¿Cuántos años pasaron desde de la última huelga de Salud Pública? recuerdo las noches en el Vilardebó con Juan el guitarrero, animando esa depresión de huelga vacía de movilizaciones allí, salvo aquellos heroicos cortes de Millán de vez en cuando, con los gurises del taxi, con extraordinarios y buenazos compañeros que la sostenían como podían sin dejar faltar la atención indispensable a ese dolor popular desatendido hace tantos y tantos años. Mostraba la huelga una nueva dirección que ilusionaba --al menos a aquellos que como yo y mis compañeros de aquella Convergencia-- un nuevo ascenso de protagonistas que no parecían tener nada que perder, y mostraba dirigentes que parecían ser lo nuevo, lo diferente, lo no controlado por las burocracias acostumbradas a traicionar, a negociar a espaldas de los trabajadores, a transar sin dar explicaciones.En suma, diferentes a la nueva camada que dirige las derrotas y a consecuencia de las mismas hace tantos años. Los que hace un tiempo presentan como triunfos los corporativos avances salariales a caballo de los nuevos desembarcos de colonizadoras inversiones, y de entrega del país a mayores saqueos
Aquélla huelga denunciaba el derrumbe de la salud pública, la desmoralización y la desidia que operaba ese derrumbe entre los propios trabajadores, y el comienzo de reversión a esos estados que podía mostrar la huelga. En aquellos días fui al Saint Bois, en una chatura similar al Vilardebó, al Pasteur donde la animación estaba buena, con festival en la placita de atrás, y una movida interna con mucho más energía. Al Piñeiro del Campo no pude entrar porque la guardia pretoriana de Venturini (n. d. posta: es el juaco de Abril NO ¿?) y la CI, "custodiaban" la entrada para garantizar una asamblea. Ahí estaban las caras de varios militantes de AUTE, del SUNTMA, del SAG, del sindicato del Registro Civil, y quien sabe cuántos más. Formados como matones en la entrada. Era su rol. Matonear
ALFREDO SILVA Y BEATRIZ FAJIÁN dirigían. Luego vino el gobierno de los que nunca habían gobernado. Ascendieron Beatriz y Alfredo. Desde aquéllos días. Uno los ve mejor vestidos y peinados y bajando de mejores autos. De aquellos días a estos vergonzantes días. No tanto por lo que juzga la "justicia", sino por un rol cada vez más claro de compromiso con el poder pequeño, miserable y precario, que se obtiene administrando la miseria hospitalaria, y sus contratos vergonzantes. Ninguna representación real de los trabajadores.
Representan al aparato de la dirigencia sindical, sumiso y oportunista con el gobierno, como escalafón a privilegios de viajes, mejor ropa, comida, y zanganería a costa de los trabajadores. Con y sin acusación judicial, se transformaron en corruptos utilizando el poder y el prestigio adquirido, para ser cooptados por la tentadora oferta de ser funcionarios con pequeños feudos a cargo.
En aquellos días, en representación de Palabra Socialista le hice un reportaje a Alfredo. Fue dentro de su coche alquilado por el sindicato, en un acto en los cuernos de Batlle (y no recuerdo bien si fue una Marcha del Filtro) con el que recorría el país sosteniendo asambleas y la huelga. Se veía cansado y tenso, pero conciente y orgulloso de su rol. Y desafiante ante el poder y la burocracia sindical
Alfredo... Alfredo. Qué vergüenza!!
Tengo la tristeza que me produjo el 7 a 1 de Alemania a un Brasil arrodillado. Solo que ésta vez el partido sigue y pueden seguir los goles en contra!!!
Uno ya no debe sentir estos dolores porque golpe sobre golpe no debería doler ya. Pero duele.
Cuánta mugre le da de comer a los viejos guardianes del poder de éste país, la catastrófica administración del gobierno actual.
Cuánta debilidad aporta a los trabajadores que no encuentran hace tiempo una oportunidad que no sea pactando y colaborando con los proyectos de entrega y los repartos de migajas
Ya no influye nada de lo que diga o haga un opinólogo como yo, desde hace bastante tiempo, a las nuevas generaciones. Solo se escucha decepción y escepticismo, desencanto. A pesar de ello y sin recambio posible, lo electoral se impondrá.
Tal vez ya no importe quien gane las elecciones nacionales,¿ no? enfrentaremos los mismos problemas, los mismos enemigos. Tal vez exagero. Pero ésa es la sensación.
Escuché hoy un rato la 36 y no parecía diferir con Heber, con Solari. Ni un llamado a reorganizar y a levantar la mira. Solo escarbar la basura actual para pescar votos
Antes se lo solía llamar oportunismo. Hoy tal vez se pinte esa política de "consecuente" denunciadora proelecciones nacionales y por el triunfo la "justicia", como siguen llamando al poder judicial.
Ay Alfredo.... Alfredo. Y los goles en contra siguen
Aun no termina el partido. El juez da alargues infinitos