Claudio acaricia a Saskia con su mano izquierda, levanta su cabeza y le aprieta la papada. Ella se lo permite. La cara de Claudio es de orgullo y satisfacción. El gesto de Saskia es de confianza total.
El gesto en la cara de mi amigo cambia a la sorpresa o al asombro cuando le pregunto, sin ninguna preparación, como considera a Saskia - mayor o menor? Me contesta rápido - ”Tu pregunta, es la pregunta de este tiempo de elecciones donde los más reaccionarios, a los que no le importan hambre y miserias ajenas, tampoco les importan los hijos de los demás y mucho menos si son hijos de pobres.” Me dijo que a pesar que el tema fue planteado por medios de difusión y operadores políticos en general como medida para cuantificar y valorar los logros de un gobierno y las promesas de otros que pretenden serlo. A pesar de todo eso, yo en lo que tiene que ver con Saskia, Freja, La Bicha y Fryda, al Gauchito igual, no lo tuve en consideración.
Cuando escuché esto me acordé del tiempo en que me rompía la cabeza tratando de entender la primera ley de la relatividad de Einstein. Y la sorpresa mía cuando después de una mañana de ecuaciones en el Liceo de ÖRNSKÖLDSVIK (ÖVIK) llegué a casa y mamá Margit refiriéndose a algo que hervía en la olla comentó ”Todo es relativo”. Seguramente la relatividad de Margit motivada por el hervir del puchero era totalmente distinta de la sopa de números y letras que hervía, junto a muchas otras cosas, dentro de mi cabecita adolescente.(En enda röra.)
Una vez alguien me dijo en Londres y al principio no lo comprendí que Jack el Destripador sólo podía ser londinense. Hoy puedo comprender porque el investigador Monsieur Auguste Dupin es parisiense a pesar de que su creador, Edgar Allan Poe nació en Boston y nunca visitó Paris.
Creo que muchos destinos dependerán directamente del resultado de estas próximas elecciones. Perseguir y castigar niños y niñas de 16 años como si fueran maduros y mayores es una propuesta de enfermos que pueden pensar en ganar porque entienden que la sociedad está loca y desquiciada.(En galen idé.) Sinceramente espero que no sea así!!!
El tema que se plantea no es un tema de justicia o de bueno o malo. Nadie plantea lo que tiene de denigrante la ley de impunidad, nadie plantea si es justo o no que nosotros, que no los usamos, paguemos los caminos que llevan al galpón de las estancias y no sus dueños. También se habla de gran preocupación por la enseñanza y se promete a los dueños de grandes capitales que ellos no tendrán que pagar los impuestos de primaria. Con estos ejemplos sólo me demuestro que no se trata de problemas de justicia. (Rättvisa? Nä!)
Aunque parezca mentira este pequeño país maravilloso poblado de gentes llegadas de todas partes del mundo que supieron de alguna manera vivir en paz durante mucho tiempo, construir un país de respetos mutuos, además fabricó una cantidad de asesinos seriales impunes a los que nadie persigue ni pregunta. Los descendientes de gobernantes sanguinarios se presentan hoy con los mismos programas de sus padres como integrantes de la aristocracia tratando de arrastrar a la oscuridad de los calabozos a niños de 16 años. Cuentan con un aparato mediático muy caro que ellos pueden pagar para convertir lo que la gente pueda tener de estúpido en su cómplice.
Luis me cuenta que los calabozos de los cuarteles en los gobiernos de los papás de los presidenciables, en la tortura también intentaron hacer cómplices a todos los que estaban allí. Es como si existiera un pánico al barro que llena sus cabezas. Desean compartirlo porque es muy grande el peso para asumirlo solos. También es cierto que de valientes nada!!!
En definitiva no son más que cobardes a pesar de que aspiren cocaína o anden a caballo. Pero ellos están todo el tiempo en la televisión, en las tapas de diarios y revistas y sus nombres en muros y papeles tirados por todos lados. Como dice la voz de un pibe chorro en la letra de una canción de la murga Curtidores de Hongos, ”..que sólo agarrando un chumbo salgo en la televisión”, ”.. soy la nueva pandemia que usan para asustarte”. El muchacho de la murga se siente como un subproducto social, despreciable y descartable. (Pressen dikterar.) Realmente es un producto social que producimos entre todos y algunos niegan porque de otra manera piensan que perderían algunas ganancias.
Yo me puedo preguntar de donde salen esos temas, esas propuestas, recuerdo las películas sobre la llegada de Hitler al poder en Alemania. Me imagino que hubiera estado bien encarcelarlo y ponerlo preso para tratar de evitar tantos millones de muertes y desolación. Es que me siento como víctima suya, pero no puedo ver ningún niño de dieciséis años como el genocida que Hitler fue. Sí me puedo imaginar a algunos de estos que se presentan como aspirantes a presidente del Uruguay como posibles futuros dictadores. Tipos autoritarios con ganas de hacer su voluntad en esta pequeña nación. Además vienen de sangre de malas leches y nazis.
A escala de este paisito del Tercer Mundo vivo a los que proponen estas calamidades, la ley de impunidad, la ley de la baja de la imputabilidad como nazis que, seguramente, van a tratar de lograr como resultado para el paisito algo similar a lo provocado por la dictadura del -73 y la Alemania del - 40. Los muertos, además de los impuestos, estarán todos a cargo de los sectores más pobres.
Aquí llegan subiendo las escaleras Saskia y Freja que se habían ido de paseo con Nelson. Nelson ya las trajo de vuelta. Pasan la puerta y Claudio las espera rodilla en el suelo. Las brutas de mis mascotas se dan contra él, ruedan patitas arriba y comienzan como a hablar pidiendo que Claudio les rasque la pansa. El se sonríe, me mira y me dice -”Tengo que decirte que tus perritas tienen una vida que sería la envidia para muchos niños de los arrabales montevideanos.” Saskia se acuesta de costado y el ojo que tiene abierto se muestra atento, alerta. Claudio continúa -”No podría ver a ninguna de nuestras mascotas como culpables de alguna maldad a pesar que conozco muchas de sus pillerías, aunque son adorables no son seres humanos. Sólo mentes enfermas, depravadas, psicopáticas, reaccionarias sin escrúpulos, con deseos de encerrar, golpear, castigar, pueden proponer lo que yo jamás propondría para nuestras adorables mascotas.
YO TAMPOCO, CLAUDIO!!!!