Uruguay tiene un total de 16 millones de hectáreas productivas (160 mil km2 de superficie). La cosecha de soja de 2013 alcanza un record de 3,2 millones de toneladas. La extensión de los plantíos de soja es de 1 millón 275 mil hectáreas, o 12.750 km2 (una superficie mayor que Líbano)
La soja transgénica invadió las mejores tierras del país, con costas al Rio Uruguay y al Rio Negro, desplazando a la ganadería que ocupaba con pasturas toda esa región. La ganadería debió replegarse al norte, este del país y parte del centro, lo que va a desarrollar una readaptación de este sector en un plazo de 15 o 20 años, hasta que las nuevas tierras ocupadas se transformen en praderas de pastos para la pecuaria. Las antiguas praderas ganaderas propiedad de la oligarquía agropecuaria nacional, son ahora el “desierto verde” de la soja transgénica controlado por una alianza del capital financiero con las corporaciones de la biogenética y los agroquímicos.
Y en parte también de las plantaciones de eucaliptus. Con sus múltiples consecuencias negativas en término de soberanía, salud pública y contaminación ambiental
Es previsible en lo inmediato el desbalance del carbono en las tierras. Los agrónomos insisten en que hay una altísima pérdida de fósforo y nitrógeno por la falta de rotación de los cultivos y que la fertilización exigirá más azufre y potasio en las próximas cosechas. La suba de los fertilizantes es un tema que influirá en el futuro inmediato. A lo que se agrega una escalada de precios de las semillas y los plaguicidas. Ya vimos la multiplicación por más de 5 veces del costo de la nueva Tecnología Intacta RR2 PRO de Monsanto.
La fumigación aérea con pesticidas no está prohibida ni reglamentada, como en todos los países de Sudamérica. No existe un seguimiento sobre la salud de los pobladores en las zonas afectadas por las fumigaciones, ni revisiones o controles sobre la pureza del agua en reservatorios, cañadas, ríos, lagunas, tanques, etc. en las regiones de los plantíos transgénicos. Y los grandes medios censuran cualquier información al respecto.
Vecinos de Guichón y de Costas de San Francisco, en Paysandú, denunciaron la presencia de glifosato en el agua potable durante 2012. El vicepresidente de OSE, Daoiz Uriarte, declaró a El País que en la zona se hacían pruebas para medir la potabilidad del agua, sobre todo para detectar la presencia de atrazina, un herbicida que es bastante tóxico para los seres humanos y animales. Sin embargo, el funcionario reconoció que no se hacían análisis para detectar glifosato.
He aquí una de las maniobras con que los burócratas se hacen cómplices de Monsanto: el glifosato es el herbicida que hasta ahora se utiliza en exclusividad en todas las plantaciones de soja transgénica
Pero OSE cuando hace estudios de potabilidad del agua intenta encontrar atracina. Por si quedaran dudas de su actividad de encubridor, Daoiz Uriarte señaló además que OSE no tiene capacidad de imponer normas o multas a empresas que rocíen glifosato cerca de cuerpos de agua
En abril de 2012, la maestra Silvia Nobelasco fue fumigada por un 'mosquito' (drone) que aplicaba agrotóxicos a 35 pasos de la Escuela 30 de Rolón (Río Negro) donde ella ejercía su profesión y actuaba como directora.Sobre las ocho de la noche se asomó y vio las máquinas cosechadoras y un 'mosquito' que abría sus 'alas'. Aunque se acercó al operario para hacerle notar que la máquina estaba muy cerca de la escuela, y no a los 500 metros de distancia mínima que debían mantener, fue rociada con agroquímicos. Al día siguiente se despertó con picazón “de la cabeza a los pies” y ahogo por haber aspirado ese rocío compuesto por “glifosato, Amina 2-3 y Banwed”, detalló. Enseguida realizó la denuncia ante el Juzgado en lo penal y en lo civil de Young y también ante el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) -cuyos inspectores determinaron que el maquinista cometió irregularidades en el procedimiento. También hizo la denuncia al Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Ministerio de Trabajo (MTSS). La picazón y el dolor de cabeza le duraron tres meses y, todavía hoy, en la Escuela 33 rural de Punta de Averías -, donde trabaja actualmente, “siento el olor a los agrotóxicos y se me cierra el pecho”. Silvia le ganó el juicio a la empresa Agronegocios del Plata (ADP) que deberá pagar una indemnización de 6.800 dólares, aunque remarca que: “Mi intención no era el dinero, sino sentar un precedente, para que la gente se anime y denuncie” /26
El fallo sienta sí un precedente, como en el caso de las “Madres de Ituzaingó” en Argentina, pero la responsabilidad se adjudica al último eslabón de la cadena, cuando existen responsables directos en los múltiples órganos estatales implicados (todos los ministerios donde la maestra Silvia Nobelasco realizó la denuncia) y en especial la responsabilidad principal recae sobre el ejecutivo del gobierno frenteamplista, y sus aliados: las corporaciones imperialistas de los transgénicos y agrotóxicos
Los 800 productos alimenticios que contienen transgénicos y se comercializan en el país, no tienen obligación de informarlo en las etiquetas de sus envases. Las empresas prefieren que sea así porque son conscientes de los daños que implica la ingestión de productos con transgénicos y de ese modo se confunden con los productos orgánicos
Los extensos plantíos de granos de genética modificada ya afectaron la calidad de la miel uruguaya. Uruguay posee alrededor de 3.000 pequeños productores apícolas que explotan cerca de 400 mil colmenas, la mayoría en la zona sur del país. En 2009 las colmenas uruguayas fueron afectadas por el insecticida fipronil usado para combatir la explosión de densas poblaciones de langostas generadas en las grandes superficies con monocultivos. También estos monocultivos de granos genéticamente modificados, serían la causa del rastro transgénico que los inspectores de los organismos sanitarios europeos detectaron en la miel uruguaya
Como consecuencia la miel uruguaya perdió el estatus de producto natural en Europa y se calcula que varios millones de dólares se evaporaron en las ventas de los siguientes años. Hace pocas semanas el ministro Tabaré Aguerre señaló como un gran avance, la información previa por internet de los planes de fumigación de la agroindustria para que los propietarios de colmenas puedan poner a buen recaudo sus enjambres /27
Respecto a la resistencia a esta invasión de las corporaciones transgénicas debemos hacer una primera aclaración: los sindicatos que en el siglo pasado protagonizaron grandes luchas y resistencias, en la actualidad frente a estos sectores que centralizan la ofensiva actual imperialista en Latino América, o tienen una total indiferencia o directamente colaboran con su accionar. Respecto al agronegocio -las pasteras de celulosa UPM (Fray Bentos) y Montes del Plata (Conchillas -Colonia)- como a la minería a cielo abierto -Aratirí en Valentines- tanto el sindicato de la construcción (SUNCA) como el metalúrgico (UNTMRA) han actuado como “asociados”, para decirlo en forma elegante
Hay que recordar que la expropiación de la tierra agropecuaria en Uruguay por la oligarquía terrateniente no es un hecho reciente. Se inicia en el siglo XIX durante la presidencia de Fructuoso Rivera y el grupo “los cinco hermanos” de Lucas Obes y sus cuatro cuñados, que fueron quienes desmontaron la reforma agraria artiguista y se completa en el mismo siglo. Y que no existe un amplio campesinado ni un numeroso sector de trabajadores rurales. Hay un destacado movimiento de cañeros en la frontera con Brasil (UTAA - Bella Unión) que levantó oportunamente la consigna de reforma agraria en las décadas del 60-70 y que hoy continúa luchando a pesar del aislamiento al que lo confina el gobierno del FA
Existe un importante movimiento social, la Asamblea Nacional Permanente en Defensa de la Tierra, el Agua y los Bienes Naturales (ANP) que este año en mayo logró movilizar en una marcha cerca de 20 mil personas en Montevideo. Pero la tradición “frenteamplista” es de una pobrísima conciencia sobre ecología y problemas ambientales. Es una herencia de la fuerte influencia stalinista en la llamada “izquierda” del siglo pasado
El término “ambientalista” se usa aún, no sólo en forma peyorativa, sino también como insulto. En momentos que la presidencia de Tabaré Vásquez creó un conflicto con Argentina por la defensa de la empresa imperialista Botnia (hoy UPM) productora de pasta de celulosa, ante los reclamos por contaminación del agua por parte de la población de la ciudad de Gualeguaychú en costas argentinas del río Uruguay, en la ciudad de Fray Bentos -frente a la ciudad argentina- se realizó una “pintada” con el resignado y derrotista texto: “Prefiero morir de cáncer que de hambre”, como un intento de contestar a los ambientalistas
Por eso no es extraño que en Uruguay el interlocutor principal de Monsanto sea el propio gobierno del Frente Amplio. Primero por intermedio de José Mujica cuando este fue ministro de ganadería, agricultura y pesca en la presidencia de Tabaré Vásquez. Fue en esos años que Monsanto invadió sin control con sus semillas transgénicas y que las pasteras de celulosa imperialistas se apropiaron de 1 millón de hectáreas para transformarlas en “desierto verde” de eucaliptus. El ministerio agrícola de Mujica tiene el triste record de la mayor extranjerización de la tierra en le historia de Uruguay. Proceso continuado luego con el ministro Tabaré Aguerre bajo la presidencia del propio José Mujica
Así como el ministro de agricultura de Brasil, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, actúa abiertamente como apoderado de los intereses de Monsanto, realizando gestiones en el marco de su visita a la República Popular China, para que ese país apruebe la autorización de la soja Tecnología Intacta RR2 PRO que Monsanto pretende imponer en las zafras 2013-2014 del enclave sojero sudamericano. Durante su participación en el Primer Foro de Ministros de Agricultura China – América Latina y Caribe (Beijing 09 06 2013), Aguerre mantuvo un encuentro bilateral con el ministro de Agricultura Han Changfu, donde le planteó la inquietud respecto a la autorización a la nueva tecnología de la multinacional. Recibió como respuesta que las autoridades chinas se encuentran en la última etapa del proceso de aprobación de un conjunto de eventos transgénicos, entre ellos la soja Intacta /28.
El funcionamiento legislativo de los parlamentarios frenteamplistas es de disciplina absoluta al gobierno. Los “posibles disidentes” a estas políticas extranjerizantes saben que cualquier desobediencia a las propuestas gubernamentales pone en cuestión su continuidad como parlamentarios y su permanencia en las listas electorales futuras. En Uruguay el lobby de Monsanto es el gobierno del FA y toda su bancada parlamentaria que se somete sin restricciones a las corporaciones del agro-negocio.
De manera que no fue necesario un trabajo preparatorio de infiltración en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), como en Argentina. Por el contrario para el INIA la orden de firmar un convenio con Monsanto vino directamente del ministro. Según las autoridades del INIA el convenio “consistiría” -sin tener acceso a clausulas sigilosas- en ceder tres variedades de soja a Monsanto para que se les introduzcan los dos genes resistentes, uno a herbicidas y otro a insectos. E ingenuamente (?) dicen que “todavía no se ha negociado la parte comercial con la multinacional” /29.
Monsanto pretende el dominio absoluto de las patentes de las semillas, cobrar por su uso y convertir la agricultura del país en dependiente de sus simientes e insumos. Es decir controlar en forma dominante el primer eslabón de la cadena alimentaria. Y quién no admita esa obviedad puede elegir definirse como otario o deshonesto.
Carta abierta de los científicos
En el correr de este texto, nos hemos referido en especial a los científicos, tecnócratas, biólogos, burócratas, políticos, etc. que son cómplices de la manipulación genética del agro-negocio. Pero queremos destacar también, que desde 1999 existe un instituto de científicos mundiales que alertó sobre lo que hemos dado en llamar guerra química contra la Naturaleza, y continúa haciéndolo.
“El Institute of Science in Society es una organización de científicos mundiales, sin fines de lucro, dedicados a poner fin a lo que ellos llaman ‘el peligroso experimento’ OGMs. En su carta abierta al mundo, han destacado por que los gobiernos necesitan cesar las cosechas genéticamente manipuladas ahora antes que los efectos se tornen irreversibles en la salud de las personas y la salud de la tierra en general.”
En 1999, el primer borrador de esta carta contaba con poco más de 300 firmas. A la fecha de hoy cuenta con más de 800 firmas. Es un texto educativo e imprescindible para comprender en profundidad la amenaza que significan las siembras con semillas bio-manipuladas. Para acceder a un resumen de la Carta Abierta clique en el link:
http://cultural.argenpress.info/2013/09/carta-abierta-de-800-cientificos.html