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La Mina Del Medio

El Sindicato de Aratirí plantea minería “adecuada a la realidad y de menor magnitud”, y estima que la extracción va a ser de menor volumen de lo previsto.

Francisco da Silva es uno de los 97 trabajadores de Aratirí que permanecen en seguro de paro. Es integrante de la Dirección Nacional de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (UNTMRA), en el que representa a la región Este de la rama Minería. Nació en Cerro Chato -en la jurisdicción que pertenece al departamento de Treinta y Tres-, es técnico agropecuario y antes de ingresar a la minera se desempeñaba como peón rural. Milita en el Partido Comunista, del que integra la Departamental de Treinta y Tres. En la sede de la UNTMRA dialogó con la diaria sobre la propuesta del sindicato para la instalación de Aratirí.

-¿Cómo ingresaste a Aratirí?

-Trabajaba en una estancia entre VALENTINES y Treinta y Tres. Entré en la empresa porque mandé un currículum y me llamaron. Fue a fines de 2008, cuando en el campo estábamos ganando un salario de entre 5.000 y 6.000 pesos. Al ingresar a la industria, eso mejoró mucho. Nos organizamos sindicalmente en la UNTMRA, participamos en los Consejos de Salarios y conseguimos que hoy el trabajador que entra a la industria minera sin experiencia previa gane un salario de 23.000 pesos. Además se resolvió la situación de informalidad de muchos trabajadores: 84% de los que ingresaron a Aratirí estaban en esa situación, y permanecen índices altísimos en muchos lugares de la región. La sindicalización no fue fácil, porque en Cerro Chato la cultura sindical era cero. No existía ningún sindicato y ni siquiera se celebraban los 1º de mayo

-El debate sobre la minería a cielo abierto parece estar fuertemente polarizado. ¿Cuál es la posición del sindicato?

-No estamos de acuerdo con ningún fundamentalismo. Ni con el de aquellos que pregonan prohibiciones de todo y que, por lo que plantean, tendríamos que volver a las piedras y los taparrabos, ni con el de las empresas que vienen, se instalan y lo que quieren es llevar adelante una minería meramemente extractiva. Queremos una minería en beneficio del país y en función de las grandes mayorías, que han sido siempre postergadas, especialmente en esa zona. Queremos una minería con participación del Estado en el cuidado del medio ambiente, fortaleciendo y desarrollando los organismos de contralor. Apoyamos la Ley de Minería de Gran Porte porque plantea formalizar una comisión de seguimiento en la que van a estar todas las partes involucradas. La comunidad de la zona y los trabajadores vamos a ser los primeros en defender el ambiente en donde vivimos, por la sencilla razón de que si se hacen las cosas mal vamos a ser los primeros afectados. Creemos que la minería no se puede prohibir, sino que se tiene que adecuar a la realidad del país.

-¿Qué otras propuestas tiene el sindicato?

-Otro eje es promover procesos que permitan mayor riqueza para la sociedad, estableciendo un sistema de compras públicas, aumento de impuestos y cánones, y la expropiación de reservas mineras para la explotación por parte del Estado. Tiene que haber encadenamientos productivos hacia atrás y hacia adelante, con una minería asociada a la industrialización avanzada. En el caso del hierro hay que seguir adelante con los diferentes eslabones, como la peletización y el arrabio [grados mayores de fundición del hierro], hasta llegar, en un futuro, a una industria siderúrgica.

-¿Qué piensan sobre los volúmenes y los plazos que se manejan para la extracción?

-Hemos participado en seminarios y foros internacionales sobre minería, y en otros países hay ejemplos de minería que son buenos y otros que son vergonzosos. Nosotros apuntamos a lo mejor. Tenemos diferencias con el proyecto que plantea Aratirí, porque no estamos de acuerdo con el volumen de la extracción del mineral. Planteamos una minería adecuada a la realidad y de menor magnitud. Pero en eso vamos bastante avanzados, y si bien no conocemos en detalle el contenido del contrato que se va a firmar entre el gobierno y la empresa, está casi confirmado que va a ser un volumen menor, como lo viene planteando el sindicato. Estamos en contacto tanto con la empresa como con el gobierno. No pretendemos saber detalles de la negociación, pero queremos estar informados. Ahora tenemos que poner énfasis en la industrialización del mineral.

-¿Cuál es su opinión del movimiento que se ha generado en contra de la minería metalífera a cielo abierto y de Aratirí? ¿Han tenido instancias de diálogo con estas organizaciones?

-Al principio, sí. Antes de que esto tomara las dimensiones que tiene ahora, tuvimos intercambios, pero después no coordinamos más. Lo que vemos es que esto ha tomado un rol político importantísimo y hoy hay una alianza muy rara entre la derecha más rancia de este país y grupos de pseudo izquierda como Asamblea Popular. Respetamos los diferentes puntos de vista, pero no los compartimos.

-¿Consideran que eso está vinculado con fines electorales?

-Sin duda. La derecha no quiere que el país siga creciendo y que se instalen más industrias, y la pseudo izquierda, tampoco. No podemos olvidar que la minería en Uruguay la instalaron gobiernos de los partidos tradicionales. Hoy se oponen, basándose en argumentos ambientalistas a veces absurdos, porque si vamos a hablar de contaminación, hoy la preocupación de los expertos en el medio ambiente no es la minería, sino la erosión de los campos debido al alto contenido de fertilizantes y químicos que tienen los cursos de agua. Pero de eso no escuchamos hablar a los ambientalistas. La minería se transformó en un punto de la campaña electoral que la derecha está utilizando para obtener votos.

-El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, dijo que los campos de donde se va a extraer hierro van a ser más productivos que las actividades agropecuarias. ¿Comparten esa afirmación?

-Lo que pasa es que hay mucho desconocimiento. Hay periodistas, e incluso voceros de diferentes organizaciones ambientalistas, que ni siquiera conocen la zona donde se va a desarrollar la minería. Son zonas relativamente aisladas, donde no hay mayor producción o existe una producción ganadera meramente extensiva, y está demostrado que ese tipo de producción no es suficiente para todos, porque hay mucho desempleo y bajos salarios. Compartimos lo que dijo Aguerre; lo que no compartimos es que haya salido un grupo de estancieros de Cerro Chato a declararlo “persona no grata” por esos dichos . No tienen derecho a declarar persona no grata a ningún ministro ni a nadie, porque no son los dueños del pueblo. Quizá antes pensaban eso, pero el pueblo es del pueblo y hay mucha gente que piensa diferente a los estancieros.

Luis Rómboli Fuente: la diaria 12/2/14

 SE DEVUELVE DEFINICIÓN AL REMITENTE

(LA DIRECCIÓN DEL DESTINATARIO ESTÁ EQUIVOCADA)

 Hay una alianza muy rara entre la derecha más rancia de este país  y grupos de pseudoizquierda como Asamblea Popular”

Esta frase de Francisco Da Silva, dirigente del PCU y del UNTMRA, publicada en La Diaria del miércoles 12/02/14, refleja la estrategia empleada por voceros de sectores frenteamplistas preocupados por el crecimiento de la Asamblea Popular.

En la mencionada nota el entrevistado repite el concepto vertido en las últimas sesiones de la Junta Departamental de Treinta y Tres por parte de su compañero de sector Darío Mariño, quien con la ironía que lo caracteriza, se mostró extrañado de ver juntos en acciones contra la minería de gran porte, a militantes Herreristas y de Asamblea Popular

Por su parte en declaraciones vertidas en Utopía (Radio comunitaria de Treinta y Tres) el pasado lunes 10/02/14, el Edil del FLS Carlos Facet, señaló lo que a su criterio es “la inconsistencia del discurso ambientalista de la Asamblea Popular que en las marchas contra la minería acompaña a las cuatro por cuatro de los estancieros de derecha.”

Esa imagen de unidad entre “la derecha y los radicales de izquierda” como dicen otros, es proyectada para desviar la atención y evitar hablar del tema de fondo que en este caso es la mega minería a cielo abierto. A falta de argumentos para defender la firma de un contrato con Aratirí, los voceros frenteamplistas recurren a cuestionar el “izquierdismo” de la Asamblea Popular

 ¿CUÁL ES LA PSEUDO IZQUIERDA URUGUAYA?

Según el diccionario “Pseudo” o “seudo” (se escribe de las dos formas) significa “supuesto” o “falso”. Decir por tanto que la Asamblea Popular es “pseudo izquierda” es decir que es una supuesta izquierda o una falsa izquierda. Lo extraño es que el ataque viene de parte de los que han claudicado de los históricos ideales de la izquierda y han contribuido a la confusión ideológica que hoy existe que lleva a algunos a pensar que ya no hay ni derecha ni izquierda en el escenario político mundial.

Al respecto viene al caso lo que dice Ángel Rodríguez Kauth, Profesor de Pedagogía y Psicología de la Universidad Nacional de Cuyo, Doctor en Psicología, que dirige el Proyecto de Investigación "Psicología Política" de la Facultad de Ciencias Humanas de Buenos Aires:

“Los conceptos de izquierda y derecha -nacidos con la Revolución Francesa- como analizadores de la posición política, luego de dos siglos han caído en una franca confusión de sus referentes. Tanto la izquierda tradicional, que pretende moderar su discurso para ser aceptable por los sectores medios y altos del electorado, como la derecha histórica que ha lavado sus textos en una suerte de populismo para lograr adeptos entre el proletariado. La contemporaneidad puede observar de qué manera se están traslapando los discursos y se hace muy difícil poder discernir quien está a la diestra de quien, a la par que la clásica siniestra se ha mimetizado con los discursos de la derecha.”

Más adelante agrega en su muy interesante ensayo sobre este tema:

 “A las actuales corrientes políticas, sean cuales fueren sus nombres oficiales, sus seudónimos, o denominaciones subliminales, se las sitúa en la línea sustantiva averiguando si propugnan más o menos Estado que sus rivales en lucha por orientar o conquistar el poder. La que aspire a "menos" (mediante privatizaciones y desregulaciones) se localiza a la derecha de las otras. Esa es la clave del acertijo que hoy se enmascara bajo las retóricas publicitarias. Lo demás resulta políticamente secundario.”

El Dr. Rodríguez Kauth nos da entonces una pista interesante: si la tendencia es a privatizar, la propuesta es de derecha, si es de nacionalizar, es de izquierda. No es la única medida de izquierdismo, pero puede ser útil como herramienta de análisis

 ¿Cómo le va al Frente Amplio si lo medimos con esa vara? ¿Salvará el examen y obtendrá un certificado de “izquierda” o será reprobado con un rótulo de “derecha”?

No hace falta pensar mucho. Hasta el más distraído de los ciudadanos puede percibir la tendencia claramente privatizadora de los gobiernos del FA. La asociación de PLUNA con una banda de delincuentes que la fundieron es el ejemplo más impactante de los últimos tiempos. Pero en todas las áreas el estado entrega cada vez más protagonismo a empresas privadas. Lo vemos en UTE, ANTEL, ANCAP, y hasta en los programas del MIDES. No se fortalece la Educación Pública ni la Salud Pública.

No hay Frigorífico Nacional y la industria cárnica está en manos de extranjeros. La tierra en manos extranjeras crece mientras cada vez menos uruguayos pueden acceder a ella. Se brindan privilegios a la inversión extranjera en forestación, celulosa, cultivo de transgénicos y minería, mientras la inversión nacional es en infraestructura para facilitar el saqueo. El rol del Estado es cada vez más servil a los intereses extranjeros. ¿Alguien se atreve a negarlo? ¿Tenemos como resultado de los últimos nueve años de gobierno frenteamplista un Estado más fuerte y más soberano? La respuesta es bastante obvia

En contraste con eso está el programa de gobierno de Unidad Popular (Integrada entre otros por Asamblea Popular) de las que transcribo a continuación solo las tres primeras de una lista de 35 medidas de aplicación urgente, que como muestra de lo que haría un gobierno izquierdista, es suficiente:

 1) Nacionalización de la Banca. Eliminación del secreto bancario

2) Nacionalización, control exclusivo y planificación por el Estado del comercio exterior

3) Reforma Agraria y expropiación de los latifundios nacionales y extranjeros. Prohibición de Sociedades anónimas propietarias de tierras. Eliminación de beneficios impositivos a actividades forestales, mineras, sojeras y transgénicos. Disponiendo por decreto o ley que todo ciudadano de Uruguay tiene derecho a usufructuar la tierra para la producción de alimentos para consumo propio o coparticipe con la sociedad, de acuerdo a una utilización social y racional apuntando a la excelencia en la calidad del alimento y del ambiente. El estado estimulara este tipo de producción modificando el actual rumbo económico y educativo estatal, apoyando financieramente a los emprendimientos productivos de pequeños y medianos productores e incluyendo módulos en la enseñanza que a la producción atañen, que principalmente objetivasen las producciones orgánicas y naturales, así como disponiendo el aparato logístico del estado en beneficio de los pequeños y medianos productores de alimentos. Expropiación de los latifundios nacionales y extranjeros. Disminución y posterior eliminación de agro tóxicos. Se establecerá un Fondo Nacional de Tierras (operado por el Estado) y se actualizara y ampliara el Registro nacional de Colonos. Las parcelas se adjudicaran en usufructos, trasmisible a los herederos, no pudiendo ser vendidas por tanto a particulares, ni a sociedades privadas nacionales o extranjeras y revirtiendo al Estado en caso de acefalia. Se promoverá la asociación de los adjudicatarios para formar unidades de gestión y explotación colectivas de la tierra. La Reforma Agraria impulsara la priorización de la autosuficiencia alimentaria, la diversificación productiva, el repoblamiento de la campaña, la superación de las diferencias entre campo y ciudad y las prácticas compatibles con el cuidado del medio ambiente.”

 ¿Qué conclusión surge si comparamos lo que está habiendo el FA y lo que propone hacer la AP? ¿Cuál es la “falsa” o “supuesta” izquierda uruguaya?

Un partido que tiene como candidato a Presidente a Tabaré Vázquez que es asesor del FMI, que está apoyado por la fundación Woodrow Wilson, que le pidió ayuda a Bush para proteger los intereses de una empresa privada en la frontera con Argentina, que instala su base central de campaña electoral en un Hotel Sheraton… ¡no puede llamarse de izquierda!

Por eso, a mi vecino el “Pancho” Da Silva, cuyas declaraciones ocupan casi toda la página 4 de La Diaria de hoy, le devuelvo la definición de su frase, porque es la que le queda bien a su PCU y su FA: ellos si son una pseudo izquierda.

Aníbal Terán Castromán

Treinta y Tres, 12-02-14

Respuesta a Francisco da Silva

Hoy aparecen las declaraciones de Francisco da Silva, uno de los 97 trabajadores de Aratirí que permanecen en seguro de paro, integrante de la Dirección Nacional de la UNTMRA, técnico agropecuario que antes de ingresar a la minera se desempeñaba como peón rural, militante del Partido Comunista en la departamental de Treinta y Tres.

Reivindica en primer lugar, lo obvio, innegable y aceptable: el salario y la formalidad del trabajo. Clap, clap, clap. No se podía esperar menos de un dirigente sindical.

Y luego afirma: “Queremos una minería en beneficio del país y en función de las grandes mayorías, que han sido siempre postergadas, especialmente en esa zona.” Nuevamente: clap, clap, clap.

Pero agrega: “Queremos una minería con participación del Estado en el cuidado del medio ambiente, fortaleciendo y desarrollando los organismos de contralor. Apoyamos la Ley de Minería de Gran Porte porque plantea formalizar una comisión de seguimiento en la que van a estar todas las partes involucradas.” Y ahí no más ya demuestra o su ignorancia, o lo escaso de su análisis.

Una cosa es la minería, a la que es aplicable el “cuidado del medio ambiente”. Otra cosa, la Minería de Gran Porte como le llama la ley del mismo nombre, o megaminería a secas. En esta, aquello no es posible, al menos en el marco de un terreno productivo y poblado. Y no voy a insistir con información sobre eso, porque ya he hablado mucho del tema, como tantos.

Las propuestas que dice del sindicato, son excelentes, y las compartimos. El problema es que son incompatibles con el proyecto Aratirí, y con la megaminería a cielo abierto.

¿Puede ser honestamente tan ignorante?

Acuerda en la necesidad de pensar en menores volúmenes de explotación, y en el agregado de valor al proceso… ¿no sabe que eso no es lo que está en el contrato con Aratirí y su proyecto? ¡Es de conocimiento público!

Habla de “una alianza muy rara entre la derecha más rancia de este país y grupos de pseudo izquierda como Asamblea Popular”. por su edad y militancia, no debería ser yo la que le recordara que el Partido Comunista que integra se unió a varias pseudo-izquierdas y “rancias” derechas en nuestro país para fundar el Frente Amplio (lo que le valió aquel mote de “colcha de retazos”). Encima, menciona a Asamblea Popular, cuando hoy debiera decir Unidad Popular, la que – dicho sea de paso – integran varias facciones comunistas.

Y realmente, se pasa cuando afirma “La derecha no quiere que el país siga creciendo y que se instalen más industrias, y la pseudo izquierda, tampoco”. Es una afirmación tan ofensiva y gratuita, que no da ni para rebatirla.

Y dice: “hoy la preocupación de los expertos en el medio ambiente no es la minería, sino la erosión de los campos debido al alto contenido de fertilizantes y químicos que tienen los cursos de agua. Pero de eso no escuchamos hablar a los ambientalistas.” Bueno, de nuevo una no puede creer en tanta ignorancia. Solo para mostrar lo más visible, ¿este señor no se enteró de las 5 multitudinarias marchas en defensa del agua y los bienes naturales en las que se denunció y repudió y exigió la toma de medidas en ese tema? ¿No leyó la infinidad de artículos de prensa en las que consta el trabajo en el mismo sentido? No eran extraterrestres los que estaban detrás de eso. Éramos esos mismos que llama ‘ambientalistas’, que quieren un país productivo, pujante, donde sea posible la vida en toda su grandeza y dignidad, para todos y todas, y no para unos pocos a costa de la salud y la pésima calidad de vida de los demás.

Y decir que “la zona donde se va a desarrollar la minería. Son zonas relativamente aisladas, donde no hay mayor producción o existe una producción ganadera meramente extensiva”, es alevoso, viniendo de una persona que es técnico agropecuario y vecino de la zona.

Partiendo de la base de que eso fuera cierto, ¿no se le ocurre otra manera de mejorar esa actividad sustentable sino destruyéndola? ¿Qué aprendió? ¿Tan mal está nuestra educación realmente?

Pero lo más importante: ¿no conoce a sus vecinos... sí, sus vecinos, esos que son pequeños y medianos productores rurales, y las dificultades que siempre han tenido para hacer las cosas de otra manera y ‘levantar cabeza’? ¿no se da cuenta que ese estado se debe a muchas cosas, una de ellas, la incapacidad de los técnicos como él, de promover y buscar ayuda para que se mejoren las formas de producción de manera apta a las condiciones existentes?

Confieso que, aún con la mejor voluntad, no puedo creer en la honestidad de esta persona, salvo que su justificación sea una ignorancia supina.

Ana María Arrieta del facebook

Estimado Sr. Luis Rómboli

Leí atentamente su nota de hoy en La Diaria (La mina del medio) y claramente resulta difícil no compartir el colgado de la nota respecto a plantear una explotación minera: “adecuada a la realidad y de menor magnitud”. Claro que eso está por fuera de lo que puede hacer el sindicato, cuando la ley solo le pide a la minera que para el contrato defina un mínimo anual de extracción, sin limitarle el máximo

Quizá por eso se expresa en la nota que el volumen de extracción en el contrato sería menor al publicitado de 18 millones de toneladas anuales que es el que figura en los planes oficiales de la empresa.

Al igual que expresa el Sr. Da Silva, quienes conformamos el Movimiento Uruguay Libre, que impulsa la realización del plebiscito, tampoco estamos de acuerdo con los fundamentalismos y deseamos que de hacerse minería, la misma sea en beneficio del país

Lamentablemente las propuestas del sindicato para los encadenamientos productivos y otras buscando racionalizar la extracción minera, no se han reflejado en la ley y menos aún en los planes de la empresa para la que trabaja el Sr. Da Silva. Esos planes no contemplan más allá de la venta en bruto al exterior del mineral en forma de polvillo y arena con 62% de hierro mediante el mineroducto y el puerto

Personalmente disiento profundamente con la idea de que la ley 19126, Ley de Minería de Gran Porte o Ley Aratirí, sea el instrumento adecuado para regular adecuadamente a las empresas megamineras en el entendido de que la ley favorece la evasión fiscal específicamente para las megamineras, autoriza en contrario de la ley de ordenamiento territorial la megaminería en área rurales naturales y en su vaga redacción, podría incluso habilitar la jurisdicción internacional para la resolución de controversias lo que va en contrario del Código Minero (Art. 19)

Así, en contrario de lo que expresa el Sr. Da Silva, la oposición a la minería de minerales metálicos a cielo abierto es de nuestra parte y sin descuidar los aspectos ambientales, una principalmente relacionada con temas económicos y de desarrollo

En ese sentido y tal como hemos dicho en mucha oportunidades, sin que sea refutado por los voceros del gobierno, la explotación de hierro propuesta por Minera Aratirí SA no pagará por concepto del IRAE y su altamente publicitado adicional, ni un peso por al menos siete años de operación, dejando sin asunto tanto al novel Fondo Soberano Intergeneracional de Inversión como a los planes de refuerzos institucionales de las unidades de contralor, la DINAMA y la DINAMIGE, y los relacionados con obras en las zonas afectadas por la minería. 

¿Cuál es la ventaja para el país de este tipo de explotación minera?

Quedo a sus órdenes.

Saludos

Raúl E. Viñas