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Bien Puede Cantar la Rana, Después de los Ruiseñores

Las elecciones nacionales uruguayas han pasado. En el plano continental, lo verdaderamente importante fue el triunfo electoral en Brasil, que  J.L. Berterretche analiza -largo pero provechosamente- como acostumbra

Lo uruguayo -en el contexto- también aporta lo mismo. Más aportó lo boliviano, es justo decirlo, porque demuestra como crecer en la opinión pública ciudadana y votante, y es obvio que en Uruguay el oficialismo ganó, pero tiene varios nubarrones -internos y externos- en el horizonte

En primer lugar tiene ahora una oposición parlamentaria fortalecida y en lo externo una situación económica mundial desfavorable, como toda América Latina.

Lo específico de lo uruguayo, es quizás la reiteración flagrante, la confirmación de la crisis del bipartidismo burgués tradicional uruguayo. La derecha tradicional, pese al apoyo masivo de los medios de comunicación -que aportaron todos su granito de arena de desinformación interesada con vistas a las elecciones- fracasaron estrepitosamente

El país conservador, ”estable y previsible” lo llamaban, les jugó una mala pasada. Hubo cambios

El diario ”El País” vocero unificado de lo burgués e imperialista en Uruguay (antes fue lacayo y palafrenero de la tiranía militar) titula su patético editorial de esta manera:   ”Luis Lacalle Pou, la revelación de esta campaña, tendrá que conjugar esfuerzos y solidificar alianzas en el difícil empeño de derrotar a Tabaré Vázquez en el ballotage de noviembre”. No habrá lector avisado que no sonría ante este  pobre editorial.

Porque si algo es claro es que la aspiración a conquistar poder político ”por izquierda”, con mano negra, está basado en los pronósticos de una votación con un 43% del Fraude Amplio. Con el 48%, como en la canción ”canta otro gallo”. Máxime teniendo en cuenta que no llegan ”juntos” con Pedrito, el ”reventador” a ese porcentaje

Y como el país y su electorado es ”estable” la ciudadanía seguramente, preocupada como está por el cese del ”viento de cola” de la economía internacional, no estará para suicidarse, políticamente hablando, fomentando el caos en lo interno

Los que sabemos que la derecha tradicional es democrática, solo cuando va ganando (o tiene la perspectiva de hacerlo) no tenemos como engañarnos. La derecha uruguaya sigue siendo lo mismo que fue siempre: defensora del ”status quo”, de que no le toquen los privilegios, particularmente el agrario y, estarán siempre dispuestos a llegar o mantenerse en el poder por los métodos que consideren convenientes. Por el momento y al paso de los fenómenos electorales continentales, están obligados a morder el freno. La tienen difícil, para aventuras.

Cuando ”El País” augura ”la conjuga(r)ción de esfuerzos y la solidifica(r)ción de alianzas” están pidiendo peras al olmo. Después de los resultados electorales, van en repecho...y con viento en contra

No integrará la crónica historia del futuro, las ”jugaditas” de ese mismo diario el día del primer escrutinio electoral, pero vale consignar que ”El País” volvió a sus viejas triquiñuelas de tiempos pasados: dilatar la publicación del editorial. Están como en un viejo tiempo, del cual Benedetti en su columna ”La mar en coche” de ”Marcha”, los ridiculizó. Porque entonces publicó dos columnas parafraseando a ”El País”, la primera se llamaba ”Por si gana Nixon”, la segunda ”Por si gana Kennedy”. En su momento hicieron las delicias y las risas de la gente que conocía como se las gastan los sesudos escuderos del matutino caganchero. En la oportunidad actual, jugados como estaban al Cuqui, prefirieron aguantar la opinión en las gateras de la prudencia

El oficialismo, por consiguiente, a ganado las elecciones. Ha aumentado también su espectro departamental (14 departamentos) y ha mantenido sus mayorías parlamentarias.

Los primeros comentarios de algunos voceros de la izquierda radical han sido de desengaño, de desesperanza y de crítica ”al conservadurismo del pueblo oriental”. Queremos creer que son voces de despecho por la sorpresa y la desesperanza, pero, como muy bien señaló Julio Louis, estas fueron elecciones ”sin izquierda”

Y son elecciones sin izquierda porque la izquierda -particularmente la radical- no ha creado una alternativa política creíble, más allá de lo que se publica como crítica en la prensa alternativa. Y se van acabando los tiempos de las lamentaciones, para ponerse manos a la obra. Los próximos tiempos serán los de encarar la tarea. Definir que se quiere y como lograrlo. Si no, se nos impondrán los hechos, porque reiteramos ”cambios hubo” en el panorama de la ”democracia representativa” al uso. Lo demuestran la votación por el NBA (76.933 votantes) que supera los votos obtenidos por el Partido Independiente. Lo demuestran también la masa de opinión que no fue a votar, (382.648 ) simplemente.

Es decir, que base electoral no falta. Si no lo hace la izquierda denominada ”radical” la harán otros que ahora sí han logrado, nuevamente, entrar al parlamento, con sus viejas limitaciones sectarias a cuestas

Todos estos señalamientos se hacen sobre la base de las cifras oficiales (96,66%, de  mesas electorales en todo el país) hasta ahora publicadas, pero creemos que son válidas por el momento, sin perjuicio de ”el ajuste fino” a que da lugar el análisis de la totalidad de los votos, las cifras finales

El oficialismo, repetimos, gana. Pero está tocado por una opinión crítica que madura. No las tienen todas consigo

Esto dará lugar -existe una derecha del Fraude Amplio, pequeño-burguesa y tecnocrática- que llevará aguas de propaganda para su molino. Volverán entonces a hacerse oír las voces de la autosatisfacción, que son también las del autoengaño.

Las hemos oído a lo largo de dos administraciones, así que digamos, para comenzar, que estamos acostumbrados al discurso.

Es más de lo viejo, ”así como estamos, estamos bien”, y la verdad es que no lo estamos, por más columnas de humo que algunos levanten

La lucha contra la pobreza generalizada, que no se palia en las buenas coyunturas internacionales, cuando hay ”algo”, migajas para repartir, está aquí y hay dos estrategias para enfrentarla.

Por un lado ”la paulatinidad” a la que es afecto el Sr. Astori y su equipo que tira la pelota para adelante, aumenta la deuda externa e hipoteca el futuro.

La otra alternativa, en ciernes, sin concreción política, por el momento, es señalar sus urgencias. La necesidad de dar un giro radical a esas urgencias.

El  ”problema de la seguridad” es una manifestación, la más visible del problema. No es la única, pero pesa por sus efectos. Hay criminalidad y  violencia porque hay problemas no resueltos a nivel general en la sociedad. La pobreza engendra la violencia, el robo y la criminalidad que lumpeniza a la sociedad toda, cuando se impone como regla no escrita, pero vigente: ”el hacé la tuya”

El equipo de gobierno actual, continuará con su mantra de que ”la inversión extranjera nos traerá el desarrollo”, Astori es eso y Tabaré Vázquez su timonel es lo mismo. Confunden, pero no es casualidad, crecimiento con desarrollo.

No hay motivo, entonces para amenguar la actitud reservada y crítica ante este tercer gobierno fraudeamplista

Como todos los progresismos gobernantes en América Latina, sus recetas, no satisfacen las demandas colectivas apremiantes.Van a la zaga de las mismas, intentando emparchar, lo que no hay más remedio que destruir para superar.

En el último tramo de la campaña electoral, en las dos semanas previas, se reflejó en los debates de la prensa alternativa, el fantasma del electoralismo ”democrático” que el neoliberalismo ha impuesto. Se fetichizó ”la democracia”, cuando ésta, nuestra variable ”representativa”, exige un poco más de análisis. Particularmente su episodio ”electoral”. De ahí el poema dedicado a esa fetichización, que Ferlosio quiso llamar ”maldita”, concepto que compartimos

Crear una alternativa creíble ante el electorado, saber romper aguas tajantemente, con los partidos burgueses tradicionales,  mantener y orientar luchas contra el gobierno actual en temas como la extranjerización de la tierra, la megaminería, velar por una administración sana de las inversiones públicas que sepa exigir al gobierno el cese de los velos de la ”confidencialidad” con el que sus jerarcas puedan practicar la corrupción, pone a esa democracia representativa a prueba. Es un camino de avance, siempre y cuando se haga convocando a las más amplias masas

Es un camino distinto de otros: los que pretenden jugar al vaivén, pescando al compás de los estado de ánimo populares

Su soporte fundamental es la organización popular democrática. Verdaderamente democrática, donde las estructuras piramidales, que engendran los aparatismos y los profesionales de la organización (que junto con los oportunistas, vivillos y alcahuetes son una plaga) estén limitados en su accionar. Donde los militantes encuentren su lugar sin tener que apelar a ”la independencia” (que dicho sea de paso, en el Fraudeamplismo, pronto, demostró su inefectividad antes ”los aparatos”)

Todas esas tareas están al alcance de la mano. Tienen, indudablemente, sus bemoles y sus dificultades pero no son para nada imposibles.

El tiempo próximo dirá si es posible conquistarlas o no