"..Cuando el privilegio aumenta, también aumenta la responsabilidad…” Frente a este mundo de posibilidades de los intelectuales, socialmente instalados, la gente normal se encuentra en inferioridad de condiciones: luchan por la vida y la supervivencia esencial; sin embargo, muestran en ocasiones una perspicacia intelectual mucho mayor que la de los intelectuales instalados y al servicio de un sistema establecido que no resuelve los problemas y que son incapaces de superar. Pero los intelectuales viven en la arrogancia de creer que poseen el poder de las ideas y de la verdad"
Noam Chomsky
Conocí a Constanza cuándo aún no era candidata a nada, en los días finales del Plebiscito contra la ley de asociación de ANCAP y quizás esa imagen congelada hace más de una década que guardaba de ella, influenciada entonces por los "intelectuales orgánicos" del entorno de Lula como Marco Aurelio García, antes que se operara el transformismo del ex-operario Da Silva, devenido luego en presidente y actual Lobista de Norberto Odebrecht, cuándo ya se habían instalado las condiciones de posibilidad de la cooptación del mismo-glosando al meritorio sociólogo y fundador del PT, Francisco “Chico" de Oliveira- por los intereses de la burguesía Paulista, : “Hacía tiempo que se estaba preparando el terreno para la transformación ideológica del PT, pero no habría ocurrido plenamente sin la elección de Lula, que fue el acontecimiento que le dio materialidad. Pero son dos las caras de la moneda: la transformación del PT permite la victoria electoral y la victoria electoral permite la culminación de la transformación del PT”
Quizás el no volver a verla más que en las fotos de antes,(servidas mediáticamente como actuales), junto con el recuerdo de docente aún joven y sencilla, acompañando al incansable Hugo Cores, durante aquellas jornadas de lucha contra la ley de asociación e ANCAP, o contra la impunidad, que culminaron en su desvinculación del MPP y su decorosa renuncia a la banca de diputado(hablo de Hugo no de Constanza),luego de aquella confrontación con el actual ministro de defensa sobre impunidades y "renuncias a la victoria" abonó en la supersticiosa idea sobre la cual ironiza Marcel Proust que" tal vez la inmovilidad de las cosas a nuestro alrededor les viene impuesta por nuestra certeza de que son ellas y no otras, por la inmovilidad de nuestro pensamiento frente a ellas "
Hoy leí un reportaje mediocre que sale publicado en Búsqueda, no por las respuestas de la pre-candidata que tiene un agudo desarrollo del pensamiento abstracto-,sino por lo fraudulento o predecible de las preguntas que responde con solvencia posibilista, investida de manera recurrente desde el estatuto de catedrática de esa confusión epistemológica que se designa como ciencias políticas, glosando a Max Weber ,en tanto-al decir de Foucault-abre su "caja de herramientas" cientificistas que provocarían la hilaridad de Michel Foucault, de Bordieu o de Chomsky entre otros, para Constanza la praxis, reduce ahora la política a esa codificación ininteligible que hace a "los políticos” a la semejanza de los doxósofos platonianos ( término dilecto de Bourdieu que así llamaba a aquellos que filosofan a partir de la apariencia de las cosas, es decir que no logran captar las leyes de su funcionamiento interno) y que alude a los sabios de la apariencia, a esa especie asexuada de políticos que son los politólogos, que tienen un pie en la ciencia y otro en la política, y que sentencia sobre el hipotético paradigma de una nueva política y una intelectual comprometida con" cuatro ecuaciones de justicia que: justicia capital-trabajo, la justicia género, la justicia generacional, y la justicia regional..?
Ni siquiera las disciplinas más rigurosas de la ciencia, (según Chomsky) llega a conocer el mundo, sino pobremente. Por eso los econometristas neocepalinos tratan de "fisiquizar "la economía para dotarla de una episteme que no posee ¡Que decir entonces de las ciencias políticas! Pero, sin embargo, frente a esta visión tan limitada como arrogante, ofrece la otra prepotente de un conocimiento absoluto ilusorio que funda una instancia de poder falsa. El emblema de un conocimiento inapelable que se impone, resuelve las cosas, y sustituye nuestra responsabilidad humana de vivir comprometidamente ante el enigma. El poder de la política es algo semejante
"Se crea la ficción de que el conocimiento (e incluso la ciencia) impone ciertos modos de actuar que se ofrecen a la gente como inevitables en nombre de “lo posible". La manipulación de los medios de comunicación es el instrumento con que la “razón política” se apropia del poder por imposición del conocimiento". (La economía política de los medios de comunicación de masas, ensayo de Edward S. Herman y Noam Chomsky)
En esa dirección es bueno recordar sólo un pasaje de M. Foucault en un clásico como "Las palabras y las cosas" desmistificando esa arrogancia positivista:"...Las ciencias humanas son falsas ciencias, no son ciencias. La configuración que define su positividad y las enraíza en la episteme moderna las pone al mismo tiempo fuera del estado de ser ciencias. No es la irreductibilidad del hombre, lo que se designa como su invencible trascendencia, ni tampoco su gran complejidad lo que le impide ser objeto de una ciencia. La cultura occidental ha constituido, bajo el nombre de hombre, un ser que, por un único y mismo juego de razones, debe ser dominio positivo del saber y no puede ser objeto de ciencia”
Para Foucault, tomando distancia de algunos cientificistas apóstatas, "marxistas, marxianos y marxólogos" El problema del intelectual no es criticar los contenidos ideológicos que están ligados a la ciencia, o que la práctica científica sea acompañada por una ideología justa, sino más bien la creación de una nueva política de verdad.
Este dispositivo artificioso se funda en el principio de ¡Si no te entienden confúndelos! he aquí el estigma del quehacer político pensado desde esa representación, la separación entre los políticos profesionales y nosotros los diletantes que ,además de insalvable, es la condición central para el funcionamiento del campo político y del soporte estratégico de los profesionales es el desarrollo de una política de despolitización, que se funda en la abstención política, o en el ejercicio de la delegación y su representación fatalista.
DISCIPLINANDO A LOS "DÍSCOLOS"
Retoños de bambú en las rocas: lengua afilada, raíz superficial y tronco hueco
Proverbio chino
Quiero referirme finalmente a una de las repuestas donde Constanza "derrapa" ante la interpelación del periodista de que: " su candidatura es una malla de contención, que quien está molesto con el gobierno o con Vázquez vota a Constanza y no se va del Frente Amplio."
Glosando a Lula de manera sentenciosa responde; " Yo les diría a los enojados, los indignados, a los descontentos, a los disconformes, algo parecido a lo que Lula les dijo a los movimientos que se levantaron en Brasil en los últimos meses. Lula hizo una alocución donde dijo "si no les gustan los políticos que tienen, transfórmense ustedes mismos en políticos". Entonces, al enojo, la desilusión, habrá que decirle "participen en política, mi movimiento podría llamarse la Casa Grande, venga y métase en política"
Sí "meterse en política" significa seguir la hoja de ruta del converso maestro de Constanza, el principal asesor del presidente brasileño Lula: él "profesor Marco Aurelio", también conocido como el "consejero del príncipe" y la runfla de corruptos progresistas involucrados en el contubernio con las megaempresas constructoras que definen el plan de reprimarización y endeudamiento a expensas de la desterritorialización de enormes sectores de indigentes, qué financiaron ambas campañas electorales y facilitaron activos financieros para "El Mensalão" considerado uno de los mayores esquemas de corrupción de la historia moderna brasileña, durante la primera presidencia de Lula da Silva que consistía en el desvío de fondos públicos para la compra de voluntades en el Congreso Federal y terminó con 25 procesados, altos burócratas del gobierno progresista y de la cúpula del PT, luego de una larga investigación que logró probar que miembros del Partido de los Trabajadores hicieron uso de dicho mecanismo para conseguir el apoyo de legisladores de partidos opositores, glosando a Vallejo: ¡Si después de las alas de los pájaros, no sobrevive el pájaro parado! ¡Más valdría, en verdad, que se lo coman todo y acabemos!
Y si al terminar su gestión presidencial continuar "metiéndose en política”, es para Luiz Inacio Lula da Silva ser el embajador de Norberto Odebrecht y de las poderosas y corruptas empresas Transnacionales del consorcio Vía Amarilla, en beneficio de las que está desarrollando una gigantesco lobby en países de América Latina y África, donde se concentran los mayores intereses de las grandes empresas brasileñas. Si este papel de embajador de las multinacionales de su país, es tal cuál dice Raúl Zibechi, aunque no es ilegal, sí es «impresentable».
En ciertas ocasiones, hechos que no parecen relevantes tienen la virtud de mostrar el fondo de las cosas, de desnudar el verdadero carácter de una realidad política que hasta ese momento no aparecía con tanta claridad.
Algo así sucedió días atrás cuando una investigación periodística reveló las relaciones entre un puñado de empresas multinacionales brasileñas de la construcción y el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva. Más de la mitad de los viajes realizados por Lula luego de dejar la presidencia fueron pagados por las constructoras, todos en América Latina y África donde esas empresas concentran sus mayores intereses. Desde 2011 Lula visitó 30 países, de los cuales 20 están en África y América Latina. Las constructoras pagaron trece de esos viajes, la casi totalidad por Odebrecht, OAS y Camargo Correa(«Folha de Sao Paulo», 22 de marzo de 2013)
La investigación periodística muestra telegramas de las embajadas de Brasil en el exterior en los que se afirma que los viajes del expresidente contribuyeron a defender los intereses del país. Un telegrama enviado por la embajada de Brasil en Mozambique, luego de una de las visitas de Lula, destaca el papel del expresidente como verdadero embajador de las multinacionales. «Al asociar su prestigio a las empresas que operan aquí, el expresidente Lula desarrolló, a los ojos de los mozambiqueños, su compromiso con los resultados de la actividad empresarial brasileña», escribió la embajadora Lígia Scherer
En agosto de 2011, Lula comenzó una gira latinoamericana por Bolivia, donde llegó con su comitiva en un avión privado de OAS, la empresa que pretendía construir una carretera para atravesar el TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure), lo que provocó masivas movilizaciones de las comunidades indígenas apoyadas por la población urbana. De allí siguió viaje en el mismo avión a Costa Rica, donde la empresa disputaba una licitación para construir una carretera que finalmente se le adjudicó por 500 millones de dólares
La actuación de Lula no es ilegal. Por el contrario, su actitud está en sintonía con lo que suelen hacer los presidentes y expresidentes de todo el mundo: trabajar para favorecer a las grandes empresas de sus países. Por cierto, poco tiene que ver con una actitud de izquierda, solidaria con los trabajadores y los gobiernos progresistas
Las empresas en cuestión tienen una historia muy particular y son además enormes multinacionales. Todas ellas crecieron bajo la dictadura militar, a la que estaban estrechamente vinculadas. Odebrecht es un conglomerado de origen familiar que actúa sobre todo en construcción y petroquímica. Controla Braskem, la mayor productora de resinas termoplásticas de las Américas. Es una de las empresas brasileñas con mayor presencia internacional, tiene 130.000 empleados (solo en Angola 40.000) y factura 55.000 millones de dólares. Tiene presencia en 17 países, sobre todo en América Latina y África, y el 52% de sus ingresos provienen del exterior. En 2008 fue expulsada de Ecuador por el Gobierno de Rafael Correa por las graves fallas en la construcción de la represa San Francisco, que forzaron su cierre un año después de haber sido inaugurada
Camargo Correa es la constructora más diversificada, con inversiones en cemento, energía, siderurgia y calzado. Tiene 61.000 empleados en once países. Solo en Argentina posee Loma Negra, la principal cementera que controla el 46% del mercado argentino, además de Alpargatas, una de las principales textiles de ese país con sus marcas Topper, Flecha y Pampero. El grupo OAS, por su parte, tiene obras en 22 países de América Latina y África y cuenta con 55.000 empleados.
El poder de las grandes empresas brasileñas se hace sentir de modo particular en los pequeños países de la región. En Bolivia, Petrobras controla la mitad de los hidrocarburos, es responsable del 20% del PIB boliviano y del 24% de las recaudaciones tributarias del Estado. La constructora OAS, como hemos visto, provocó una crisis política y social que llegó a desestabilizar al Gobierno de Evo Morales con quien mantiene buenas relaciones.
La casi totalidad de las obras de infraestructura contempladas en el proyecto Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), en total de más de 500 obras por 100 mil millones de dólares, están siendo construidas por las multinacionales brasileñas. Lo mismo sucede con las represas hidroeléctricas. El estatal BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social) es el principal financiador de estas obras, pero lo hace a condición de que el país que recibe el préstamo contrate empresas brasileñas
El papel del Lula es el de promover a «sus» empresas, contribuyendo a allanar dificultades gracias a su enorme prestigio y a la caja millonaria del BNDES, que tiene más fondos para invertir en la región que la suma del FMI y el Banco Mundial. Nada ilegal, insisto; pero políticamente impresentable para quien tenga pretensiones de considerarse de izquierda
El 15 de marzo de 2011 los 20.000 obreros que trabajaban en la construcción de la represa de Jirau, sobre el río Madera, en el estado de Rondonia, protagonizaron uno de los mayores levantamientos de las últimas décadas, quemaron las oficinas de Camargo Correa (la empresa que construye la usina), los dormitorios y más de 45 autobuses. La llamada «revuelta de los peones» no fue por salario sino por dignidad, en rechazo a condiciones laborales de semiesclavitud. Esas mismas empresas están ahora engordando con las obras para el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016
En Brasil, de modo más intenso que en otros países de la región, se está produciendo una profunda reconfiguración de las elites. La llegada de Lula al Gobierno aceleró la formación de una alianza, o mejor, de una amalgama entre los grandes empresarios brasileños, los cuadros superiores del aparato estatal (incluyendo a las cúpulas militares) y un pequeño pero poderoso sector del movimiento sindical ligado a los fondos de pensiones, que junto al BNDES forman parte del selecto grupo de grandes inversionistas
El reciente estallido social al que se refiere Lula (y al que alude de forma despectiva Constanza Moreira), según Massimo Modonesi en su columna dominical en La Jornada, da cuenta de lo que define como“un proceso de modernización impulsado desde arriba, que recoge sólo parcialmente las demandas de los de abajo y con ello logra garantizar su pasividad, su silencio, más que su complicidad”
Este proceso habría bloqueado el desarrollo de la movilización de masas en la última década en el país y estaría estallando hoy. Lula es el embajador de las multinacionales brasileñas, casi todas con fuertes lazos con el Estado, ya sea porque se les concesionan gigantescas obras o porque la alianza estatal-sindical tiene un peso decisivo en ellas
Vale, la segunda minera del mundo, es controlada por el fondo de pensiones del estatal Banco do Brasil, hegemonizado por el Gobierno y el sindicato bancario. Lo mismo sucede con otras grandes empresas. Su emergencia como potencia regional, lejos de “derramar” sobre el conjunto de las masas, implicó la continuidad de la pobreza estructural para millones. Según este análisis, la población carcelaria se duplicó entre 2000 y 2012(igual que en Uruguay), pasando de 233 mil a 550 mil presos
Por otra parte, Luciana Rabinovich afirma que “la pobreza y la desigualdad estructurales de Brasil no se resuelven ni con un asombroso superávit comercial ni con todo el petróleo del pre-sal. La contracara de ese indudable crecimiento es múltiple: el narcotráfico, la violencia, la corrupción y los problemas en la distribución de la tierra”. Lo primero es definir a qué proceso de ruptura estamos asistiendo en Brasil. Este proceso habría bloqueado el desarrollo de la movilización de masas en la última década en el país y estaría estallando hoy.
Las condiciones económicas irrepetibles de la década pasada ni siquiera permitieron avances sustanciales en materia de servicios públicos y calidad de vida de los sectores pobres según las propias mediciones cepalinas según el índice Gini. La llamada "revolución pasiva” en el Brasil petista fue un intento de combinar neoliberalismo con asistencialismo estatal, lo cual se asentó en un proceso de pasivización basado en condiciones excepcionales a nivel internacional que no cambiaron la estructura básica del país. El fin de esa pasivización, en el marco de la crisis internacional que pone en cuestión la continuidad de esas condiciones excepcionales, pone en tela de juicio al PT como administrador "progresista" del neoliberalismo con "rostro humano".
Estas movilizaciones deslegitiman a los políticos que han administrado el Estado al servicio del capital, pero al mismo tiempo, siguiendo la lógica desestructurada de los indignados españoles y otros movimientos sociales fragmentados que impuso la globalización, atacan toda forma de representación intermediada y desconfían de toda forma de organización política. He ahí su rasgo más contradictorio que ha valido respuestas de sectores como la burocracia de la CUT, que convocan a movilizarse de manera diferenciada. En este escenario, lo que teme la burguesía en su conjunto es que se profundice el proceso de “separación entre representantes y representados” Fernando Henrique Cardozo, ex presidente de Brasil por el PSDB, afirma que es preciso que los partidos “se reinventen” y “restablezcan vínculos con la población”...
Se está poniendo activamente en cuestión a una casta que vive en condiciones completamente ajenas a las del pueblo. La cooptación del aparato dirigente del PT, a comportado resultados aleatorios, por un lado expresa un enorme retroceso pues parece haber actuado como una enorme pérdida para el conjunto del movimiento popular fragmentado que había resistido, hace una década las reformas estructurales neoliberales, pero de manera nada subsidiaria pone en incertidumbre las perversas formas de representación política que lo "disciplinaban"
Las analogías con todos los países dónde se ha hecho fuerte en esta década el neodesarrollismo es tentadora presenta el mismo diagnóstico, mayor concentración de la riqueza, mayor cantidad de pobres, mayor reprimarización y endeudamiento externo y desmovilización popular Ése es el modelo que propone sostener la pre-candidata del cambio, más sesgado, más peligroso y perpetuador de la resignación en "nombre de lo posible" que el propio Tabaré Vázquez. Sí es a cambio de un "bozal de guiso" que se ponderan las políticas de continentalización neodesarrollistas, glosando a Vallejo diríamos:
"¡¡Y si después de tantas palabras, no sobrevive la palabra!
¡Más valdría, en verdad, que se lo coman todo y acabemos!