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La Oración de Abril

El Uruguay como NACIÓN agoniza en el debate entre; LA LIBERTAD Y EL DESPOTISMO, un concepto entre muchos otros, que eran del conocimiento y manejo de los Pueblos del Sur.

El conocimiento se nutre de la INFORMACIÓN y es principio del desarrollo de la Inteligencia  OPRESORA O LIBERADORA.
En la Revolución Rusa, fueron decisivas tal vez..en mi humilde opinión; LAS TESIS DE ABRIL escritas por  LENIN

En la BANDA Oriental del Uruguay; LA ORACIÓN DE ABRIL , ABRIÓ EL DEBATE  DE LA ASAMBLEA Que, hizo posible las INSTRUCCIONES DEL AÑO 1813. Debería ser  para nuestro país y demás pueblos lo que fueron las TESIS DE ABRIL que hicieron posible la derrota del Imperio Zarista.

Escribo pensando en los MOVIMIENTO SOCIALES  y en particular LA A.N.P. como vanguardia política, no partidaria, del presente y el devenir del proceso en nuestro país. A todo esto, l@s  Historiadores Politólogos y demás lo sienten como un reproche por lavar mañosamente los contenidos esenciales del proyecto CONSTITUCIONALISTA que reverbera con claridad palmaria en los contenidos de los 20 puntos que eran portadores por la delegación de la Banda Oriental que si seguramente se hacían eco otras provincias que aceptaban el liderazgo del General José Artigas.

Artigas estaba llevando adelante el REPARTO DE TIERRAS, que caracteriza de : PROVISORIO. Esto significa que debía ser debatido y aprobado en Buenos Aires donde las Delegaciones de todas las Provincias debieron estar presentes., allí se debatiría: EL ESTADO NACIÓN CON LA CONSABIDA ESTRUCTURAS DE PODERES. (Sabemos que no se dio así pero este es otro tema).

Por entonces no existían los partidos políticos era la época de los terratenientes, los Doctores y Mercaderes  en ambas márgenes  del Rio de la Plata, Buenos Aires, Montevideo, unidos en sus intereses en contra del proyecto Artiguista que era Anti-centralista y demás istas. (muy largo de enumerar aquí pero es algo bien sabido, tanto como ignorado a sabiendas por todos los que han tenido y tienen acceso a la historia).
A Don José Artigas se le debe el reconocimiento como ESTADISTA. Raúl Sendic (el Bebe) me lo comento en la primera charla que tuvimos hace ya de esto muchas décadas. Lo entendí mas cuando leí la biografía de Batlle y Ordóñez donde se le caracterizaba como ESTADISTA, me preocupe  por saber en qué consistía este asunto y fue así, que leí la legislación de leyes, algo que lo inmortaliza dentro del sistema burgués dependiente.

Sabemos que la concepción artiguista fue derrotada por medio de las armas, de la traición, de los peores americanos. También sabemos que la Constitución de 1830 fue separatista por Influencias del Imperio Británico y otros, allí donde no pudieron adueñarse por las armas, usaron la diplomacia en apoyo a los corruptos en favor de sus intereses económicos de mercado. esto es lo que está funcionando esta nuestro días...

De ahí que en años  pasados en la Postaporteña, plantee la necesidad de una Constituyente en dirección a sentar las bases de la segunda REPUBLICA esto debe, necesariamente  ser debatido por Nuestro Pueblo y es tarea del los Constitucionalistas y Historiadores entre otros, sentar las bases para el Debate a nivel Nacional. también plantee, que debe ser los Movimientos Sociales para el cumplimiento de las tareas, de información y concientización pero no hubo receptividad;  y así estamos tenemos un pueblo totalmente descreído de la clase  política, porque a sufrido la estafa más increíble de la historia. Las razones son muchas, pero para no extenderme apuntare a estos asuntos en otra entrada en la Posta.

Y finalmente digo, LA ORACIÓN DE ABRIL es voceada por Artigas en la apertura de la Asamblea a gente en armas combatientes en su gran mayoría y que además muchos siguieron combatiendo hasta la derrota final.
Este discurso está en plena vigencia hoy día pese a que ya no existen los combatientes del 60; los mejores están muertos y de muchos no tenemos ni las cenizas pese a que la mar no quiso hacerse cómplice de crímenes poniendo cadáveres en sus playas, hagamos que la vergüenza, no alcance a nuestros hijos y nietos.

Dante el `gringo´ López

 Transcribimos la oración

Ciudadanos: el resultado de la campaña pasada me puso al frente de vosotros por el voto sagrado de vuestra voluntad general.  Hemos recorrido 17 meses cubiertos de la gloria y la miseria, y tengo la honra de volver a hablaros en la segunda vez que hacéis uso de vuestra soberanía.  En ese período yo creo que el resultado correspondió a vuestros designios grandes. Él formará la admiración de las edades.  Los portugueses no son los señores de nuestro territorio.  De nada habrían servido nuestros trabajos, si con ser marcados con la energía y constancia no tuviesen por guía los principios inviolables del sistema que hizo su objeto.

Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana.  Vosotros estáis en el pleno goce de vuestros derechos: ved ahí el fruto de mis ansias y desvelos, y ved ahí también todo el premio de mi afán.  Ahora en vosotros está el conservarlo.  Yo tengo la satisfacción honrosa de presentaras de nuevo mis sacrificios y desvelo, si gustáis hacerlo estable.  Nuestra historia es la de los héroes.  El carácter constante y sostenido que habéis ostentado en los diferentes lances que ocurrieron, anunció al mundo la época de la grandeza.  Sus monumentos majestuosos se hacen conocer desde los muros de nuestra ciudad hasta las márgenes del Paraná.

Cenizas y ruinas, sangre y desolación, he ahí el cuadro de la Banda Oriental, y el precio costoso de su regeneración.  Pero ella es pueblo libre.  El estado actual de sus negocios es demasiado crítico para dejar de reclamar su atención.  La asamblea general tantas veces anunciada empezó ya sus sesiones en Buenos Aires.  Su reconocimiento nos ha sido ordenado.  Resolver sobre este particular ha dado motivo a esta congregación, porque yo ofendería altamente vuestro carácter y el mío, vulneraría enormemente vuestros derechos sagrados si pasase a decidir por mí una materia reservada sólo a vosotros.

 Bajo ese concepto, yo tengo la honra de proponemos los tres puntos que ahora deben hacer el objeto de vuestra expresión soberana. 1º.  Si debemos proceder al reconocimiento de la Asamblea General antes del allanamiento de nuestras pretensiones encomendadas a vuestro diputado don Tomás García de Zúñiga. 2º.  Proveer de mayor número de diputados que sufraguen por este territorio en dicha asamblea. 3º.  Instalar aquí una autoridad que restablezca la economía del país. 

Para facilitar el acierto en la resolución del primer punto, es preciso observar que aquellas pretensiones fueron hechas consultando nuestra seguridad ulterior.  Las circunstancias tristes a que nos vimos reducido por el expulso Sarratea, después de sus violaciones en el Ayuí, era un reproche tristísimo a nuestra confianza desmedida, y nosotros cubiertos de laureles y de glorias, retornábamos a nuestro hogar llenos de execración de nuestros hermanos, después de haber quedado miserables, y haber prodigado en obsequio de todos quince meses de sacrificio.  El ejército conocía que iba a ostentarse el triunfo de su virtud, pero él temblaba por la reproducción de aquellos incidentes fatales que lo habían conducido a la precisión del Yi; él ansiaba por el medio de impedirla y creyó a propósito publicar aquellas pretensiones.  Marchó con ellas nuestro diputado.  Pero habiendo quebrantado la fe de la suspensión el señor de Sarratea, fue preciso activar con las armas el artículo de su salida.

 Desde ese tiempo empecé a recibir órdenes sobre el reconocimiento en cuestión.  El tenor de mis contestaciones es el siguiente: Ciudadanos: los pueblos deben ser libres.  Ese carácter debe ser su único objeto, y formar el motivo de su celo.  Por desgracia, va a contar tres años nuestra revolución, y aún falta una salvaguardia general al derecho popular.  Estamos aún bajo la fe de los hombres y no aparecen las seguridades del contrato.  Todo extremo envuelve fatalidad; por eso una desconfianza desmedida sofocaría los mejores planes, ¿pero es acaso menos terrible un exceso de confianza?

 Toda clase de precaución debe prodigarse cuando se trata de fijar nuestro destino.  Es muy veleidosa la probidad de los hombres, sólo el freno de la Constitución puede afirmarla.  Mientras ella no exista, es preciso adoptar las medidas que equivalgan a la garantía preciosa que ella ofrece.  Yo opinaré siempre, que sin allanar las pretensiones pendientes.  No debe ostentarse el reconocimiento y jura que se exigen.  Ellas son consiguientes del sistema que defendemos y cuando el ejército las propuso, no hizo más que decir quiero ser libre.

Orientales: sean cuales fuesen los cálculos que se formen, todo es menos temible que un paso de degradación, debe impedirse hasta el que aparezca su sombra.  Al principio todo es remediable.  Preguntaos a vosotros mismos si queréis volver a ver crecer las aguas del Uruguay con el llanto de vuestras esposas, y acallar en sus bosques el gemido de vuestros tiernos hijo; paisanos: acudid sólo a la historia de vuestras confianzas.  Recordad las amarguras del Salto; corred los campos ensangrentados de Bethlem, Yapeyú, Santo Tomé y Tapecuy; traed a la memoria las intrigas del Ayuí, el compromiso del Yi, y las transgresiones del Paso de la Arena.

 ¡Ah, cuál execración será comparable a la que ofrecen eso cuadros terribles!.  Ciudadanos: la energía es el recurso de las almas grandes.  Ella nos ha hecho hijo de la victoria, y plantando para siempre el laurel en nuestro suelo.  Si somos libres, si no queréis deshonrar vuestros afanes, cuasi divinos, y si respetáis la memoria de vuestros sacrificios, examinad si debéis reconocer la asamblea por obedecimiento o por pacto.  No hay un solo motivo de conveniencia para el primer caso que no sea contrastaba en el segundo, y al fin reportaréis la ventaja de haberlo conciliado todo con vuestra libertad inviolable. 

Esto ni por asomo se acerca a una separación nacional; garantir las consecuencias del reconocimiento no es negar el reconocimiento, y bajo todo principio nunca será compatible un reproche a vuestra conducta, en tal caso, con las miras liberales y fundamentos que autorizan hasta la misma instalación de la asamblea.  Vuestro temor la ultrajaría altamente y si no hay motivo para creer que ella vulnere vuestro derecho, es consiguiente que tampoco debemos tenerle para atrevemos a penar que ella increpe nuestra precaución.  De todos modos la energía es necesaria.  No hay un solo golpe de energía que no sea marcado con el laurel. ¿Qué glorias no habéis adquirido ostentando esa virtud? 

Orientales: visitad las cenizas de vuestros conciudadanos; ¡ah! ¡qué ellas desde lo hondo de sus sepulcros no os amansen con la venganza de una sangre que vertieron para hacerla servir a nuestra grandeza!  Ciudadano: pensad, meditad y no cubráis de oprobio las glorias, los trabajos de quinientos veinte y nueve días en que visteis la muerte de vuestros hermanos, la aflicción de vuestras esposas, la desnudez de vuestros hijos, el destrozo y exterminio de vuestras haciendas, y en que visteis restar sólo los escombros y ruinas por vestigio de vuestra opulencia antigua.  Ellos forman la base del edificio augusto de nuestra libertad.  Ciudadanos: hacernos respetables es la garantía indestructible de vuestros afanes ulteriores por conservarles.  A cuatro de abril de mil ochocientos trece. 

Delante de Montevideo

José Artigas