"La lucha de los pueblos oprimidos por su unificación e independencia nacional es doblemente progresiva: por un lado, prepara condiciones favorables para su propio desarrollo; por el otro, golpea al imperialismo. Esa es la razón particular por la que, en una lucha entre una república civilizada, imperialista, democrática y una monarquía atrasada, bárbara de un país colonial, los socialistas están totalmente del lado del país oprimido, a pesar de su monarquía, y contra el país opresor, a pesar de su 'democracia'." Trotsky, "Lenin y la guerra imperialista" (1)
Leí con mucho interés la respuesta de Jorge Maiki “Ni saltarín ni enojado. Simplemente estábamos debatiendo” a una nota mía.
Primero aclara que no es que discuta conmigo por una cuestión personal, luego hace una serie de consideraciones sobre mi persona que considero un halago, y después una serie de críticas que TAMBIÉN considero un halago, aunque me obliga a varias aclaraciones y respuestas.
De Maiki yo también puedo emitir conceptos positivos, pero lo resumo en uno: Yo, por mi parte, discuto con compañeros con los que valga la pena discutir, que lo hagan en forma racional, que no son todos. Por eso me detengo en los artículos de Maiki.
Quiero ser tanto o más terminante. YO NO ESTOY POLEMIZANDO CON MAIKI, estoy polemizando con algunas IDEAS que él maneja, y debo agregar: Con algunas, porque con otras coincido, y con ideas que maneja pero no son (como no son tampoco las que yo manejo) ideas PERSONALES. En ambos casos son ideas compartidas por muchos, que participan de corrientes de opinión muy extendidas; son ideas sociales. Por eso mismo vale la discusión, porque NO SON meras ocurrencias personales. Muchas de estas discusiones son de muy larga data e involucran grandes pensadores frente a los que nosotros ni picamos.
Y por estas razones no voy a dar por cerrada esta discusión. Y como no se trata de discutir con Maiki, voy a continuar pero centrándome en esas ideas generales, reduciendo las referencias a lo que él dijo a un mínimo indispensable.
Hay temas importantes que no se pueden soslayar. Aquí solamente voy a tratar uno.
Maiki se refiere en su nota a una discusión anterior sobre Libia, y critica expresamente mis planteos. Pero no son ideas exclusivas de Maiki. Comencé por poner aquí una cita de Trotsky en la que dice algo muy similar.
Entonces voy a polemizar con eso que dice Trotsky, que es además una idea muy extendida en la cultura de izquierda. Despersonalizo, y además pongo a Maiki en buena compañía, no se puede quejar
Yo me formé bajo la influencia ideológica de Vivian Trías. De él tomé buena parte de mis ideas, y en particular su concepción de la lucha antiimperialista de nuestros pueblos.
Para Trías el nacionalismo de un país opresor es reaccionario, pero el nacionalismo de un país oprimido es progresivo. En la periferia, nacionalismo e internacionalismo no se contraponen. Así pensaba Trías, así también pensaba Trotsky como vemos en esa cita, y más o menos así piensa Maiki como lo vemos en su posición sobre Libia y los errores que me atribuye.
Y así pensaba yo. Un hecho me hizo cambiar de opinión: La guerra de Yugoslavia. Pueblos oprimidos masacrando a otros pueblos oprimidos bajo la bandera del nacionalismo. ¿Qué tiene eso de progresivo? Después vi que no se trataba solamente de ese caso particular.
Los pueblos de la periferia capitalista tienen por delante una lucha de liberación. La lucha contra el imperialismo es parte, una dimensión, de esa lucha. Limitarla a luchar contra el imperialismo, darle un encuadre nacionalista, es una forma de usar la energía revolucionaria y progresiva de ese pueblo para un objetivo reaccionario. Y así encarada, como lucha nacionalista, nunca será una liberación. Ningún pueblo se liberará de la opresión imperialista por vía nacionalista. Lo único que hará es desgastar esa energía contra otro pueblo, y seguir en la trampa.
Dicho esto en titulares, vamos a algunas aclaraciones de conceptos.
«...el nacionalismo antecede a las naciones. Las naciones no construyen estados y nacionalismos, sino que ocurre al revés... Las naciones como medio natural de clasificar a los hombres, como inherente destino político, son un mito; el nacionalismo, que a veces toma culturas que ya existen y las transforma en naciones, a veces las inventa, y a menudo las destruye: eso es realidad.»
Esto es Eric Hobsbawm, “Naciones y nacionalismos”. Para el desarrollo de estas ideas me remito a ese libro y pongo acá apenas alguna generalidad. (2)
¿Qué es el nacionalismo? Un programa político, que asume la forma de la construcción de un proyecto nacional. No es el programa de una nación, es el programa de una clase “para” una nación. De una clase dominante que aspira a desarrollar su dominio dándole mayor alcance y profundidad con el instrumento de un estado-nación. ¿Qué clase? Si se trata de un nacionalismo de la era moderna, es siempre una burguesía. El nacionalismo moderno es un proyecto político burgués
¿Qué quiere decir esto? Que en su contradicción SECUNDARIA es un enfrentamiento de una burguesía con otras burguesías, y que en su contradicción PRINCIPAL es una forma de dominio y opresión de esa burguesía sobre las clases populares que explota.
Supongamos que en un país de la periferia “atrasada, bárbara, un país colonial” haya una burguesía nacional opuesta al imperialismo. ¿Cuál es su enemigo SECUNDARIO? El imperialismo. ¿Cuál es su enemigo PRINCIPAL? El proletariado de ese país, y demás sectores explotados
Seamos justos. Trías tenía claro todo esto, y lo explicó muy bien. Su error, y eso lo entendí más tarde, es el eclecticismo que lo llevaba a ser inconsecuente con esta idea, a hacerle concesiones a lo que él mismo combatía. Por ejemplo: sostenía que la burguesía nacional en los países dependientes, como estaba estructuralmente atada al imperialismo, nunca llevaría adelante una revolución nacional y democrática en esos países (idea correcta). Pero entonces era el proletariado quien debería culminar las tareas históricas de la burguesía que quedaban pendientes, como ser construir un estado-nación. Ahí estaba su inconsecuencia. Tomaba como “tareas históricas de la burguesía” las tareas del mito burgués (lo que la burguesía había dicho una vez que iba a hacer). Y encima para esas tareas “históricas”, ponía a los obreros a hacer el trabajo de los burgueses, como siempre.
La idea de Trotsky (y de Lenin, y de Kautsy, etc.) de que la realización de un estado-nación prepara condiciones favorables para [el] propio desarrollo del socialismo, es una extrapolación a la periferia capitalista de la experiencia europea (si los compañeros leen ese breve y claro texto del cual tomamos esta cita e incluimos el vínculo, lo verán). Y Trotsky en esto es también inconsecuente con su propia idea, esa idea que supo desarrollar muy bien en la forma de la “ley del desarrollo desigual y combinado”. Porque la periferia no va a seguir la forma de desarrollo capitalista que siguió el centro
¿Qué queremos decir con esto? ¿Que nosotros -o Eric Hobsbawm- somos más sabios que Trotsky o Lenin? No seamos ridículos, quiere decir que ya ha pasado mucho más agua bajo los puentes, la experiencia ha decantado, ha pronunciado su sentencia sobre esa hipótesis histórica, descartado las falsas expectativas, y hoy tenemos muchos más elementos de juicio. Ninguno de nosotros es más inteligente que Newton, pero hoy hasta un liceal puede decir en qué se equivocó Newton
Entonces: Trotsky hablaba de una “monarquía atrasada” en lucha contra una “república civilizada imperialista”. Monarquías en sentido estricto ya quedan pocas en el mundo, y todas pro-imperialistas. En cambio sí hay en la “periferia bárbara y atrasada” cosas que podríamos poner como “semi-monarquías” o más propiamente regímenes despóticos no hereditarios pero muy bárbaros y criminales, que en algunos casos tienen una contradicción parcial y oscilante con el imperialismo. Ese era el caso de Gadaffi.
Parecido a monarquía hay un caso incluso de “comunismo dinástico” como es el de Corea del Norte, una dinastía de déspotas que son un “mix” de dictaduras burocráticas del “socialismo real” con la herencia semi-feudal, patriarcal pre-capitalista y bárbara. Esa dictadura burocrática de herencia semi-feudal está en contradicción con el imperialismo
¿Con quién estarán los socialistas? Hay dos consideraciones diferentes. En las cuestiones tácticas ante determinada situación nos reservamos el derecho a aliarnos “con el Diablo y con su abuela”. Entre ellos puede haber algún Kim bisnieto o tataranieto del Presidente Eterno Kim-il. Sung. Pero en cuestión de principios no vamos a hacer ninguna concesión a nadie
¿Qué quiere decir concesión de principios?
Maiki cita un fragmento de mi nota sobre Libia:
“La soberanía de los pueblos parte de la base del DERECHO A LA REBELIÓN, pero tomar como sujetos de soberanía a los estados es precisamente lo contrario. Supone el concepto de “soberanía” propio de los Tratados de Westfalia de mediados del siglo XVII (fin de la Guerra de los Treinta Años), que instauran la idea de que cada Estado tiene el derecho de masacrar a su pueblo de la manera que le parezca, sin que lo demás Estados se metan. Se lo llama “no injerencia”, y es un acuerdo entre poderes. (Y la cita es más extensa, porque el compañero no hace un recorte descontextualizado, cita respetuosamente).
Y él por su parte dice varias cosas, pero vamos a tomar solamente lo más duro:
“Opiniones como la del compañero ¿no le abren cierta brecha de justificación a la intervención que se realizó, con el pretexto de la masacre que Gadaffi estaba haciendo contra el pueblo libio?”
Hay una nota para Posta Porteña que quise escribir pero nunca lo hice, y ahora lo lamento. Era denunciando la masacre de Homs en Siria por el gobierno de Assad, en febrero 2012. Quería comparar esa masacre con la de los nazis en Lídice o la de los yanquis en My Lai.
Si Gadaffi hace una masacre contra el pueblo libio o Assad contra el pueblo sirio son ellos lo que abren la brecha a la intervención imperialista. Si Maduro aceptase el consejo (por suerte no lo hace) de “romper cabezas”, abriría la brecha.
El pueblo tiene derecho a rebelarse, y a levantarse en armas, y a tomar las armas de donde pueda obtenerlas. Las armas de los que se levantaron en Libia eran tan imperialistas en su origen como las armas de Gadaffi. ¿Quién había armado a Gadaffi? ¿Tenía más derecho a tomar las armas del imperialismo para reprimir un levantamiento popular, que aquellos que se rebelaron?
Escuché una vez a Petras por la 36 explicando que esas masacres de Gadaffi, comparadas con las masacres perpetradas por el imperialismo, serían en todo caso “mini-masacres”. ¿Puede alguien explicarme el concepto de mini-masacre?
¿Cuál sería la posición de los “socialistas”? ¿Decirle a los libios: no tienen derecho a defenderse de Gadaffi porque es antiimperialista, sean buenos patriotas y déjense matar?
Eso no solo sería reaccionario, sería absurdo. No solo sería absurdo, ¡sería demencial!
Cuando hablamos de no hacer concesiones decimos esto: El derecho de un pueblo a la rebelión es un derecho incuestionable
Pasó el Día Internacional de la Mujer, aquí voy a poner un ejemplo de violencia doméstica.
Supongamos un marido que le da una paliza a su mujer. Los vecinos oyen el escándalo y salen a mirar. “Esta es mi casa, ustedes no tienen derecho a meterse” -dice el marido. Alguien llama al 911 y cae la cana.
¿Quién fue el que abrió la brecha para la intervención contra la “soberanía del hogar”, el vecino buchón o el marido golpeador?
Parafraseando una repetida frase reaccionaria diríamos “paren primero de matar ustedes, señores gobernantes”. Los pro-imperialistas o los antiimperialistas.
Entonces le enmiendo la plana a Trotsky: los socialistas están totalmente del lado del PUEBLO oprimido, EN CONTRA de su monarquía (o dictadura bonapartista o lo que sea), y TAMBIÉN en contra del imperialismo. Porque el opresor nacionalista no es menos opresor.Porque NINGUNA FORMA DE DESPOTISMO prepara condiciones favorables para el propio desarrollo del socialismo
En particular, el nacionalismo en la periferia en la época de declinación del capitalismo NO DESARROLLA NADA PREPARATORIO DEL SOCIALISMO porque:
· El socialismo no es el resultado mecánico del crecimiento económico. No, si ese crecimiento se hace en contra del desarrollo político independiente de los trabajadores, subordinándolos a los objetivos “nacionales” burgueses.
· Y además, el capitalismo no va a sacar a esos pueblos del atraso, porque no va a seguir en la periferia las formas que siguió en el centro, porque aquí la “nación” llega tarde y ya perdió en tren para el papel que cumplió en los países centrales en el siglo XIX.
Queda aún el argumento de “no dividir el frente antiimperialista”
· El gobierno que reprime a la población civil es el que divide el frente antiimperialista
· El gobierno que no resuelve los problemas estructurales de la dependencia es el que socava la resistencia antiimperialista, porque un régimen que no rompa la dependencia estructural no es antiimperialista por más verborragia antiimperialista que tenga
· Y si la base de sustentación del gobierno es la administración de la renta extractivista exportadora dentro del sistema mundial capitalista, ese gobierno, en última instancia, estructuralmente, es una pieza del sistema de dependencia
Ahora vamos a los problemas de táctica, y terminamos. Aquí voy tratar temas que van bastante más allá de la discusión con Maiki, pero son temas de enorme actualidad, y aprovechamos
Yo no estoy proponiendo levantarse en armas a tontas y a locas, ni salir a la plaza tampoco en cualquier condición. El derecho no es el HECHO. Puedo no usar un derecho porque es preferible usar otro.
Aquí hemos tenido una discusión sobre el uso del voto en un plebiscito, y se argumentó que ese instrumento cae bajo el control del estado burgués. En cambio parecería ser que las movilizaciones callejeras o las armas no
En Siria comenzó en determinado momento una auténtica rebelión popular contra la dictadura colonial de Assad. Duró como tal lo que dura un lirio, fue cooptada y controlada por fuerzas pro-imperialistas. ¿Cómo ocurrió? Por medio de las armas. No es cierto que el arma libere de por sí al oprimido del control de los opresores. En Siria la rebelión fue controlada por medio de aumentar el nivel de violencia de la propia rebelión, y aumentar así el nivel de dependencia de los proveedores de armas.
“Ni en las fantásticas islas de las robinsonadas crecen hasta ahora los puñales como las hojas de los árboles” -decía Engels-... el poder no es un mero acto de voluntad, sino que exige para su actuación previas condiciones reales, señaladamente herramientas o instrumentos,... la victoria del poder o la violencia se basa en la producción de armas, y ésta a su vez en la producción en general,..”. (3)
Luego Frantz Fanon contestó esas ideas de Engels -y las tildó de pueriles- en forma brillante explicando que la efectividad de la violencia no depende solamente de las condiciones materiales de las armas sino también de las condiciones sociales, políticas y culturales; que las condiciones han cambiado y las necesidades desarrollistas de la burguesía implican la estabilidad política para tener estabilidad de los mercados internos y condiciones para explotar la fuerza de trabajo; y entonces explicó el posible éxito de la guerrilla contra un ejército moderno, algo parecido a lo que dijo Giap con “las guerras las ganan los hombres y no las armas”.
Brillante análisis, para 1961. Desde entonces las cosas han vuelto a cambiar. La reprimerización de las economías de la periferia hace prescindible gran parte del mercado interno, y hoy al imperialismo en algunos casos le sirve más el caos que la estabilidad. Y la forma de enfrentar una insurrección es fomentar otra insurrección, y otra más, Varios ejércitos guerrilleros peleando entre ellos. O protestas sociales contra las protestas sociales. La guerra de todos contra todos.
Por eso, hay que pensar un poco la táctica y no creer que hay métodos insurreccionales o de protesta que nos conducen linealmente a la libertad. Hoy más que nunca es necesario tener un determinado grado de desarrollo político de base para que la rebelión no sea controlada por el caos. Porque si nunca fue cierto que la gente adquiera conciencia viendo a pequeños grupos de manifestantes armando ruido en la calle, hoy menos.
Hoy en Crimea, yo, que reconozco el pleno derecho de ese pueblo a levantarse contra Kiev y contra Moscú, no aconsejaría esa táctica. Les diría a los ucranianos que voten en un referéndum pedorro y que vean si lo pueden aprovechar para dar algunos pasos de desarrollo político. Y es Obama el que dice que los derechos no se votan
Por eso no estoy de acuerdo con salir a tirar abajo cualquier gobierno en cualquier momento. Por una razón de táctica. Pero no por creerme ese cuento del “gobierno legítimo”
Que es como decir que no es correcto intervenir en el caso de la mujer golpeada, si el que la golpea es su “marido legítimo”
1. http://ceipleontrotsky.org/Lenin-y-la-guerra-imperialista
2. http://uhphistoria.files.wordpress.com/2011/02/eric-hobsbawm-naciones-y-nacionalismo-desde-1780.pdf
3. http://www.archivochile.com/Ideas_Autores/engelsf/engelsde00003.pdf