LEAR: NO SON EXCESOS
ES UNA POLÍTICA EMPRESARIAL DEFINIDA CON EL AVAL DEL ESTADO
Por Elena Luz González Bazán Secretaría de Prensa del MONAREFA especial para Villa Crespo Digital
4 de septiembre del 2014
La empresa de capitales norteamericanos, LEAR, ha decidido y lo ejecuta con total impunidad, enjaular a los Delegados, separarlos de sus compañeros. Con esta actitud empresarial y represiva muestra que tiene, como dice el dicho, el toro por las astas. Ante la avanzada de que debían ser reincorporados, porque así lo avala la Justicia y la tibia actitud del Ministerio de Trabajo de la Nación, redobla la apuesta y en horas construye un espacio precario donde separa a los delegados de sus compañeros de trabajo
http://www.villacrespomibarrio.com.ar/2014/monarefa/lear%20solidaridad.htm
Berni, Galeano y GNA: ilegalidades, provocaciones y militarización de la protesta social
"Se está militarizando la protesta social”, señaló Myriam Bregman anoche en el programa de Nelson Castro. “Así no tratan a los genocidas ni a los peores narcotraficantes del país, así tratan a los que luchan y protestan".
La infiltración es una gravísima ilegalidad, pero no la única en la que la Gendarmería incurre en cada una de las manifestaciones y de los cortes de Panamericana.
El coronel del Ejército Roberto Ángel Galeano ya es famoso gracias a que fue noticia durante todo el día de ayer cuando se dieron a conocer los videos en los que se lo escucha gritar: "Dale, bajalo a los palazos, ¡carajo!"; "Detenelo, detenelo", ordenaba Galeano, el verdadero jefe del operativo de Gendarmería Nacional en la Panamericana el pasado 30 de julio.
Luego de que el comandante Juan Alberto López Torales simulara ser atropellado por un auto que formaba parte de una caravana en apoyo a la lucha de los trabajadores de la autopartista Lear. El joven que manejaba el auto está imputado por el fiscal Molina Pico por haber cometido un supuesto delito. Galeano, de la Inteligencia del Ejército, se paseaba previamente entre los manifestantes, vestido de jogging, sin identificación alguna.
Ayer los abogados del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos presentaron una denuncia penal en su contra, y el mismo día, durante una nueva jornada de lucha de los obreros de Lear, la Gendarmería volvió a reprimir brutalmente.
Hubo cinco detenidos, entre ellos Facundo Gómez, consejero directivo de Filosofía y Letras por la mayoría estudiantil; también hubo hospitalizados, entre ellos un estudiante de Ciencias Sociales, Juan Manuel Galeano.
A Alejandrina Barry, hija de desaparecidos y militante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), los gendarmes le gritaron: “¡Súbase al auto o corre peligro su vida!”, en una clara amenaza. ¿Iban a detener otra vez a una hija de desaparecidos? Todo parecía posible.
Momentos antes, y violando una vez más los fueros parlamentarios, irrumpieron contra el diputado nacional Nicolás del Caño, arrojándole gas pimienta directamente en los ojos. Esta violación de los fueros ya había sucedido el 8 de agosto, cuando junto a Christian Castillo fueron privados de su libertad por un grupo de gendarmes que durante media hora les impidió desplazarse e ir a ver a sus compañeros que estaban siendo detenidos ese día.
Entre ellos se encontraba la nieta restituida Victoria Moyano, militante del CeProDH, que estuvo presa durante nueve horas, junto a Guillo Pistonesi, María Chaves y Patricio del Corro. Esta represión recibió el repudio de abuelas y madres de Plaza de Mayo, nietos restituidos y familiares de desaparecidos, que lo manifestaron en una solicitada.
No solo pasaron por encima de los fueros del diputado del PTS en el FIT, sino que el hecho mismo de arrojarle gas pimienta atenta contra el Protocolo Actuación de los Cuerpos Policiales en Manifestaciones Públicas que el Ministerio de Seguridad, que hoy tiene como principal responsable al teniente coronel Sergio Berni, suscribió en tiempos de Nilda Garré y que fue ideado por Néstor Kirchner, donde lo que se sostiene es “la voluntad y compromiso de no reprimir la protesta social”.
Allí, al respecto, se señala: “Los agresivos químicos y antitumultos solo podrán ser utilizados como última instancia y siempre previa orden del jefe del operativo, que será responsable por abusos tanto por falta de causa o exceso en su utilización”. Se viene observando que la utilización de este tipo de arma es indiscriminada.
Ayer, una vez más, la mayoría de la tropa estaba sin identificación, alevosa violación del citado protocolo que indica “la obligatoriedad, para todo el personal policial y de las fuerzas de seguridad interviniente en los operativos, de portar una identificación clara que pueda advertirse a simple vista en los uniformes correspondientes”.
Ayer, una vez más, el personal de Gendarmería sacaba fotos y filmaba, para seguir armando un archivo de los manifestantes que seguramente aportarán a los juzgados.
Ayer, una vez más, la Gendarmería reprimió y desalojó los carriles ocupados por los manifestantes sin orden judicial, que se suma a la larga lista de ilegalidades de esta fuerza que depende directamente del Poder Ejecutivo y sobre la que, sin embargo, el jefe de gabinete Jorge Capitanich, no pudo, o no quiso, responder una sola de las preguntas en las que Nicolás del Caño denunció este accionar en la interpelación de este miércoles en la Cámara Baja.
El Ministerio de Seguridad impone su peso en la calle y en los tribunales, al punto tal de que, sin ser parte de las causas, tiene acceso a ellas y les da impulso, entrega “pruebas”, es decir, tiene un fuerte manejo de los juzgados.
Myriam Bregman y el equipo de abogados del CeProDH se presentaron en los tribunales con nueva documentación, videos y fotos, y una denuncia contra el coronel Roberto Ángel Galeano por las provocaciones montadas, la infiltración y el armado de causas, nada casual viniendo de un individuo de Inteligencia del Ejército. Vale la aclaración de que hace más de un mes se habían presentado otras pruebas similares, que fueron cajoneadas por el fiscal Molina Pico.
Los abogados además solicitaron un informe pormenorizado sobre si el coronel Galeano era quien efectivamente dirigía el operativo del 30 de julio, si tuvo actuación y dónde durante la dictadura y si estuvo presente en la represión del 8 de agosto cuando fue detenida Victoria Moyano. “Queremos que se investiguen las causas armadas por Berni, Galeano y la Gendarmería para demostrar una vez más que los únicos que deberían estar en el banquillo de los acusados son estos represores. Personajes nefastos que se infiltran y hasta simulan accidentes para reprimir a los que luchan”, señaló Carlos Platkowski, del equipo de abogados del organismo de derechos humanos.
fuente facebook La Izquierda Diario
Solidaridad con los que luchan, NO a la criminalización del gobierno K
PROTESTA EN PANAMERICANA
Apareció otro video del momento en donde un gendarme K de Berni (comandante Juan Alberto López Torales) se tira sobre un auto, simulando ser atropellado, y luego se detiene brutalmente al conductor. Con este último video ya no quedan dudas de la notable actuación de este gendarme "Nacional y Popular".
El hecho ocurrió el 31 de julio. Romero circulaba en su auto por Panamericana y, según relató, se solidarizaba con la protesta de los trabajadores de Lear, que circulaban a baja velocidad. Según se puede ver en un video que se difunde hace unos días, el comandante de Gendarmería Juan Alberto López Torales, a cargo de un grupo de gendarmes, corre, se tira encima del auto de Romero, acusa al conductor de haberlo chocado y se lo llevan detenido de una manera brutal
"Si no había cámaras a mi me arruinaban la vida", dijo Romero. "Estuve casi 10 horas detenido, no se lo deseo a nadie. No me pegaron adentro pero hubo un hostigamiento verbal importante", relató
Además, saber que "el tipo canoso" que estaba con los gendarmes pidió "que lo bajen a palazos" del auto. "Me resulta grotesco", lamentó Romero
FACUNDO