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"PETROLÃO" : DILMA SABÍA

El "compre nacional" de Dilma para Petrobras inició la corrupción

Se veía venir el escándalo cuando la petrolera estatal brasileña Petrobras anunció el aplazamiento de la difusión de sus balances trimestrales, prevista para el viernes 14/11. La empresa prometió la información para el 12/12. ¿Cuál será la situación entonces? Difícil la respuesta. Petrobras dijo necesitar tiempo para que 2 auditoras externas que ha contratado por el caso de corrupción profundicen sus investigaciones, antes de proceder a "posibles ajustes" en los balances basados en las denuncias. Pero también investigan la Policía Federal y la Justicia, y hay consecuencias políticas inmediatas...

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Según las autoridades policiales y judiciales,varios funcionarios de alto rango de la petrolera estatal Petrobras cobraban comisiones por la concesión de contratos multimillonarios y el dinero era canalizado a campañas electorales del Partido de los Trabajadores y sus aliados

Petrobras es la compañía más grande de Brasil y las autoridades confían en que la explotación de yacimientos petrolíferos en el mar impulsará al país a la categoría de economía desarrollada. Sin embargo,la petrolera está muy endeudada y no ha alcanzado los objetivos de crecimiento, en tanto que la riqueza continúa en el subsuelo a mucha profundidad bajo el mar

La situación se presenta harto compleja para la coalición gobernante, que acaba de ganar el 2do. mandato presidencial consecutivo para Dilma Rousseff, y el 4to. para el Partido dos Trabalhadores

Para colmo, el escándalo de megacorrupción. El caso alimenta la creencia generalizada entre los brasileños de que su sistema político está plagado de corrupción, en especial en lo relacionado con grandes obras de infraestructura y compañías estatales. El tema ya había aparecido en las grandes protestas previas al Mundial de Fútbol 2014

Es una obviedad que, tal como sucedió entonces, Rousseff intente apaciguar los ánimos prometiendo liderar las investigaciones. Pero también es cierto que la opinión pública le creerá mucho menos ahora (ya que no lo hizo la vez anterior), y que ella consumirá parte de su poder de reelegida, explicando que los corruptos son los otros, no ella

Así, Rousseff se refirió al operativo policial "Lava Jato", y desde Australia, donde participa de la cumbre del G20, prometió que no quedará "piedra sobre piedra", agregando: 

"Cambiará para siempre la relación entre la sociedad brasileña, el Estado brasileño, y la empresa privada, porque terminará con la impunidad"

Todos miran hacia Luiz Inácio Lula da Silva... sin olvidar que José Dirceu se encuentra en su domicilio, ¿de qué castigo hablará Dilma?

"Se trata del primer escándalo de nuestra historia que es investigado y que sacará a la luz del sol todos los procesos de corrupción", agregó ella, y entonces levantó el 1er. obstáculo: "No se puede salir por ahí condenando a A, B, C o D"

Ella también comentó las manifestaciones del sábado 15/11 en algunas ciudades, en las que se pidió su juicio político y hasta el retorno de los militares al poder

"Brasil tiene una situación democrática consolidada y, por eso, forma parte de nuestra historia tolerar las manifestaciones, incluso las más extremas", concluyó.

Investigando

Gracias al testimonio de Pedro Barusco, un arrepentido que formaba parte de la red de corrupción y que ahora colabora con la Policía, se conoció que el ex ejecutivo de Petrobras, Renato de Souza Duque, tenía cerca de US$100 millones en cuentas secretas en bancos suizos

Sin duda es una cuestión clave en la investigación: recuperar el dinero de Souza Duque, de Barusco y del resto: bah, el dinero de los brasileros

Otros implicados confesaron (y se justificaron): debían pagar sobornos a los directivos para ser contratados

Augusto Ribeiro, ejecutivo de Toyo Setal, confesó haberle pagado personalmente a Duque hasta US$23 millones en el período 2008-2011

También dijo que había un cartel de proveedores, apodado "el club", que se reunía para resolver fraudulentamente quién ganaría cada licitación y cuánto debía pagar de soborno, según informa O Globo

Duque solía reclamar el 2% de lo licitado

Muy interesante la crónica de Pedro Cifuentes, desde Río de Janeiro, para el diario madrileño El País:

"(...) El temor se había desatado a finales de octubre con el testimonio aportado por Julio Camargo, ejecutivo de la empresa de ingeniería Toyo-Setal, el primer "arrepentido" ajeno a la estructura de la petrolera que se avenía a revelar el entramado de sobornos, comisiones y blanqueo de dinero que sacude la vida política brasileña y que, según la Policía Federal, pudo desviar varios miles de millones de dólares

Camargo no era sólo un alto ejecutivo de una compañía cuyos contratos con Petrobras (la mayor empresa de Brasil) alcanzan los 3.500 millones de reales (1.340 millones de dólares). “Era el corazón del esquema de corrupción”, según reveló hace pocas semanas una fuente cercana a la investigación. Tres empresas a su nombre (Treviso, Piemonte y Auguri) hicieron depósitos millonarios en cuentas de empresas ficticias usadas por el cambista y experto en blanqueo Alberto Yousseff, personaje clave en la trama y segundo "arrepentido" que aceptó el canje propuesto por el Ministerio Fiscal. El primero de ellos había sido ni más ni menos que Paulo Roberto Costa, poderoso exdirector de Abastecimiento de la propia Petrobras, quien reconoció ante el juez que existía un sistema de sobornos institucionalizado y que el Partido de los Trabajadores se embolsó entre el 1% y el 3% de todos los contratos que se ejecutaron desde 2004 a 2012. La oposición (PSDB y PMDB) también sacaba tajada, aunque supuestamente de menor cuantía. Además, confirmó un dato fundamental: el esquema involucraba a todas las grandes constructoras que trabajan para Petrobras

Atrapar a los corruptores no era el objetivo principal de la investigación cuando se inició, allá por el mes de marzo; el foco se puso en los contratistas cuando comenzaron las delaciones premiadas de los presos Costa y Yousseff y, sobre todo, de Camargo. Hasta que habló, las empresas contratistas habían mostrado una posición unánime respecto a negar su participación en el presunto pago de sobornos. Después de su testimonio se instaló un profundo malestar entre el resto de las empresas, aunque ningún representante lo afirme públicamente, y esa unanimidad se rompió, empezando cada cual a pensar en su propio pellejo. El procurador general de la República, Rodrigo Janot, afirmó esta semana que ya al menos nueve personas han accedido a colaborar bajo el formato de la delación premiada

Otro ejecutivo de Toyo-Setal, Augusto Ribeiro de Mendonça, se sumó poco después de Camargo al acuerdo de colaboración judicial. Se da la circunstancia de que Ribeiro de Mendonça es además presidente de la Asociación Brasileña de Empresas de Construcción Naval y Offshore (ABENAV) y vicepresidente del Sindicato Nacional de la Industria de Construcción y Reparación Naval y Offshore (SINAVAL), los dos órganos más representativas del gremio, que prefirieron no hacer declaraciones. “Están todos metidos”, afirma a este periódico un abogado relacionado con el caso que guarda su anonimato. “Puede ser una carnicería”. Entre las personas detenidas este viernes, 20 pertenecen a las mayores empresas contratistas del país. Cuatro de ellos son presidentes de grandes compañías. Según ha revelado el diario Globo, uno de los cómplices de Renato Duque (ex director de Servicios de Petrobras, apresado hoy) se embolsó, él solo, más de 100 millones de dólares. El gigante del petróleo ha contratado dos estudios de abogados para investigar los supuestos fraudes relacionados con la empresa

Las detenciones suponen una vuelta de tuerca más en una operación que supera ampliamente a la célebre trama del Mensalao que ocupó a la prensa brasileña durante años. “Estos empresarios son los que están contando verdaderamente cómo funcionaba el esquema: si no pagaban, no había negocio. Crearon fondos específicos para pagar”, afirma a este periódico Adriano Pires, director del Centro Brasileño de Infraestructura (CBIE): “Por primera vez está siendo examinado el funcionamiento del país, como le pasó a Italia hace algunos años con las operaciones contra la mafia. La relación entre políticos y empresas debe cambiar en el país… Todo depende de hasta dónde llegue la operación, de si alcanza al Gobierno. Es una oportunidad para refundar el país, la moral, el respeto al trabajo. La gente no sabe quién es el verdadero responsable, hasta dónde llega, quiénes son todos los implicados. Hace falta un cambio total para crear buenas prácticas”

(...) El origen del lubricado mecanismo de corrupción y blanqueo se remonta a 2003, cuando Dilma Rousseff accedió al Ministerio de Minas y Energía. Una de sus primeras decisiones fue establecer una política de ‘compre nacional’ en Petrobras, con el fin de desarrollar la industria brasileña y crear nuevos empleos. Brasil amplió considerablemente su industria naval, hasta el punto de que las empresas investigadas hoy día en la Operación Lava-Jato suman contratos con Petrobras por valor de 59.000 millones de reales (22.600 millones de dólares), abarcando el periodo 2003-2014. Todavía quedan seis empresas sospechosas sobre las que las pruebas son aún poco concluyentes: no es de descartar que las próximas semanas traigan nuevas detenciones de contratistas devenidos en presuntos corruptores."