Respuesta a William Yohai sobre los cuestionamientos a mi artículo “Uruguay: alteraciones en la matriz productiva” publicado por Posta Porteña nº 1145
Por Juan Luis Berterretche
Estimado W. Yohai:
Quiero agradecerle en primer lugar su crítica a mi nota porque me obligó a precisar y delimitar mejor algunos conceptos y datos que en ella no desarrollaba o mencionaba sin ahondar. Lo convido además a que nos pongamos de acuerdo sobre algunos aspectos previos para encarar antes de las cifras sobre forestación.
Estadísticas imprecisas, desactualizadas o ausentes
En primer término deberíamos coincidir en que las estadísticas oficiales en Uruguay son poco útiles y de escasa confiabilidad: si no son imprecisas, se publican atrasadas una década o más, o no van al fondo de los temas que interesaría clarificar. E incluso ignoran aspectos primordiales. Veamos algunos ejemplos sobre lo que nos interesa.
Una investigación muy citada que realiza una síntesis sobre extranjerización de la tierra en Uruguay: la de Diego E. Piñeiro /1 es de marzo del 2011 pero tuvo que basarla en el censo agropecuario del 2000 porque el siguiente censo se hizo en 2010-2011 y se publicó en 2012. Es decir pasó más de una década sin hacerse un censo agropecuario en un período de grandes transformaciones agrícolas en el país
Sobre propiedad de la tierra y transacciones inmobiliarias en el campo, la Dirección Nacional de Registros le pasa los datos al MGAP por un acuerdo recién realizado en 2006, cuando ya desde el 2000 se procesaba una intensa especulación inmobiliaria territorial. Por eso Piñeiro en su trabajo afirma “en Uruguay no se cuenta con datos estadísticos firmes”.
Como ejemplo de datos inútiles podemos citar de la presentación del censo de 2010-2011, el cuadro que compara los años 2000 y 2011 por la cantidad de explotaciones según nacionalidad del productor, que sólo toma en cuenta la nacionalidad en caso de persona física. No discrimina la superficie detentada por propietarios en calidad de personas jurídicas (sociedades anónimas, etc.). De manera que el cuadro mencionado no sólo no clarifica el tema, sino que tiende a confundir, porque se basa en cantidad de explotaciones y no en su superficie y de esa forma aparecen los propietarios de nacionalidad uruguaya detentando más del 96% de las propiedades. Cosa que en términos de extensión territorial, que es lo que interesa, no es cierto
La precaria situación de las estadísticas agropecuarias en el país incluso es reconocida en forma in directa por el MGAP. En su presentación ya citada del censo de 2012 anuncia que hará un “Rediseño de todas las encuestas que componen el sistema de estadísticas continuas de la DIEA”. Es obvio que la iniciativa del DIEA no proviene del beneplácito con sus estadísticas
Dentro de ese panorama hay temas que directamente se ignoran. Aquí es importante mencionar lo que dice el geógrafo Pierre Gautreau /2, cuestionando que no estén medidos los cambios medioambientales “y la pregunta es por qué no se mide.” Yo agrego: herramientas existen, pero no interesa utilizarlas. Sobre ese particular es todo el cierre de mi nota que Ud. cuestiona, donde menciono la “Huella ecológica” de Uruguay -la peor de Sudamérica-, la medición de la “Biocapacidad disponible” en el país que no se ha realizado y la “Huella hídrica” aún no medida. Esta última importante tanto en el caso de forestación e industria celulósica como en relación a la producción de transgénicos. Dos rubros que con la ganadería monopolizan hoy el campo uruguayo
Concentración y extranjerización de la tierra
Desde fines de los 60 del siglo pasado hay un proceso continuo de concentración de la tierra, que tiene dos momentos de aceleración en 1980 y en el 2000. Este último, al inicio de este milenio, es el más empinado. El resultado es que en poco más de 5 décadas el número de explotaciones se redujo a la mitad, mientras que el tamaño promedio de estas, aumentó a casi el doble. Es un proceso de involución, de retroceso en sentido contrario a la reforma agraria reclamada por la “izquierda de los 60”. Y algo que lejos de haber disminuido con el gobierno del FA, se aceleró durante los dos ejercicios.
Respecto a la extranjerización de la tierra en el país no existen datos muy precisos, más allá que se coincide que ha sido un proceso acelerado, en especial en la anterior década y lo que va de la actual
En Junio de 2011 en una investigación periodística realizada por el semanario Búsqueda se mencionan ocho grandes empresas forestales que no abarcaban el conjunto de la forestación y reunían ya 845.000 há: Montes del Plata (propiedad de Arauco, Chile y Stora Enso, sueco-finlandesa) Forestal Oriental (UPM- Finlandia), Weyerhaeuser (EUA), UAG (Uruguay- Fondo de inversión) Forestal Tekoayhu (Fondo de inversión), Forestal Atlántico Sur (chilena-uruguaya), RMK Timberland Group (Fondo de inversión) y Sierras Calmas (Ence-español). De éstas la única -al parecer- estrictamente propiedad de empresarios uruguayos era UAG (100.000 ha) /3
Una importante pista que se posee es que en la primera década de este milenio las operaciones de compra venta de tierras sumaron 6 millones 280 mil ha. El equivalente a casi el 40% del total de la superficie agropecuaria del país (16 millones de ha). Mientras que las operaciones de arrendamientos sumaron 5 millones 766 mil ha. Pero destacándose que hay una tendencia clara a la propiedad de la tierra en la forestación (por el tiempo que lleva el crecimiento de los árboles), frente a las plantaciones de cereales y oleaginosas -y en especial de la soja transgénica- que tiene retorno anual (o bi-anual cuando se combina con la cosecha de trigo) y donde priman los arrendamientos
Para Gabriel Oyhantçabal: “En cuanto a la extranjerización es particularmente destacable que”...”entre 2000 y 2011 los uruguayos pasaron de controlar del 90,4% al 53,9% de la superficie productiva nacional, mientras que las personas jurídicas (sociedades anónimas en su mayoría) pasaron de controlar de un 1% a un 43,1% del territorio, apropiándose de esta forma de casi 7 millones de hectáreas en sólo 11 años”/4
Hubo otras preocupaciones que no incluí en la nota. Por ejemplo, en mi limitada pesquisa periodística encontré poca investigación universitaria publicada que trate sobre el tema. Piñeiro en el texto ya citado remarca esta misma observación respecto a la academia, agregando como auto-omitidos de la discusión además:“al sistema político, las organizaciones sociales y los medios de comunicación”
A mi texto periodístico no se le puede exigir la amplitud y precisión de una tesis de doctorado. El problema que intentaba difundir con mi nota es la inquietud ante la existencia de una profunda transformación de la matriz productiva del país que implica pérdida de soberanía nacional y graves consecuencias medioambientales, sin prácticamente ningún debate democrático y participativo de la población. Lo que para mí significa un crimen contra los sectores populares, más aún cuando considero dicha transformación una clara involución económico-social que perjudica a la gran mayoría de nuestros coterráneos y beneficia a unas pocas grandes corporaciones transnacionales -y sus socios nativos- y al capital financiero. En ese punto supongo que estamos de acuerdo
La extensión de la forestación en Uruguay
En la presentación sobre el censo agropecuario de 2011 que realizó el DIEA el 05 de diciembre de 2012 en el MGAP sobre explotaciones y superficie según principal fuente de ingreso, el rubro forestación abarca 1.265.843 hectáreas /5
Aquí hay que diferenciar territorio estrictamente forestado y extensión de predios dedicados a la forestación. Hay que tener en cuenta que en un predio forestal no se aprovecha efectivamente con árboles más del 60 o 70%, debido a obligación de retiros con cursos de agua, alambrados, línea de alta tensión, caminos internos para la extracción de la madera, pueblos cercanos, o cortafuegos entre diferentes montes. Esa cifra de poco más de 1 millón 265 mil ha, no significa entonces superficie estrictamente forestada, sino superficie de establecimientos que tienen como explotación prioritaria la forestación Todas las áreas no plantadas son aprovechadas para pastoreo de ganado u otras funciones complementarias de la forestación
Para el cálculo del peso económico/social/político de la forestación en el país es más acertado tomar en primer término la extensión territorial de los predios que tienen como objetivo central la forestación, y todas las explotaciones vinculadas, que basarnos en la superficie estrictamente forestada. Como contrapartida para medir la producción en toneladas de madera o las consecuencias medioambientales y en especial la “huella hídrica” es más útil la extensión de la superficie plantada. En mí nota estaba interesado en ambos aspectos, pero con preferencia especial por el primero. Por eso esa cifra del censo agropecuario 1010-2011, de más de 1 millón y ¼ de ha. fue mi punto de partida
En ese cuadro de la presentación del DIEA-MGAP no se especifica, por ejemplo, la superficie forestada que existe en los más de 10 millones de hectáreas dedicados en prioridad a la cría de vacunos de carne. Las pasteras no industrializan sólo madera de plantaciones propias o de propiedades dedicadas en exclusividad a la forestación. Montes del Plata declaró que utilizará un 27% de madera proveniente de terceros. Lo mismo ya realiza UPM que tiene acuerdos con 250 productores rurales que le abastecen el 30% de la madera que consume la planta de Fray Bentos -aprox. 1 millón de toneladas anuales- y donde existen propiedades en que la forestación no es el rubro principal de su producción
A eso hay que sumar una parte de las más de 330 mil há clasificadas por DIEA en el cuadro como “otros” y donde se incluyen: semilleros, viveros, plantines, etc. Montes del Plata destacó en 2013 la inauguración de un vivero con capacidad para producir 20 millones de plantines al año
Aumenta la especulación
Es necesario además considerar las transacciones inmobiliarias realizadas por el sector forestal en los últimos dos años (2012-2013) que no pueden ignorarse y que el censo de 2010-11 del MGAP no incluye. Dos años significativos ya que fueron previos a la puesta en marcha de la planta de Montes del Plata, el mayor establecimiento mundial de producción de celulosa que creó una enorme expectativa para el crecimiento de la forestación. Transacciones sobre las que no hay datos por destino o rubro a encarar
Según DIEA-MGAP el precio promedio por há de las ventas de campo en 2012 y 2013 fue record. En 2012 se alcanzó el precio promedio por há de U$S 3.473 y en 2013 el promedio fue de U$S 3.519 por há, superando ambos el record anterior de 2008. Esto indica un aumento de la especulación inmobiliaria territorial. Lo que no es identificado es cuánto en esa especulación es resultado de la inminencia del inicio de producción de la mayor planta de celulosa del mundo
De todas maneras, esos promedios no fue lo que se pagó por los campos más caros. “Ese partido lo jugaron Soriano con un precio promedio de US$ 6.565 por hectárea, Colonia con US$ 6.079 de promedio y San José con US$ 5.974 en promedio por hectárea”. No por casualidad la especulación territorial fue más intensa y los precios más altos en los departamentos del entorno de las plantas de celulosa. Recordemos que el gobierno del FA en 2011 decidió en acuerdo sigiloso con Montes del Plata crear una nueva categoría de suelo forestal en una zona que con preferencia era dedicada a la agricultura y la lechería.“Poco más de un tercio (34%) de la superficie vendida en 2013 fue de campos de más de 2.000 hectáreas, si bien estos negocios fueron solo el 1% del total. El 69% de las operaciones se concentró en campos de 10 a 100 hectáreas, cuya superficie representó el 12% del total”...”son los compradores extranjeros (fondos de inversión) los que siguen dinamizando el mercado”/6
En relación a la extensión de las propiedades negociadas se vendieron 684.000 há en 2012 y 370.927 há. en 2013. Es decir entre los dos años (2012 y 2013) no contabilizados en el censo de 2011, se vendieron más de 1 millón de há. /7. ¿Cuánto fue a parar a forestación? Con los datos estadísticos desactualizados de Uruguay sólo se pueden hacer suposiciones. Pero se puede presumir que una parte importante de esas transacciones están relacionadas con la forestación. En comienzos de 2014 existió incluso algún movimiento de ventas en el noreste ante la perspectiva de una tercera planta de celulosa, aún no aprobada, con valores que oscilaron entre 3 mil y 4 mil U$S la hectárea
A lo dicho hasta ahora hay que sumar las hectáreas ocupadas por las centenares de empresas que giran alrededor de la forestación: servicios para la producción (excavaciones, poda, construcción de caminos, transporte, etc.); construcción y mantenimiento de plantas; logística y maquinaria; las empresas y las plantas de energía a partir de biomasa asociadas a la forestación; y la propia industria celulósica y de papel
En marzo de 2014 salió humo blanco por primera vez de las chimeneas de Montes del Plata. La planta todavía no empezó su producción objetivo que son 1 millón 300 mil toneladas de celulosa por año. Para lo que va a necesitar 4 millones 500 mil toneladas de madera anuales según sus previsiones /8. ¿Ud. considera excesivo pensar que la forestación y todo el entorno que la sostiene en Uruguay, es decir las variadas empresas vinculadas a la forestación, ya están ocupando o están a punto de ocupar 2 millones de há, que es la cifra estimada por mí? Esperemos no tener que aguardar otra década para que las estadísticas uruguayas nos saquen de dudas
Conclusiones
Concluyendo: mi afirmación se trataba de una proyección aproximada tomando en cuenta los datos del censo 2010-2011 sobre superficie de empresas cuyo principal rubro es la forestación; sumada a superficies forestadas de explotaciones que no tienen a la forestación como rubro principal; más empresas dedicadas a semilleros, viveros y plantines; y las empresas vinculadas que brindan todo tipo de servicios para la forestación y la industria celulósica con predominio de corporaciones transnacionales. A lo que debía agregarse el aumento de superficie dedicada a la forestación en los últimos dos años cuando se negociaron más de 1 millón de ha y se pagaron los precios más altos en el entorno de las plantas celulósicas
En mi texto, en la previsión de producción de celulosa y las perspectivas de la “huella hídrica” incluyo las dos plantas: UPM ya en pleno funcionamiento y autorizada a aumentar un 10% más de producción y Montes del Plata que recién inició su período de prueba. Y que proyecta procesar 4 millones y medio de toneladas de madera al año. Es decir UPM y M. del P. van a consumir entre las dos aprox. 8,4 millones de toneladas anuales de madera. Es sobre esa cifra que debe calcularse la huella hídrica de la forestación que imprimirán anualmente ambas pasteras de celulosa. A lo que hay que agregar la huella de agua gris de las propias plantas de industrialización.
Centré el texto en ellas -fáciles de identificar- porque es el vector que viene empujando en mayor medida la forestación en el país y que comparte con los transgénicos la máxima responsabilidad sobre la concentración y extranjerización de la tierra. La forestación tiene otros aspectos, ni se limita a los 6 o 7 especies de eucaliptus que se plantan, ni sólo a la producción de celulosa. Como Ud. afirma, también existe forestación de otras especies como pinus, -destinado a la industria de paneles de madera, etc.-, con problemas similares al eucaliptus respecto a la huella ecológica y a la huella hídrica, que en mi texto no deslindé
Es importante remarcar que en los montos de exportaciones forestales el porcentaje mayor no lo ocupan, ni los rolos o los chips sino la madera transformada que se prevé que, en 2014, exporte por encima de los U$S 2.200 millones y signifique el principal rubro exportador de la economía uruguaya bajo el control de un oligopolio de dos empresas extranjeras
Los tres campos territoriales del agro-negocio
Considero al texto de Gabriel Oyhantçabal /9 como el más actualizado y el que intenta dar sobre una base teórica una visión de economía política sobre la transformación agrícola y agro-industrial en Uruguay. Comienza por destacar el rol de las transnacionales y la intervención del capital financiero en este proceso :
“En las últimas dos décadas se ha producido en Uruguay una fuerte expansión del modelo del agro-negocio producto de la extensión y profundización de las relaciones sociales capitalistas en el sector agroindustrial, al impulso de grandes empresas transnacionales que se ubican en todas las fases de los complejos productivos del sector agropecuario. Esta expansión se sustenta en un flujo permanente de capitales hacia el sector agrícola, provenientes muchos de ellos del sector financiero. Los cultivos más dinámicos, que le han ganado hectáreas y protagonismo en las exportaciones a la ganadería, han sido la forestación y la soja, ambos destinados a la exportación y en manos de mega-empresas trans-regionales y transnacionales.”
Y en su síntesis final remarca el dominio territorial del agro-negocio en el país:
“Los principales elementos que surgen del análisis refieren al proceso de fuerte expansión del territorio del agro-negocio en Uruguay durante la última década, en particular en algunos rubros donde el capital se ha territorializado como la soja y la forestación, que se asocia a la monopolización del territorio por el capital. Esta doble tendencia configura en nuestro país los tres campos de la cuestión agraria: el territorio del agro-negocio, el territorio de la agricultura familiar monopolizado por el agro-negocio, y el territorio del capital local monopolizado y/o articulado al agro-negocio”
De manera que la extensión territorial de la forestación y del agro-negocio en general no puede medirse solo en términos cuantitativos. En la actualidad existe una hegemonía del agro-negocio en el total de la superficie agropecuaria del país, ya que el territorio ha sido monopolizado por el capital impidiendo toda autonomía productiva por fuera de ese monopolio. Y esto, al ser un proceso conducido por mega-empresas transnacionales y el capital financiero imperialista, significa una pérdida total de soberanía de la matriz productiva agraria y agroindustrial del país
El enfoque sobre la transformación de la matriz productiva uruguaya debe basarse en la percepción de este proceso de acumulación de capital en base territorial que se desarrolla desde las últimas décadas en todo el planeta
Coincidencias y diferencias
El tema de la extranjerización de la industria frigorífica sólo lo mencioné de pasada y citando un trabajo de hace un quinquenio. Puse la nota al pié de donde cito, para fechar la información que era del 2009
En una rápida pesquisa que realicé ahora para responderle, obtuve datos más actuales y precisos que confirman la información del 2009: “La expansión del capital en la última década agudizó la situación de subordinación a la industria (frigorífica) resultado de la aceleración de la concentración en la fase industrial, donde los capitales brasileños (Marfrig, JBS-Friboi, Minerva) controlan el 48% de la faena y el 60% de las exportaciones de carne vacuna, que en 2012 ascendieron a 1.400 millones de dólares” /10 Es decir: tres empresas brasileñas controlan casi el 50% de la faena y el 60% de las exportaciones. Esto significa un absoluto dominio extranjero de la industria que absorbe el 50% del plusvalor obtenido de la faena y el 60% del plusvalor proveniente de las exportaciones de carne, por un oligopolio de 3 empresas brasileñas. Con estos datos se completa el dominio de capital extranjero del agro-negocio sobre el territorio agropecuario nacional
Respecto a la observación que Ud. hace sobre el posible control extranjero de la industria informática, no lo incluí porque ni era el tema central de mi nota ni contaba con datos recientes sobre Uruguay al respecto. Pero es posible que Ud. tenga razón ya que en una nota que publiqué en junio de 2013 /11 basándome en una investigación del DIEESE /12, señalaba que en Brasil un gran porcentaje de empresas compradas por corporaciones extranjeras en ese año pertenecía al área de informática y tele-comunicaciones. De cualquier forma es evidente que dicha industria no crea graves problemas ambientales y de salud para la población y las generaciones venideras y no incide decisivamente en la “huella ecológica” o en la “huella hídrica” del país, que era el tema principal de mi artículo
Tampoco discrepo respecto a su opinión sobre la utilización por el estado del software libre o corporativo. Los gobiernos reformistas o “progresistas” siempre encuentran coartadas o pretextos para beneficiar al software corporativo a pesar de las disposiciones vigentes en los países. Los ejemplos son múltiples en América Latina
Una discrepancia básica
Las cifras sobre forestación en Uruguay son discutibles dependiendo del enfoque sobre el agro-negocio. Pero tenemos una discordancia esencial con la separación que Ud. hace entre una “lógica estrictamente ambientalista” y una “lógica económica”. Y aquí llegamos al que para mí, es el tema central sobre el que debería estar centrado el debate de las perspectivas del país y los movimientos sociales y social-políticos.
En su crítica a mi nota Ud. afirma también respecto a los cambios en la matriz productiva que:
“Algunos de ellos serían inevitables bajo cualquier régimen socioeconómico. Es indudable que si se extienden los niveles de consumo a nivel de las mayorías habrá que disponer de más bienes. Y esto significa necesariamente presionar sobre los recursos naturales”. A lo que agrega de pasada, que en los años 60:”No estaban de moda los temas ambientales.”
Creo que es un error separar a los aspectos ambientales de los económicos, sociales o políticos y considerar a los temas ambientales como una “moda”. Hay que encarar a los temas ambientales como parte de la economía política. Y aquí es bueno apelar a Marx aunque él no haya previsto los límites de los recursos naturales para un supuesto ilimitado crecimiento económico capitalista, ni las aberraciones de la acumulación capitalista actual, problema que es común a todo el planeta. Ni tampoco haber pronosticado como se procesaría una transición entre el capitalismo y el socialismo.
Contamos de la pluma de Marx, con una pista referida a las transformaciones que debieron producirse para que se pudiera transitar desde el feudalismo al capitalismo. Un indicio muy importante para pensar los aspectos que puede abarcar una transición que elimine la actual explotación del trabajo por el capital. Marx puso en primer lugar de la transición hacia una nueva sociedad, la relación del individuo y de las sociedades humanas con la naturaleza y la tecnología.
Es decir tomó ese aspecto como el primer momento del cambio social. Considerando la transformación humana y los cambios del relacionamiento del hombre con la naturaleza, como inter-dependientes. Y fue más allá: mencionó la idea de que la relación con la naturaleza, con la tecnología, las propias relaciones sociales y de trabajo humanas y las representaciones mentales, se combinan en un proceso transicional, en un único escenario regido por interrelaciones dialécticas
Marx nos dice:“La tecnología pone al descubierto el comportamiento activo del hombre con respecto a la naturaleza, el proceso de producción inmediato de su existencia, y con esto, asimismo, sus relaciones sociales de vida y las representaciones intelectuales que surgen de ellas” /13
Existe una gran cantidad de conflictos ambientales en nuestro continente en rechazo a la relación de las transnacionales con la naturaleza. Sólo de corporaciones mineras con comunidades indígenas hay 204 conflictos en la actualidad /14
El rechazo a la minería a cielo abierto, al fracking, a los monocultivos de organismos genéticamente modificados o de eucaliptus y sus agro-tóxicos genocidas son anuncios o incluso los primeros intentos de encarar una transición hacia un nuevo régimen social. Debemos considerar las exigencias y programas levantados en esos conflictos en América como fases de la lucha por una nueva sociedad que está demandando una relación diferente de la humanidad respecto a la naturaleza
Esto es parte también de la negación de nuestros pueblos a una tecnología propia del capitalismo, de sus medios de producción, subordinados al valor de cambio y contrarios a las necesidades humanas. Ni la tecnología vigente ni la ciencia capitalista son neutras y útiles en su conjunto para una nueva sociedad. El extractivismo imperialista actual está basado en tecnologías funcionales a la acumulación de capital. Debemos romper con el convencimiento de que las tecnologías actuales son las únicas posibles y aprovechables en una nueva sociedad. Albert Einstein nos alertaba que “no podemos resolver problemas pensando de la misma manera que quienes los crearon”
Las nuevas organizaciones social-políticas que conducen muchas de las luchas que se desarrollan en nuestro continente demandan también un cambio en las relaciones sociales y políticas humanas, para superar la nefasta división brazo/político, brazo/sindical (partidos/sindicatos) que primó en el siglo pasado adaptándose a la explotación capitalista. El FA y el PIT-CNT son ejemplos paradigmáticos de esta adaptación. Y en nuestro continente los casos son múltiples
Lo mismo respecto a las relaciones de trabajo y la organización de la producción. Ni el régimen dictatorial de la fábrica, ni el trabajo esclavo o infantil, ni la discriminación de género en el trabajo, ni la precarización general del trabajo, ni la explotación mineral de la fuerza de trabajo (es decir trabajo forzado sin preocupación siquiera por la reproducción biológica de esta fuerza /15) aspectos todos generalizados y básicos del capitalismo actual, son relaciones de trabajo aceptables para la construcción de una nueva sociedad
Tampoco la expulsión masiva de poblaciones del campo a los suburbios miserables de las ciudades y la exclusión social urbana, son relaciones de sobrevivencia a aceptar en una nueva sociedad. Sobre ninguna de esas bases se puede edificar el socialismo
Este es uno de los graves errores de la burocracia soviética, sus partidos y países subordinados, que no promovieron ni buscaron desarrollar una nueva relación de las sociedades humanas con la naturaleza. Que mantuvo la dictadura de la fábrica y sólo cambió a las patronales y los capataces por la burocracia sindical. No desarrollando nuevas relaciones de producción, sociales o políticas en sus regímenes. Primó el dominio burocrático sobre la población y la continuación de las tecnologías capitalistas en la producción, como lo demuestra entre otros ejemplos, Chernóbil. El resultado fue la implosión de la URSS y la trágica restauración en todos sus términos del capital en esos países mal llamados socialistas y que se auto-definían como marxista-leninistas. Ejemplo que no debemos emular
Optimismo injustificado
Con convicción gratuita Ud. afirma que:
“Podemos imaginarnos una situación en que todos los problemas ambientales que se denuncian cotidianamente se resuelven en gran medida. En lo esencial en nuestro país bastaría con que bajaran significativamente los precios de media docena de commodities, entre ellos la celulosa, la soja, el hierro y alguno más para que, como por arte de magia, dejáramos de hablar de estos temas.”
Creo que esta supuesta situación, es infundada. Los transgénicos llegaron para quedarse y la producción de celulosa también. Monsanto y las demás empresas de biotecnología y agro-tóxicos tienen proyectos a largo plazo para el enclave sojero Sudamericano que ocupaba hasta la última cosecha de 2012-2013, 50 millones de hectáreas con un único monocultivo que destruye bosques, desplaza plantíos esenciales para la alimentación de sus poblaciones, expulsa agricultores familiares, indígenas y trabajadores rurales, a la vez que envenena el agua la tierra, el aire y los alimentos, con semillas bio-degradadas y pesticidas que afectan la salud de la población /16.
UPM, Montes del Plata, sus “desiertos verdes de eucaliptus” y sus plantas productoras de celulosa, así como en otros países de Sudamérica, vinieron con sus monocultivos y fábricas contaminantes para permanecer durante décadas. Y promueven con los productores asociados contratos por 30 años /17. Aratirí también pretende firmar un contrato de explotación por 30 años. Invierten miles de millones de U$S porque confían en la estabilidad institucional burguesa del “progresismo” y la oposición y porque junto al capital financiero controlan los mercados de futuro de commodities. ¿O Ud. todavía cree en la mano invisible del mercado manejando los precios de las mercancías?
Ambientalismo, inseparable del combate al capital
Al agro-negocio y a la minería a cielo abierto hay que expulsarlos con masivas movilizaciones populares como ya lo están haciendo con algunos éxitos los sectores populares en países vecinos, contra Monsanto y la minera Barrick Gold, etc. Y como la ofensiva del plebiscito contra Aratirí o las movilizaciones de la ANP en defensa de la tierra llevan a cabo en Uruguay. Es lamentable, pero a causa de gobernantes pusilánimes que se autodefinen de “izquierda” y que no poseen ninguna convicción socialista, es una batalla que nos va a llevar años y que lejos de ser una moda, es hoy inherente a la lucha contra el capital
Con tristeza aún recuerdo una consigna en un muro de Fray Bentos en medio del conflicto con Gualeguaychú. Pintada, que hace unos años me sugirió que aún nos restaba mucho tiempo para una respuesta popular contra estas lacras del capitalismo tardío. El derrotista texto en defensa de UPM declaraba: “Prefiero morir de cáncer, que de hambre”
Hoy podemos tener expectativas más positivas. Un sector importante de la población lejos de someterse a optar entre el hambre y el cáncer, ha decidido luchar contra las transnacionales que declararon una guerra contra la naturaleza y la población del planeta. Y lo ha debido hacer enfrentando sus tradicionales organizaciones sociales y políticas. Por eso terminé la nota que Ud. cuestiona diciendo:“Pero el tiempo es implacable y existen en la realidad nacional indicios positivos: los movimientos contrarios a transformaciones productivas inconsultas y perniciosas a la naturaleza y a la salud humana, no han hecho más que crecer en el país.” Y por suerte en América es un escenario generalizado
Notas
1/Diego Piñeiro Dinámicas en el mercado de la tierra en América Latina: El caso de Uruguay Presentación en Power Point del texto elaborado para la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés). D. Piñeiro es ex-decano de la Facultad de Ciencias Sociales de Universidad de la República.
2/Fernán Cisnero Árboles, negocios y desarrollo Entrevista al geógrafo francés Pierre Gautreau en relación a su libro recién publicado Forestación, territorio y ambiente (Editorial Trilce), El País Digital. Qué pasa, 29 de marzo 2014.
http://www.elpais.com.uy/que-pasa/arboles-negocios-desarrollo.html
3/Mario Florentin En Uruguay 15 empresas concentran tierras por el equivalente a 3 departamentos E’a en base al semanario Búsqueda, 01 de junio de 2011
http://ea.com.py/en-uruguay-15-empresas-concentran-tierras-por-el-equivalente-a-3-departamentos/
4/Gabriel Oyhantçabal. Los tres campos en la cuestión agraria uruguaya Observatorio de política de tierra - Informe Nº 3 año 2012 Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República. 5 de abril de 2013. Debo precisar que no pude identificar el origen documental de estos datos aportados por el autor.
5/Presentación de datos preliminares del Censo General Agropecuario 2011 Sala Schwedt, Sede Central del MGAP 05 12 2012. Apertura II: explotaciones y superficie, según principal fuente de ingreso. CGA 2011 - Cuadro N 11.
6/ Pablo Antúnez La venta de tierras alcanzó un monto record de U$S 1.305 millones. El País Digital -Economía 13 03 2014
http://www.elpais.com.uy/economia/rurales/venta-tierras-tuvo-monto-record.html
7/Pablo Antúnez Ibíd.
8/ Tanto el consumo del eucaliptus de 500 mil lt. de agua por tonelada de madera; como la relación 4 toneladas de madera para producir una tonelada de celulosa, fueron datos extraídos de la producción forestal en España. Porque no encontré datos específicos de Uruguay. En este texto, hice una corrección a partir de informaciones recientes de Montes del Plata que indicó que consumirá 4 millones 500 mil toneladas de madera para producir 1 millón 300 mil toneladas de celulosa, según Carolina Moreira, gerente de sustentabilidad y asuntos corporativos de Montes del Plata, para Agenda Forestal. Lo que corrige de 1 a 4 para 1 a 3,5 la relación celulosa madera. Es posible que esta diferencia provenga de mayor productividad de las empresas que tienen tecnología más reciente en Uruguay y de la adaptación de la especie eucalyptus dunnii con mayor aptitud para el procesamiento industrial en el país
9/ Gabriel Oyhantçabal. Ibíd.
10/ Gabriel Oyhantçabal.Ibíd.
11/Ver mi nota: Brasil: Golpe de timón...a la derecha. Rebelion.org 17 de junio 2013.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=169859
12/José Álvaro de Lima Cardoso Trajetória preocupante das contas externas do Brasil El autor es economista y supervisor técnico del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socio Económicos (DIEESE) Santa Catarina. Desacato.info 8 de junio 2013.
http://desacato.info/2013/06/trajetoria-preocupante-das-contas-externas-do-brasil/
13/Karl Marx, El Capital, Libro I capítulo 13 Maquinaria y gran industria Nota 4 al pie de página. P. 451 Siglo XXI Editores.
14/Minería y pueblos indígenas 2014 Portal Red de Noticias e Información sobre Pueblos Indígenas, Derechos Humanos 12 de febrero de 2014.
15/Guilbert, B., La mondialisation de la valeur. Le 11 septembre et la loi de la valeur , Communication au Colloque Marx International, 28 septembre 2004 – 2 Octobre 2004, Université de Paris–10. p. 5.
16/Ver mis artículos: El enclave sojero de Sudamérica Rebelion.org 15 09 2013 y Uruguay, país transgénico. Rebelion.org 08 11 2013
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=173949
y http://www.rebelion.org/noticia.php?id=176579
17/ Perspectivas Agropecuarias 2014, Blasina y Asociados (Agronegocios y Comunicación) p. 274