proceso fue certeramente señalado por cierto embajador acreditado del Imperio que se encargó de informar al Departamento de Estado que lo apadrina, de cuál era el estado de relaciones políticas imperantes. Como los cables y comentarios se han publicado en estos días nos exime de mayor esfuerzo probatorio.
Están allí para los que los quieran leer y sacar sus conclusiones.
La derecha del Frente, ha ahogado a su izquierda y se prepara con la candidatura del Sr. Tabaré Vázquez para darle la estocada final.
Para eso se afilan los mecanismos del NAP, que realiza encuentros continuados a efectos de buscar algún apoyo popular que le permita a todos los tecnócratas que nuclea llegar con cierto margen de consenso y conocimiento para lo que preparan (La Nueva Agenda Progresista (NAP), es una asociación civil que, bajo la consigna “Uruguay con Todo” aporta al pensamiento del país que se viene...)
Pero creemos también que el comentarista Agustín Cano, comete otro error: las contestaciones en Uruguay y en todas partes –cuando comienzan- son minoritarias. Despreciables en número y enfrentadas a todos los contextos, sean estos sociales, sindicales, o políticos.
En el caso de Plenaria, además, debe señalarse que apenas producidos los hechos se apersono su figura más notoria ante el Comité de Base frenteamplista (el día de los comités de base) donde iba a ocupar la tribuna el Sr. Bonomi y le enrostró ante las bases allí reunidas sus mentiras y sus calumnias.
Fue a partir de ese desafío tajante, que la prensa burguesa levantó la figura de Irma Leites, como un contendiente que en minoría absoluta se batía de acuerdo a todos los principios democráticos, denunciando, valientemente los hechos, sin arrugar. Y eso duele.
No hay reproche entonces que pueda hacérsele a la Plenaria Memoria y Justicia, pero sí en cambio debe señalarse el silencio de otras instituciones sociales que sobre el tema eluden pronunciarse. Hay silencios que son lamentables, que son parte de la miopía colectiva, que condenan a otros a la soledad, cuando deberían hacer valer la solidaridad elemental que las circunstancias reclaman.
También, hace tiempo, algunos, fuimos “unos pocos gatos locos”, también hace tiempo en el País de la Cola de Paja, practicábamos “el radicalismo vulgar”, éramos “idealistas equivocados” y después fuimos los “innombrables” a los que estaba prohibido mencionar.
Así que hay parte –por lo menos de una generación que se extingue- de gente que sabe bien de qué estamos hablando sin referencias al Sr. George Orwell o al Sr. Alain Badiou.
Este mes mismo, con la fecha del jueves 26, Plenaria Memoria y Justicia, de la cual no éramos miembros ni participantes, saldrá a la calle y allí estaremos como muchos otros para testimoniarles a estos luchadores (y a sus “anarquistas”) el apoyo que se merecen.
Será el preludio de otro acto, que hemos también señalado: votar NBA ( NULO, BLANCO o ANULADO) en las próximas elecciones nacionales, para enviar al llano y a defenderse con los elencos parlamentarios solamente a este Fraude Amplio que nos gobierna.
ARRIBA los que Luchan!!!