Envíopostaporteñ@ 1249

Qué Proponemos Y Para Qué

(Por una nueva Constitución)

Hasta ahora hemos hablado de la falta de pudor en “la clase política” cuyo fin último es el lograr convencer a la población con argumentos falaces, pocos creíbles y que son una subestimación de la inteligencia del ciudadano, para llegar a integrar el gobierno a través del voto.

Hemos compartido con ustedes las sospechas de corrupción donde el que paga los platos rotos, siempre va a ser el ciudadano de a pié con los impuestos y el alza descontrolado del costo de vida; con la mala atención de la salud, ya sea pública o privada; con la precariedad de los locales de enseñanza de todo el país; con el estado de las rutas en lo nacional y las calles en cada uno de los departamentos; con la falta de trabajo medianamente bien remunerado, ni contar con industria nacional que lo provea; con la aprobación de leyes para favorecer a los capitales extranjeros aun violentando la Constitución. Y esto sucede porque la ciudadanía no tiene elementos de control directo sobre los gobernantes, porque esta Constitución no lo tiene previsto, es decir, quienes han reformado constituciones, nunca lo han querido.

Sentimos que el engaño es el común denominador en los politiqueros baratos que carecen de vergüenza para embaucar a nuestros vecinos y así enriquecerse con favores y los privilegios que tienen por ser “gobernantes” ya sea en el Poder Ejecutivo, en el Legislativo y demás organismos dependientes del centro de gobierno.

Pero la pregunta es:

-    ¿Qué podemos hacer para eliminar las vivezas que hacen que los gobernantes entren pobres y salgan ricos?;

-     ¿cómo evitamos que sigan tomando decisiones que nos involucran como ciudadanos pero no nos tienen en cuenta, y que además hacen leyes para que nosotros pasemos a ser “los pagarines de la boda”?

-    ¿qué hacer para que las deudas en los organismos públicos generadas por la ineptitud, la irresponsabilidad o la negligencia, no sigan sucediéndose con total impunidad?

-   ¿cómo hacer para que aquel que haya robado o desviado dineros del Estado, sea juzgado, echado y que marche preso?

-   ¿para qué queremos un Tribunal de Cuentas que ha observado por no ajustarse a derecho miles de resoluciones gubernamentales, luego no son tenidas en cuenta y se sigue adelante impunemente?

-   ¿por qué  privatizan áreas de Entes, de Salud Pública; de Puertos, etc. y vemos a los privados hacerse de sumas cuantiosas de dinero, será que quienes asumen roles de gobierno son incompetentes, incapaces, burros?;

-    ¿para qué queremos un Poder Judicial atado al Ejecutivo y dependiente de los dineros que les voten los parlamentarios?;

-   ¿por qué existe un cargo de Presidente, que se transforma en un monarca, en un sabelotodo, en un tirano que cree que es un dios en vez de tener un Primer Ministro que si no cumple con lo prometido en campaña electoral, se destituye así no tenemos que seguir aguantándolo por cinco años?; y hay muchos otros por qué para contestar, pero por ahora alcanzan.

Frente a esta y otras dudas decimos que hoy y hasta no tener una NUEVA CONSTITUCIÓN que les obligue a ser responsables y éticamente honestos, los aspirantes a gobernar no son confiables y es entonces que por responsabilidad y para no tirar el voto a la marchanta, votamos ANULADO. Es la única manera de no sentirnos usados por nadie… Luego que se produzcan los cambios, elegiremos a quiénes propongan un mejor País, pero los podremos controlar para que cumplan y gobiernen sin engaños.

ROGELIO (Punto a Punto)