Tanto la cancillería uruguaya como el ministerio de "defensa" están anunciado el retiro inminente de "la mayoría" del contingente militar uruguayo que participa desde hace más de diez años de la ocupación de Haití. Esto ocurriría entre diciembre y enero, tramo final del gobierno de Mujica
1. Esta situación es antes que nada una evidencia del fracaso de la política mercenaria del Estado uruguayo, política que tiene causas estructurales, que se ha desarrollado durante toda esta última etapa, que no comprende solamente la ocupación de Haití sino que es mucho más amplia, que ha ido en aumento, que ha llevado al país a la vergüenza internacional, que ha fortalecido a los elementos más retrógrados del Estado uruguayo, que no va a cesar, y que no va a cesar tampoco de cosechar fracasos. Ese fracaso también tiene una causa estructural.
2. El retiro forzado de Haití a pesar de la política neocolonial de la ONU que Uruguay acompaña, es producto antes que nada de la lucha del pueblo haitiano
3. Y el retiro forzado de Uruguay de Haití es producto TAMBIÉN de la lucha del movimiento social uruguayo. Es producto de la mentalidad espontáneamente antimilitarista del pueblo uruguayo que es conciente de la inutilidad de "nuestras" fuerzas armadas, y su naturaleza parasitaria y retrógrada que no puede ser modificada. La comprensión de este problema que hoy en Uruguay es de "sentido común" es también producto de la vieja prédica de una cultura de izquierda que ya hace tiempo no existe pero dejó su legado, y sin duda a su vez no es producto para nada de la política del los actuales partidos de izquierda que solo sirve para la confusión. El movimiento social uruguayo se ha pronunciado desde siempre contra la ocupación militar de Haití. El Congreso del PIT-CNT adoptó por unanimidad esa posición. En todos los actos de masas del movimiento obrero en que hemos podido hemos puesto este reclamo, y ha sido ratificado en forma espontánea y entusiasta por la participación masiva. La Universidad de la República se ha pronunciado pública y abiertamente por esta causa. Y podríamos seguir
4. Total o parcialmente, antes o después, Uruguay se retirará de Haití. Es muy importante que nuestra acción política enfatice hoy que, por más "multicausal" que sea este hecho, también es hijo de la lucha solidaria de nuestro pueblo
5. Esto abre a su vez otra etapa de lucha. La reparación del daño causado. El estrechamiento de los lazos de solidaridad. Asegurar una política absolutamente no militarizada de solidaridad humanitaria con el pueblo haitiano. Entre otros temas, el combate a la epidemia del cólera provocada por la propia ocupación militar y de la cual la ONU es responsable. Para que el aporte solidario internacional al pueblo haitiano no quede en beneficio de una capa vergonzosa de parásitos oportunistas y de multinacionales que lucran con la miseria. Lo mismo en todos los aspectos de solidaridad que busquen paliar la penuria del pueblo haitiano
6. La solidaridad empieza por el respeto. Toda la acción solidaria de los pueblos de nuestro continente hacia el hermano pueblo de Haití debe hacerse respetando su derecho a la autodeterminación, sin pretender ninguna tutela neocolonial escudada en la supuesta "obligación de proteger" que solo protege los intereses de las multinacionales y el orden imperial, ni en la teoría del "estado fallido". Acabamos de ver en México una enorme atrocidad cometida por el Estado en atentado contra los Derechos Humanos y nadie argumenta que eso pueda ser motivo de una intervención militar
7. El pueblo haitiano ya ha definido el curso político de su lucha. Es contra la actual dictadura neo-duvalierista. En cambio la MINUSTAH siempre ha sido un instrumento para la consolidación de esa dictadura. Hoy, el retiro anunciado del gobierno uruguayo ES UN RECONOCIMIENTO EXPRESO DE LA NATURALEZA DICTATORIAL DEL ACTUAL GOBIERNO HAITIANO
8. En esta coyuntura NO NOS DEJAREMOS UTILIZAR por los aspectos de la micro-política uruguaya. Con todos los aspectos de complicidad que el gobierno actual ha tenido con la política neocolonial de Naciones Unidas, EL GOBIERNO QUE VIENE SERÁ PEOR. La "ventana de oportunidad" para que la presión del movimiento social uruguayo contribuya a forzar el retiro de las tropas mercenarias de Haití en forma irreversible está en el último tramo del gobierno de Mujica
POR EL CESE TOTAL DE LA POLÍTICA MERCENARIA, POR EL DESMANTELAMIENTO DE LAS FUERZAS ARMADAS, POR EL RESPETO IRRESTRICTO DE AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS, POR LA SOLIDARIDAD NO MILITARIZADA CON EL PUEBLO HAITIANO