Riachuelo 5 de noviembre 2013.
Cualquiera que haya vivido el Uruguay de hace 40 años, estaría de acuerdo en que la calidad de vida y la educación, eran mucho mejor que la actual.
De hecho, nuestro País era reconocido por esas cualidades.
No estoy diciendo que fuera excelente sino que era mejor que lo que hoy, en general, padecemos.
¿Qué sucedió entremedio?; pues tuvimos una dictadura así como buena parte de los países de América.
Estas dictaduras fueron ejecutadas por militares pero diseñadas por civiles, por gente muy lúcida y perversa, que había decidido apropiarse de nuestra riqueza y nuestro trabajo destruyendo nuestra cultura, y lo lograron.
Primero usaron la fuerza para destruir todas las redes de vida de nuestras sociedades.
Segundo: usaron los medios de comunicación para domesticarnos diariamente y mantenernos embrutecidos.
Tercero: la verdadera educación fue transformada en cárceles de escolarización o domesticación, para que ningún uruguayo sufra la tentación de desear un país mejor.
Había que instalar “la globalización”; o sea ellos querían a nuestro planeta como un inmenso mercado global y nosotros deberíamos ser, consumidores fieles y también, MERCANCÍA BARATA.
…..y lo lograron; hoy a 40 años del comienzo del fin seguimos viviendo en el mundo que ellos programaron para nosotros y no el que nosotros deberíamos construir responsablemente cada día.
Esto, lo puede reconocer cualquiera que tenga más de sesenta años; en la pésima educación actual, la peligrosa falta de cultura de nuestro pueblo y la tremenda inseguridad en la vida cotidiana; (no la de los pequeños ladrones, sino la de los grupos financieros y los políticos a su servicio). Pero lo peor, es la incapacidad manifiesta como sociedad de soñar y gestionar un mundo mejor.
Por eso creo que no va a haber salida posible si no nos disponemos a un cambio de paradigma. Y esto no va a ser fácil, va a requerir lo mejor de nuestro pueblo discutiendo, pensando y creando permanentemente.
EDUCACIÓN DE LOS DOCENTES.
Porque a pesar de que parece un camino largo y tedioso, es probablemente el más corto y más efectivo .Pues ellos, junto a esos nuevos niños, podrán fortalecer nuestra sociedad iniciando un camino de crecimiento.
Sería el proceso inverso al que nos han sometido; y si lo hacemos bien, enseguida veremos los resultados. No sólo por la nueva participación que produce alegría en los niños, sino también, y no hay que olvidarlos, por los poderosos enemigos que buscarán destruirnos.
FORMACIÓN DOCENTE.
Proponemos la formación de docentes, con una enorme capacitación y amor por lo que hacen.
Con un nivel de aprendizaje terciario de excelencia.
Con una capacitación permanente en lo cultural, diversificando así, “el pensamiento único” en multitud de lenguajes expresivos, intelectuales, emocionales y físicos.
Funcionando bajo una evaluación permanente, porque todos podemos tener altibajos en nuestra vida. Pero no es posible que se lo hagamos sufrir a los niños.
Que este camino sea reconocido por la sociedad como la pieza fundamental de su sostén; y por ello se deberá acordar UN PRESUPUESTO que financie tanta responsabilidad.
UNA SOCIEDAD EN EDUCACIÓN PERMANENTE
“Un pueblo que no sabe o no quiere luchar por su liberación, merece ser esclavo”… decía un gran político.
Es imprescindible que la sociedad toda, comprenda profundamente la necesidad de iniciar un camino de educación permanente. O sea, desplegar todo su potencial individual y colectivo.
Si decidimos cambiar este mundo de consumidores consumidos, por uno en el que la vida sea un camino de lucha solidaria y en alegría, vamos a precisar todo el pueblo participando en esa aventura. Y así, eliminando para siempre la idea impotente de que “esto es lo que hay y más no se puede”, lograremos que desde cada rincón de nuestra cultura surjan nuevas visiones, nuevos sueños, nuevos amores.
JORGE DE GIACOMI
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