Mucho se ha dicho e imagino que mucho más se dirá acerca de Hebe Pastor de Bonafini, de su protegido Sergio Schoklender, de la Asociación Madres Plaza de Mayo y del gobierno Kirchnerista.
Yo he leído mucho de lo que se ha escrito, y acuerdo con algunas reflexiones, ha la vez que desacuerdo con otras y por lo tanto he decidido escribir lo que pienso.
Milité muchísimos años con “las viejas”. Años duros en los que éramos muy pocos y pocas los que nos jugábamos junto a ellas. Fueron aquellos tiempos de oponernos al gobierno alfonsinista y tener que enfrentarnos a muchos compañeros porque no nos convencía el accionar del gobierno que claudicaba ante las presiones de los milicos, épocas en las que nos manifestábamos totalmente en contra del resto de los compañeros y compañeras de los demás organismos de DDHH. No fue fácil acompañar a las Madres en esos momentos pero me enorgullezco de haberlo hecho.
Yo me acuerdo que en esos tiempos iba a la plaza para “cargarme positivamente escuchando a la gorda. Y
en los momentos de “bajón” escuchar a la gorda me daba fuerza, ánimo y el coraje necesario para continuar la lucha.
También me acuerdo cuando veíamos películas en la Casa de las Madres que mostraban la tortura padecida por nuestros compañeros y Hebe nos abrazaba como protegiéndonos.
Fueron tiempos muy especiales en los que a pesar del autoritarismo de la gorda podíamos sentir que nos protegía y nos cuidaba como si fuéramos sus hijos e hijas, Ella; fue por momentos mi madre y la madre de los que estábamos con ellas
Lamentablemente con el tiempo eso cambió, porque ella, Hebe, comenzó a sentirse por encima de tod@s y con la capacidad de juzgar, decidir y accionar por encima del resto.
Sería bueno que algunos y algunas se hicieran cargo de la parte que les correspondió en ese momento por ser los que aconsejaban a las Madres y carecieron de la imparcialidad necesaria para no confundirlas y sobre todo no confundir a Hebe en las resoluciones que tuvo que tomar.
Quién esté libre de culpa que hable! Porque yo acuso a los abogados y sicólogos que acompañaban a las Madres de no haberles dicho que se equivocaban y ayudarlas a transitar el camino correcto.
Ahora cuando pasó tanto tiempo, tiempo en el cual Hebe actuó creyéndose infalible, pobre Hebe, qué metió la pata de la forma más absurda y no encontró ningún amigo que la parara, que le dijera “no sigas”, mujer cuidate vas por un camino equivocado.
Las Madres, todas, no solamente Hebe, se equivocaron
Nunca entendieron que hay que ser humildes, que a pesar de ser el maravilloso ejemplo de lucha por los DDHH, hay que mantener la coherencia y no confundirse nunca.
Viejas, queridas viejas, uds eligieron. Eligieron aceptar lo que proponía Hebe, y aunque no acordaban, aceptaron, por lo tanto permitieron, aceptaron, claudicaron
Eso significa que también son responsables
Sergio Schoklender mató a sus padres con premeditación y alevosía esa es una realidad incambiable
Cómo podemos pensar juiciosamente que no se repetiría la historia?
Me duele desde las entrañas decir: “Hebe, no me jodas, vos no sos ninguna tarada, vos sabés tan bien como yo que este tipo te confundió, te engañó, y vos confundida y engañada, aceptaste la mentira y el engaño
Entonces hacete cargo