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Venezuela : LAS VERDADES DE MIGUEL

A PROPÓSITO DEL SISTEMA DE INTELIGENCIA POPULAR

,17 de Octubre de 2014-Año 11-No.506

URGENTE adelanto de MI COMENTARIO DE LA SEMANA

Si la prostitución es el oficio más antiguo, ella debe tener en la delación la conducta más próxima. No sé porqué en mis lecturas ese asunto de "inteligencia popular" me suena familiar. Indago porqué pareciera tratarse de un conjunto de soplones organizados so pretexto de defender la Revolución. Lo que deben saber quiénes lo aúpan, es que a la larga, como ha sucedido históricamente ese medio termina siendo un sistema confidente que usa su cercanía a las orejas del poder para quitarse de encima a quien sea.

En 1900, en Rusia, la famosa 3ª Sección del Ministerio del Interior desarrolló algo similar y abandonando los escrúpulos terminaron llevándolo a organizar la policía secreta, la provocación ,la delación y la traición en los partidos revolucionarios. Se trata de seguir al individuo, de conocer sus actividades y movimientos, sus contactos, y luego penetrar en sus actividades. Toda una organización que incluye agentes secretos, soplones y provocadores. La delación no es un fenómeno nuevo, pero inducir a las masas a ejercerla puede llevar a una cacería de brujas. La persecución que desata tiene sus antecedentes en la Alemania Nazi, cuando los más radicales actuaron personificados en los llamados Hombres Lobo de Heinrich Himmler.

Cuidado con esa tentación totalitaria, la misma a la que nadie en el Gobierno se atreve a cuestionar. Cuidado sobre todo en un País donde las grabaciones telefónicas y las intervenciones de los correos electrónicos están al orden del día. La vigilancia no debe internarse en cada recóndito lugar de los hogares y áreas de trabajo, en bares y botiquines. Sé que desde tiempos inmemoriales las policías cuentan con una cadena de soplones diseminados a través de todo lo que suene a sitio de reunión ¿para qué reforzarlos? Es contrarrevolucionario convencer a las personas, no importa su filiación, estar en la obligación de informar acerca de sus movimientos. Si lo aceptamos viviremos en un mundo de soplones. Cuidado, porque todo sistema de "inteligencia popular" está más cerca de lo lúgubre que de la justicia