Por Jorge Ciasullo
correo de los viernes 551 3/10/14
Graves y lamentables son las declaraciones de algunos jerarcas del Ministerio del Interior y particularmente del Ministro Eduardo Bonomi, quien sostuvo que le parecen “extrañas” las expresiones de los chóferes sobre el porqué de las pedradas.
El calificar de “extrañas” las declaraciones de un chofer de ómnibus de pasajeros, herido por una pedrada en los accesos a Montevideo el que, gracias a su pericia, evitó una tragedia, son algo más que una falta de respeto.
El fin de semana pasado, vehículos de distintas empresas de transporte de pasajeros, fueron apedreados en los accesos a Montevideo. Como resultado de esas acciones vandálicas, se rompieron parabrisas y ventanillas, ocasionando, en algunos casos, heridas a los pasajeros
El incidente más grave, ocurrió contra un ómnibus de la empresa Buquebus, cuyo conductor sufrió una herida en la cabeza que requirió 14 puntos de sutura. A pesar de ese golpe y gracias a su pericia, el chofer logró controlarse y controlar la unidad evitando una tragedia. También, en ese incidente, sufrió fractura de cráneo una pasajera, debiendo ser operada
El Señor Juan Arellano, representante de la Unión Nacional de Trabajadores y Obreros del Transporte (Unot) en declaraciones a la prensa aseguró, que se trata de una situación reiterada (las pedreas) y que” a veces, por noche bajan 4 o 5 vidrios y no se hace la denuncia” “Ya pasó una vez que robaran, así que intentamos no parar
Por su parte, el Señor Augusto Victorica, Presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Transporte Carretero por Autobús (ANETRA), manifestó su preocupación por los hechos sosteniendo que, en el mes de Julio pasado, se había reunido junto con otros integrantes de la directiva, con el Subsecretario del Ministerio del Interior Jorge Vázquez, planteándole el problema. Vázquez, en esa oportunidad, les prometió una nueva reunión para discutir posibles soluciones, en un plazo de 10 días. Pasado ese lapso, se realizaron tres llamadas a la secretaría del señor Vázquez, sin obtener, hasta este momento (30 de setiembre) respuesta
Evidentemente, la no convocatoria a una nueva reunión, como prometido, por parte del Subsecretario del Ministerio y tampoco responder a las reiteradas llamadas, es una muestra clara de incapacidad para, no ya plantear posibles soluciones, que evidentemente no las tienen, sino para escuchar aquéllas que, seguramente, plantearían los transportistas.
Esa actitud, de un alto responsable del Ministerio del Interior, es grave y demostrativa de una, reiteramos, incapacidad total para el desempeño del cargo, salvo cuando se trata de la seguridad de su hermano, donde el despliegue de seguridad, no envidia en nada a las mejores películas de atentados sobre la Casa Blanca.
Pero si eso es grave y lamentable, mucho más lo son las declaraciones del Ministro Bonomi, quien sostuvo que le parecen “extrañas” las declaraciones de los chóferes sobre el porqué de las pedradas, aludiendo a lo de uno de ellos al diario El Observador, en las que aseguró que esperan a los chóferes para “tirar a matar”. (Diario El País 30/09/2014)
Poner un manto de sospecha sobre el conductor del Ómnibus que, sin duda conmocionado por el hecho, con una enorme herida en la cabeza porque declaró “tiran a matar” es de una frialdad ofensiva. ¿No se le ocurrió al Ministro que lo que seguramente quiso expresar el chofer es que si perdía el control de la unidad, estrellándose contra otro vehículo o volcando podrían resultar heridos y hasta muertos algunos pasajeros u ocupantes de otro vehículo?
Pues no, se trata de una nueva y brillante conclusión digna del Inspector Clouseau, como las realizadas en diferentes oportunidades para justificar la inseguridad que vivimos: “Sensación térmica; “estarían metidos en algo”; Ajuste de cuentas, “violencia doméstica”, etc.
Por nuestra parte pensamos, que efectivamente, el ómnibus completo “estaba metido en algo” no relacionado con la droga, porque parte de ella es legal en Uruguay, probablemente para desestabilizar al Gobierno por medio de su Ministro del Interior.
Si así fuere, se trata de una acción por demás injusta, porque el Ministerio del Interior ha demostrado particular eficiencia en apresar rápidamente a quienes robaron en los domicilios de la Señora Tourné, del Señor Astori y del Señor Michelini. Eficiencia que ha llevado, días atrás a detener, en pocas horas, a los responsables en una rapiña (calificada como hurto para las estadísticas) a un Embajador extranjero.
En definitiva, para el Ministro Bonomi y el Subsecretario Vázquez, algunos delitos, particularmente los que sufren sus compañeros, se resuelven rápidamente, los otros, la mayoría, se resolverán o no: “elemental mi querido Watson”